La inversión y el voto

El acarreo de votos siempre tuvo muy mala prensa en Galicia, aunque mucha gente no entendía muy bien por qué. ¿Qué hay de malo en que me acerquen al colegio electoral y me den la papeleta que hay que meter en la urna? Desde luego, si la papeleta coincidía con las simpatías del votante, el acarreo podía ser visto incluso como un acto de caridad. En caso contrario, el votante dejaría en evidencia cuán barata vende su libertad.
Ahora se plantea un caso más avanzado. El partido en cuestión ya tiene los votos en su cazuela y se pregunta qué debe hacer con ellos. Si son suficientes, gobernar; eso no plantea mayor problema. Si no lo son, se abre ante él un atractivo mundo de infinitas posibilidades financieras donde colocarlos para que produzcan sabrosos réditos, a poco que se conozcan los comportamientos de los mercados de acarreo. Siempre puede haber otro que necesite de tu pequeña aportación para alcanzar la mayoría que las urnas le negaron, y sin llegar a tanto, el día menos pensado recurren a ti para sacar adelante una votación que ni siquiera le garantizan sus socios naturales. Y ahí estás tú, con tu capitalito a todo riesgo, siempre proclive al pelotazo y al sacrificio.
¿Qué se hubiese ganado reprobando a Álvarez? Nada. Se habría perdido, porque quien hacía el caldo gordo era el PP. Lo de Galeuscat, la gestión de la ministra, la coherencia, la defensa de Galicia o cualquier otro argumento de carácter ideológico son fruslerías que se disuelven al instante cuando son sumergidas en el principio activo que conoce bien cualquier inversor: el capital no tiene patria.
A partir de ahora, los acarreos de votos ya no serán la imagen visible de un país falto de desarrollo político, amordazado por el caciquismo e incapaz de tomar sus propias decisiones, sino la evidencia de un márquetin pujante, un moderno proceso de captación de fondos y la prueba evidente de una sociedad que encara su futuro con optimismo y ganas de hacerse valer en las principales bolsas internacionales.

9 Comentarios a “La inversión y el voto”

  1. Mirandolina

    Seguramente peco de ingenua,por joven, porque tengo una visión de la política como arte de la decencia y el fair play , de juego limpio y justo.
    Pero YO QUIERO UNA PÒLITICA CABAL, Y EXIJO QUE LOS POLÍTICOS SE COMPORTEN Y DEN EJEMPLO A LA SOCIEDAD, AUNQUE EL MUNDO ENTERO SEA UNA CIÉNAGA DE CORRUPCION.
    Por eso siento noxo de estas trapalladas de intereses calculados por Quintana, para ver cuantas fotos y reportajes puede obtener que mejoren un poco el cochambroso 15% que le dieron las urnas y que sin embargo le permite estar en plena pomada.
    Si la Mandalena del PGM, ha sido nefasta para Galicia y para todo el país, el BNG DEBERIA HABERLO DENUNCIADO aunque Angel-Siseñor no volviese a aparecer en una foto en su vida. Aunque se jugase el garbanzo y el chófer.
    Si President Remendón le ha prometido esta o aquella limosna a cambio de venderse por el platodelentejas, LO DECENTE HABRÍA SIDO CONTARLO PARA DEJAR EN EVIDENCIA LA TRAPACERÍA. “Fijaos ,que este bandarra me ofrece tanto y cuanto para los ayuntamientos en que gobernamos si le apoyo en lo de Maleni” .
    Si Angel-Siseñor (ahora ya nadie le va a quitar el sambenito) SABE POSITIVAMENTE que esta apóstola deL “Antes partía que doblá” NO VA A HACER NADA BUENO POR ESTE PAIS, ¿qué clase de gestión benéfica está ejerciendo incluida en sueldo tan generoso?
    ¿Hay diferencia entre su actuación y la de los denostados tránsfugas? ¿No es Angel-Siseñor un transfuga interesado de alguna manera?
    No me vale apelar al “todos son iguales” o “marica el último” o “tonto el que no meta la mano en la caja”. Aunque los políticos hayan enmierdado la política y tramen la desmantelación de Expaña , y paZten con los terroristas ), y estén crispando fieramente a una sociedad con la guerrra de sus abuelos, y estén importando USOS CARIBEÑOS de sus amigos dictadores, aunque todo eso sea una realidad constatable, YO PIENSO SEGUIR CISCANDOME EN LO POLITICAMENTE CORRECTO , EN LOS BUENISTAS Y BIENPENSANTES INTERESADOS, EN LOS QUE SE COMEN EL PLATO DE LENTEJAS A MI CUENTA.

  2. quasimodo

    Miri: ¡deja ya las mayúsculas de una vez, mujer!
    Por gritar más no se tiene más razón, y por usar las mayúsculas sin ton ni son, tampoco.

Comenta