Fiesta blanca

¿Era como dice la pancarta?

¡Qué abrazos! ¡Qué efusiones! Solo por ver la alegría de la Marea Blanca merece la pena montar campañas de chichinabo para que todo quede como está, pero que justifiquen bailar el bimbó de Georgie Dann agarrados de las ancas.

Durante muchos meses la Marea Blanca sale a las calles para oponerse a la privatización de la gestión en seis hospitales de Madrid, aunque más de una vez hemos oído cómo desaparece “gestión” y queda solo “privatización”. No es lo mismo, ni parecido. Hoy funcionan docenas de modelos de gestión privada o gestión mixta sin que en absoluto se resienta el carácter público de la sanidad, uno de los orgullos españoles no siempre bien valorado por nosotros mismos.

El caso es que no se privatiza la gestión y el colectivo que luchó contra ella lo celebra con escenas dignas de ser recogidas por Delacroix en una nueva Marea blanca guiando al pueblo.

Lo que no está muy claro es qué celebran. Caben varias posibilidades. Por ejemplo, culminar el éxito del objetivo marcado. Parece indudable que sí. Esos achuchones, besos y carantoñas no se fabrican de una día para otro.

La dimisión de Lasquetty también puede ser motivo de festejo, pero por si sola no da para tanta algarabía. Refrendar lo bien que lo hacen los actuales gestores no parece ser el gran logro y que todo quede como está, tampoco, porque el ahorro y la eficacia no tienen ideología, ni discusión. Demostrarse a si mismos que la constancia da sus frutos, ya vimos que sí. Alejar el miedo de un gestor privado que recomponga funciones y corte cabezas AMGD, es muy probable.

El único factor del que no se pueden alegrar es de haber impedido la privatización, porque es imposible… de momento.

4 Comentarios a “Fiesta blanca”

  1. Maria

    Los hospitales concertados ofrecen los servicios exactamente de la misma manera que un público, aunque con gestión privada, algo muy similar a lo que pretendia hacer la Comunidad de Madrid, salvo que en esta se pretendia incluir el personal sanitario y la atención sanitaria, sin hasta la fecha ser de conocimiento público que controles iban a tener.

    No tengo nada en contra de un concierto complementario, y mucho menos del ejercicio de la medicina por parte de empresas privadas, y de la utilización que se hace en con ámbito privado pero mediante la figura de los conciertos, lo que significa que centros sanitarios que son privados, “con gestión privada y actividad propia”, realizan “alguna actividad programada que se encarga por parte del la Sanidad Pública, de provisión pública, es decir que se trata de un sistema de financiación pública.

    Un hospital externalizado, gestionado por una empresa, que es lo que se pretendia en Madrid, es otra cosa, alegan que puede tener unas capacidades de gestión más flexibles que las actualeles en materia de contratación, se somete al hospital privatizado al mismo régimen sanitario, administrativo y económico de los hospitales públicos,(con contratos de 30 años hasta la progresiva privatación definitiva, exclusivamente licitados a dos empresas sin tansparencias de ninguna clase, así lo ha entendido la Justicia ) excepto en los aspectos relacionados con la titularidad del centro y la relación laboral con el personal, llevando este apartado a la precarización, con lo que ello conlleva en la calidad del servicio.

    Porque en una empresa privada, legítimamente su función es obtener beneficios.

    Ahora bien, en vez de optimizar eficacia, eficiencia y optimización desde dentro, se opta sin ninguna clase de transparencia por ceder a unos fondos de inversión extranjeros, con el agravante de la puerta giratoria para ex Consejeros y altos cargos, caso de Güemes y Lamela en dichas empresas a las que se han licitado, al punto de estar imputados por prevaricación.

    Es de esperar que el nuevo consejero, ahora que tiene la responsabilidad de gestionar la Sanidad madrileña, trate con más respeto a los colegas de profesión y deje la dialéctica de su papel en la brega parlamentaria, así cuando acusaba aquellos que compaginan sus actividades en lo privado fuera de su horario laboral en la pública, sabiendo que es una opción perfectamente legítima siempre que se controle si cumplen su jornada en la pública, tal vez deberia empezar por casa, dado que acumula varios cargos públicos como catedrático de Patología General de la Facultad de Medicina Complutense y vicedecano de la Facultad de Medicina, jefe de la Unidad de Hipertensión del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, además de Diputado en la Asamblea de Madrid desde 1987, como portavoz de Sanidad del Grupo Popular, además de que en tiempos pasados lo compaginaba como consejero de Telemadrid. En fín, consejos doy que para mi no tengo.

  2. MIRANDA

    Me pregunto qué sentido tiene, en una democracia formal, que un gobierno apoyado por una mayoría absoluta, acabe viendo forzado el pulso por las algaradas callejeras o las arbitrariedades judiciales.

    ¿Había estudiado seria y profundamente el gobierno de Madrid el tema de la externalización de la gestión de esos hospitales que seguirían siendo de titularidad pública?
    ¿Había analizado y evaluado sus pros y contras, había revisado los distintos planteamientos del proyecto?

    Si lo hizo y tomó y justificó la que creyó la mejor medida y solución, ¿es razonable que un tribunal de justicia suspenda el proceso y que los protestantes habituales se crezcan autoadjudicándose los laureles políticos del frenazo?

    En realidad ¿qué celebran?¿ El traspiés político que era el objetivo principal o la imposibilidad de aplicar medidas correctoras en ahorro y eficacia?

    ¿No entienden que EL TEMA DE FONDO ES QUE ES NECESARIO AJUSTAR LOS GASTOS A LOS INGRESOS EN LA SANIDAD PÚBLICA, porque el Estado de bienestar se puede ir a hacer gárgaras, quebrando y dejando tirada a toda la sociedad?

    Y más preguntas, si existen otros muchos hospitales de gestión privada en otras CCAA, también la Ancalucía socialista,¿por qué estos seis de Madrid no pueden ser viables, porque se le antoje a unos magistrados jaleados por los de siempre?

    ¿Por qué este desencuentro entre planificación política y economicista? ¿Por qué Madrid se ha convertido en el bartolito del pin-pan-pun de los tribunales hostiles y los alborotadores profesionales?

    Creo que hay mucha gente que todavía no se ha enterado de que afrontamos un cambio de ciclo en el que las vacas se presentan muy flacas y desnutridas.

  3. Bartolo

    Cora, por más que se intente depauperar y llenen de porqueria al funcionariado que protesta, es inutil, otra cosa es que si un funcionario no cumple tiene un responsable que le dirige, y si el gestor público de libre designación, es decir Jefes de Servicio, Jefes de área etc, a cargo no es capaz de hacer su trabajo, que se vaya.

    Podemos utilizar muchos sinónimos para la palabra privatizar, aplicada en este caso a la sanidad, externalizar entre ellos, pienso que adjudicar la gestión de un Hospital público a 30 años vista puede tener consecuencias irreparables, como así hace ver el TSJM con su suspensión cautelar.

    Con informes poco claros y demostrado que con esa manía intervencionista que tienen, que no es liberal ni es ná, quisieron hacer negocio a costa de un derecho, y no solucionan los males de funcionamiento. El gasto de las megaestructuras de consejeros nombrados a dedo sigue como estaba, muchos se enzarzan en la cortina de humo de pretender que la cuestión es la de los males de la gestión pública y del funcionario (vago) de carrera obtenida legítimamente por oposición.

    Que no se nos quiera confundir, comenzando con la excusa de externalizar la gestión (es decir, que un bien público lo administre una empresa privada en beneficio de cuatro, sus dueños) de forma que se adjudica a empresas de amiguetes y familiares, véase CAPIO, adjudicando por 40 años.

  4. roisluaces

    Para privatización, la de los poderes autonombrados a palos de pancarta. Ahí tenemos sin ir más lejos al Instituto (Femenino) con su pancarta eterna y renovada “”por un ensino público e de calidade”" ¡¡Una vergüenza! que gasten los cuartos en parcialidad y autobombo! ¿es que no hay inspectores, no hay autoridad para esas pintadas institucionales? arruinan todo lo público , ensuciándolo, “”privatizándolo”" para ellos y destruyendo su normalidad, y ni se enteran, ni nos queremos enterar

Comenta