Con Pujol en Barcelona

Instantes antes de producirse la anécdota

Cuando leo estos días que a Pujol le obsesionaba controlar la prensa durante su mandato, me asalta una pregunta: ¿y a qué político no? Cierto que entre la obsesión y el comprensible deseo de salir guapo en la foto hay un abismo, pero lo que no se da es el político despreocupado de lo que digan o dejen de decir los medios. Es incompatible, porque en ese envite van los votos y los votos son el fluido vital de su existencia.

Ya conté en otra ocasión el día en que Jordi Pujol nos convocó a los directores de periódicos de Galicia con motivo de unas inminentes elecciones autonómicas. Allí estuvimos con él y con Macià Alavedra, entre otros, Gaciño, Sánchez Izquierdo, Armesto Fajinas, Gallego Tato, Juan Ramón, Pedro Antonio Rivas y quien suscribe.

Su interés, por supuesto, eran los lectores de prensa gallega en Cataluña y todos los que tuviesen derecho a voto en aquellos comicios que va a ganar con el mayor número de sufragios conseguidos nunca por CiU, un milón trescientos y pico mil. A lo mejor ese interés por los gallegos le permitió establecer ese récord. A la vista de lo conocido es como para sentirse culpable, aunque ninguno de los presentes hicimos el más mínimo esfuerzo por ayudarle, salvo dejar constancia de la reunión, que ya fue bastante.

En el transcurso del acto se produjo una anécdota que contribuye a agrandar la leyenda de Rivas como facedor de frases y titulares, y que brindo a Javier Fortes, Rodrigo Cota, Pedro Pérez, Ángel Peláez y al resto de historiadores del periodismo pontevedrés.

Preguntó Pujol qué opinión teníamos sobre los catalanes, y Pedro lanzó de inmediato su respuesta: “Buena gente, pero unos cabezas cuadradas”. El bochorno fue general, pero ahora pienso que Rivas se refería solo al presidente, utilizando para ello un plural eufemístico.

5 Comentarios a “Con Pujol en Barcelona”

  1. manel

    Es que la izquierda siempre muestra una obsesión enfermiza por controlar la prensa. Ejem…….

  2. Aureliano Buendía

    Lo malo de ciertas cuestiones, no es que se descubran.

    Lo malo, es que ese descubrimiento no sorprenda a nadie. Ahora acabamos de enterarnos, por fuentes fiables (lo ha dicho él mismo), que el Padre de la Patria Catalana es un defraudador fiscal mayúsculo.

    Realmente, ¿alguien se asombra?. No lo creo. Más bien, se trata de algo que todos suponíamos o teníamos vagamente interiorizado. Desde el escándalo Banca Catalana (¡que tiempos aquellos!), se han sucedido informaciones, más o menos esporádicas, más o menos hiladas, que han relacionado a la familia Pujol con manejos económicos dudosos.

    Pero casi nadie se atrevía a decirlo en voz alta, porque estaban protegidos por el mismo manto de silencio mediático ominoso que ha velado, durante los últimos 40 años, a los llamados “nacionalismos periféricos”, en este país.

    Hasta hace poco, podían descubrirse escándalos relacionados con el PSOE, o con el PP, o con quien fuese… menos con los nacionalistas catalanes. Estos, constituidos en “elemento de gobernabilidad” del Estado, rechazaban la más mínima indagación en sus andanzas, tachándolas de “ataques a Cataluña”. Ellos “eran Cataluña”.

    Espero que, finalmente, se descubra que no es así. Sería lamentable que Cataluña, toda Cataluña, fuera como lo que ahora comienza a aflorar a la superficie.

  3. MIRANDA

    Sin duda la “omertá” de los medios de comunicación, los jueces y la sociedad catalana, el silencio anuente, la parálisis general ante todo tipo de tropelías de los dirigentes políticos, ha propiciado la falta de transparencia de estos.

    Con frecuencia hemos señalado que el nacionalismo es un mix de religión, ideología y lucrativo ganapán a la vez que tapadera de todo tipo de chanchullos ilícitos. Ha llovido desde aquel famoso “3X100″ de comisiones de dinero público con que Maragall señaló a CiU….y luego vino lo de los casos Palau, Casinos,Banca catalana, Pallerols, las ITV, las comisiones salvajes, las mordidas, las evasiones, el nepotismo, el trasiego de maletas con billetes de 500 euros…todo ese chorreo de millones marca de la casa catalana, trajinado con total impunidad hacia paraisos fiscales, que al parecer ofrecían más seguridad y ventajas que el paraiso autóctono que han intentado vendernos.

    Se acabó la engañifa. El nacionalismo pujolista o sea catalanista está ya lastrado para siempre por el estigma de la corrupción. Déjense los peones pujolianos de comedias y pamemas, de ayes lastimeros y jeremíadas desoladas porque a España le importa un bledo la caida del mito catalanista, el descalabro del ex-honorable, del evasor tramposo, del ladrón de cuello blanco, sus familiares y cómplices durante décadas.

    Sólo queremos que DEVUELVAN TODO CUANTO HAN ROBADO. Y solo después, reflexionen con humildad sobre la importancia de la honradez , la ética y la transparencia por delante de los afanes independentistas, las trampas históricas o la lengua autóctona.

    El PSOE debería también recapacitar sobre las nefastas consecuencias de la ayuda y encubrimiento incondicional que puntualmente prestaron para que los catalanes hicieran y deshicieran a su antojo especialmente en la aciaga era zapatera.

  4. Bartolo

    El PSOE y el Pacto del Magestic, !mira que hay ópticas en Lugo!.
    Muy buena la anécdota, toca orillar el rio porque !cuerpo a tierra que salen tambien los nuestros!

  5. Bartolo

    Por cierto, las cosas en tu gremio Cora, dicen que están así:

    http://blogs.vanitatis.elconfidencial.com/cine-tv/carta-de-ajuste/2014-08-01/la-verdad-sobre-el-despido-de-hilario-pino_170723/

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