Un 2-J para la historia

39 años después

La última vez que hubo cambios en la Jefatura del Estado se habló de la revolución biológica, es decir, del resultado de una acción del tiempo sobre su titular y el advenimiento de otra persona mucho más joven.

Hoy, salvando las distancias de lo que suponía aquel relevo, se puede hablar simplemente de evolución, aunque también sea biológica. En aquella ocasión, el Estado se rejuvenecía 46 años. Ahora, treinta.

No es asunto baladí y de hecho es uno de los aspectos resaltados por el Rey en su mensaje y uno de los más socorridos por los medios a la hora de encabezar sus informaciones sobre la gran sorpresa que nos esperaba agazapada para llenar por completo la jornada del 2 de junio, y a partir de ahí, para cambiar la historia de España.

Otros dos aspectos nada desdeñables acompañan a la permuta de una generación por otra. Son las “nuevas energías” y la “nueva forma de enfrentar la realidad”. Ambas son necesarias, por no decir imprescindibles. El Estado las reclama y por eso no están faltos de razón quienes opinan que el proceso sucesorio debería haberse desencadenado algún tiempo atrás. La oportunidad será siempre opinable, aunque la realidad se aferre al día 2 de junio de 2014 para convertirlo en histórico.

Tampoco faltan otras muchas voces que rebuscan las motivaciones que les dan a ellos mismos mayor notoriedad, como son los casos de los colegas Pilar Urbano o Jaime Peñafiel, siempre dispuestos a saber del huevo más que la gallina. Ni las de quienes persiguen un cambio en la forma del Estado, o las de quienes dictaminan sin ambages que se ha elegido el peor momento.

Todo es factible en la España plural. Todo, menos no desear que el futuro sea el mejor que nos quepa alcanzar, y ése ha de ser siempre un trabajo comunitario.

2 Comentarios a “Un 2-J para la historia”

  1. Bartolo

    El “arte” de magos y trileros es la desviación de la atención.
    Una vez desactivado el susto del Profesor Coleta de Podemos, ante el gran peligro del advenimiento de un Estado Bolivariano debido a los cinco escaños del fulano en Bruselas, (la subida de los Ultras xenófobos en Europa apenas se menciona), estaremos unas semanas hablando de la monarquía, del Rey, de Felipe VI, discutiendo si monarquía o república y, cuando despertemos de la resaca pro/anti-monárquica, nos enteraremos (pero poco), porque otras noticias pasan desapercibidas como conviene, de que el gobierno no nos lo cuenta todo y hay pruebas de ello.
    No sé que malabarismos habrá que hacer para la gran estrellada de las Autonómicas-Municipales-generales. El personal está cabreado.

    http://www.libremercado.com/2014-06-02/duro-toque-de-atencion-de-bruselas-a-rajoy-exige-una-reduccion-sistematica-del-gasto-1276520329/

  2. MIRANDA

    Te había colgado esto ayer, al “estallar” la noticia, pero por algún problema técnico no salió. Me repito con algún retoque.

    En efecto, Boss, la noticia del dia es la abdicación del Rey de España en favor de su heredero.
    Parece que la decisión la tomó hace meses, y seguramente más allá de las razones que aduce al servicio del país, está la crisis institucional, el deterioro de la imagen de la Corona, el inminente proceso de los Urdangarín, el desafío independentista catalán, los movimientos republicanos emergentes, la feblez de los dos partidos grandes con los que siempre se entendió bien, y sobre todo el descontento de la sociedad que demanda una auténtica democracia representativa abierta al pueblo y no esta partitocracia controladora de la justicia y demás poderes.

    Aquella patética (¿a quien se le ocurrió tal esperpento?) escena post-hospitalaria en que el monarca pedía perdón al pueblo por sus errores, conocidos y reconocidos, marca de forma inequívoca el declive de su credibilidad, paralelo al de su estado de salud. Quizá entonces empezó a plantearse la abdicación, que por cierto fue precedida por la del rey de Bélgica y la reina de Holanda.

    Tendrán ahora que disponer una ley que contemple la abdicación, porque no estaba prevista, sin olvidar mantener el aforamiento de Juan Carlos y el derecho sucesorio de las mujeres de la familia. Se prevén retoques a la Constitución, sin duda.

    Dice verdad el Borbón cuando asegura que se va por el futuro de la institución monárquica, dado que el tiene un background demasiado bituminoso que lo convertiría en presa fácil en el futuro, pero creo que se quedó corto a la hora de agradecer a su esposa Sofía la elegancia y paciencia con que ha paseado siempre la arboladura.

    Corren tiempos de cambios, demanda de nuevos aires, y quien no sepa o quiera verlo, será arrastrado por la corriente, la tendencia, hoy conocida como trending, así de sajonizados estamos.

    El PSOE intenta renovarse entre convulsiones internas, para sacudirse las pelusas del zapaterismo (a ver si buscan alguien formado y experto y no criaturas partidistas e ignorantes como suelen) . El PP se palpa la ropa, porque a la gaviota le ha pasado por encima una apisonadora y no se trata solo de sonreir más y comunicar mejor, sino de evitar la inminente ingobernabilidad del país.

    Hacer política, gestionar un país es mucho más que burocracia desmesurada, caciquismo, recomendaciones a los amigotes, tomaydaca de favores, legislación a la carta, fotos, viajes y parafernalia… España está anémica y necesita un chute rápido en vena de ideales, ilusiones, esperanza, ética…sangre nueva para regenerarse y revitalizarse.

    Una nueva generación sube al trono, a lo que no se puede reprochar un pasado turbio o corrupto. Eso que gana la Corona….pero a diferencia de su padre, Felipe tendrá que lidiar con la inestabilidad política y económica, la resucitación de la extrema izquierda, el estalinismo más rancio y fracasado, el auge republicano de tantos como consideran la Monarquía como una institución anacrónica, las horas bajas de España ante la comunidad internacional, la reforma de la Constitución que sin duda acometerá el gobierno, la apertura de la veda en la habitual discreción mediática con la Casa Real, a la que tantas cosas se le han silenciado….y el coñazo viviente de Jaime Peñafiel, que es una herencia envenenada desde que en Zarzuela no le dan bola y se convierte en flagelo vindicativo. Valiente plasta de tío. Está consiguiendo que Leticia nos caiga de meretriz progenitora incluso a aquellos cuya afición monárquica nos cabe en un dedal.

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