Puñetazos en efigie

De momento, son noticia de Telediario. Eso es vista

El dúo Amaral adelanta el videoclip de un trabajo musical que estará listo para ser consumido en septiembre. Ésa es la noticia y en ella se contienen las claves de la polémica que su publicación está generando. Un acto de promoción.

Para quien no haya tropezado todavía con las imágenes y sonidos que constituyen “Ratonera” _ título de la obra _, les resumimos que se trata de una canción de corte parecido a otras anteriores de la misma autoría, en donde se repite como estribillo: “Puedes intentar que te perdone Dios / no lo haré yo” y sobre la cual se proyectan imágenes de políticos actuales heridos, golpeados, mendigando, drogándose o navegando en pateras. Es decir, una canción destinada a convertirse en himno de la indignación. El político es un ser abyecto llegado a este mundo para causarnos todos los males imaginables, mientras que yo, cantante, y usted, consumidor de mi canción, somos más chulos que los euros, antiguas pesetas. Nada nuevo bajo el sol.

La novedad, de existir alguna, es ver a los políticos con el labio partido y los ojos ensangrentados, lo cual les debe proporcionar un placer indescriptible a los componentes del dúo. Ya que no lo pueden hacer en directo, se lo rompen en efigie, tal como hacía la Inquisición con los ausentes perseguidos en sus causas. Si el hereje no estaba presente, se quemaba un muñeco de su tamaño. Es decir que ni ahí hay invención.

El auto de fe que proclaman los músicos se justifica en lo mal que lo estamos pasando, lo cual se entronca también con la costumbre judía de abandonar a su suerte en el desierto al chivo expiatorio, el que llevaba las culpas de todos.

Alguien ha observado que en el vídeo no hay políticos de IU, ni Valderas; lo cual no es mala propaganda.

2 Comentarios a “Puñetazos en efigie”

  1. Aureliano Buendía

    Hoy, me encuentro en parcial desacuerdo con el patrón de esta barca.

    Pienso, de una parte, que hay que dejar al artista cierto (amplio) margen de crítica y protesta. La transgresión y la expresión artística tienen una larga trayectoria con muchos encuentros entre ambas. Por tanto, no me parece mal el vídeo de Amaral (que no he visto, por cierto); otra cosa es que me guste.

    Como otra cosa sería si el contenido del vídeo constituyera una provocación al delito, o apología del mismo, pero creo que no es esa la intención. No creo que sea comparable con algún otro caso de grupos musicales (o para-musicales, que hoy en día, a cualquier ruido se le llama música) que cantan descaradamente loas a ETA.

    El que no estén los políticos de Izquierda Unida reflejados entre la clase política, me parece normal. Normal, no bien, he dicho. Pero ya se sabe que, en este país, la intelectualidad es hemipléjica moral. Sólo ven la paja en el ojo de la derecha, ignorando las muchas vigas que hay en la izquierda. Recordemos casos como el del vergonzoso “clan de la zeja” y aquello de “defender la alegría”, cuando colaboraron activamente para que Zapatero ganara las elecciones de 2008 diciendo que no había crisis, que todo era un invento de la derechona malévola.

    Por eso, me sorprende que estén “retratados” en el vídeo, los políticos del PSOE. Será para disimular un poco.

  2. MIRANDA

    Al parecer, los Amaral quedaron muy resentidos con la clase política cuando Rugalcaba, a raíz de su implicación en el caso Faisán (cuando las fuerzas del ZPSOE avisaron a los terroristas etarras de que los iban a detener, para que soltaran todo lastre), en un pulso con el popular Gil Lázaro, D.Afredo le dijo: “¿Qué harían ustedes sin mí y sin el caso faisán, como cantan los Amaral: Sin ti no soy nada”.

    En realidad Rugalcaba aprovechó el estribillo de la canción, no fue nada personal contra los músicos, pero aquella “apropiación indebida” no hizo la menor gracia a los Amaral-Aguirre, y se quejaron allí donde pudieron:
    “No nos toquéis los huevos y dedicaos a resolver los problemas, no a hacer chanzas ni gracias. No nos utilicéis”, bramaba Juan Aguirre, la voz masculina de Amaral.

    La venganza es un plato que se sirve frío, Boss, y así es que ahora han sacado este videoclip, con imágenes de políticos vapuleados, ensangrentados, o bien como yonkies, vagabundos, mendigos, emigrantes, vendiendo kleenex en un semáforo, o asegurando que “juran su cargo por Satán”, y otras lindezas.

    “Has tenido suerte hasta ahora…puedes intentar que te perdone Dios, no lo haré yo”… cantan Eva y Juan, que aseguran que el video está “en clave de humor y sátira a la clase dirigente, a los que presentan como víctimas de situaciones difíciles…que en realidad no les afectan. Problemas que ellos deberían resolver, de hecho”.

    La verdad es que no se ve el humor y la sátira por ningún lado, pero tampoco le daría yo a la cuestión más importancia de la que merece. Entiendo que Amaral sólo han dicho a los políticos¨: “Poneos en la piel de los perjudicados por vuestra mala gestión”

    Desde el punto de vista artístico, no me parece ni notorio ni ofensivo que un duo musical, bastante pastelero y nada transgresor, por cierto, camino ya del ostracismo, intente promocionarse a base de una idea provocadora, aunque escasamente original…porque ¿quién no canea en estos tiempos a la denostada clase política?

    Es habitual que los faranduleros, como los “intelectuales” (con más o menos comillas), todos de izquierda, se autoincluyan en el sector de los buenos, nobles, generosos y solidarios. Yo no se si los Amaral ayudan a gente desasistida, como hermanitas de s. Vicente , pero por el hecho de cantar no me merecen ni un gramo más de credibilidad o presunción buenista que un fontanero, una enfermera o un profesor de karate.

    No creo que la intención del video sea alentar a los ciudadanos a la agresión, el escrache o la caza-captura del político más cercano.
    Tampoco creo que todos los políticos sean unos sinvergüenzas por definición, pero es evidente la decepción y la desafección de la ciudadanía española para con la clase dirigente, tan preocupada por sus intereses y privilegios de casta y tan alejada de esos problemas pedestres que, en efecto, deberían dedicarse a resolver con tesón, afición y ejemplaridad sin tacha.

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