Algo se mueve

Arcadi, Mario, José María, Cayetana…

El manifiesto de Libres e Iguales moja su pluma en las verdades del barquero, en las profecías de Pero Grullo y en monsieur de La Palisse, célebre sentenciero, pero no está mal que se escriba, se lea y se difunda, pues aunque tarde, sus firmantes vienen a poner algo de sensatez en un proyecto desquiciado y desquiciador.

En el Manifiesto apenas hay novedad. Su argumento ha sido expuesto una y otra vez por quienes desde el primer momento, mucho antes del Plan Mas-Sal, alertaron sobre el carácter destructivo, excluyente y reaccionario de un proceso levantado sobre falsedades y manipulaciones, pero que las autoridades se encargaron de silenciar de puertas adentro en Cataluña, y en todo caso, que fuese visto como la opinión de traidores, o de fachas españolistas, una fórmula que de paso les garantizaba a ellos estar en el otro extremo de la escala; esto es, ser independentista es lo molón, lo progre, lo moderno y lo democrático.

En ese sentido, el Manifiesto tiene el valor añadido de que difícilmente va a ser ocultado a la sociedad catalana, porque si se divulga a través de panfletos, quedaría en evidencia la falta de una libertad que se supone fundamental en un pueblo tan avanzado que desea constituirse en estado.

Se une el Manifiesto a la actividad de otros colectivos que han comenzado a moverse ante la inminencia del desastre y hasta el propio Mas, con los tornillos que le quedan, le propone ahora a Rajoy ciertas rebajas en el órdago, ridículas, pero rebajas.

Quieren los firmantes que no cunda la rendición, ni se oiga el ruido de las toallas arrojadas sobre la lona: ¡Que se vayan y nos dejen en paz! Sería el principio del fin de un proyecto común nacido con ánimo de perdurar por sus indudables ventajas. Hoy lo están hablando muchos más catalanes que hace unas semanas. Gran avance.

3 Comentarios a “Algo se mueve”

  1. Aureliano Buendía

    En total desacuerdo, patrón.

    No se mueve nada. Frente al manifiesto “LIBRES E IGUALES”, ya ha surgido otro, promovido por la “sociedad civil” más izquierdosa, en la que, con la coña del federalismo, se viene a admitir la mayor parte de las posiciones del separatismo.

    Mientras el concepto de España (discutida y discutible, que dijo el Innombrable), no esté por encima de la referencia de derecha o izquierda, nada hay que hacer.

    Es una lucha tremendamente desigual: los partidarios del mantenimiento de la unidad nacional somos muchos más, pero perdemos el tiempo discutiendo sobre el propio concepto: no sabemos qué nación queremos. En el otro bando, se apiñan en torno a una idea clara: la independencia. No saben para qué la quieren, ni si les va a salir bien, ni si les causará perjuicios…, pero tampoco les importa. Como idea-fuerza les basta.

    Siempre es mucho más fácil destruir que construir.

  2. Bartolo

    Según Vicente Mateu hay una solución: “Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta y uno de los futuros del PP, puede tener la clave para desactivar la consulta soberanista catalana sin tener que tocar el diseño territorial de la Constitución y salvar el estado de las Autonomías. Cupo para todos. O casi. Se trata de llegar al corazón del bolsillo de Artur Mas sin provocar agravios en el resto del país con un nuevo sistema de financiación en la que cada Comunidad negocie con el Gobierno central sus propias cifras de gastos e ingresos y, como en Navarra o País Vasco, cada una se lo guise y se lo coma y la final de año sacer el saldo de caja. Todo ello, por supuesto, salvando la solidaridad interterritorial. Es prácticamente la única competencia que le falta a Cataluña para presumir de autogobierno”.

  3. MIRANDA

    Me sumo al excepticismo de d.Aureliano al que añado unas gotas de pesimismo propio, Boss.

    De momento, lo que más se mueve y se hace oir en Cataluña y en todo el frente de la izquierda nacional encabezada por el PSOE, es el apoyo a la consulta, el federalismo, la segregación, o sea cuanto jalea el victimismo catalanista y el derecho a decidir su futuro, .

    Personalmente, creo que Rajoy se ha equivocado desde el primer momento al hablar solo de la Ley, y CONFUNDIR CATALUÑA CON SUS ELITES NACIONALISAS que, al igual que ocurre en Galicia o Vascongadas, se han apropiado de la representación de toda la sociedad catalana

    El Gobierno debería dialogar con los catalanes, no con el nacionalismo, cuyas artimañas, egoismo e intereses son sobradamente conocidos.

    Ignorando al talibán excluyente, el Gobierno de España debió seguir contando con ellos, incorporando a estos españoles del Este a la vida cultural y social, manejando con justicia y equilibrio el tema de la financiación, fiscalidad y ayudas…., todo menos pactar y mamonear con los nacionalistas, que evidentemente no quieren enterarse de que el referendum no es posible y NO PUEDE CELEBRARSE PORQUE NO ES LEGAL, y porque el futuro de España compite a TODOS LOS ESPAÑOLES, no solo a un puñado de ellos.

    Aun recordamos aquel profético “Todo lo que ateis en Cataluña atado quedará en Madrid”…que emitió aquel simplón risueño que era ZP

    Es cierto que cunde la preocupación entre la gran mayoría de catalanes no fanatizados por las cuestiones fiscales, el euro, el iva, la UE,las “fronteras”, los nuevos “extranjeros”…todo ese futuro suicida de Cataluña, que las algaradas separatistas no hacen sino potenciar y que mueven a muchos catalanes a rechazar la consulta y la secesión, especialmente en el sector industrial y empresarial. Esos que emiten manifiestos ante el desastre que se les viene encima

    MAS querrá vender los grandes beneficios que espera obtener de Rajoy a cambio de la renuncia y la marcha atrás que ya estará preparando…. pero el gobierno NO PUEDE establecer diferencias financieras entre CCAA por mor de un chantaje, así que Rajoy habrá de hilar fino con el fenicio mesiánico.

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