Epitafios

En Arlington

Cerca de la tumba de Kennedy se puede leer un largo epitafio, mucho más que el de Suárez, pero complementario. Los políticos están obligados a ponerse encima de sus restos mortales frases de honduras y prosapia, no como el resto de la humanidad, que o no ponemos ninguna, o buscamos pensamientos líricos, espirituales y graciosos, como el de Jardiel: “Si buscáis los máximos elogios, moríos”, incluso con dos faltas de ortografía que harían bramar al humorista.

En la sepultura de Kennedy, alguien eligió una de sus frases más recordadas, que seguramente también salió del caletre de algún Fernando Ónega de turno. Al presidente la vida no le dio opción para escogerla. Es aquélla en la que JFK pide a sus compatriotas que no se pregunten lo que su país “puede hacer por ustedes; pregúntense lo que ustedes pueden hacer por su país”.

Si a ese pensamiento unimos “en concordia”, que es la aportación del presidente español, y “por la libertad”, que añade el norteamericano líneas más abajo, nos queda un lema la mar de majo, listo para clavarse en las puertas de todas las maternidades, que son los lugares donde comienzan a forjarse los epitafios.

Si se les preguntase a los corruptos, a los soberanistas y a la kale borroka, qué están dispuestos a hacer por su país, los primeros responderían que llevárselo crudo; los segundos, que llevárselo a otro sitio y los terceros, que llevárselo por delante. Así de variopinta es la humanidad.

Es una lástima que los tres grupos estén fuera de la ley y que no exista otro encaje posible en ella, salvo la claudicación por parte de quienes sí la consideran un principio valioso de convivencia.

Kennedy tendría que haber sido un poco más explícito en su frase póstuma. Por ejemplo, qué estaríamos dispuestos a hacer por nuestro país sin escacharrarlo.

2 Comentarios a “Epitafios”

  1. SEito

    Fué más brebe pero no menos intenso, el Onega que escribió junto al listado de los muertos en Vietnam, como no, en el mismo cementerio. “Freedom is not free” .
    Dice un amigo, que todo fué a peor desde la desaparición de aquello del interés simple y el compuesto, parte de las matemáticas infantiles . Se ve al interés simple como ganador .

  2. SEito

    Breve, que no brebe, también es el epitafio de la portada de esta casa, para un empleado muerto por no invertir en campanas de extracción el Laboratorio de Sanidad, institución pública donde trabajaba ..
    El colmo de la ineptitud por parte de los responsables debería apartarlos de toda actividad hasta el final de sus días y una vez en el cementerio, colocar una placa con la resolución .

Comenta