Dadá, hoy

Puro Dadá

Susana Díaz, no; Durán, no se sabe; Currás, fuera; Hernández, dentro. Arde Lucus y relucen las basuras. No es metáfora, sino que las veo amontonadas frente al portal. El zarandeo al que nos vimos sometidos todavía cimbrea y las piezas no acaban de asentarse sobre el tablero, de modo que es difícil comenzar la partida. Dicen que con el Mundial se van a suavizar las oscilaciones y si España pasa la prueba de su grupo, será un factor de estabilidad. Glups.

Se discute también si la proclamación del Rey ha de ser austera, de medio pelo, a la grand du monde o faraónica. Ya son ganas de discutir. ¿Cómo va a ser la proclamación de un nuevo rey? ¡Pues correcta! Ni corta que no lleguemos, ni larga que nos pasemos. Eso lo saben hasta los organizadores de cualquier despedida de soltero/a, pero se nota que del tembleque y la flojera que llevamos desde que entramos en el siglo XXI, se nos han caído varias neuronas y retrocedimos al nivel de la pubertad.

Cualquier día nos preguntaremos si hay que pedir permiso a Costas antes de meternos en el mar, o cuestiones de similar profundidad marítima. Claro que como el señor Trías, alcalde de Barcelona, hace más caso a quienes le queman los contenedores, que a quienes le pagan los impuestos municipales, no es de extrañar que la gente dude cuál es el correcto comportamiento ciudadano y opte por el derecho a decidir.

Seguro que si se hace una encuesta al respecto, la opción de que Felipe VI acuda a su proclamación en chanclas obtiene un porrón de votos y se convierte en trending topic, que es lo que mola.

Cuando Hugo Ball y Tristan Tzara propusieron el movimiento Dadá, no podían sospechar que un siglo después _ casi exacto _, su absurdo iba a tener tanto predicamento en la vecina España. ¡Ellos que se creían la última ola!

2 Comentarios a “Dadá, hoy”

  1. MIRANDA

    La verdad es que el ambiente está revuelto y bastante “dadá”, Boss, pero importa no dejarse llevar por el pesimismo y tratar de ser positivo y constructivo.
    En medio del debate cruzado, acalorado por español, parece que no todo el mundo tiene las ideas claras, porque hay quien confunde monarquía con absolutismo y república con democracia.

    Todos conocemos monarquías impecablemente demócratas y repúblicas dictatoriales, así que conviene no liarla ni confundir al personal.

    Lo que hay, por parte de algunos impacientes por tocar pastel, es interés por quebrantar el Sistema, como sea, y derribar la institución monárquica es una buena forma de empezar la demolición. En esas están, como si esa representación diplomático-decorativa de los españoles gestionase el gobierno del país.

    No hay tal. El rey no gobierna, ni decide, ni administra. Ni aquí ni en las monarquías serias europeas. Pero quizá sea este buen momento para recordar al hereu, Felipe VI unos requisitos básicos del buen rey contemporáneo.

    a) El rey ha de serlo de todos los súbditos, debe ser imparcial y no puede mostrar preferencia por uno u otro grupo político. No debe notarse que F.González le cae muchísimo mejor que Aznar, vgr.

    b) El rey tiene que pulir y abrillantar la marca España y su prestigio, dentro y fuera de sus fronteras, porque ello repercutirá positivamente en todos los terrenos.

    c) Si bien es cierto que los herederos han de ser preparados debidamente para su futuro rôle, me pregunto si no sería justo replantearse el orden sucesorio. Quiero decir, que el Rey decidiera entre sus hijos, cual está más capacitado intelectualmente y mejor formado, porque por mucho que los “preparen”, alguno puede no reunir las condiciones idóneas, aunque llegase antes al mundo.

    -La austeridad, la prudencia, la transparencia en sus cuentas, gastos y usos como intermediario, deberían ser tan limpias y traslúcidas como el cristal.

    -Los errores y los éxitos de sus mayores han de servir de lección y ejemplo a los herederos, para que la Institución vaya mejorando, y no vuelva las borbonadas de siempre.

    En cualquier caso me parece que la Corona y Felipe VI van a darnos menos quebraderos de cabeza que la Generalitat y Artur Mas.

  2. Bartolo

    Yo únicamente me pregunto cuando nuestros políticos harán un ejercicio de autocrítica y asuman sus casos de corrupción, entonces puede comenzar borrón y cuenta nueva, mientras tanto todos son brindis al sol. Y cada españolito mientras tanto se centra en lo que le parece de la descomposición general, y apunta a todo cuanto se mueve. De perdidos al rio.

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