Digui trenta-tres

Una lengua, grande y obligatoria

Hay que estar mal de la cabeza para preocuparse del idioma que han de emplear, entre si o con los pacientes, los sanitarios de un servicio público de salud. Y hay que estar rematadamente mal para obligar por norma que ha de ser necesariamente uno, sea cual sea el utilizado por el enfermo, y solo excepcionalmente, si éste manifiesta “dificultades para entender el catalán o pida ser atendido en la otra lengua oficial”, podrán los miembros del Sistema de Emergencias Médicas de la Generalidad dejar de hablar catalán y dar rienda suelta a sus dotes políglotas.

Confiamos que la otra lengua oficial a la que alude tan despiadada circular sea el castellano, pues dadas las características del embrollo cucufato que se traen estos pobres hombres, bien podrían referirse al aranés, que también es cooficial y entonces despídase, porque si les dice “me estoy muriendo”, le pueden contestar: “Imposible, solo está permitido morirse en catalán”.

En esa misma circular, que parece propia de un internado para repetidores en Transilvania, también llama la atención la ausencia de cualquier mención al inglés, al rumano o al árabe, idiomas que si tomamos la norma ad pedem litterae _ ¿se podrá usar el latín para hablar del catalán? _, están prohibidos en el seno del SEM, se conozcan o no se conozcan, de modo y manera que una urgencia por un cólico nefrítico puede ser despachada de la siguiente guisa: “Compre la Gramática catalana de Pompeu Fabra, matricúlese en una academia, y cuando sepa pronunciar correctamente: “Tinc un còlic nefrític de collons en els ronyons”, vuelve por aquí y con sumo gusto le atenderemos la urgencia. Y si la palma antes, no se preocupe; San Pedro, Colón y Santa Teresa de Jesús son catalanes, así que viendo su esfuerzo por aprender nuestra lengua, le conseguirán una buena butaca a la diestra de Dios Padre”.

3 Comentarios a “Digui trenta-tres”

  1. MIRANDA

    Ya hace al menos un par de años que llegó a la Sanidad la imposición anticonstitucional del catalán, después de haberse instalado en todos los demás ámbitos, con especial intensidad en los centros educativos o caladero adoctrinante del fervor catalanista.
    Por entonces, médicos y sanitarios fueron advertidos de la obligatoriedad del catalán en el ejercicio profesional, incluidas conversaciones telefónicas, historiales, documentación, etc., independientemente de la lengua del paciente, y aun en el caso de que no entendiera el catalán, deberían dirigirse a el “con palabras o frases similares en catalán”, o sea catalanizando el espúrio español.
    Hubo algunas protestas, que rechazaban que se destinaran esfuerzos y dinero para estas absurdas políticas identitarias, precisamente en Sanidad, donde siempre faltan medios y más en crisis, y donde la eficacia del tratamiento debe ser prioritaria, y no el crear obstáculos.
    Los profesionales criticaron también el que se priorizara el dominio del catalán a la capacitación médica, y que se considerara un requisito, no un mérito. De hecho, el decreto supondría la expulsión de cientos de profesionales del Sistema de Salud y el veto a otros muchos…Lo cual en algunas especialidades puede ser una auténtica catástrofe al ser aquellos mayores de 50 años en muchos casos.

    Un par de años después, y exacerbado el sentimiento catalanista, se diría que el temor a ser satanizado y estigmatizado por la CEI (Casta Excluyente Identitaria) ha silenciado a los sanitarios y a los usuarios, que se han resignado y aceptado que lo más importante de un Hospital es la lengua y no el resto de órganos del paciente, por perjudicados que se encuentren. Pura incongruencia.

    Y no cantemos victoria los gallegos, porque el interés de la Xunta PPopular por complacer a los nacionalistas es enorme, muy por delante del descontento de los votantes frustrados por aquellas promesas que hablaban de convivencia armónica de las lenguas oficiales, gallego y español.

    De hecho, Feijóo dio carpetazo al compromiso de que los alumnos se formaran en su lengua madre,( español en el 85% de los casos), y se utiliza solamente el gallego o es discriminado positivamente en la Administración, la Cultura, la Educación, la Universidad, los premios literarios, las oposiciones, las webs oficiales o culturales, la radio y tv públicas…hasta el extremo de obligar a los contertulios o entrevistados a expresarse en español, o que en las intervenciones callejeras televisivas eliminen a cualquiera que no use el gallego.

    No wonder que cualquier dia de estos los médicos y sanitarios gallegos se vean obligados a interesarse más por la lengua que por su propia capacitación o la salud del paciente. Consolémonos, en todo caso. Los vascos lo tienen mucho peor con su jerigonza bereber.

  2. scéptika

    Esta fraila tuvo un incidente en un hospital Galiciae y cuando tenía el rábano bien agarrado me negué a firmar un documento solo en gallego. “Espérese un momento y se lo damos en castelán”, me dijeron. ‘Ah, no, no me muevo del mostrador porque entonces me pueden dar las uvas en la espera’, contesté. Y la cola aumentaba. Tardaron bien poco en ponerme delante una traducción en español (o castellano).

    Y mira que amo el idioma de Rosalía. Hasta esta boicoteó su lengua cuando la obligaron. Bicos,

  3. David Hortas

    Las convicciones personales, son capaces de llevarme a coincidir con el columnista en que la prescripción del idioma que debe utilizarse entre los empleados, solo y exclusivamente entre ellos, de una compañía PRIVADA, es una banalidad de ínfima entidad, frente a la eficacia, que un servicio sanitario de emergencias, debe acreditar.
    Por otra parte, desconozco si en el concurso que dio lugar a la concesión de ese servicio a la compañía ARVATO Bertelsmann, figuraba la cláusula de obligatoriedad de conocer el idioma catalán por parte de los empleados, así como su utilización en su labor cotidiana, lo cual daría sustento a la exigencia del SEM de que las condiciones contractuales fueran debidamente cumplimentadas, independientemente de su idoneidad.
    Poco espacio, y menos ganas todavía, para iniciar una argumentación al respecto de la defensa que un gobierno autonómico, debe realizar, legal y racionalmente, de sus peculiaridades territoriales, de sus señas de identidad y de las características propias que definen su personalidad.
    A partir de ahí, una vez satisfecha la porción real de la noticia, teñida a base de conjeturas, con la inclusión de los pacientes en una fiesta en la que ni han sido invitados, y ni siquiera han sido citados por los protagonistas de la misma, manifestar mi absoluta disconformidad con las afirmaciones vertidas, que quiero suponer, son mas fruto de la ignorancia, que de una animadversión congénita.
    Es absolutamente incierta la ausencia de otras lenguas diferentes al catalán en la sanidad catalana.
    Desde el año 2000, hasta mediados de 2006 Dª Lluïsa Gràcia Solé, Catedrática de la Universidad de Girona y Doctora en Filología Catalana, junto con Dª Conxa Bou Mias, Licenciada en Medicina con plaza en el CAP Santa Clara de Girona, con la financiación del Instituto Catalán de la Salud, elaboraron 11 vocabularios y guías de conversación médica que se han traducido al árabe, chino, amazig, soninké, mandinga, wolof, fula, tagalo, ucraniano, penyaby y rumano, cubriendo todos los idiomas que reúnen una población inmigrante en Cataluña, superior a 1000 individuos (evidentemente, se exceptúan ingles, Frances, e italiano, por su relativamente sencillo acceso)

    Los vocabularios, cuentan con 1760 entradas organizadas en tres grandes bloques: elementos gramaticales, léxico común y léxico médico.

    La conversación, contiene alrededor de 500 entradas y la guía de conversación, esta ordenada siguiendo el procedimiento habitual en los Centros de Atención Primaria, desde la entrada del paciente en el centro, hasta el diagnostico, curas de enfermería, derivaciones, bajas etc.etc.

    Asimismo, la parte lingüística, va acompañada de una parte grafica de alrededor de 1000 imágenes que ilustran las palabras del vocabulario.

    El objetivo de estos elementos auxiliares, es facilitar una estructura de conversación que comprenda

    1.- Presentación/Despedida
    2.- Datos personales (documentación, trabajo, situación familiar, religión etc.)
    3.- Antecedentes personales (medicación actual, alergias, hábitos tóxicos, vacunas, etc)
    4.- Antecedentes familiares
    5.- Inicio de la visita (aproximación a la sintomatología del paciente)
    6.- Anamnesis (aparatos digestivo, respiratorio, cardiovascular, locomotor etc. etc.)
    7.- Exploración física
    8.-Tratamiento (consejos, compra de medicamentos, medicación etc.)
    9.- Pruebas complementarias, derivaciones, altas y bajas.

    En definitiva, un medico de atención primaria en Cataluña, puede preguntarle a un chino “Tiene alergia a algún medicamento, penicilina? aspirina? anestésicos?”

    -Ni duì yào wù guò min ma? Qing méi sù? Ã sï pi lin? Ma zui yào?
    - 你对药物过敏吗? 青霉素? 阿斯匹林? 麻醉药?

    También puede decirle a un filipino en tagalo “Tienes anemia”

    - Kakulangan ng mga red blood cells

    O preguntarle a una tunecina “Tienes dolores cuando tienes la menstruación?”

    - Hal tas urïna bi alam átna´ fatrat haydiki?

    - هل تشعرين بألم أثناء فترة حيضك؟

    siempre acompañado de la expresión escrita en ese idioma y la imagen correspondientemente relacionada con la pregunta o consejo, y así hasta 500 frases medicas en 11 idiomas que cubren cualquier idioma con un mínimo de 1000 residentes en Cataluña.

    Ligeramente diferente de su opinión.

    http://www.uv.es/perla/305.GraciayBou.pdf

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