El presidente entusiasta

Reconocimiento internacional

Ya no podremos saber qué opinaba Adolfo Suárez sobre el desarrollo histórico de la transición que lideró. En realidad ya no lo podíamos saber desde hace mucho tiempo, porque el expresidente no estaba en condiciones de analizar nada por falta de entusiasmo para ello. Él, que lo había tenido a raudales para reiniciar varias veces su actividad política, se había desfondado; quizá por eso, quizá por los golpes de la vida.

Tuve la oportunidad de asistir como periodista a muchos actos en los que participó, tanto entre 1971 y 1975, como después, hasta 1980. Lo entrevisté una sola vez, en Santiago, cuando ya luchaba por transformar el CDS en un partido de futuro, y en todas las ocasiones doy fe de que existió esa misma nota común, fuese director general de RTvE, ministro de Arias Navarro, presidente del Gobierno o líder de un partido cuasiimposible, el desbordante entusiasmo que emanaba.

El Suárez más veces repetido, el del mensaje de su dimisión, es la antítesis de aquel otro hombre que parecía disfrutar más, cuanto mayor era la altura del listón a superar.

Después, todo se apagó. El hijo del díscolo coruñés Hipólito Suárez Guerra pasó al limbo en vida, estando sin estar.

No arriesgamos la respuesta si imaginamos los aspectos de la actualidad que menos fervor suscitarían en Suárez. El constante coqueteo de algunos con la ambigüedad territorial, los titubeos en la respuesta, los ataques a la convivencia, o la desbandada hacia el maniqueísmo nunca estuvieron en el ideario de la transición, porque lo que se pretendía era construir una democracia fuerte, no el puente entre dos dictaduras, palabras de Suárez.

Una última nota al margen. Me sume en una profunda perplejidad el adelanto informativo llevado a cabo por su hijo. Y creo que no soy el único.

6 Comentarios a “El presidente entusiasta”

  1. Aureliano Buendía

    A mí también me ha llamado la atención este pre-anuncio funerario, que lo único que hace es generar una situación de expectación que puede durar muchas horas, o días, o semanas.

    Parece que el hijo de Suárez lo justifica, precisamente, en que habían comenzado a correr rumores acerca de un inminente óbito de su padre, y en aras de la transparencia, prefirió ser él mismo quien informara de la situación real.

    Sobre el Presidente, ya hicimos algún comentario en días anteriores.

    Un político con sus aciertos y sus errores, padre de una Constitución imperfecta, que dejó muchas cuestiones abiertas, alguna de las cuales ocasiona graves problemas en la actualidad.

    Pero, como también hemos dicho, hay que ser conscientes de las circunstancias históricas en que se elaboró la Constitución, en momentos muy delicados y plagados de riesgos de todo tipo. En tales circunstancias, posiblemente Suárez lo hizo lo mejor que pudo, y es dudoso que otro lo hubiera hecho mejor que él.

    Al fin y al cabo, y con la única excepción de los “accidentes” (Zapatero dixit) de ETA, hemos tenido el período más largo de paz y democracia de la historia de España. En este desgraciado país, la coincidencia de ambos factores no había sido posible, en un lapso temporal tan prolongado, hasta ahora.

    Por tanto, debe reconocerse a Suárez su papel esencial en la historia de este país. Y si fuéramos capaces de profundizar en sus aciertos y corregir sus errores, ya sería la leche.

  2. SEito

    Acaba de morir el protagonista . Déjenlo en paz los periodistas y de paso a nosotros también .
    Gracias, Adolfo Suárez .

  3. MIRANDA

    Es cierto, Boss. No es fácil explicarse la razón por la que la familia ha querido adelantar los obituarios y los in-memoriams, creando desconcierto mediático y alarma social.
    Ahí están los periodistas montando guardia al centro hospitalario, los médicos dando partes, la sociedad perpleja y los columnistas avanzando pinceladas contenidas de su vida y obra, de la que todos querrán decir más cosas después de.

    Creo que ha sido un error poco explicable de los Suarez, pero bastante tiene ya esta pobre familia, que ha encajado tantas tragedias después de tantas satisfacciones y éxitos.

    Desactivado el Régimen con la desaparición de Franco, la Transición fue factible porque los españoles dejaron atrás los odios de los tiempos de guerra (todo eso que intentó reactivar eL ZPSOE) y la economía se había encarrilado de forma próspera, había empleo y cierta modesta alegría en el consumo y la inversión creciente.

    Con todo, la Transición demandaba un animal político, un estadista y Suarez no lo era ni el Borbón tampoco, ni cultural ni intelectualmente hablando, pero supieron manejar bien las relaciones públicas, la proximidad, la empatía, los medios, y fomentó el rey su campechanía y Suarez la idea de que el era un hombre normal, un español de la calle, después de abdicar hábilmente de su pasado franquista y maniobrar con los opositores que aspiraban a la “ruptura”, en su intento de dar una imagen de unión y reconciliación.

    Que la Constitución se pergeñó de forma inadecuada, precipitada, poco rigurosa, es una evidencia. El propio Torcuato Fdez. Miranda, mentor y protector de Suarez, se negó a suscribirla, y otras voces autorizadas señalaron sus fallos, que se han agravado con el tiempo, alimentando el separatismo, los desequilibrios entre CCAA, el control de la enseñanza y la cultura por parte de la izquierda…todo eso que llevó al deterioro social con el incremento de la delincuencia, la droga, el fracaso escolar, los manejos con los terroristas envalentonados y las concesiones a ETA, que llegó a atribuirse la llave de la democracia(?) con el asesinato de Carrero Blanco.
    Y desde luego, el envalentonamiento creciente de los partidos y el reforzamiento de sus privilegios y atribuciones cuyas cúpulas fueron consolidando un poder absoluto y total, sustraído a la ciudadanía.

    Así perdimos los españoles la ocasión histórica de disfrutar de una auténtica democracia, como los países avanzados, y no la partitocracia al uso controlada por la casta parásita política.

    Suele decirse que no hay mayor error que querer complacer a todos, y Suarez, después de haber desdibujado al Ejército, quiso contentar frívolamente a los socialistas. Así estallaron los conflictos en el seno de UCD, las presiones y finalmente, la dimisión de Adolfo Suarez, que el presentó como un favor que hacía a la democracia (?), para que no sufriera una involución, algo absurdo considerando que el había sido el promotor y máximo representante de la democracia. Y el peligro, en cambio, habría sido realmente que los frentepopulistas aprovecharan el vacío y el desbarajuste para saltar al poder con un golpe de timón.

    Así llegó el 23-F, que parecía ser el intento golpista de un puñado de conspiradores, …cuando parecen estar implicados el rey, el PSOE, y otros elementos políticos, civiles y mediáticos.

    La memoria de los españoles es frágil, y no dudo que ahora todos serán alegatos inflamados de amor y admiración por Adolfo, pero recuerdo perfectamente que las críticas y el rechazo contra el fueron rigurosos , dentro y fuera de UCD, no digamos en la derecha, a la que tanto ayudó a debilitar, todo lo cual quedó arrumbado en el desván de la memoria con la sucesión de desgracias familiares y su propia decadencia que le lleva ahora a la muerte.

    Imagino que habrá muchos análisis de su gestión en días sucesivos, pero creo también que su vida personal y familiar no debería mezclarse con su trayectoria y dimensión política, la que fuere, porque no dudo habrá serias discrepancias.

  4. Bartolo

    Hombre Cora, con todo respeto te digo, !que desafortunado el último párrafo de tu columna de hoy!, habría que saber las condiciones emotivas de la familia.

    Aparte de eso, soy de los que creo que el país le debe un reconocimiento por su humildad, lealtad, honradez y sobre todo como impagable ejemplo a estas nuevas generaciones de políticos, más preocupados por su carrera, su cartera y su partido que por aquel etéreo principio que movió todos y cada uno de los actos de este hombre ejemplar: España; con diálogo, entendimiento, consenso y hasta renuncia… además de valentía, no hay que olvidar que en los valores esenciales de la Transición, hubo algo más que siempre se olvida, el miedo, aspecto que fué el otro auténtico motor de la Transición política en España, no hay que olvidar la actitud de altos mandos de la cúpula militar de entonces.

    Luego, en cuanto dejó de ser útil a la ambición de otros, especialmente los suyos, le abandonaron y se fué en silencio, en un dignísimo ejemplo de generosidad, entrega y sacrificio, sin pedir gratitud, y hasta aquí hemos llegado, cambiada la prosperidad por los desmanes, el proyecto común por la insolidaridad y la fortaleza de nuestra diversidad por la incomprensión localista, sombra esta que tambien tuvo, porque confió en que los nacionalistas serian buenos españoles y de fiar. Nos dejó las bases para treinta años de prospreridad, que la jodieron otros.

    Falta por ver si los actuales son capaces de darse cuenta que pedimos cosas tan elementales como las que esta persona representaba: sencillez, honestidad y honradez. Los muchos corruptos de hoy, al amparo de una Judicatura sometida al ejecutivo, han hecho imprescindibles personas que representen algo tan elemental como su honestidad, de ese modo no surgirán nuevas Gurtel, EREs, sobres, financiaciones ilegales de partidos, privatizaciones y puertas giratorias para enriquecerse, incumplimientos electorales, una injusta distribución de los sacrificios…y algo muy peligroso:la instrumentalización partidista y la utilización reiterada para las bases del maniqueismo, que no tiene nada que ver con defender el punto de vista de las diferentes “sensibilidades” de cada partido, lo que puede llevar a la quiebra social.

    Descanse en Paz Don Adolfo Suarez.

  5. bois

    La generosidad y el patriotismo de Suarez no le impidieron saber y conocer con que bois labraba, por eso me parece muy conveniente haber avisado con tiempo suficiente en evitacion de problemas de agenda y fin de semana al quorum pleno justo y merecido al que todos debemos asistir en su TRANSICION postrera por muy avergonzados que se sientan algunos ,por un lado , no sabiendo ver y apreciar , en su momento,la enorme dimension moral humana y social del fallecido PRESIDENTE, y por otro, el corto redito del progresismo a su enorme capital politico

  6. Bartolo

    Aureliano, permítame decirle que por mi parte no considero a Suarez padre de la Constitución del 78, los padres de la Constitución fueron como se sabe:Gabriel Cisneros, Miguel Herrero de Miñón y Perez Llorca por UCD, Manuel Fraga por AP, Solé Turá por Psuc, Miguel Roca por PDC y Peces Barba por el Psoe

    y la votación en el Congreso los resultados de la votación fué la siguiente:siguientes: votos emitidos, 345, afirmativos, 325, en contra, 6, abstenciones, 14. Los votos negativos correspondieron a los diputados del Grupo Parlamentario de Alianza Popular, Gonzalo Fernández de la Mora y Mon, Albero Jarabo Payá, José Martínez Emperador, Pedro de Mendizábal y Uriarte y Federico Silva Muñoz y al diputado de Euskadiko Ezquerra, Francisco Letamendía Belzunce. Las abstenciones a los diputados del Partido Nacionalista Vasco, Iñigo Aguirre Querexeta, Xabier Arzallus Antía, Gerardo Bujanda Sarasola, José Angel Cuerda Montoya, José María Elorriaga Zarandona, Pedro Sodupe Corcuera y Marcos Vizcaya Retana; a los diputados de Alianza Popular Licinio de la Fuente y de la Fuente, Alvaro de Lapuerta y Quintero y Modesto Piñeiro Ceballos; a los diputados de Unión de Centro Democrático Jesús Aizpún Tuero y Pedro Morales Moya y a los diputados de la Minoría Catalana Joaquín Arana i Pelegre y Heribert Barrera Costa.
    Por su parte en el Senado, de 239 asistentes, votaron a favor, 226; en contra, 5 y las abstenciones fueron 8. Los votos negativos correspondieron a los senadores de la Minoría Vasca, Ramón Bajo Fanló y Juan María Bandrés Molet; a los senadores del Grupo Mixto, Fidel Carazo Hernández y Marcial Gamboa Sánchez-Barcaiztegui y al senador del Grupo Entesa dels Catalans, Luis María Xirinacs Damians. Las abstenciones a Manuel Irujo Ollo, Gregorio Javier Monreal y Zía, Ignacio Aregui Goenaga, Juan Ignacio Uría Epelde y Federico Zabala Alcibar, del Grupo Parlamentario Senadores Vascos; Rosendo Audet Puncernau senador del Grupo Entesa dels Catalans; Luis Díez Alegría, senador del Grupo Parlamentario Independiente y Angel Salas Larrazábal senador del Grupo Parlamentario Mixto.

    He ido a la hemeroteca, porque no deja de ser pintoresco que los nacionalistas se abstuvieron ó votaron en contra, Suarez como jefe de gobierno en una democracia se limitó a darle curso. Saludos.

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