Archivo de Agosto, 2021

¿Qué hiciste en la guerra, Papi?

Martes, 24 de Agosto, 2021

Y mandó a parar

Desde el año 1975 en Saigón, al 2021 en Kabul hemos aprendido a retroceder muy bien. A Occidente, me refiero. Si ahora a Estados Unidos le dan un plazo más allá del 31 de agosto, lo bordamos. Va a quedar todo limpio y recogidito para uso y disfrute exclusivo de los talibán, que para eso han ganado la guerra sin disparar un tiro, dicen.

Cómo estarán de acomplejados que hasta el altivo Biden, que se creía el rey del pollo frito y del Kentucky fried chicken, ha llamado a Sánchez para agradecerle la evacuación de 712 personas, cosa que tan solo 24 horas antes no pensaba hacer ni harto de Four Roses.

Desde Saigon se ha perfeccionado lo indecible la máquina de producir refugiados y si echamos cuentas desde la creación de la Sociedad de las Naciones y la posterior ONU ya ni te cuento. Éxitos espectaculares de año en año. Se ve que el tarro de las esencias se agotó en Normandía.

Sin embargo, el episodio de Kabul tiene un valor añadido de difícil cuantificación todavía, pero que se intuye muy relevante e influyente en nuestras vidas. Ojalá les pase como con las previsiones económicas y se equivoquen al revés, pues si tan feo nos lo pintan, lo suyo sería que la paz y la estabilidad en el mundo mejorase como cuando Pericles.

Lo dicho, evacuamos muy bien y muchas personas se van a poder salvar del infierno que hemos creado con gran esfuerzo durante estas últimas décadas. Quizá podría haber sido algo antes, pero las cosas hay que rematarlas hasta los últimos detalles y los talibán no estaban preparados para hacerse cargo de la administración del país. Ahora sí y aquello va a funcionar como un reloj. Lo verán.

De momento están muy pendientes de la hora fijada para que finalice la evacuación. Hay que ser puntuales.

López Quiroga, 30 años como sumiller de cortina de Alfonso XII

Lunes, 23 de Agosto, 2021

El sacerdote de Láncara rechaza sucesivos obispados y reclama más atención para la provincia de Lugo y sus habitantes

EN LA IGLESIA de San Pedro de Bande existen varios objetos infrecuentes en un templo rural cuya presencia allí está relacionada con Antonio López Quiroga y Gayoso (Láncara, 1807), nacido en As Agrolazas, dentro de esa parroquia.

Estudia en el Seminario de Lugo y pronto lo vemos con destino en Madrid, donde están bien asentados sus hermanos Manuel y Ramón, acaudalados comerciantes. Comprador de arte el primero de ellos y casado con Estefanía Garat y Durquet, el segundo, que mantiene un singular pleito contra su sobrino, Manuel López y Garat, al que acusa de haberle injuriado.

Antonio salta a la prensa gracias a la conversión de una súbdita china y su hija en 1850, de cuyo adoctrinamiento le encarga el confesor del rey, Ulpiano López. Un caso sumamente exótico en aquellos años.

Desde ese momento la ascensión del sacerdote parece imparable, lo que nos informa de su sólida preparación intelectual.

En 1851 es nombrado vicepresidente primero de la Sociedad General de Socorros Mutuos del Clero, cuya junta directiva preside el cardenal arzobispo de Toledo, Juan José Bonel y Orbe, a quien da la impresión de que le saca las castañas del fuego. Posteriormente, siendo ya auditor honorario del Tribunal de la Rota, es nombrado arcipreste de la catedral de Astorga y a continuación, de la de Valladolid.

Todo se sucede a gran velocidad, pues también pasa a ser teniente vicario de la diócesis de Madrid (1854) y sin solución de continuidad, dos años antes de que nazca Alfonso XII, es nombrado sumiller de cortina y oratorio de Su Majestad.

Se trata de un cargo que proporciona gran cercanía a los miembros de la familia real, aunque de escaso contenido y nulo sueldo. Se ocupa de coordinar la agenda religiosa de los monarcas y otros asuntos, supliendo a veces al confesor si logran su confianza. También en 1883 es designado para asistir en nombre de la Rota a la ceremonia de boda y velaciones de la infanta Paz de Borbón, hermana del rey, con el principe Luis Fernando de Baviera.

Cuando muera Alfonso XII, el sacerdote lancarés llevará 30 años como sumiller y a falta de uno para morir él. Como decíamos, en la sacristía de San Pedro de Bande, existe semiabandonado un oratorio con imágenes y reliquias de santos que bien podría haber pertenecido a Alfonso XII y ser regalado como recuerdo por María Cristina a su sumiller de cortina más veterano.

También existe en ese lugar una extrañísima reproducción de la caída de San Pablo, de Rubens, invertida, es decir, pintada como se vería en un espejo, de igual manera que existe otra de Juan Antonio de Frías y Escalante en el Museo Cerralbo de Madrid.

En ese sentido debemos recordar que una vez fallecido Antonio en 1886 de fiebres perniciosas, su hermano Manuel, coleccionista de cuadros y tapices, sufre un incendio en una de sus casas de Madrid y pierde muchas obras. ¿Formó parte de su colección esta copia invertida de Rubens?

Antonio recibe sepultura en la sacramental de San Justo en presencia del nuncio del Papa y el ministro de Fomento.

Dada la cercanía con el rey, su nombre suena muchas veces para ocupar un obispado, pero él siempre lo rechaza y Couceiro Freijomil le atribuye este razonamiento: “Nada quiero para mí. En vez de acordarse de mi persona, acuérdense de mi provincia, que la tienen olvidada por completo. Aquellos labradores que comen mal y trabajan tanto, que pagan religiosamente los tributos y dan los mejores soldados a la Patria, bien merecen que los gobiernos los atiendan con mayor solicitud”.

Identidad borrada

Lunes, 23 de Agosto, 2021

Solo si es lesbiana

Si tropiezan con una fotografía de Dalí pasándole el brazo derecho alrededor del cuello de Lorca, desconfíen. Es obra del Ministerio de Manipulación y Propaganda que usted paga para que le engañe y adoctrine hacia donde quiere un grupúsculo dedicado a torpedear todo aquello que tenga visos de tradicional porque cree que así podrán sustituirlo ellos, los talibanes de la Verdad Inclusiva.

Quien salía en la foto era Gala, pero a falta de una imagen en actitud tan cariñosa entre los dos hombres, allí están ellos para eliminar a la rusa y tapar el hueco con el granadino.

Cuando los retoques fotográficos suponen la eliminación de alguno de los presentes tengan por seguro que en el noventa por ciento de los casos se debe a una purga. Ya puede ser la de Lenin a Trotsky _ una de las más famosas _, la de Stalin a Yezhov, o la de Castro a Franqui.

Todos desaparecen de la escena porque han sido depurados, de la misma forma que en las familias se elimina mediante tijeras el rostro de uno de los miembros que ya no lo es o que ha caído en desgracia. Damnatio memoriae, decían los latinos sobre aquellos a los que había que olvidar. Desterrado del mundo de los recuerdos. Nunca exististe.

¿A quién se purga en este caso? No lo van a creer, pero el susodicho ministerio se carga a la mujer. Sí, a Gala, para poner en su lugar a un hombre. Porque Lorca, por muy homosexual que hubiera sido y por muy íntimas relaciones que mantuviese con Dalí, no deja de ser un hombre.

Hete aquí la que han liado estos menesterosos culturales, capaces de depurar un sexo por el que dicen luchar a muerte, con tal de armarla, como decía el ínclito Pablito al anunciar sus intenciones en Congreso y Gobierno. “Venimos a armarla…”. Solo le faltó completar la frase: “… con vuestro dinero, estúpidos”.

Días de vino y rosas

Lunes, 23 de Agosto, 2021

La moña para quien no trabaja

Sube el precio de la luz, botellón; si nos mata la pandemia, botellón; talibán entra en Kabul, botellón; han prohibido el español, botellón; el atraco es a las tres, botellón.

Las últimas generaciones tienen una fe enorme en el botellón como solucionador de problemas y es maravilloso que así lo piensen pues nada hay que relacione los problemas con el remedio, salvo la constatación cierta de que se agravan con uno nuevo, la cirrosis.

En algún momento, quien más quien menos también tuvo mucha fe en el botellón, o en alguna de sus variantes, como el caño libre o la merluza comunitaria, pero nunca como hasta ahora se rezó en ceremonias tan asiduas, tan numerosas y tan en descampado.

Tampoco habíamos tenido ministras tan proclives al método de succión etílica como la actual de Igualdad cuando proclama aquello de que sola y borracha quería llegar a casa, pues la chica en el fondo es muy hogareña.

Sí es cierto que Tierno abrió el camino para ordenar que todos los que no estuviesen colocados, se colocasen y al loro. Como no hablaba del paro, ni de buscar empleo, tuvo mucho éxito. A las bacanales, saturnales y lupercales no nos remontamos por no tener parangón, ya que en ellas se honraba a los dioses respectivos y no es el caso.

No. El botellón es laico y está a prueba de desgracias comunitarias. Al contrario, la pandemia le ha dado una fuerza especial, pues una vez superados los meses de confinamiento, muchos padres justifican la conducta de sus hijos, porque a los pobres se les ha ido parte de su juventud sin poder hacerlo.

Y es verdad. Hay que recuperar las moñas perdidas porque la solución a nuestros problemas está ahí, al alcance de los labios. Si logramos un botellón de Algeciras a Estambul, cuando lleguen de Kabul no nos va ni a doler.

Sin ley

Sábado, 21 de Agosto, 2021

No hay leyes de conveniencia

Entiendo a la alcaldesa socialista de Gijón, Ana González. A ella no le gustan los toros, aunque sea una actividad legal, y quiere prohibirlos.

A mí me pasa exactamente lo mismo. No me gusta que los socialistas gobiernen con quienes lo están haciendo porque de los mayores enemigos de España no se puede esperar nada bueno, pero como somos más chulos que las pesetas, es legal y tengo que aguantarme mis ganas de prohibirlo.

Sin mejor argumento a mano, doña Ana ha sacado a colación que dos toros que la ganadería correspondiente lleva a Gijón se llaman Feminista y Nigeriano, lo cual le parece un insulto. Así de sensible tiene la piel la alcaldesa. Ignora que los nombres de los astados provienen de las madres de las madres de sus madres, y que no hay insulto alguno en ello.

Por otra parte, nada dijo la señora de otros morlacos que se llamaron Castellano, Abogado, Navegante, Escritor y Granaíno, colectivos todos ellos de numerosos integrantes que no se sintieron ofendidos en absoluto por tamaña circunstancia, pues de hacerlo solo demostrarían su pequeñez mental y la razón que asiste a quienes abogan por prolongar la enseñanza obligatoria hasta los treinta años o más.

Aunque no está en mis manos, estaría dispuesto a firmar con ella una pragmática sanción en virtud de la cual se prohíben los toros y el Gobierno. Si nos paramos a ver cuál de los dos hace más daño no hay punto de comparación. Hasta lo toros estarían de acuerdo, pues como usted sabrá, si desaparecen las corridas, desaparecen las ganaderías y con ellas, los toros de lidia. Pero esos son otros lópeces.

Quede usted en paz y aténgase a la ley si no quiere que un día le okupen el consistorio y la manden a la oposición bajo el pretexto de que no les gusta.

El huevo de la serpiente

Viernes, 20 de Agosto, 2021

Cada vez es más difícil

Si no hemos podido romper siquiera la cáscara del huevo, ¿qué haremos cuando la serpiente se ponga gorda y rolliza?

Estamos dirigiendo la atención, y yo el primero, hacia el oscuro porvenir de la mujer afgana, comparta o no los principios ideológicos de los barbados; hacia los hombres que no compartiéndolos, se arrugarán ante las inclemencias y hacia todos los demás, que las conocen y huyen con los ojos en la nuca, como las liebres acosadas por su depredador natural.

Es lo lógico. Son los primeros perdedores de este fracaso generacional que arranca en Woodstock, se encarama en las Torres Gemelas y muere en Kabul.

Si una civilización _ la civilización por antonomasia _, no quiere liderar el mundo, tenga por seguro que siempre habrá un bárbaro, un nazi, un tirano o un talibán que sí estará dispuesto a intentarlo. Y este es el caso.

Claro que para defender el liberalismo, la libertad de expresión, la democracia, el feminismo, incluso el pacifismo de Woodstock y todas estas otras palabras tan bonitas con las que nos regalamos los oídos pensando que las tenemos porque nos las hemos merecido, hacen falta militares, ejércitos y armas que no nos gustan nada, porque a nadie le complace eviscerar una merluza, aunque todos la degusten en el plato.

La lección es muy sencilla, pero no tiene nada de novedosa. Se ha venido repitiendo a lo largo de la historia. Ahora hemos querido cambiar las reglas y jugar sin alfiles, torres ni caballos. Mal asunto, porque enfrente no solo los mantienen, sino que se están quedando con los nuestros.

Todavía hay quien se lame las heridas pensando que su objetivo se circunscribe a Afganistán. ¿Acaso solo venden la heroína allí? ¿Dónde están escritas las fronteras de su Emirato Islámico?

Intolerancia

Jueves, 19 de Agosto, 2021

Viene de lejos

Entre aquel bosque de greñas, chivas y perillas descubro a un talibán barbilampiño que destaca como una ballena en una pecera.

Me intriga el hombre. ¿Se afeita a escondidas? ¿Todavía no tiene edad para que le crezca como a los adultos que le acompañan? ¿Problemas de testosterona?

Lo siento por él pero tendrá que dar explicaciones. La sharía es muy estricta con todo lo relativo a las apariencias. Las vigila mucho más que a las intenciones, como ocurre con los malos policías, que se fijan más en el aspecto que en el fondo. Reconozcamos que es mucho más fácil.

Excepto el imberbe, el resto del grupo fotografiados responde a los cánones más estrictos de la sharía, pero ¡ay amigo! El mejor escribano echa un borrón. Los de la célula, o como se llamen, recorren Kabul montados en un Ford cuyo flamante logo luce sin recato en la portezuela trasera.

Mucho desprecio a la cultura occidental, pero la vaquiña polo que vale. Al ver aquel vehículo, tan yankee, tan expulsado, mi imaginación vuela hacia Aragonés, mira tú qué cosas. El president vive para odiar a España, pero por ello no deja de reclamar euros donde viajan las imágenes de la catedral de Santiago de Compostela, de Cervantes, del Rey o su de padre, acompañadas de puertas abiertas y arcos sin cancillas enrejadas.

El talibanismo corre el riesgo de su propia intolerancia. Si no te conduces con cuidado, a la mínima caes reo de la sharía. Aragonés se mira en el espejo de lo que ocurre en Kabul y del horror que le provoca su reflejo presume de lo que se ha cargado. “Cataluña es tierra de acogida”. Claro, por eso se han escapado miles de empresas que no parecen dispuestas a volver ni apoyándolas económicamente. Por eso su discurso está repleto de postigos que se cierran a la convivencia.

Gómez Montero, un testigo de los ovnis lucenses de 1954

Jueves, 19 de Agosto, 2021

También Mosteirín Castañer habla de otro avistamiento al salir de Friol, y Ramón Ortiz, en Becerreá

AUNQUE YA EN el XIX existen noticias de avistamientos de ovnis sobre España, el fenómeno parece adormecerse hasta 1954, a raíz de un caso en Florencia, cuando los 10.000 espectadores del partido Fiorentina-Pistoiese en el estadio Artemi Franchi dejan de interesarse por el fútbol y miran al cielo porque algo maniobra sobre sus cabezas.

Varios lucenses se disputan el honor de haber sido ellos los primeros en divisar ovnis, que entonces se llaman cigarros voladores, o platillos volantes, según sus formas alargadas o redondas.

Quienes dan su nombre para certificarlo son Ánxel Gómez Montero (Chantada, 1909), Alfredo Mosteirín Valiño, Manuel Naveira y Luis Corral, de Lugo, Vicente Fernández Muñiz, de Friol y Ramón Ortiz, de Becerreá, a los que sumamos Gonzalo Rubines Ramos, chófer oficial de la Jefatura Provincial del Movimiento, de A Coruña. Es difícil saber con exactitud quién lo hace en primer lugar, ya que algunos testimonios son simultáneos, de modo que reciban todos ellos esa consideración histórica.

El pintor y tallista chantadino Gómez Montero, corresponsal allí de El Progreso lo narra pleno de escepticismo en sus páginas. Dice que a las nueve de la noche del 2 de noviembre, un platillo volante cruza el cielo de Chantada. “En su vertiginosa carrera traza una estela vivísima zigzagueante, de Norte a Sur, cual cintilla navideña de plata, y dentro de ella un disco que se movía más pausadamente”.

Desaparece y regresa algo más abajo. El suceso le sirve para criticar la falta de iluminación de las calles y asegura que otros muchos vecinos, incluida una pareja de la Guardia civil, también lo ven.

Días después, a las ocho de la tarde, Mosteirín, el agente comercial Naveira, y Tomé, chófer del Balilla en el que viajan a Lugo, ven un objeto volante, a cuatro km de Friol.

Durante unos segundos, el artefacto, cruza el espacio en dirección Norte Sur mientras despide una intensa luz roja. Tanto puede ser cigarro como platillo. Lo sitúan a una altura de tres mil metros y ven cómo desaparece tras una nube. El resto del viaje prosigue con los tres pasajeros hechos un manojo de nervios.

Mosteirín es el oficial mayor de la Jefatura Provincial del Movimiento, está casado con Soledad Castañer García y son padres de Alfredo, María de la Soledad, Margarita y José. Curiosamente, en las mismas fechas el testigo es Gonzalo Rubinos Ramos, chófer de la Jefatura del Movimiento coruñesa, cuando regresa desde Santiago.

Para mayor abundamiento de seriedad, dice la noticia que un hermano de Rubinos es el superior de la Residencia de los Jesuítas y otro, también jesuita, preside la Asociación Protectora de la Real Academia Gallega, en La Habana.

En un punto que denomina Curva do Bispo, a 42 km de la ciudad herculina, sufre una avería y sus pasajeros deben seguir viaje en otro vehículo. Él se queda con el coche en esa curva durante horas. Ve una especie de kiosco de prensa redondo _ como el que hay en Ourense, dice _, que se eleva resplandeciente y con el sonido de una explosión atenuada. Al ser recogido permanece nerviosísimo.

Asimismo, Luis Corral y otras personas hablan de un cigarro volante y resplandeciente visto desde la plaza de Santo Domingo de Lugo. Y Ramón Ortiz, vecino de Becerreá, hombre respetable, da testimonio de otro platillo de ráfagas multicolores, de norte a sur y sin ruido de ninguna clase.

Vicente Fernández Muñiz, capataz de la tercera Brigada de Plantaciones Forestales en Rúa y ocho obreros suyos, confirman una visión similar sobre Friol.

Vizoso Blanco, en la élite de la estafa internacional de divisas

Miércoles, 18 de Agosto, 2021

El de Viveiro se hace pasar por diputado cubano y durante dos años recorre medio mundo rodeado de lujos

DENTRO DEL APARTADO de lucenses no ejemplares se cuela por méritos propios Luis Andrés Vizoso Blanco (Viveiro, 1913). Dada su afición a mudar de identidad, no es fácil asegurar la certeza de su filiación, pero lo más probable es que haya sido hijo de Ramón Vizoso y de Generosa Docal, vecinos de San Pedro de Viveiro.

De su adolescencia en la ciudad del Landro apenas un detalle, se gana las perras como limpiabotas en uno de los bares céntricos hasta poco antes de la República. Luego hay constancia de su presencia en Barcelona y de actuaciones represivas poco claras en torno a las cárceles de la capital catalana.

Más tarde está en Cuba, donde sus apellidos se convierten en Vizoso Blanco y de donde obtiene su segunda personalidad como Luis Fernández de la Cámara, nada menos que diputado del Parlamento de Cuba, nacido en Quiebra Hacha (Pinar del Río).

Esos son los antecedentes de nuestro hombre. A partir de aquí hay que imaginar el momento en el que entra en contacto con el colombiano Óscar Hernández Pérez, seis años menor que él, nacido en Medellín y poseedor de unas extraordinarias habilidades para el engaño, tanto en el manejo de cartas, en amañar carreras de caballos y en otras especialidades de la delincuencia que los llevará a la más alta consideración entre los estafadores internacionales.

En los primeros puestos de la organización que dirige Óscar hay otros dos colombianos, Mario Campuzano Cruz y José Israel Gutiérrez Osorio, aunque no son los únicos.

La banda recorre las principales ciudades de EE. UU., Colombia, Ecuador, Suecia, Francia, Noruega, Chile, Inglaterra, Suiza… Siempre se hospedan en el hotel más lujoso, siempre frecuentan los restaurantes de moda, las prostitutas más caras y las sociedades más exclusivas. Sus propinas los convierten en los clientes más rumbosos y por esa razón todos los camareros se acuerdan de ellos.

Otra característica es que no prolongan demasiado sus estancias y que abandonan el hotel de repente y sin dejar rastro. “Parece como si hiciesen los billetes en su casa”, comentan sobre su generosidad cuando se han ido, y no van desencaminados los tiros.

Este ritmo de vida acaba el año 1952. Dos de ellos obtienen en un banco de Oviedo 310.000 pesetas por cheques falsos con un supuestos valor de 9.600 dólares. Una vez detectados es posible la caída de Vizoso en Madrid. Inspectores del distrito Centro disponen de suficiente información recabada por sus compañeros de Oviedo y Barcelona como para anticiparse a una nueva estafa a un comerciante textil.

Presentan la banda como traficantes de divisas y falsificadores de dinero que había obtenido beneficios por varios millones de pesetas. Se le calcula una actividad de dos años. Poseían planchas propias, sellos de caucho y material apropiado para la impresión.

Además del dinero falso y de curso legal, se les incautan obras de arte, un automóvil valorado en 350.000 pesetas con el que se presentaban en los hoteles y cheques falsificados por valor de trece mil dólares.

También son detenidos compradores que reciben grandes sumas a cambio de otras muy inferiores. En alguna ocasión uno de ellos llega a suplantar a un personaje de fama internacional con el que garantizan las operaciones.

Aunque el de Viveiro recala en la prisión de Carabanchel, dos años después es tiroteado y muerto por la policía de Batista en Cuba, de tal forma que su nombre aparece en las listas de víctimas del dictador.

El Caso de Eugenio Suárez se ocupa con amplitud de sus andanzas.

Talibán

Miércoles, 18 de Agosto, 2021

Regresa el terror

Suena a chiste que la traducción de la palabra talibán sea estudiantes. Tanto o más expresada en su vertiente religiosa, como seminaristas o lectores de la palabra sagrada. Unos estudiantes cuyo pilar fundamental es prohibir que a la mujer se le enseñe más allá de sus diez años. Un chiste macabro e inmisericorde como los de aquellos lisiados que dibujaba Gila haciéndole decir a un tullido en caja de ruedas: “Voy a estirar las piernas un rato”.

Suena ridículo oírle a Biden que no van a combatir en un país donde sus habitantes no quieren luchar. Entonces podría añadir: Hemos estado allí veinte años haciendo el tonto. Y España ha colaborado con 102 víctimas y 3.500 millones en esas tonterías. Biden aún no se ha enterado por qué lo hicieron. Menos mal que en 1944 el presidente era Franklin Delano Roosevelt, porque el de ahora podría haber dejado Normandía a medio desembarcar y hoy tendríamos Hitler para aburrir.

Suenan a burlas las lágrimas de cocodrilo de quienes hasta ayer se engolaban la voz para hablar del imperialismo yankee y ahora reclaman que se les paren los pies a los talibán y a sus aliados porque pueden ponerlo todo patas arriba, vulgo guerra.

Suena a estúpido escuchar críticas despiadadas a los fanáticos barbudos desde posiciones políticas que aquí en España practican el talibanismo con las suyas, ya sean sobre asuntos territoriales, de carácter golpista, de odio fraternal o de imposiciones ideológicas. ¿Qué es un talibán? ¿Y tú me lo preguntas, cariño? Talibán eres tú.

Bienvenidos sean quienes hoy se apuntan a denunciar comportamientos que denigran al género humano _ siempre el doble a la mujer _, y enhorabuena a aquellos que han visto el horror del talibanismo en el rostro de los afganos para entender el suyo propio. Al menos resuena así el eco de algo positivo que extraer del caos.