Soraya en Zorrilla

_¿Te acuerdas del de Física?
_Ni idea.

El duelo de las Sorayas había comenzado de acuerdo con los estrictos parámetros de la lógica cartesiana. La Soraya socialista acusa a la Soraya popular de propiciar la educación elitista. Se considera respaldada para hacerlo gracias a su paso por el instituto público Zorrilla de Pucela, tal como aparece en la página del centro y en alguna de sus biografías.

En el segundo acto del drama, la Soraya popular da un giro insospechado al argumentario que se le viene encima, pues rechaza el elitismo de bancada que exhibe su tocaya Soraya e informa a sus señorías que ambas han estudiado los rudimentos del saber en el mismo centro público, el que está dedicado al autor de Don Juan Tenorio.

Cuando parece que la batalla de las Pléyades _ sinónimo de Soraya en persa _, discurre camino del empate, se destapa otra sorprendente novedad. La Soraya que no ha estudiado en el instituto público Zorrilla es la socialista, ya que cursa esos años en los colegios privados Amor de Dios y Nuestra Señora del Carmen de la mencionada capital castellana, según información de la periodista Isabel Jimeno.

Ésa sí que es buena. Tanto la web del instituto, como las biografías que de ella se emanan, o viceversa, reproducen un error destinado a hacernos creer que la portavoz ha estudiado en la pública, renegando del Amor de Dios y de Nuestra Señora del Carmen, que han de ser tan buenos centros como el Zorrilla, a la vista de lo lejos que han llegado sus dos exalumnas.

Como todavía hay tiempo para que el chusco episodio nos depare nuevas y sorprendentes revelaciones, hoy nos contentaremos con certificar que el debate sobre la educación en España va bien. Los considerandos son enjundiosos y los testimonios, muy sólidos.

6 Comentarios a “Soraya en Zorrilla”

  1. Aureliano Buendía

    En esta especie de comparación de trayectorias a que termina conduciendo la intervención de la Vicepresidenta, es interesante completar el currículum de cada una de las Diputadas en cuestión, que fueron al mismo Instituto, pero posteriormente no les cundió igual, vaya Vd. a saber por qué. Es un caso perfecto de trayectorias convergentes (las dos han terminado en el Congreso), pero, en absoluto, paralelas.

    Y, ¡ojo!, que no es Dª Soraya (PSOE) como otros muchos de sus compañeros, que en su currículum ponen que “tienen estudios de…”, forma eufemística muy en boga para disimular (malamente) que uno no tiene estudios superiores. No. Dª Soraya (PSOE) es Licenciada en Derecho. A continuación, en su currículum pone “funcionaria”. Yo, cuando veo lo de “funcionario”, a secas, me siento escamado. Cuando uno es funcionario, lo es de algún Cuerpo o Escala en concreto. Cuando se pone “funcionario”, a palo seco, parece que uno se avergonzara de la agrupación profesional a que pertenece (¿por qué será que, al escribir estos, se me ha venido a la memoria el Director General de la Guardia Civil?). Bueno, seguimos leyendo. A continuación, viene: profesora universitaria (en la Escuela de Relaciones Laborales de Valladolid). Vale.

    Como mérito profesional más destacado, aparece: “Abogada del Centro de Información Derechos de la Mujer y Casa de Acogida a Mujeres Maltratadas” (1989-1992). Bien, ya tenemos un indicio de cómo llegó a la política. En 1994, con 31 años de edad, entró en la rueda dedocrática, siendo nombrada “Directora del Centro de la Mujer” del Ayuntamiento de Valladolid. Y ya, hasta la fecha. En 1.999, Eurodiputada, y posteriormente, Diputada al Congreso en las tres últimas legislaturas, Secretaria de Estado en el Ministerio de Asuntos Exteriores durante el glorioso zapaterismo, y hasta ahora.

    Si nos vamos a Dª Soraya (PP), nos encontramos con que su currículum es mucho, pero que mucho, más parco, casi telegráfico. Pone: Licenciada en Derecho. Abogada del Estado. Diputada en las tres últimas legislaturas, y los cargos que ocupa en la actualidad.

    Cualquiera que sea todo lo imparcial que se puede ser en este país (que es muy poco, dada la naturaleza genéticamente sectaria del celtíbero) se sentirá más impresionado por el austero currículum de la Vicepresidenta, que por la larga enumeración de chollos dedocráticos que ha disfrutado su compañera de Instituto. Las dos hicieron el Bachiller, las dos se licenciaron en Derecho, y terminada la carrera, eligieron alguna de las múltiples vías que se les abrían: Soraya (PP) se puso a estudiar como una cabrona (con perdón), para una de las oposiciones más duras que se convocan en España. Soraya (PSOE), se dedicó a la Abogacía “militante”, de forma muy breve, y ya se zambulló en la política.

    En suma: que dentro del nivel general, mediocre tendiendo a bajo, de nuestra clase política, todavía pueden hacerse distinciones. Todos los que están han llegado, pero no por el mismo camino.

    Y desde luego, que no se interprete mi opinión como menosprecio, en modo alguno, de la ejecutoria de Dª Soraya (PSOE). Tanto en su partido como en el de enfrente hay casos mucho más llamativos. Casos de auténticos zurupetos, denominación que me parece pintiparada para los blanqueadores de currículums. Véanse los de D. José Blanco López (PSOE), o de D. Arsenio Fernández de Mesa Díaz del Río (PP).

    Lo de que Dª Soraya (PSOE) “olvide” su paso por colegios religiosos, es comprensible. Para quien medró en el mundo de fresa y merengue que fue el zapaterismo, tales experiencias vitales debían ser borradas, hasta de la memoria (histórica, ¡cómo no!); de lo contrario, no te expedían el “certificado de pureza laica”. Y, sin este documento, en tiempos de Bambi, era imposible progresar. Bueno, podía suplirse con una foto en la que apareciera el titular vestido de “drag-queen”, en lo alto de una carroza, el Día del Orgullo Gay.

  2. MIRANDA

    La calidad humana, intelectual, de un político no está relacionada con su paso por centros públicos o privados, laicos o confesionales, pero el mentir, tunear los CV, adjudicarse diplomas, y engañar a la ciudadanía sobre su propia trayectoria me parece penoso y hasta punible.

    Un político despliega su perfil en el escaparate del partido, y se ofrece/ vende a la opinión pública para granjearse su voto. Si en la carnicería te dan cerdo congelado al precio de solomillo de ternera, o si en tu banco o Caja te endilgan productos tóxicos como saludables depósitos, como poco están cometiendo una estafa.

    Soraya Rguez. portavoz socialista en el Congreso, ocultó que fue a colegios religiosos y privados (Colegio Amor de Dios y Nª Sª del Carmen, para cuya construcción cedió terrenos el Arzobispado de Valladolid) porque aquel baldón fachoso chirriaba entre sus soflamas proletarias y anticlericales.

    El renunció saltó cuando la vice popular Soraya S d S, fiada de los datos del perfil oficial de su tocaya socialista, afirmó en la Cámara Baja que “ambas habían ido al mismo instituto Zorrilla”. Como era de esperar, la falsa información desapareció ipsofacto de Internet, sin enmendalla ni disculpalla.

    A los españoles no les preocupa donde hizo el bachillerato Soraya Rguez, pero les habrá parecido feo que reniegue de su paso por colegios religiosos y olvide las fuentes en las que bebió en sus obsesivos ataques demagógicos y anticlericales.

    Ya sé, Boss, que esto es pecataminuta comparado con la corrupción y otros desmanes en este patio de Monipodio.
    Y tampoco diré que la titulación universitaria y la experiencia profesional anterior a la “carrera política” sean garantía de nada, sobre todo si pensamos en grandes personajes que no tenían titulación superior.

    Pero, no se tú, es que a mi no me ofrece ninguna confianza alguien que se adorna con plumas que no le corresponden, o se conduce de forma distinta a sus prédicas buenistas, o directamente miente como un bellaco.

    Seguramente porque me quedé anclada en aquella ilusión de los albores democráticos que establecían un perfil de rectitud, ética, ejemplaridad y responsabilidad en los gestores públicos. El que nace ingenuo y agilipollado lo es hasta el RIP, meu, qué le vamos a hacer.

    No insistiría yo, porque no es saludable para la partitocracia que sobrellevamos como podemos, en generalizar sobre lo malos que son los políticos, que digo yo que algunos serán gente buena y capaz, pero ver a la cabeza de Andalucía a una Susana Diaz, que tardó DIEZ años en acabar una carrera normalita, o a una Elena Valenciano que tuneó su C.V. sobre una supuesta licenciatura, o Pilar Rahola, que se atribuyó dos doctorados falsos, entre otros varios, sinceramente creo que transmiten una imagen y un ejemplo a los jóvenes con aspiraciones políticas de que la formación importa poco para gestionar lo público….cuando tanto se les exige en la empresa privada

    De la disciplina, la exigencia, la responsabilidad, la honradez que transmiten, mejor no hablar.

  3. Bartolo

    Es verdad eso que dice usted Aureliano :”otros muchos de sus compañeros, que en su currículum ponen que “tienen estudios de…”, forma eufemística muy en boga para disimular (malamente) que uno no tiene estudios superiores”, verdad como un templo, peeero para ser justos, aunque se me acuse de tumaseo, tengo que decirle, que es una práctica que se da en todos los partidos, como usted cita al Psoe, para compensar, aunque el otro dia metí en el mismo saco a los dos próximos aspirantes a la Junta de Andalucia.

    Pues bien, hoy toca hablar de Don Arsenio Fdez de Mesa el actual director de la GC. el cual se presenta en su currículum como”funcionario del Estado”, “inspector técnico de la multinacional inglesa International Marine Coatings LTD” en excedencia y “diplomado en Altos Estudios Militares”.

    Oculta que su plaza de funcionario es como auxiliar de jardinería en una oposición donde apenas se pedía el graduado escolar, que la multinacional inglesa es una empresa de pintura para barcos y que sus “diplomaturas” son unos cursos del Ministerio de Defensa para diputados y senadores, y otras diplomaturas a que se refiere, es que en cada “cursillo” se da un diploma, pero carece del peso educativo que podría sobreentenderse. no una titulación universitaria como podría parecer.

    Así el Master en Marketing, del RENMARK, junio de 1980; Diplomado en “Protección y Revestimientos del Acero” por International Paints en Bilbao en 1984; Diplomado en “Corrosión y su Prevención” por la Escuela de Ingenieros Técnicos Navales de Ferrol, de la Universidad de Santiago de Compostela, en 1988; Diplomado en “Contaminación y Protección del Medio Natural”, Universidad Politécnica de Madrid…En realidad, estos títulos no pasan de ser más que el fruto de cursos de pocas horas o días, resultado de su trabajo con la International Marine, Coatings Ltd.

    El diplomado al que se refiere cada curso en realidad no es falsa, ya que le daban un diploma al final de cada curso, pero carece del peso educativo que podría sobreentenderse.

    Cordial saludo.

  4. roisluaces

    Gente acomodada se ahorra dinero mandando a sus hijos más o menos ‘gratis’ a centros “selectos” públicos; otros los mandan a ‘concertados’ pero protestan de ‘las monjas’: demagogia y falta de respeto:
    donde hay pública y privada en sana competencia siempre va mejor, y el copago, tan establecido en este terreno, es en cierto modo más equitativo e igualitario
    aunque hay que reconocer que el estado se ha injerido tanto en la sociedad que la enseñanza privada propiamente no existe: por otro lado, la ‘libertad de cátedra’ ha muerto a manos de burrócritas ministeriales que entretienen a los profesores -públicos o intermediados- con obligaciones ficticias para que el “”estudiantado”" trisque a sus anchas por las verdes praderas de la decadencia

  5. Hernando

    La ventaja de apellidarse Moreno Bonilla, es que son unos apellidos tan simples y normales que es un engorro recordarlos.

  6. SEito

    Si algo necesitará cualquier equipo, es cierta dosis de creatividad . Es la que se echa en falta en el PPO, principal partido de la oposición quiero decir, no Partido Popular Obrero como a veces parece .
    Ocurre también en este caso de la S-Va y solo falta que otro LibroLeguina nos desvele quien tuvo la ocurrencia del copio pega, en la elección de un puesto tan importante para los periodistas .
    O tomas la iniciativa o acabas siendo liebre y no galgo .

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