Errar la talla

La copa en el mundo

Es terrible. Solo tres de cada diez españolas saben elegir su talla adecuada de sujetador. No es broma. Lo ha averiguado el Instituto Médico Estético, que ha de ser algo así como una ITV del cuerpo humano.

Cierto que su estudio se limitó al análisis de mujeres madrileñas, barcelonesas y sevillanas. Después, extrapoló los resultados y sembró el pánico. No damos la talla, o al menos, no sabemos cuál es.

Quizá las gallegas habrían elevado el pírrico porcentaje, porque aquí nunca oímos hablar de ese descomunal problema que afecta a más de dos tercios de la población femenina. Falta la comparativa con las mujeres del norte y con las de otros países. ¿Sabe Angela Merkel y el resto de alemanas elegir las copas de sus sujetadores? ¿Se sujetan a la austeridad y el raciocinio, o también acusan el desajuste?

Estoy temiendo que el Instituto de marras salga mañana diciendo que el 70 por ciento de los españoles usamos calzoncillos inadecuados para nuestras necesidades, o que vamos dos tallas por debajo en bragas marinas. Algunas que se ven en las playas así lo pregonan, pero ellos pasean tan contentos, ignorando que el Instituto está al acecho y cualquier día pueden salir en los papeles, abochornados por su falta de puntería en el tallaje, como ahora lo están ellas.

La noticia no se ha hecho pública un día inocente. Comienza septiembre y todas las miradas están puestas en los índices económicos. Si ahora nos dicen que no sabemos encontrar nuestra talla tiene que tratarse de un mensaje subliminal para que nos ajustemos todo lo demás. Si fuese estrictamente por los sostenes, el Instituto la habría publicado en junio, que es cuando se compran los bikinis. Dicha ahora suena a ajustes, pero de cinturón. Seguro que se lo recomendó Merkel a Rajoy en Santiago: “Habla con el Instituto Médico Estético y que suelte lo de las tallas”.

3 Comentarios a “Errar la talla”

  1. Hernando

    Lo mismito, mismito, que a los tíos.

    A la hora de ir a la farmacia a por preservativos, todos piden una caja de la talla “Extra Súper Macho Star” de 12 unidades.

    Según me cuentan mis amigas, a todos les falta tamaño y les sobran unidades

  2. Hernando

    Bueno, a mi no.

  3. MIRANDA

    En verano, ya se sabe, la prensa se llena de serpientes.
    Un estudio sobre la talla del sujetador puede arrancar una sonrisa maliciosa del lector sesteante o una apostilla satisfecha de su oronda señora, lo cuial ya es mucho conseguir con tanta caló.

    Verás, Boss, no se trata de que las españolas no estén familiarizadas con sus senos, sino más bien que los fabricantes no son muy rigurosos y homogéneos con el tallaje.

    Como además, hay sostenes más o menos escotados, con materiales más o menos rígidos, con cierres elásticos o no, y si además hay épocas en que se pillan algunos kilos (maternidad, menopausia…), y considerando que hay distintas formas y tamaños de copas para cada talla….es obvio que nadie se compra un sujetador sin probarse al menos un par de ellos, en busca del que mejor se ajuste a la anatomía de cada cual…¿o debería decir cada cuala?

    Los señores también teneis vuestros tirayaflojas con la circunferenciael perímetro de circunvalación de los slips, incluso hay algunos que culpan al tallaje de lo que es mero afán exhibicionista de garrulo playero.

    En fin, puestos en plan susceptible, se me ocurre pensar que quizá el Instituto de marras habla de tallas con auténtica preocupación….pensando en realidad en la proliferación de casos de obesidad mórbida en España.

    Antes tenías que viajar a los USA o al U.K. para ver esos gordos y gordas espectaculares. Incluso tuvieron que ampliar los asientos de aviones y autobuses. Ahora, se multiplican en nuestro entorno en alarmante progresión geométrica, con lo que supone para su salud y el sostenimiento de la misma por parte de las arcas públicas. Y no me refiero solo a marroquíes o hispanas, que también.

    Por ahí iban, o deberían ir los tiros del Instituto en cuestión.

Comenta