Lo de Mas en Madrid

Todo esto será mío algún día…bueno, ya lo es (Foto La Vanguardia)

Oriol Junqueras habla del tejido industrial catalán como si realmente fuera suyo, o hubiese tenido mucho que ver ERC en su creación. Habla como si el tejido se formase al amparo de las instituciones independientes e inexistentes a las que él aspira, y no en plena consonancia con el Estado español por formar una de sus partes desde hace mucho tiempo, desde hace todo el tiempo, desde que hay estado.

Están tan acostumbrados a engañar que se mienten a si mismos sin ningún reparo, convencidos de que si sus oídos ya admiten las falsedades y manipulaciones sin dolor de yunque ni de estribo, los nuestros también lo van a hacer después que nos los trituren en mortero pilón unos cuantos meses más.

De hecho han comprobado que muchos catalanes sometidos a la machaquina unidireccional, reiterativa y goebbeliana del pujolismo también están convencidos de ser otra unidad de destino en lo universal, aunque más chiquitita que la de José Antonio. De ahí a que el Valle de Arán sea la siguiente unidad media un querer, y ya sea sabe que la doctrina de Mas se fundamenta en el querer del pueblo catalán. Querer es poder. Un territorio, una bandera, un idioma. Bueno, dos; que el aranés también cuenta.

En Madrid hablan de que ahora sí se le va a cerrar el paso definitivamente al proceso, pero que al mismo tiempo se abrirán amplias vías de diálogo _ vulgo, pasta _, lo cual mosquea, y no poco, a todos los demás, incluidos los cumplidores del déficit, como es el caso de Galicia. El peligro reside en que una vez más, desde Madrid se trate de apagar fuegos con tratos de favor hacia los más díscolos, en perjuicio de los más obedientes. No hace falta utilizar las tablas de logaritmos de Vázquez de Queipo para averiguar que ese comportamiento incita a levantarse de las patas de atrás.

5 Comentarios a “Lo de Mas en Madrid”

  1. Palense

    De la torpeza irresponsable del presidente Rodríguez Zapatero, cuando afirmó que aceptaría cualquier reforma del Estatut que adoptara el Parlamento catalán, derivó un proceso perverso que ha conducido a la insurrección institucional de Cataluña y a la consolidación del secesionismo.

    De aquel barro estos lodos.

  2. Chiky

    http://elpais.com/elpais/2014/04/07/vinetas/1396894997_659881.html

  3. Aureliano Buendía

    Ya pasó.

    El enésimo episodio del “problema catalán” se ha materializado en una sesión del Congreso de los Diputados, convertida en el teatro del absurdo. ¡Cuidado, no le quito valor!. Está claro que ese es el foro donde deben discutirse los problemas de España, y está igualmente claro que el Congreso es el único capaz de decidir por todos los españoles. Ahí, y no en otra parte, reside el tan cacareado “derecho a decidir”.

    Pero ello no impide que la sesión resulte un poco chusca, por el diálogo de sordos que se ha escenificado. Rajoy diciendo que hay que respetar la Ley (¡tiene cada cosa, este hombre!), los representantes catalanes diciendo que van a ciscarse en ella, y Rubalcaba tratando de buscar una salida imposible, la forma de visualizar que se opone a la ruptura del Estado sin apoyar al Gobierno.

    Me aburre ya el asunto. Lo que no obsta para que me siga preocupando, porque, de su incierta evolución, pueden surgir graves problemas. Muy graves.

    Si digo que podemos terminar como Ucrania o, todavía peor, como Yugoslavia, la concurrencia se echará las manos a la cabeza. ¡Cómo vamos a hacer tal comparación!. Eso, es imposible, en la Unión Europea de hoy. Quizá sea cierto.

    Como también era totalmente cierto que, en la Yugoslavia de 1980, nadie podía esperar, ni sospechar, ni imaginarse siquiera, que 15 años después se iba a desencadenar el conflicto más brutal y sanguinario conocido en Europa desde la II Guerra Mundial.

  4. rogelio quiroga

    Mira que han llegado a ser lerdos los defensores del ‘dret a decidir’ que Cataluña ha enviado hoy al Parlamento. Gente más burra en cargo público hace tiempo que no se alcanzaba a ver.

    Si por lo menos hubieran mandado a un Fernández que se quitase la sandalia y se liase a sandaliazos a discreción… habría dado un toque de ‘happening’ más divertido a ese bodrio que se debatía.

  5. Aureliano Buendía

    Toda la razón, a rogelio.

    Don Sandalia hubiera sido, hoy, el más adecuado representante del Parlament catalán. Su personalidad concentra lo que viene a ser la política moderna.

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