La ley en Can Vies

Can Vies desapareciendo

El alcalde de Barcelona tiene unas salidas escacharrantes. ¿No va el tío y les dice a los okupas que no se puede pedir a una Administración que incumpla la ley? Es de suponer que inmediatamente después le habrá llamado su correligionario Artur Mas para pedirle explicaciones por su extemporánea reacción, pues a la hora de incumplir leyes ambos son unos auténticos especialistas.

Can Vies es la crónica de un conflicto anunciado. El ayuntamiento lleva diecisiete meses de negociaciones con sus ocupantes y ahora se lamenta del tiempo perdido, porque en realidad la otra parte nunca tuvo intensión de negociar nada. Ni derecho a hacerlo, añadiríamos de puntillas para no herir susceptibilidades.

El barrio está de los okupas hasta el moño y toda la solidaridad que reciben es foránea, gente que algún día se refugió en Can Vies y gente que en principio va a siempre a donde haya un contenedor susceptible de ser quemado. A eso se le llama un problemón.

Que el alcalde de la ciudad reclame el cumplimiento de la ley para detener la violencia desatada en el barrio de Sants es lo que se espera de cualquier representante de la autoridad, sea municipal o autonómica; pero que el conflicto ocurra en este preciso momento, cuando la formación política de Trias lidera el desafío de ilegalidad y se enroca en una negociación que solo pasa por la consulta y el incumplimiento de la ley, adorna los acontecimientos de un halo metafórico nada desdeñable.

La feliz convivencia de todos se basa en renuncias individuales y colectivas. La santa voluntad de unos y otros es el caldo de cultivo para cualquier tipo de desorden; por eso decía el sabio que la ley podía ser dura, pero era ley.

Ojalá todos extraigan conclusiones positivas de la actual zapatiesta.

3 Comentarios a “La ley en Can Vies”

  1. Aureliano Buendía

    Cora, lo de “zapatiesta”, ¿es una referencia (poco) velada al ilustre Presidente del Gobierno que fue, y que tan grandes servicios prestó al país?.

    Por lo demás, el asunto que hoy comentamos me parece un auténtico escándalo.

    ¿A dónde piensa llegar este país, si se permite que la policía desaloje violentamente a unos “okupas” que no hacen otra cosa que luchar contra el capitalismo opresor?.

    ¿En qué quedarán nuestras libertades, si no se permite a la gente ocupar los locales o viviendas vacíos?. Habría que considerar que, lo que está vacío, es que no le hace falta a su dueño, por lo que la consecuencia lógica es quitárselo.

    Esto de la propiedad es una institución anticuada, y yo diría que hasta machista y cavernícola.

    ¡Vale ya de represión, hombre! ¡Okupación libre y, si es posible, subvencionada!.

    Estos episodios de represión fascistoide nos demuestran que todavía queda un largo camino hacia la república bolivariana que anhelamos, y que nos hará felices a todos.

  2. MIRANDA

    Los “profesionales de la violencia”, que a su vez alimentan el sentido lúdico-festivo del desafío provocador en jóvenes y adolescentes sin antecedentes pero deseosos de aventura, los cuales se les suman sin remilgos, no son algo nuevo en Europa.

    En Hamburgo, Copenhague, Roma, Madrid, se han producido brotes violentos, generalmente relacionados con el desalojo o demolición de centros okupas, siguiendo un esquema similar al de Barcelona: resistencia, enfrentamientos, disturbios, agresividad, vandalismo….

    Por si no bastasen esos puñados de violentos radicales antisistema y los jóvenes ávidos de desafíos, están los espontáneos ociosos que se suman a los actos violentos, los perroflautas y los radicales procedentes de otros colectivos antisistema y anarquistas extranjeros (alemanes, italianos, griegos) , que encuentran muy estimulante participar en choques con heridos, enfrentamientos con las fuerzas del orden, destrozos en negocios y oficinas bancarias, quema de cafeterías o cabinas y laminado del mobiliario urbano.

    Los miembros de ese magma okupa-anarquista-antisistema-perroflautista-independentista, tienen un amplio abanico de movilizaciones desde las sindicales y las nacionalistas, a las estudiantiles o acampadas de indignados, y curiosamente, su condición totalitario-fascista se ceba especialmente con sus homónimos del extremo opuesto, filonazis, falangistas, etc. Claro que como dice la sabiduría popular, “Ningún kgado se huele su m….”, y mucho menos se les ha visto jamás protestar contra dictadores y tiranos bananeros como Castro o Chávez, o islamistas salvajes, ojito, que con la yihad se palpan la ropa. Al contrario, tienen a sus chés y sus fideles en todo lo alto del poster icónico, además de la estética clásica de capuchones de la guerrilla urbana.

    En fin, nada nuevo esto de la violencia lúdico-profesional, Boss. He sido testigo en U.K., en Alemania, en Dinamarca, en los USA, en Suiza ….de cómo se las gastan las fuerzas del orden con los perturbadores de la convivencia y provocadores de disturbios. Y he pensado entonces, y sigo haciéndolo, que pagaría con alegría mis impuestos y aun daría propina, si me sintiese tan respaldada por autoridades que resuelven problemas, como lo están estos convecinos europeos o yanquis.

    Comparto tu perplejidad, Boss, ante el cinismo de los grandes incumplidores de la ley, los burladores de la ilegalidad y la Constitución, para los que todo vale con tal de quebrantar a España y la convivencia de los españoles, que se quejan de los okupas empeñados en ejercer su pelotuda y arbitraria voluntad.

    Dices verdad, la convivencia en paz exige renuncias y concesiones. Tiene bemoles, fusas y corcheas que los encargados de asegurarnos el orden sean los primeros en ciscarse en la legalidad y las reglas democráticas que nos hemos dado para convivir.
    O que caigan en el grave error de la pasividad medrosa por complaciente y el dejar hacer, creyendo que así los van a querer y votar más, aunque el grueso de la población trine y se suba por las paredes con tanto violento.

  3. MIRANDA

    BOLITA,
    no nos hagamos ilusiones con la recuperación de nuestra entrañable SCEPT .
    Ahora sabemos que está viva, porque tan súbita desconexión nos tenía sinceramente preocupados, lo que me llevó a dejarle un mensaje a un blogger andaluz al que ella frecuenta.
    Pero todavía no me ha llamado, lo cual me hace pensar que no quiere nada con nosotros y este rincón coralino. Snif!

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