León y leona


La Atalanta original, hoy en la Capitanía General de Sevilla

El escultor Ponciano Ponzano, masón, supersticioso y socarrón, no fue un hombre de suerte, hasta el punto que su entierro pudo realizarse con cierto decoro gracias a una suscripción entre amigos. Sin embargo su nombre permanece unido a alguno de los símbolos más conocidos de España y del mundo.

Su Libertad, la mujer que preside el mausoleo de los políticos liberales en el Panteón de Hombres Ilustres, fue un estudio iconográfico seguido por la Estatua de la Libertad neoyorkina, diez años después. El frontón de alegorías del Congreso, elegido ahora por Felipe VI para la medalla conmemorativa de su proclamación, también es obra suya.

Y lo son los dos leones que se colocaron debajo, hoy devueltos a la actualidad por una chusca polémica sin sentido. Hace cosa de dos años, a los directivos de Canal Historia se les ocurre solicitar que sea añadido el paquete escrotal a uno de los leones del Congreso, ya que el compañero lo tiene bien visible al lado del rabo y el de marras, no.

Transcurrido el tiempo suficiente como para haberse documentado, Cultura responde ahora que no ha lugar al añadido, bien porque fue un defecto de origen, bien porque el defecto podría producirse en los trabajos de testiculación.

Ni el Canal, ni Cultura han tenido tiempo suficiente para constatar que don Ponciano era hombre instruido en antigüedades y clasicismos, pensionado en Roma y riguroso en todos sus proyectos, como corresponde a un experto en simbolismo.

Ponciano elige como modelos para el Congreso a los leones de Cibeles, Hipómenes y Atalanta, que son dos enamorados, macho y hembra, condenados a mirar a izquierda y derecha in aeternum y muy vinculados a Madrid desde la existencia de la fuente. De modo que no hay cojones que valgan. Ponzano era un hombre cabal, no como los que hoy se pasan de listos.

3 Comentarios a “León y leona”

  1. Aureliano Buendía

    Hombre, yo, viendo la deriva del país y las ideas que progresivamente van impregnando nuestra sociedad, creo que la solución más adecuada, equilibrada y justa (además de políticamente correcta) sería castrar al otro león.

    Que uno tenga pelotas (con perdón) y el otro no, me parece un atentado a la igualdad de género. Hacer desaparecer la diferenciación de género y difuminar los roles masculino y femenino debe ser el objetivo de cualquier sociedad que pretenda llamarse progresista.

    Una forma de igualarlos sería la propuesta realizada por los directivos de Canal Historia: equipar al descojonado (con perdón, otra vez) con aquello que le falta. Pero esto sería también intolerable, desde el punto de vista del “feminismo radical” (Zapatero dixit). Que los leones muestren impúdicamente los distintivos del macho de la especie, me parecería un signo de machismo cavernícola, tan arcaico que ni el propio Cañete se atrevería a sostenello.

    Por tanto, solución radical: tómese la radial o instrumento similar, y emascúlese al león cojonado; además, hay aquí la ventaja de que es muy difícil que el sujeto proteste. Y ya está: dos leones eunucos, y a otra cosa.

    Con tan sencillo expediente, además, se equiparará el carácter de los leones del Congreso al de la sociedad que representan: difícilmente podría imaginarse un país con el grado de castración (metafórica, por supuesto) al que ha llegado la realidad discutida y discutible llamada (todavía y por poco tiempo, me temo) España.

    Habría que consultar, de todas formas, a Pablo Iglesias. No sea que la propuesta contradiga el credo bolivariano y luego haya que desfacer el entuerto.

  2. Bartolo

    Cora, debes echar un vistazo a la casa vecina de vez en cuando, el amigo americano nos lo ha contado hace un par de dias con ingredientes añadidos de tetosterona para entretener al personal, y mucho más salero.

  3. MIRANDA

    Condenados a no poder mirarse, los leones Hipómenes y Atalanta estarían enamorados, porque el amor no entiende de sexos…. pero melenas leoninas y varoniles tienen ambos, Boss, tanto en el Congreso como tirando del carro cibelino, y es que las leonas te son diferentes, por lo cual se comprende el equívoco, si lo fuere, de quienes propusieron restaurar el perdido paquete escrotal de uno de ellos.

    Aprovecho para aconsejar la lectura de “LA NAVAJA INGLESA” a todo aquel que quiera pasar un rato ameno e intrigante, con una novela esdrújula por histórica, didáctica, mitológica, policíaca, esotérica, irónica, erótica,…y definitivamente periodística y madrileñísima, que ha debido exigir mucha documentación previa, y que exhibe una construcción tan sólida como la de la Cibeles, una prosa fértil y un engranaje que atrapa y engancha de la primera a la última página. De un tirón. Sin un respiro.

    Dice de la obra Gervasio López, tan desenfadado como certero:
    ” La navaja inglesa bien puede ser un rimero inabarcable de procacidades o una muy extensa colactánea de balanos en acción. Pero en ese trajín de lo genital se nos revela la verdadera cochambre de aquella tan ilustrada sociedad, el réprobo e inicuo comportamiento de quienes, transidos de una ciega razón, trocaron la moral por unos aires más modernos y cosmopolitas. Y si bien es cierto que estas crónicas matritenses tienen un mucho de concupiscencia enfebrecida y de escabroso, no lo es menos que en ese devenir de falos vivarachos, escrotos amputados y señoritingas de moral escacharrada, el autor nos trae una muy enjundiosa novela, el retrato vividísimo de un Madrid con los revocos interiores muy ajados; de un Madrid a la vez misérrimo y suntuario, encopetado y con los calzones flojos, donde un rey ya taciturno se amustia entre abrojos, escopetas e intrincadas conspiraciones; donde la nobleza, ávida de cuartos, de poder y hasta de fornicio, se envisca entre las más sucias escúrralas en que devienen las morales moribundas; de un Madrid de atorrantes sin vergüenza y de marquesas sinvergonzonas; de un Madrid que se ciega con los falsos oropeles de la ilustración mientras abre los ojos —y los brazos; ¡y hasta las piernas!— a la sicalipsis y a la sinrazón; de un Madrid, en fin ,que habrá de quedarse para siempre por entre los más íntimos vericuetos de mi mente y en el más preciado anaquel de mi estantería. De un Madrid, en suma, que ya nunca contemplaré de igual modo”.

    Eso nos pasa a todos, que ya nunca pasaremos junto a la Cibeles sin evocar la navaja inglesa de Cora, en mi caso, impregnada de intenso sabor mediterráneo, pues es aquí en el Levante donde la he desgranado.

    Y no es pasión de becaria/amiga incondicional, sino criterio compartido por cuantos leyeron este thriller histórico y lo recomiendan vivamente.
    No se lo pierdan.

    http://www.dailymotion.com/video/x1qi7wz_jose-de-cora-autor-de-la-navaja-inglesa-21-4-2014_fun

    http://www.20minutos.es/noticia/2114682/0/periodista-jose-cora/libros-novela-navaja-inglesa/misterio-diosa-cibeles/

    http://disgresionesyleyendas.wordpress.com/2014/04/29/la-navaja-inglesa/

    http://www.udllibros.com/libro-navaja_inglesa,la-W210030033

    https://www.youtube.com/watch?v=IFtFzuMFDPA

    http://mire-pa.blogspot.com.es/2014/06/la-navaja-inglesa-de-jose-de-cora-resena.html

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