De libros en Madrid

Feria y fiesta del libro

La Feria del Libro de Madrid es una fiesta, como corresponde a la etimología de la palabra. Sábado y domingo se acompañan del sol y de un calor un tanto excesivo para los que llegamos del noroeste. Bueno, e incluso para los madrileños que caminan por el paseo del Duque de Fernán Núñez atestado de compradores, curiosos y coleccionistas de firmas, como el lucense Ángel Patricio R. Argibay, que engrosa allí su tesoro de rúbricas.

Más gallegos en ambas jornadas: Manolo Rivas, Marta Rivera, Ballesteros, Eyré, Xan López Domínguez, Mayoral, Loureiro, César Antonio Molina, Fernando Romay e Isabel Gómez Rivas, la última ganadora del Premio Fole, que está al frente del Gabinete de Prensa. Imposible saludar a todos.

También amigos, como Javier Santamarta y el doctor Miquel González Quintana, que firma a mi lado un libro ambicioso: “Un país sin manual de instrucciones”. Me lo llevo, claro. Un texto con ese título promete. Quienes vienen a comprarlo le dicen: ¿Se lo habrá mandado a los políticos? Miquel, que es andaluz, y ahora catalán, sonríe. A ver si lo lee alguno.

“La navaja inglesa” funciona perfectamente en aquella vorágine cibelina. Entre los que se acercan descubro admiradoras secretas y comentaristas apasionados, como Lechundris2 y OTSU, de ¡Ábrete libro!, que me habían puesto por las nubes y no tenía el placer de conocerlos.

Todo hay que decirlo. Las grandes colas son para los mediáticos y algunos expolíticos, como Revilla y Albroch, para que luego digan. Exagerando la cosa, se publicó un chiste sobre la Feria en el que un comprador pregunta al responsable de una caseta: “¿Tienen libros de algún escritor?”

No es para tanto. La oferta es amplísima y el público, ya digo, es marabunta. Hoy les espero en la Biblos.

2 Comentarios a “De libros en Madrid”

  1. MIRANDA

    Tus lectores, amigos, fans, todos celebramos tu éxito con “La navaja inglesa”, no por afecto amistoso o benevolente condescendencia, sino porque la obra lo vale y lo merece, porque la lucha del lector se establece entre la avidez por desentrañar el enigma y el disfrute pausado de las propias palabras…. y porque esas colas que vemos en la fotos de la Feria del Libro de Madrid, en que muchos lectores esperan turno para que les firmes el libro, explica el éxito mejor que cualquier aserto.

    Cuando hablas de la invasión de los “mediáticos” en el terreno meramente literario, nos recuerdas hasta qué punto las publicaciones españolas, novela, memorias, confesiones….se han convertido en un producto de consumo al servicio del Mercado. Se edita lo que vende bien. Lo que sea, como sea, lo cual explica la mediocridad de la creación literaria española de las últimas décadas.

    No se si has oído hablar del Centro de Documentación de Novela Española (CDNE), integrado por críticos y profesores independientes, que no se cortan un pelo en señalar responsables. Merece la pena leer este artículo, que viniendo de gente de izquierda, toma mayor relevancia. Como “La fiera Literaria” de García Viñó

    http://www.ateneopolitica.creatuforo.com/izquierda-literaria-honesta-caca-de-luxe-tema4610.html

    Convengamos con ellos en que la mediocridad, la chabacanería, el conformismo, la “corrección política”, el pensamiento plano, todo eso ha asfixiado la creación literaria.

    Que la izquierda perdió su noble condición de flagelo rebelde y justiciero frente al poderoso para convertirse en complaciente /pedante/vacuo turiferario del establishment.

    Que los lobbies fabrican, publicitan, potencian, manejan de forma sectaria a la gente de la casa, a la crítica adepta, las listas de “más vendidos”, los premios literarios y a los lecto-consumidores del pienso oficial .

    Que el gran novelista, el genuino, el auténtico, con lenguaje propio y visión propia de su tiempo, ha dado paso al vacuo reportero, al contador de peripecias e historietas neocostumbristas o al vacuo pretencioso y alambicado . O simplemente, la cara conocida de la tele o la política, aunque no tenga nada que decir.

    Que el marchamo “progresista” ha contribuido al empobrecimiento mental y cultural de los borregos españoles.

    A los escaparates y anaqueles de las librerías me remito.

  2. Bartolo

    Jopé Cora, han dejado una pastilla de jabón por ahí y me he resbalado.Lo que no quita que pese a que estoy ligeramente lesionado para volver a reiterar que me felicito de que la navaja inglesa vaya viento en popa, sobre todo en ventas.

Comenta