Civismo sumergido

Por algo se empieza

Tiene muy mala acogida decir que de un pueblo cívico no pueden surgir políticos corruptos; o peor a la inversa, que de un pueblo sin firmes convicciones sobre lo público no pueden esperarse políticos íntegros. Se suele afirmar, sin duda por olvido del principio de Pascal sobre vasos comunicantes, que de lo uno no tiene por qué derivarse lo otro. Vamos, que se cree en los milagros.

Como en estos asuntos no existen el blanco o el negro absoluto, el panorama siempre se ve dominado por los grises, y no nos referimos a la antigua Policía Nacional, sino a los mediocres. Y ahí es donde debemos actuar si realmente queremos que nos represente y administre la excelencia.

Pero mal vamos si la economía sumergida representa una cuarta parte del total nacional, porque significa que al menos otra cuarta parte vive en un civismo sumergido que comienza en los berrinches infantiles mal corregidos y se prolonga al sembrar de cáscaras de girasol el lugar donde las hemos comido, arrojar al suelo chicles y envoltorios, dejar la comida en el plato, escupir, desparramar envases de plástico y cristal donde los hemos bebido, mear en las saunas, romper papeleras y mobiliario urbano, quebrarle las narices a la estatua de Otero Pedrayo, tronchar ramas, ahorcar perros, pescar con dinamita, tomar las paredes como lienzos de pintura, pinchar ruedas, copiar en los exámenes, dejar las salas de los cines como Waterloo al día siguiente, gritar por la noche sin ser Pavarotti, arrojar la basura donde nos convenga, saltarse semáforos y pasos de cebra, aplaudir a asesinos, recoger percebes sin licencia, evadir capital, escaquearse de los impuestos y apoyar el incumplimiento de las leyes, sean éstas del grado que sean antes de cambiarlas.

¿Qué se puede hacer contra la corrupción? ¡Hombre! Mucho.

3 Comentarios a “Civismo sumergido”

  1. Bartolo

    Claro que se puede hacer mucho Cora, esperemos que se haga.

    Aunque no sé de que economia sumergida hablamos, porque culpar de todo al personal de a pie, no me parece justo, una señora que trabaje de limpiadora en tres edificios, si con dificultad gana 600-700 euros al mes, ¿qué te parece pagar 200 y pico sólo de seguro y vivir con 400? ó el autónomo al cual el 50% de cada factura se va en impuestos (21% IVA + 21% IRPF + Impuestos del ayuntamiento) del 50% restante hay que pagar 35% para gastos: gasoil, Seguridad social, gestoria, Seguro Obligatorio… De la factura queda un 15% de beneficio, para poder pagar una infravivienda, agua, LUZ, ….y comer.
    Explícame como es posible que las multinacionales, los bancos, pequeños y grandes paguen un 5% de impuestos, incluso los rescatados con nuestros impuestos.

    Parece que el método Montoro no funciona, para rebajar el fraude en el mercado laboral español, la alternativa es incentivar a que el pequeño empresario y autónomo que no puede permitirse darse de alta, con tantas trabas y extrangulamiento, aumentarian los ingresos tributarios, y de otro, se disminuiría el gasto en prestaciones, tal vez si empezara por el IBEX, las SICAVs, por la ingeniería fiscal de las grandes empresas, en vez de centrar sus esfuerzos en perseguir a la señora que limpia escaleras o al “chapuzas” que se “busca la vida”

    En este contexto, es que defienda la economía sumergida, aunque la comprendo, para ganarse la vida mucha gente tiene que recurrir a lo que sea, y como no van a robar, no pueden declarar a Hacienda por las actividades que tengan, pero por pura necesidad. Ojalá pudieran, ¡cuanta gente desearía ganar dinero como para tener que pagar impuestos!

    Los fraudes más habituales (las grandes cifras no las hace el pueblo llano, repartamos las culpas y la picaresca)son:

    La confección de facturas por falsas ventas.
    La contratación de trabajadores evitando las correspondientes altas (eludiendo el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social o de las retenciones a cuenta del IRPF).
    La contratación de personas que compatibilizan su trabajo con el cobro de una prestación.
    La no declaración de actividades realizadas.
    El cobro de subvenciones indebidas.
    La no prestación de servicios contratados.
    La realización de operaciones internacionales fraudulentas.
    La ocultación de capitales.
    La utilización de facturas sin IVA.

  2. Bartolo

    Quería haber puesto “no es que defienda la economía sumergida”.

  3. MIRANDA

    Decía Malraux que ”Lo peor no es que los pueblos tengan los gobiernos que se merecen, sino que TENGAN LOS GOBERNANTES QUE SE LE PARECEN”.

    En esencia, es lo que dices, que en medio de un pueblo cívico, responsable, respetuoso con la Ley, con firmes convicciones sobre lo público, normalmente surgen políticos íntegros.

    Pero lo más importante es que, si alguno no lo fuera, los mecanismos del Sistema lo fulminarían apenas detectada cualquier trapacería.

    Así hemos visto caer a ministros en la misma Europa, y hasta presidentes de gobierno de los USA por la denuncia de un periódico. Algo inimaginable en estos pagos, donde alcaldes y ministros se fuman un puro con las denuncias, y esperan a que los casos se pudran en los juzgados.

    En cuanto a la mediocridad y escueto bagaje de nuestros representantes políticos, hemos de llegar a la dolorosa evidencia de que no es precisamente lo mejor y más granado de cada casa el que se dedica a esa “carrera”. Quiá.

    Y si a algunos se les veía a la legua el plumero y el pelo de la dehesa de insuficiencias y carencias de toda índole, a otros, que supuestamente podrían y sabrían por su formación, experiencia, capacidad, etc, resulta que les falta carácter, decisión, valentía, pulso, olfato o sencillamente, quieren complacer a todo el mundo, que como dice Woody Allen es el mayor error de un político, así que, los unos por otros, la casa por diligenciar y nosotros con estos pelos, entre los carcelarios vascongados, los mesiánicos catalanes, el despilfarro insoportable, las corruptelas y las reformas de si pero no, de quiero y no puedo

    Dices verdad, Boss, que detrás de ese comportamiento poco responsable del defraudador del fisco, del vándalo urbano, del absentista laboral, del politicastro trincón, degenerando, degenerando hacia atrás, llegaríamos a los estadios tempranos de la malaeducación y la gamberrancia que se forja en las familias y las escuelas e institutos.

    Todo ese largo recorrido vital que refieres, entre la pataleta infantil o las cáscaras de pipas y el trinque de lo público o aplausos a los asesinos múltiples, incluido el arrancarse los hijos y triturarlos vivos que ocupa el vértice de la pirámide del vandalismo, todo ese recorrido de la corrupción humana en sus distintos grados y variantes, querido Boss, O SE CORRIGE Y EDUCA DESDE LA CUNA Y LA GUARDERÍA, formando en responsabilidad, civismo y valores reales ejemplificados, no impostados, como se suele, o no pretendamos que nuestros hombres públicos parezcan extraterrestres.

    Serán como decía Malraux, LOS GOBERNANTES QUE SE NOS PARECERÁN.

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