Desafectos

Periodistas desafectos escribiendo una columna contra Nixon

Por la módica cantidad de 16.000 euros, precio de la investigación, Mas ya sabe el porcentaje de columnistas que son afines, los afectos, los desafectos, los federalistas y los demás, que han clasificado bajo una etiqueta que pone “sin identificar”, como los restos humanos después de una catástrofe.

Aunque la prensa periférica nunca ha interesado ni en Barcelona, ni en Madrid, en aras de ahorrar al erario catalán _ que también es de todos _, el dispendio de un euro más en semejante idiotez, me apresuro a comunicarle que puede clasificarme como le dé la real gana y que en todo caso, el nivel de desafección a su régimen no depende de mi voluntad, sino de la coherencia que expela por su boquita de piñón, que hasta ahora es poca.

Dice su estudio que el 71 por ciento de los columnistas españoles son, o somos, españolistas, lo cual nos deja en bastante mal lugar porque suena a chiste. Diga usted en Argentina, por no irnos demasiado lejos, que el 71% de sus columnistas son argentinistas y que para llegar a esa conclusión se ha gastado 16.000 euros de la caja común. Como poco, le corren a porrazos por la calle Corrientes tres cuatro ocho. Bueno, o no, porque también allí se gastan el dinero público en bobadas.

Averigua asimismo que el 0,8 por ciento de los que escriben columnas en Cataluña son federalistas, lo cual supone una precisión encomiable, pues nadie se explica cómo hemos podido vivir hasta ahora sin conocer ese dato. ¡El 0,8! Como decía aquel hombre poco ducho en estadísticas, casi un columnista entero.

Me pregunto qué hará ahora con los resultados. Espero que no se le ocurra someter a los españolistas a una cura de inmersión lingüística, porque lo veo muy capaz de eso y de mucho más, Mas.

La próxima vez, pregúntelo directamente, sin vergüenza.

6 Comentarios a “Desafectos”

  1. Sergio

    No se sorprenda.Esto es un deja vu. Otros,hace años,comenzaron con cosas así,clasificando todo, y acabaron con el protocolo de Wannsee. Ya sabe,aquel que fomentó el turismo crematorio.

  2. Aureliano Buendía

    Los nacionalistas catalanes se rasgan las vestiduras cuando, cada vez con más frecuencia, se compara su actitud con la de dictaduras de diverso signo. La verdad, yo no sé de qué se espantan. Están dando todos y cada uno de los pasos que conducen a una sociedad cerrada (lo que nunca fue Cataluña, que mantenía ciertos rasgos de luminosidad incluso en las épocas más oscuras).

    Se elaboran listas de periodistas desafectos (vocablo que define perfectamente la situación, y que tan querido y utilizado fue por los prebostes del franquismo), se constituyen comités para el “control de los contenidos”… no se pasa a la censura previa porque la Constitución lo prohibe (quizá por ello echan tantas pestes de ella).

    No sé si, por suerte o por desgracia, terminaremos viendo la independencia de Cataluña, pero, francamente, me provoca un cierto grado de curiosidad morbosa el imaginar cómo iría la cosa después de la tan ansiada secesión.

    No me sorprendería, para nada, ver cómo Artur Mas crecía unos 20 centímetros, se dejaba un poblado bigote, y se ponía un sombrero de paja, con la figura de un jilguero, en la cabeza. Ya que no puede ser Chávez, que sea el Nicolás Maduro de Cataluña.

  3. MIRANDA

    El intento de Arturet de demandar a varios periodistas por “ofender” a Cataluña y el del Consejo Audiovisual Catalan (CAC para los amigos) invitando a perseguir a los críticos con la Generalitat, muestran la deriva totalitaria de los nacionalistas catalanes.

    Establecidas por la Constitución la libertad de expresión y la libre circulación de las ideas, resulta absurdo que los cargos públicos pretendan blindarse frente a la crítica. No hablamos de insultos, calumnias, injurias o difamaciones sino de juicios y criterios que discrepan de la secesión y sus guías visionarios.

    No hay que tomarse a broma estas actitudes que empiezan así, a lo tonto, falseando la historia, tergiversando los hechos, amordazando a los críticos….y acaban negando el holocausto, imponiendo el apartheid y marcando con tiza las puertas de los impuros.

    Silenciar al mensajero, cercenar la libertad de expresión y el pluralismo es algo muy grave, algo insostenible en democracia. Aunque en realidad esos periodistas demonizados deberían sentirse ufanos de llevar el manguito con la estrella que distingue a los más valientes y objetivos.

    En cualquier caso, resulta sumamente grave que se utilice el dinero público en el s. XXI para volver a la censura, los informes secretos, las fichas acusatorias y los estigmas de tiempos de dictadura, y que el Consejo Audiovisual (más dinero público con uso partidista, 5,2 m.de euros/año) se convierta en mamporrero de los separatistas, dando nuevos pasos totalitarios tras el “non compreu”, la quema de banderas y fotos del rey, la incitación al odio en los niños y jóvenes, las consignas a las “embajadas”, o la demonización de España y lo español.

    La Constitución garantiza la libertad de expresión. La opinión y la crítica son libres en este país. y si el Consejo Audiovisual Catalán ve en los medios españoles “fomento del odio, menosprecio y discriminación” hacia los catalanes, posiblemente es porque olvida los calificativos de nazis, ladrones, abusadores, represores del sufrido “pueblo catalán” y su santa lengua, y demás lindezas con que nos obsequian a los españoles de cotío.

    La posición de los empresarios con intereses en Cataluña, de la Comunidad Europea, de los españoles todos, de los medios, se aparta de la causa soberanista en apoyo de la unidad de España.
    Nadie puede olvidar que el nacionalismo ha causado en Europa el mayor sectarismo ideológico, las tiranías más abyectas y los genocidios más sangruientos.
    Pero dejar salir la vena intransigente y la querencia totalitaria para satanizar a los desafectos del “régimen separatista”, en democracia y en plena globalización, resulta tan aldeano y tan poco practico y realista que parece imposible que sea promovido por catalanes.

  4. PepeDaPonte

    Sr Cora, mirelo usted por el lado bueno. Este estudio nos confirma que existe variedad de opiniones en el periodismo espanol.

    Por ejemplo sobre el periodismo lucense nunca habria que hacer un estudio similar. Todos sabemos que es 100% “soplavientista”. Vamos, que tira segun sopla el viento del poder y de la subvencion.

  5. SEito

    http://www.youtube.com/watch?v=mR9hE0upgDk
    Luis Eduardo Aute
    Así es mi tierra
    (Los afectos por los años 60)

  6. Aureliano Buendía

    Bau, ¿eres tú?.

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