A posteriori

Un mal trago

El ministro del Interior ha prometido contundencia, energía, firmeza, o no sé qué cuántas cosas más, para enfrentarse al vandalismo. Ahórrese los esfuerzos lingüísticos, señor Fernández, porque el cumplimiento de la ley no necesita adjetivos; si acaso, el de estricto, que es tan redundante como el de blanca aplicado a la nieve.

Eso sí, el cumplimiento ha de ser desde el primer momento y sin titubeos, que para eso es ley y no componenda pactada en oscuros conventículos.

Lo ocurrido en Recoletos se ha organizado desde semanas atrás a través de conocidas agrupaciones creadas para la delincuencia, cuyas consignas llegaron, al menos, a las mil quinientas personas que participaron con ardor guerrero en la batalla, convencidas de que ése era su mejor homenaje a la convivencia lograda por Suárez para que no se muriese creyendo que todo quedaba atado y bien atado.

Sí, mil quinientas son pocas respecto a los millones que le agradecían el esfuerzo, sabedoras de lo difícil que resulta poner de acuerdo a todos los españoles para tirar de la cuerda en la misma dirección. Precisamente por eso, y porque no existe la más mínima duda de que ni sus métodos, ni sus pretensiones buscan el bien de la mayoría, se debería haber hecho algo más para evitarlo. O eso, o es que somos tontos.

A las previsiones iniciales se unen ahora las protestas de los propios policías, que advierten errores de bulto en la estrategia para proteger esa noche a los ciudadanos, sean manifestantes, clientes de cafetería, paseantes o dueños de céntricos negocios.

Ha pasado la oleada y el ministro nos promete firmeza. Suena como si Ronaldo prometiese a los madridistas marcar cinco goles contra el Barça.

5 Comentarios a “A posteriori”

  1. Aureliano Buendía

    La cara de Fernández Díaz es la propia de quien desempeña un cargo especialmente comprometido. Una poltrona que, más que tal, es una silla eléctrica.

    El Ministerio del Interior siempre ha sido un destino delicado, y en todos los Gobiernos. Que se lo pregunten a Barrionuevo, Corcuera o, mismamente, a nuestro querido Rubalcaba. Todos ellos han tenido que lidiar, con mayor o mejor fortuna, con el tema del terrorismo, la inmigración y la delincuencia en general. Pero, todos los mencionados, tenían un elemento a su favor: eran socialistas.

    Cuando el Ministro del Interior es del PP, a todos los problemas anteriores, se suma el de las algaradas callejeras. En épocas anteriores, fue el “Prestige”, o la Guerra de Irak, o el 11-M. Ahora, es la crisis económica, que da motivos más que sobrados para protestar. Lo curioso es que, cuando gobernaba Zapatero y la crisis ya mordía, nadie se echaba a la calle. ¿Por qué sería?.

    He dejado clara, en anteriores intervenciones, mi profunda preocupación por la existencia de razones, motivos reales y muy fundamentados para la protesta. A mí tampoco me sirven las explicaciones que se nos han dado sobre hechos como las preferentes, las indemnizaciones millonarias de los que hundieron las cajas, el brutal incremento de la deuda pública, etc.

    Pero creo que, detrás de todas esas razones, en las manifestaciones orquestadas por la izquierda radical, existe un trasfondo y una planificación ideológica clara, que busca unos fines igualmente diáfanos.

    Son muy ilustrativas las declaraciones de Diego Cañamero, líder del sindicato andaluz SAT y lugarteniente de Sánchez Gordillo, cuando dice: “”Hay que echar a los gobiernos corruptos, a los gobiernos de la troika, a los que no representan a los pueblos aunque tengan el voto”. Tal vez sin quererlo, el hombre se ha retratado. Esa referencia a “…los que no representan a los pueblos aunque tengan el voto” muestra, bien a las claras, cuál es el talante democrático de los organizadores de las protestas.

    Y, mientras, los del PSOE, callados como putas… a ver si caen algunas nueces.

  2. MIRANDA

    Es sabido que la izquierda ultramontana y antidemocrática maneja como nadie dos cosas: la propaganda y la violencia callejera. No hace falta recordar las acampadas recientes o la utilización de un atentado terrorista, un naufragio o el envio de ayudas a Irak para liarse a golpes y megáfonos.

    Es su condición. Llevan la violencia en el ADN fascistón y totalitario, y lo desconcertante, lo triste es que la izquierda parlamentaria, supuestamente democrática y civilizada, calle y ampare la agresividad de ese sector, que incluye radicales kaleborrokos, para ver si contribuyen a desgastar al gobierno y devolverles el poder, que como es bien sabido les pertenece por derecho propio y vitalicio.

    El ataque feroz de la guerrilla urbana contra las fuerzas del orden público, por parte de esa ultraizquierdona extrema y delincuente , supone un autentico peligro para la convivencia y la democracia españolas.

    No basta con que el gobierno anuncie contundencia, energía y firmeza para enfrentarse al vandalismo en el futuro. BASTA CON QUE APLIQUEN LA LEY VIGENTE CONTRA LOS DESESTABILIZADORES Y VÁNDALOS DE SEU, algunos muy bien pagados por cierto por los partidos interesados en la cosa.

    Tiene bemoles que vengan “observadores del respeto a los Derechos Humanos” para evaluar los métodos policiales y su severidad….y sean precisamente estos las víctimas de grupos, PERFECTAMENTE ORGANIZADOS EN ACCIONES PERFECTAMENTE PLANIFICADAS, los que mandan a los agentes al hospital.

    No valen las medias tintas , el si-pero-no y el qué-quieres-que-te-diga. No hablamos de gente exasperada y ciudadanos hastiados por la crisis -que tienen todo el derecho a manifestarse y hacerse oir- sino de delincuentes avezados, organizados para acabar con el orden constitucional y el sistema democrático.

    Los agentes del orden se quejan de la falta de coordinación frente a una violencia desaforada de la extrema izquierda, y de hecho hay 67 agentes heridos por esa brutalidad extremada que agitó las calles de Madrid y que hemos podido ver en las pantallas del televisor, con sincera incredulidad y horror.

    Volvemos a esa convicción enfermiza de la izquierda antidemócrata de que el poder les pertenece, y que las elecciones no significan nada, cuando el pueblo no los vota.
    La performance de Recoletos no está improvisada, sino que se sabe que ha sido organizada concienzudamente, como otras veces, por las agrupaciones radicales, que incluyen abertzales y nacionalistas gallegos.

    Reducir la presencia policial, y prohibirles que actúen proporcionada pero enérgicamente en la defensa del orden público, ha tenido como consecuencia esas escenas patéticas de delincuentes golpeando y pateando a los agentes, intentando a todas luces matar a alguno para colocarse medallas y pillar sobre extra. Con doble o triple de números, esto no habría pasado.

    Prometer firmeza y energía después de la caída del telón y tras el espectáculo universal de la incapacidad del gobierno para defender a los ciudadanos, y la irresolución de los tribunales para castigar severamente a delincuentes violentos, me trae a los labios el consabido !!TARDE PIACHES!! o en su defecto el !VAICHE BOA !!, muy galegos ambos.

  3. Bartolo

    Cora, la consigna, no debe ser diluir las razones,el clamor popular las imágenes y relatos de los ¿300.000? manifestantes, para que tanto esfuerzo y tanta movilización sirva para poco e incidir y centrarse en la cifra en 1.000 sinvergüenzas que pretendían masacrara la policia. Si hubiera sucedido en el fútbol rápidamente los medios estarían acompañando la información con la coletilla de “son una minoría que no representan a nadie”, ¿no te parece que seria facil averiguar quien organiza a esos energúmenos?.

    http://images.eldiario.es/sociedad/manifestacion-llegada-Colon-Olmo-Calvo_EDIIMA20140323_0070_13.jpg

    Creo que todos estamos de acuerdo que ninguna manifestación por justas y respetables que sean sus protestas o reivindicaciones, se puede llevar a cabo mediante la violencia, el vandalismo y el caos, las razones de la manifestación les trae sin cuidado al grupo de encapuchazos que protagonizan los desórdenes, que siembran el caos y se enfrentan a la policía y que normalmente son chavales muy jóvenes, no parados de larga duración, ni se han quedado en la calle por un desahucio, sencillamente como se ha visto en Londres hace un tiempo, son radicales en la orbita de la extrema izquierda, a veces bien organizados en grupos antisistema.
    Pretendian acampar en Recoletos, ¿adonde podría llevar el permitirlo?

    Pd.- Aureliano, ¿no se ha enterado que Psoe y Pp están elaborando un pacto de estado sobre la inmigración y demás asuntos de seguridad, ante el pánico a que se desmande la calle?, Tal vez eso sea la respuesta a su afirmación de “las putas calladas”. !cachis!, que la prensa que leen algunos no les informan.

  4. Alexis Carrel

    Nosotros, los españoles ciudadanos o aldeanos tenemos que recuperar nuestras vidas y nuestros dineros además de nuestra dignidad.

    Sea como sea debemos buscar y realizar nuevas formas de administración , no podemos ser súbditos de los políticos ni empleados de los funcionarios.

    No es de sentido común trabajar , yo ejemplo , usted ejemplo, para mantener INTOCABLES a esta meretriz casta política y funcionarios con derechos reales a pensión completa y permanente.

    No tengo porque ir al paro y otros tener la vida GARANTIZADA a costa de nuestros sufrimientos.

    Otra sociedad es posible.

  5. María

    En manifestaciones pacíficas, a la cual asistieron familias enteras con sus hijos, viejos, en fín…..personas de bien, es
    habitual la presencia de topos, que lo que persiguen, es buscar
    el fracaso de la protesta.
    Eso debería de ser predecible. ¿Qué falló? …..la falta de coordinaciión. De ese modo, se evitarían hechos tan lamentables.
    La democracia está en peligro y estos hechos lo que producen
    es una imágen caótica hacia el exterior. ¡Lo que hacía falta¡.

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