Tendría que irse

Chávez achaca su derrota a la falta de madurez del pueblo venezolano, y puede ser que tenga razón, pues ahí está él al frente de la Presidencia de Venezuela para demostrarlo. Lo que no puede pretender es convertir los votos favorables en la máxima expresión de la quintaesencia política y los contrarios, en aguachirle de botarates.
Pero bueno, al personaje le caben las tonterías por arrobas y algo muy clamoroso tendrá que hacer o decir para que se modifique la vergonzosa imagen que de él se tiene en los círculos generalmente bien ilustrados y en la mayoría de los votantes del pasado domingo.
Por encima de su perpetuación en el poder, la intención de la reforma estaba dirigida a construir un estado totalitario, con competencias sobre el ámbito privado que espantan a quienes las recuerdan en otros regímenes y de cuyos horrores existe hoy abundante bibliografía como para confundirse.
Los venezolanos no están maduros para ejecutar tamaña pirueta, ni es de esperar que lo estén nunca, porque para abdicar voluntariamente de la libertad hay que transitar en las cimas de la desesperación de Cioran, adorar al líder con fe ciega y entregarse al fanatismo vocacional, comprometiendo el propio albedrío y el de sus descendientes.
A ninguna de las tres circunstancias se acerca hoy el pueblo venezolano, por muy grandes desigualdades que hayan sembrado los nefastos gobiernos prebolivarianos. Lo que les resta es encontrar un camino que evite a los explotadores y anule a los tiranuelos; un camino difícil, pero ilusionante.
El primer paso lo ha dado el propio Chávez, aunque mucho nos tememos que ya está arrepentido de haberlo hecho. Él dijo durante la campaña que “en el supuesto de que no se reformara la Constitución, tendríamos que ir pensando en quién me va a relevar a mí, porque yo tendría que irme”.
El planteamiento es impecable; la puesta en práctica, dudosa.

10 Comentarios a “Tendría que irse”

  1. Mirandolina

    Bueno, Boss, supongo que como suele decirse, el pescado venezolano está vendido, pero todo esto no deja de ser un leve escollo para el bulldozer , que minuvaloró a sus universitarios , los cuales se movilizaron, congregaron, citaron, animaron y ocuparon la calle con sus SMS , para paliar el pucherazo previsible.
    Pero lo de irse si no le apoyaba el pueblo no era más que un recurso dialéctico preelectoral. No lo verán tus ojos pecadores.
    A mí lo que me parece flipante es la corte de castristas y chavistas “de boquilla”, o aliancistas proislámicos, todos progres de manual, que piden para sí mismos todas las libertades y derechos, pero quieren tiranía y dictadura para los cubanos,venezolanos o marroquíes. No tengas miedo que no se van a vivir a estos países nipadiós. Y deberían, para dar ejemplo de coherencia.

  2. JG

    Francamente, el sr. Cora se ha enquistado y se ha vuelto monotemático. Tanto, que muchos de sus seguidores pasan ya de largo por su sección. Antes era más flexible, más convincente.

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