Otro mapa

Cataluña, en versión libre

No Hablamos Catalán es una plataforma donde grupos y organizaciones aragonesas se han unido para denunciar las ansias expansionistas de la Generalitat y defender el aragonés como lengua propia de Aragón.

Entre sus éxitos figura obligar a que una cadena alemana de supermercados etiquete en aragonés el producto que antes vendía en catalán, por un error logístico, según comunicado de la casa matriz. Así la “salsitxa fresca” ahora es “botifarra fresca” y todos tan contentos, al menos hasta el siguiente episodio, que acaba de suceder ayer mismo.

A NHC le parece de pésimo gusto que la Generalitat incluya en un mapa de los Països Catalans seis comarcas de Aragón, además de Valencia y Baleares, por supuesto. Lo hace al socaire de que allí existe un porcentaje de catalanohablantes y para ello utiliza la estética y los colores que eran propios de principios del XX, a fin de darle la apariencia de que la cosa viene de lejos. Ítem más, el epígrafe Catalunya no cubre solo sus cuatro provincias, sino también las aragonesas y las valencianas.

Claro, los mapas, como el papel, lo aguantan todo, pero NHC, no. El principio es manifiestamente perverso y acaba volviéndose contra quien lo invoca a las primeras de cambio, puesto que si el porcentaje de usuarios lo justifica, España podría reivindicar desde Nueva York a Tierra de Fuego. Cataluña, no, porque es parte de ella, pero independizada, también.

Todo lo cual nos lleva, una vez más, a descubrir las inmensas quimeras en las que se funden los caudales públicos, porque el mapa de marras no es la ocurrencia de un aburrido cartógrafo que entretiene sus soledades pintando de azul las comarcas que le vengan en gana, sino obra de la Revista de Llengua i Dret, dependiente de la Generalitat y financiada con fondos de todos, aunque sea para fastidiar a unos cuantos.

3 Comentarios a “Otro mapa”

  1. MIRANDA

    Nadie se sorprende ya de cualquier ocurrencia procedente de las cocinas de nacionalistas e islamistas, esos dos golondrinos sobaqueros que, según Vargas Llosa, le han salido al siglo XXI.
    Al grito de “Esto, pa mí”, estos fieles de sendas religiones excluyentes y fanatizantes, se dedican a dibujar mapas expansionistas, donde se atribuyen la soberanía de las tierras del vecino.
    Mientras Cataluña, que a diferencia de Escocia nunca fue reino, sino un barrio del reino de Aragón, allí por donde los maños llegaban al mar, se inventa la especie de “los paises catalanes”, previa apropiación indebida de parte de Aragón, Valencia y Baleares.
    Esto pa mí!!, o sea.
    A su vez, los vascos dan por anexionada a Navarra y ya hacen también planes independentistas.
    Naturalmente Marruecos reivindica Al Andalus, y así se lo mostró por lo clarito en otro mapa al grandísimo lerdo de ZP, que le rió la gracia, mientras los dineros petrolíferos de los árabes del golfo, que lo mismo patrocinan equipos de fútbol que grupos radicales violentos, animan al mundo islámico a reivindicar parte de Europa, Asia y Africa. Por pedir, que no quede.

    Podríamos echarnos unas risas a cuenta de los golondrinos en cuestión, si no fuera porque grandes cantidades de dinero público de las mermadas arcas españolas, se van a sponsorear esas utopías enloquecidas, sin el menor correlato histórico o sociológico.

    Y esto, curiosamente, no ocurre sólo cuando gobiernan los nacionalistas, sino que también los partidos nacionales en el poder sostienen en las distintas CCAA erróneamente llamadas “históricas”, chiringos incontables, publicaciones infumables, imposiciones deleznables y cholliños respetables para dar gusto a los gruñones de siempre, ocupados en vivir del cuento y de los mapas.

  2. SEito

    A ver cuando comienzan a entonar su parte del mea culpa vdes los escribidores de periódicos, por haber puesto en el mapa los límites interpretados por aquella progresía consimidora de Llac&Co en subterfugios como la nova cançò y tal y Maragall, poeta .
    Entiendo el desbordamiento producido allá por los 75, después de la sequía obligada por las represas anteriores . Pero la burbuja mediática con tal de hincharnos la cabeza para facturar a toda costa, montó en Paralelo a los acontecimintos ocurridos después del funeral de estado del EStado, los mitos que ahora derriba .
    La industria editorial, fué la primera interesada en cambiar cada año los libros de texto por lo que ahora que cada cual vuelve a la silla que le corresponde y a veces está ocupada, no dejen toda la responsabilidad a otros .
    Vds han vendido más ladrillo que la industria del idem .

  3. Aureliano Buendía

    Evidentemente, toda la culpa no es de los políticos. También los periodistas tienen su parte… y los jueces, y los profesores, y los sindicatos…

    La “cuestión catalana”, al menos tal y como se ha gestionado desde 1975, constituye un ejemplo palmario de cómo, en nombre de una “identidad nacional” se constituye un entramado político, social y económico por el que una élite (élite en el sentido de grupo reducido, no de calidad) consigue para sí y los suyos una inacabada serie prebendas, traducidas en cargos públicos y privilegios económicos.

    Tanto en Cataluña como en las demás autonomías, ¿cuánta gente vive a cuenta de los planes linguísticos, de la artificial e innecesaria creación de “órganos administrativos propios”, en suma, de la explotación política y económica de los “hechos diferenciales”?.

    Y el votante, como casi siempre, sostiene entusiasmado con su papeleta a los que le están chupando la sangre, lo que nos obliga a concluir algo que ya he expresado en muchas ocasiones: cada sociedad tiene los políticos que se merece. Resulta espeluznante pensar que seamos un país tan tenebroso como para merecer la clase política que padecemos, pero mucho me temo que así sea.

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