Los equidistantes

Para el equidistante, algo habrán hecho

El maximalismo de Hamás asusta mucho en estos pagos, aunque el enteradillo suele añadir como colofón de experto: “Bueno, pero en Israel también son tremendos”, que es la prueba fehaciente de que estamos delante de un interlocutor ganado para la causa equidistante, el último invento de la demagogia para no condenar nada, o para condenar todo; para tapar ignorancias y desinformaciones con la tupida capa de clichés precocinados en los laboratorios de los profetas.

ETA causó mucho dolor, pero en su actividad hay causas políticas. Lo hemos oído hace muy pocos días de boca de quien se presenta como renovador de los principios morales. Traducida al román paladino, la frase quiere decir que ni ETA es del todo mala, ni nosotros, los de enfrente, demasiado buenos.

Es de suponer que ahora argumentarán lo mismo entre Hamás e Israel, es decir, que en la muerte de los tres muchachos judíos hay motivaciones políticas. ¿Y quién no las tiene para justificar con ellas lo que sea menester?

La equidistancia permite a quienes la practican discurrir por los conflictos con la misma alegría cantarina con la que Dorothy de Kansas avanzaba hacia Oz. Boko Haram secuestra a doscientas niñas católicas. Algo habrán hecho. Maduro y los bolivarianos arruinan Venezuela. Los gobiernos anteriores ya eran corruptos… y así hasta la extenuación.

El único asunto en el que los equidistantes no admiten bromas es cuando se aborda su propia inconsistencia. Amigo mío, ahí sí que no hay miramientos. Como dijo Chávez sin asomo de dudas: “Ser rico es malo, es inhumano. Así lo digo y condeno a los ricos” Así lo dijo y así lo cumplió. Los venezolanos llevan camino de ser todos pobres. Ni pizca de equidistancia con el bienestar.

2 Comentarios a “Los equidistantes”

  1. Aureliano Buendía

    ¡Ah, la equidistancia! ¡El equilibrio y la ponderación, precisamente!.

    Tales y fundamentales conceptos son los que sustentan la corrección política que hoy nos asfixia, la que nos marca claramente lo que podemos decir e, incluso, lo que podemos pensar.

    En el conflicto de Oriente Medio, la equidistancia parte de ciertas consideraciones indiscutibles; no puede debatirse sobre ellas, ya que son anteriores y superiores a cualquier debate.

    Por ejemplo: “Israel es un Estado genocida”, “Israel es el mal”. A partir de ahí, la condena de cualquier atrocidad que pueda cometerse contra el Estado judío ya queda matizada por la perversidad intrínseca de éste.

    Detalles como que Israel es la única democracia de Oriente Medio, y que todos sus vecinos y enemigos son Estados tiránicos o entidades terroristas, jamás serán destacados en los medios de comunicación progresistas. Eso no interesa. No se menciona. ¡Caca, niño!.

    Es la maravillosa libertad de expresión y pensamiento de que disfrutamos. Tus palabras son admisibles mientras se mantengan dentro de los márgenes que yo te impongo. Tus ideas son respetables en la medida en que respeten el “manual de pensamiento” imperante.

    En el momento en que te sales del evangelio progre, hoy no te quemamos en la plaza pública, como se hacía en tiempos de la Inquisición de antes, pero te transformamos en un apestado: “facha”, “cavernícola”, “retrógrado”. Pronto volverá la categoría, tan cara al estalinismo y al maoísmo, de “enemigo del pueblo”.

    Eres libre de pensar, mientras pienses como yo. Enternecedor. Debe ser lo que denominaba “talante” aquel gran gobernante del que disfrutamos hace unos años en España.

  2. MIRANDA

    Hamad significa fervor, y eso es lo que anima a estos terroristas yihadistas en sus crímenes constantes contra isralíes y palestinos especialmente sospechosos de colaboracionismo con israelíes. Secuestros, asesinatos, torturas, que denuncian las organizaciones intenacionales sin demasiado éxito.

    Entras en el terreno de la corrección política – hija de la demagogia- tan en boga en estos tiempos, y lúcidamente señalas el escaso interés en “mojarse” por causa alguna, lo cual lleva a justificar y “comprender” casi todo, incluso crímenes contra la humanidad, como los de Hamad o ETA.

    Esa “equidistancia” marca un área confortable y descomprometida en la que moverse frente a los conflictos universales sin aspavientos ni controversias.

    Luego están los estereotipos y clichés partidistas. Porque si alguien lleva el capullo en la solapa, se le presupone antisemita de serie, como también feminista, federalista, republicanista, abortista, anticlericalista, etc. Y eso también marca una confortable zona azul que no necesita de explicaciones ni justificaciones. Esa adscripción ciega al dogma es inimaginable entre la grey liberal-conservadora.

    El cliché muestra serias contradicciones, cuando siendo feministas fervorosos silencian el machismo irredento del Islam, ignorando el sometimiento y el sufrimiento de sus mujeres.
    O cuando siendo progretarios y carne de bondadosa de famélica legión, viven como pachás cuando pueden y trincan como descosidos cuando los dejan.
    O cuando, con esa mentalidad capitalista promueven y defienden dictaduras caribeñas, incluso intentan poner sucursal en España.
    O cuando, después de vender la unidad de España se dedican a apoyar y promover la segregación y la quiebra.

    En fin, a los libertarios nos cuesta comprender esa “equidistancia” demagógica y esa adscripción incondicional partidista al margen de todo razonamiento, que impide poner el grito en el cielo cuando unos criminales terroristas liquidan a miles de inocentes con o sin uniforme, cuando unas locas despechugadas irrumpen en un acto religioso o cuando un puñado de sectarios rencorosos se dedican a escarbar en los odios rancios de sus antepasados para mantener viva la llama del rencor.

    P.D. Una de las cosas que más sorprenden cuando recorres Israel son en realidad dos:
    Una, la convivencia armónica y respetuosa entre cuantos allí viven, con sus religiones, horarios y costumbres.
    Dos, que hay militares y policía por doquier, en un permanente duermevela, de fácil explicación, a la vista de la tolemia yihadista.

    P.D 2- Como por la tarde no se cuelgan comentarios, recomiendo repasar de ayer los links relacionados con “La navaja inglesa” del boss Cora, para enseguida ir a comprar el libro y leerlo, que vale mucho la pena.

Comenta