Luchy, la expropiadora

Luchy, tocada de mitra

Es probable que los bienes de la Iglesia sirvan para acabar con la pobreza en el mundo, tal como predica la monja Luchy. Pero solo durante un día. Al siguiente estaríamos igual.

El valor catastral del Vaticano tiene que ser enorme, y las catedrales españolas tampoco son moco de pavo. La de Burgos sale por un riñón. Lo malo es que hoy nadie compra nada, salvo Ortega. Ni siquiera una catedral de segunda mano a buen precio.

A la monja Luchy no le gusta la Iglesia, solo salva a su Francisco, al que no le llama Paco por poco. De ahí que a ella tampoco le molestará que le llamemos Luchy.

La monja quiere expropiar los bienes de la Iglesia y hacer un rastrillo los sábados con los pasos de Ramón Álvarez, las imágenes de Salzillo, los cálices y los ostensorios. Está convencida de que se pueden sacar unas buenas perras para repartirlas tapando huecos. Solo a siniestra, porque con la diestra no quiere ni trato. Dice que fue la que mandó tanta gente «a la puta calle». La monja Luchy es así, sencilla y natural como un campo de cardos sin roturar.

Pero ya que hablamos de valores catastrales en la península, sepa Luchy y sepamos todos que los tres primeros corresponden a edificios civiles. El Banco de España, en el triángulo Alcalá, Cibeles, Prado, es el primero. Y sin incluir los fondos de la cámara acorazada, que si lo expropiásemos entero acabamos con la pobreza de raíz ese día. Al siguiente habría que expropiar el segundo edificio, que es el Palacio Real, también en Madrid.

Pero el tercer día, ¡oh, sorpresa!, tendríamos que echar mano de la muralla romana de Lugo, que hace unos años estaba valorada en 18.000 millones de pelas y hoy por ahí andará traducidas a euros.

Después sí, después ya le tocaría a la catedral de Burgos, que es lo que le gusta a Luchy.

7 Comentarios a “Luchy, la expropiadora”

  1. Aureliano Buendía

    Cuando veo personajes como esta muy respetable hija de Dios, siempre me pregunto por qué, con las facilidades que hoy tenemos para viajar, alguna gente sigue soportando una situación que tiene que resultarle, por fuerza, muy dolorosa.

    Esta mujer tiene que sufrir mucho en este mundo capitalista nuestro, tiene que estar pasándolo muy mal. Rodeada de mercado y de fascismo por todos lados. Y cuando, encima, el pobre pueblo desorientado, pierde del todo el oremus, y se le ocurre votar al PP, entonces, a esta mujer tienen que abrírsele las carnes.

    Cuando Cataluña se independice, será su hábitat natural, y allí se acabarán todos los problemas; se prohibirán las ideas “malas”, se venderán las iglesias y con el importe, se financiarán abortos ¡hasta para las que no estén embarazadas! ¡que todo el mundo pueda acceder al progreso! ¡Y un poco de marihuana, por favor!. ¡No faltará de nada, en la Catalunya poscolonial, libre y socialista!.

    Pero, mientras el hecho separador no seproduce, ¿por qué no se va la monja a otra sociedad igualitaria, para no tener que soportar durante tanto tiempo los efluvios del capitalismo y la derechona?. Le recomiendo, encarecidamente, Corea del Norte. Estoy seguro de que Kim III apreciaría, en grado sumo, la solvencia intelectual y moral de nuestra “hermana”.

  2. Bartolo

    Por su parte en masculino, se nos ha ido, aquel que queria que Dios esté en lo “público” de ahí que el hacia política, mi opinión es que la Curia no tiene que usar un púlpito para expresar opiniones personales que nada tienen que ver con la Fe o las costumbres, luego que no se quejen, como pura opinión personal si está sometida, como todas, a la critica, me refiero a la la homilía de ayer.

    Porque utilizar el pulpito para hacer valer opiniones personales, es convertir la Fe en ideología, no dudo de que muchos se sentirán representados por esa ideología, otros millones más, aunque no es cuestión de números, sólo de coherencia, no, y pueden pensar que a falta de Fe se sustituye por consignas.
    Espero haber sido respetuoso, cara a las creencias de quien aquí acude, no es mi intención para nada es un ataque a la religión en si.

  3. MIRANDA

    Independientemente de su ideología o su religión, este tipo mesiánico, extemporáneo, que anda por ahí lanzando utopías, me produce escaso interés.
    En cambio conozco sacerdotes que malviven con cuatro pesetas, que siendo bien mayores no pueden jubilarse, ni tienen ayuda doméstica porque no les llega, en fin, y se las apañan ayudando a la gente todo lo que pueden, sin ocurrírseles llevar al Rastro las imágenes y los retablos, porque eso está ahí para el culto, para uso y disfrute de todos, y así ha sido durante siglos.
    ¿Qué quedaría del arte y la arquitectura sin la aportación de la iglesia?
    ¿Qué quedaría si los sucesivos ministros del señor se dedicaran a expoliar los templos, o a alquilarlos a discotecas o bares para dar de comer a los pobres?

    Me parece mucho más inteligente y productiva la labor de Caritas, que con aportaciones, ayudas y apoyos mantiene comedores y apoyo a los necesitados. Sin que se les ocurra proponer el pignorar los elementos artísticos o culturales de las iglesias y catedrales.

    Vivimos tiempos de descreimiento y dejación de practica religiosa, es la realidad, pero me temo que la labor de las hermanitas que asisten a ancianos, enfermos y huérfanos, de la gente de Cáritas, de los curas rurales con diez parroquias a su cargo atraerán más fieles descarriados que esta papisa-fake que, sin conocerla, por lo que dice, me temo que no tiene los pies en el suelo, tanto como corre en busca de protagonismo

  4. Abel de Arzúa

    Sr. Bartolo:
    No entiendo por qué se da usted por aludido por las manifestaciones de cualquier obispo o sacerdote. No se dirigen a usted. No lo riñen a usted. Están hablando por y para su grey, sus fieles. Solo para ellos.
    Y si un gobierno se dedica tenazmente a desmoralizar, manipular, adoctrinar, crispar, descarrilar y tirar por la borda el mensaje católico aparte de sus permanentes ataques y burlas, es lógico e inevitable que los pastores católicos lo señalen y censuren, como hacía el mismo Jesús con los libertinos emperadores de su tiempo.

    Eso no significa para nada meterse en política ni dar consignas, sino velar por la integridad moral de su prole espiritual, que espera y precisa sus directrices, consejos, ejemplos, amonestaciones o lo que proceda

    A titulo personal, de español poco practicante, como la mayoría, le diré que bastante cauta, prudente y comprensiva ha sido siempre la voz de los púlpitos y los micrófonos de radio, si consideramos el daño permanente e irreparable que el partido de sus amores ha venido haciendo a la moral de esta sociedad, de la familia, de la convivencia, del respeto y hasta de la buena educación.

    No le envidio. Debe de ser terrible mirar la vida y el mundo a través de la ideología política.

  5. Aureliano Buendía

    Acabo de oír a Pilar Rahola en la radio (es que me meto cosas fuertísimas, a veces, yo) haciendo una inflamada defensa de la monja en cuestión.

    Y ya puesto a darme caña, me he leído parte de la transcripción de la entrevista que le hizo Risto Mejide.

    Impagable. Todos los tópicos de la izquierdona, uno por uno, trufados con una capa de cristianismo primitivo y un grueso fondo de demagogia. Y, como guinda del pastel, la calificación de “político honesto” aplicada, nada menos que a Artur Mas. Supongo que el pobre Maragall ya no estará en condiciones de recordarlo, pero no estaría de más que alguien le hablara a esta hermana del problema del “tres por ciento”.

    Como digo, un ejemplar digno de estudio. Esto, aquí, no se da. Un especimen tan perfecto sólo podía venir de Sudamérica. Bien podía el Papa designarla como arzobispa de Buenos Aires. Con Cristina, haría un cuadro perfecto.

  6. Bartolo

    Señor Abel de Azua, presupone usted demasiado sobre mi persona en su último párrafo, sea cual sea la ideoloía de las personas, aquélla puede defenderse o combatirse, sólo mediante la dialéctica, es decir: frente a una tesis puede -y debería- presentarse una antítesis, nunca alusiones personales, lo principal será llegar siempre a una posición de síntesis, por la que rebatir en lo posible, la tesis del “adversario”, no, digamos mejor del antagonista.

    Sólo he dado una opinión sobre el discurso de ayer, opino que el papel de la Iglesia debe ser el de la redención y no el de la condena, Rouco no admitia que Iglesia y Estado no son lo mismo, y no creo que haya representado precisamente, los conceptos y mensajes de caridad, misericordia, piedad…evangélicos, propios de su condición y cargo, sus intervenciones públicas a lo largo de todos estos años casi todas evidencian un tono de castigo, represión, prepotencia,.. mal talante y mal rollo, más propios de una jerarquia eclesiástica medieval.

    No se si porque era mal comunicador, sin carisma, pero la realidad es que solia producir rechazo en muchos sectores, incluso entre creyentes, su discurso integrista no fué nunca de un significativo nivel pastoral, era más político que cristiano, se entrometia en asuntos que no eran de su competencia, a pesar de ser advertido por el Papa Francisco que aflojara su agresividad sobre algunos temas y ahondara más en la verdadera guía y consuelo de los fieles.

    Ese es mi punto de vista, que trato de decir con respeto, a pesar de que cargó su arenga con toda clase de ataques -en este caso- a la sociedad civil y a los políticos progresistas.

  7. Germán

    Lamento profundamente que esta señora sea dominica. Estudié en un colegio de esa orden y puedo asegurar que no era el perfil de aquellas personas que daban su vida por desasnar a jovenzuelos como yo. Vi el parloteo (porque poco tenía de conversación o de entrevista) entre Risto y la monja progre. Vergüenza ajena se me hace pequeña expresión. Era como el Bergoglismo a la n potencia. El cristianismo de salón, trufado con independentismo mamporrero y el fanatismo por el Barcelona más chabacano.

    Si algo aprendí con mis profesores dominicos fue la discreción. Nunca una palabra más alta que otra. Predicar con el ejemplo. Que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda. Sin embargo esta mujer, a la que no niego que tenga buena intención, la fallan las formas. Era un poco como el chiste de “no hay nadie más humilde que yo”.

    Pero vamos, que si eso, vendemos el Vaticano y mandamos al Bergoglio a un “vivero de empresas”. Una oficinita, compartiendo wifi, el fax y la máquina de café con un recién colegiado en derecho y un informático.

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