Chuleta digital

Siendo grave que un ministro no retenga en su cabeza todo cuanto atañe a su departamento, lo que fulmina a Chacón es haberse escrito la chuleta en la palma de la mano, método de copia y engaño muy habitual en los parvularios, guarderías y casas-cuna de todo el orbe terráqueo. ¿Quién no se escribió alguna vez los afluentes del Tajo en el meñique, por si caían? ¿Quién no confió los reyes godos al antebrazo, ese maravilloso y amplio espacio existente entre la muñeca y el codo?
Lo sorprendente no es que copie, que bien podía tener a mano los folios que quisiese. Lo sorprendente es que la ministra se escriba en la piel la fórmula del ácido sulfúrico, o la declinación del aoristo de subjuntivo, si va por Letras. Es el primer caso que se conoce, y mira que cada país de la tierra sale a un promedio de unos mil ministros, entre visires y edecanes.
Va a ser verdad que hoy se tarda mucho en madurar. Te enganchan a los dibujos animados y no los sueltas hasta que te ponen delante el catálogo de residencias geriátricas, a ver cuál te gusta más para pasar los últimos años de tu vida.
_No sé; una donde no pongan Los Simpsons, que estoy hasta el trigémino de Homer.
No se madura ni cuando te nombran ministro del ramo. ¡Ay, qué diver! ¡Soy minis! ¡Con lo que farda llegar a un cuartel y que se te cuadren!
Pero si además añadimos que la chuleta manus-crita bien podría servir, no para traer a la memoria un dato, sino para convencer al espectador que ese dato obra en la cabeza de la suso-dicha; y añadiendo a todo ello la proximidad de una convocatoria electoral, es lícito juzgar que la señora Chacón la ha chingado, sin necesidad aparente y con palmaria inmadurez. Si no le agrada el recurso del folio delante, señora ministra; sepa que hoy estas cosas se hacen con pinganillo.

5 Comentarios a “Chuleta digital”

  1. Manel

    Yo no se que esta pasando pero veo que algunos pierden el control. Mas que debatir, lo que pretenden es insultar. Pero lo hacen con tan mal estilo que el insulto produce absoluta indiferencia.
    Me imagino que están así porque no asumen que unas elecciones se pueden perder. Como también se pueden ganar. Y por eso les sale el estilo faltón que no aporta nada y califica al que lo usa.
    Hablan de política como quien habla de fútbol. No hay principios “Este es bueno y este es malo porque sí”. Y así, enrocados en la pura irracionalidad, es imposible hablar como personas civilizadas. Y yo me pregunto:¿ Se trata de pura estrategia para poner nervioso al adversario o de incapacidad para desarrollar un discurso con una mínima lógica?. Si se trata de lo primero, pienso que hay que hacerlo con más elegancia. Si de lo segundo, pues…. da pena.
    De chuletas se un poco, como es natural. Pero cuando leo al que me precede, veo una copia tan burda de algunos que se prodigan por aquí, que me recuerda a aquel alumno que copiaba del compañero que en una respuesta escribía : “ésta no la sé”; y el que copiaba ponía :”yo tampoco”.
    Respecto a lo de xarnego, para mí no es ningún insulto. Además hay que estar un poco al día. Esta palabra esta en desuso. Xarnego era el nombre que se daba a los murcianos que venían a Cataluña allá por los años 30. Hoy Cataluña es un ejemplo de tierra de acogida y a los que llegan, se les llama “nouvinguts” i, además son “benbinguts”.
    Venga, un poco de calma
    Salutacions, saudos

  2. jabato

    El caso hoy comentado no supone ninguna novedad: la degeneración de nuestra clase política, el poder absoluto de los aparatos de los partidos, las listas cerradas, y otro sinfín de graves fallos que padece nuestro sistema hacen que la política termine por convertirse en una actividad que sólo inspira desconfianza, y a la que, evidentemente, no se dedican los más cualificados miembros de nuestra sociedad.

    Sin pretender magnificar lo que no es más que una anécdota, no me parece de recibo que una Ministra del Gobierno de España sea sorprendida con una “chuleta” tan tradicional como la anotación en la mano. Revela, evidentemente, poca clase y muy escasa profesionalidad.

    Ahora, puestos a sacarle punta al asunto, diré que me parece tan grave la escasa talla política de la Ministra, como la falta de educación de la entrevistadora, que triunfó (periodísticamente hablando) mucho más con el renuncio en que sorprendió a la Ministra que con el contenido de sus preguntas. No es santo de mi devoción la Sra. Chacón, pero me parece que tiene mucho más por donde atacarla por su actuación (en este caso, su no actuación) política, que por el detalle poco edificante de comparecer a una entrevista con una anotación fuera de lugar.

    En este aspecto, creo que la degeneración de la profesión periodística en nuestro país es paralela a la de la clase política.

    Y todo ello, sin generalizar, que a pesar del mediocre panorama, existen numerosas muestras de buen hacer y profesionalidad en miembros de las dos profesiones mencionadas.

  3. asombrado

    Ah, aquellos tiempos en los que Fraga se aprendia de memoria el listin telefonico (supongo que de Villalba). Eso eran politicos y no estas nenazas!!

    A Brado

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