Tres en una

Ecce Homo

La altura intelectual de Almodóvar nunca planteó graves retos para el alpinismo. Ni siquiera para el senderismo. En España se le adora porque aquí somos dados a la tomatina, al carnaval y a la astracanada, y porque a la hora de crear tipos estrafalarios el hombre tiene muy buena mano. De ahí al rabo, todo es Almodóvar.

Con sus antecedentes no tendría por qué extrañarme de lo que venga de su pico. Pero lo cierto es que su última reflexión sobre los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa sí lo hizo. No todos los días se enuncia un pensamiento tan perverso que consiga expresar de golpe tres incorrecciones de orden social, económico y moral.

Para los gallegos, lo más llamativo del manchego ha sido esa ilusión suya por vernos como paradigma del analfabetismo, lo cual viene a demostrar lo mucho que este hombre desconoce de Galicia y de casi todo. No vamos a desgañitarnos en la defensa, porque todavía es muy joven y tiempo tendrá de enterarse a poco que estudie.

En lo económico es muy loable su interés por el buen funcionamiento de las cajas, pero permítasenos dudar de su criterio, pues en la retina quedó grabada esa magnífica foto suya con la ceja digital sobre la ceja pilosa que es toda una declaración de ciencia, aunque haya renunciado a ella como hacen los sabios.

La guinda del pastel es cuando declara que a él lo que le priva es cortar gaznates, como en la pena de muerte, pero ahorrándose los trámites de un tribunal; vamos, igualico que el carnicero de Mondragón.

¿Qué no conocen la frase de Almodóvar? No se preocupen, es ésta: “Si yo hubiera sido un hombre analfabeto, gallego, que me hubieran hecho firmar con el dedo porque no sé escribir y me entero del asunto de las tarjetas opacas, de verdad, me voy y espero al señor Blesa o al señor Rato y le corto el gañote”.

Un comentario a “Tres en una”

  1. MIRANDA

    No ofende quien quiere sino quien puede, y Pedroooo, con toda su caspa, no es quien para ofender a los gallegos, que no deberíamos darnos por aludidos.

    Cumple señalar, no obstante, que si este bluff del celuloide demostró su nulo olfato político al apoyar a ZP para la presidencia del Gobierno con su ceja digital (!!pedazo de campaña publicitaria aquella, que consiguió convencer a tantos de que la calabaza tenía substancia!!! Por cierto, obra de un lucense con el que tu jugabas al pingpong años ha), y además utiliza el gentilicio “gallego” en una inadecuada acepción de borrico que rechaza la RAE y el sentidiño, resulta que ahora muestra también su profunda ignorancia en cuestiones de economía e inversión, al creer que los estafados por las preferentes fueron engañados por analfabetos, lo cual es una estupidez digna de el.

    La trampa de las preferentes pilló a españoles de toda edad, cultura y condición, porque aprovechó la confianza familiar de los ciudadanos en su Caja de toda la vida, su oficina de barrio, sus amigos…mejor dicho, los que ellos creían sus amigos. Fue un “confidence trick” en toda regla, con afectados en todas partes y de toda índole, muchos de los cuales todavía no han recuperado sus ahorros.

    Una apreciación desmerecedora de nuestra gente por parte de un intelectual de élite, podría dolernos y humillarnos, pero la cultura y escolarización de Pedroooo caben en un dedal, no digamos su prudencia, educación y “clase”.

    Con su pan se lo coma. Todavía estoy esperando el milagro de ver una película suya que me merezca el menor interés y no me obligue, como de costumbre, a abandonar la sala o cambiar de canal en medio de la proyección..

    Y aún más grave que el insulto gratuito a gente tan buena, hospitalaria y trabajadora como es la nuestra, me parece el alegato a la violencia como solución para combatir la corrupción. Hay que ser bestia parda.

    Y ahora viene justificándose, el muy cazurro. Anda y que le den.

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