La fiesta del chivo

Menos mal que el de Chávez era uno de los regímenes más apreciados por el Gobierno, uno de los elegidos por la política exterior para que se nos viese a su lado, haciendo piña, partiendo la pana, invitando a la peña, invitando a cañas. Menos mal, porque si Chávez perteneciese al grupo de los malqueridos, los 300.000 españoles en aquel país estaban hoy nadando a la altura de Isla Margarita. Así que no nos quejemos.
Hay que comprender a Chávez. Un hombre que adelanta treinta minutos la hora oficial de su país no nace todos los días. De hecho, hasta que él llegó a esta tierra, los husos horarios para todo el mundo eran 24. Gracias a su gestión ya son 48. Ni la reforma de Augusto, ni la de Gregorio XIII habían conseguido tamaño avance. Y si a eso añadimos su imposibilidad cultural de explicarlo en rueda de prensa nos aproximaremos a la catadura del personaje.
Hay que comprender también que si ahora pretende perpetuarse en el poder, si los estudiantes le salen respondones y si hay que matar a alguno que otro, nada mejor que inventarse un conflicto internacional para disimular. Una mancha de mora con mora se quita, o como decimos en Galicia, “unha perna tapa a outra”.
El Gobierno pide calma, sosiego y frialdad. Y es curioso que lo haga porque son cualidades que jamás ha tenido en cuenta y cuya falta ha originado la mayoría de los conflictos que va creando a su paso, ya que sus defectos son más achacables a los modos de su comportamiento, que a la esencia del mismo.
Si desde el principio se hubiese aplicado lo que ahora recomiendan Moratinos y Trinidad Jiménez, no se enfrentaría en este tramo final de la legislatura a la caterva de estropicios que presenta como balance.
Y por si fueran pocos, ahora hay que añadir el de Chávez, un hermano del alma que nos ha elegido como chivos expiatorios para sacrificar en pos de su infumable reforma constitucional. Una juerga.

6 Comentarios a “La fiesta del chivo”

  1. Mirandolina

    Si la denuncia de Marcos es real, y lo parece, El Progreso podría hacer un poco de labor de investigación, como hcen otros diarios, y aclararnos esta cuestión, para despejar cualquier duda que apuntase contra la carrera política de este señor, a lo mejor injustamente.

  2. moucho

    Cincido plenamente con Mirandolina, en que se debería investigar la denuncia de marcos y si es cierta, darle publicidad, pues ya es hora de que los políticos se enriquezcan de esta forma.

  3. moucho

    Sorry, la ultima frase salió con el significado contrario al que pretendía.

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