La ciudad en lamas

Crece y crece

Al comprobar algunos resultados que se derivan de nuestro ordenamiento se te queda cara de pasmo, que es la misma que ponemos al descubrir que tu coche no está donde lo aparcaste.

Con la huelga de basuras, a los lucenses nos pasa algo parecido. Un conflicto entre unos trabajadores y una empresa concesionaria de unos servicios públicos lo pagamos, con efectos desastrosos, todos los ciudadanos. ¡Si al menos fuésemos nosotros los que nos negamos a pagar las tasas!

Lo mismo se puede decir de otras muchas huelgas, manifestaciones o protestas de las que se derivan tantas molestias o perjuicios a la ciudadanía como a la propia empresa contra la que se plantean y hay en todo ello algo que rechina y que merece la pena una revisión, ahora que nos ha dado por meternos en reformas.

Aún sabiendo de antemano que el derecho a la huelga debe ser mantenido como uno de los pilares de convivencia, parece evidente que debe conjugarse con otros derechos que protegen a toda la sociedad en número e importancia siempre mayor al de afectados por los conflictos particulares. Hay ejemplos por ahí adelante que lo abordaron y que, al menos en parte, lo han solucionado.

El riesgo al que nos vemos sometidos con la proliferación de focos de infecciones a lo largo y ancho de toda la ciudad tiene muy poco que ver con la naturaleza del conflicto y así encontramos a muchos perjudicados que se preguntan hasta qué punto ha de convertirse la urbe en un estercolero para adoptarse medidas de salvación.

No se habla ya de la coincidencia de la huelga con los días en los que Lugo recibe una de las mayores afluencias de visitantes, o sea, de divisas, o de la publicidad negativa que esos miles de personas desparraman ahora sobre la fama de la fiesta. Se habla de salud y de cordura. Se habla de ordenamiento jurídico para la convivencia.

2 Comentarios a “La ciudad en lamas”

  1. Ángel Regueira

    De la misma forma que hay quien piensa que la leche procede del supermercado, también algunos pensaban que la basura se eliminaba sola…
    No estaría de más que meditásemos sobre ésto: Todos somos importantes para producir riqueza (pero ¿ porqué no lo somos tanto a la hora de distribuirla ?)

  2. Maria

    Independientemente de la huelga en lo que no voy a entrar, tengo que decir que he encontrado que la población en general tambien deja que desear, me explico, he visto en los puntos de recogida zapatos, cortinas y demás cosas para desechar que no siendo perecederas, bien se podia esperar a que finalizase la huelga, en plena calle de la Reina habia gran cantidad de hojas de periódicos que bien podian esperar unos dias en un rincón de la casa, terraza, trastero ó donde fuere.

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