Archivo de Julio, 2021

Lo imposible

Domingo, 25 de Julio, 2021

Lo ha vuelvo a hacer

Cuando la gente escucha que Sánchez se define como un político que cumple, se lleva automáticamente las manos a la cabeza, casi sin dejarle acabar la frase al pobre.

¿A cuál de las múltiples acepciones del verbo se refería? Vamos a dejar a un lado aquella sobre la que solo Begoña tiene autoridad para manifestarse, pues si ella dice que cumple, los demás debemos callarnos.

Pero aún así el abanico es amplio. Por ejemplo, quizás les quiso explicar a los norteamericanos que siendo un tipo tan raro como para nacer un 29 de febrero, esa circunstancia no le impide cumplir un año más cada doce nuevos meses, como el resto de los mortales, aunque si usted tiene una posibilidad entre 365 de nacer el día que lo hizo, el presidente solo tuvo una entre 1.461.

El verbo cumplir también sirve para expresar que el sujeto obedece y practica las normas sociales de comportamiento, que felicita en el Día de la Madre, se sienta a la mesa con corrección y viste adecuadamente para cada acto.

Hemos de señalar que se ha corregido un montón en este aspecto, porque al principio se equivoca cada dos por tres en su papel protocolario y le gustaba suplantar al Rey más que un té con pastas.

En cuanto al cumplimiento de los requisitos académicos para acabar una carrera, por ejemplo, el hombre deja bastante que desear, ya que su tesis no va a figurar nunca como modélica. Bueno, ni como modélica, ni como nada.

Ahora bien, es imposible que Sánchez aluda al cumplimiento de la palabra dada, porque se estaría pasando cinco pueblos, ya que se trata de una de sus señas de identidad; esto es, su pasmosa facilidad para decir lo que haga falta y lo contrario, sin que en ningún momento afloren los colores.

Como cuando se define como un político que cumple… años.

Los Batanero, dinero y política en el palacio de San Clodio

Domingo, 25 de Julio, 2021

La saga familiar se entronca con Quiroga a raíz del proceso de desamortización de la abadía en 1850

LA FAMILIA BATANERO está ligada a San Clodio desde los procesos de desamortización de mediados del siglo XIX, cuando el magistrado Blas Batanero y Hernández y María Andrea Montenegro se hacen con tierras de la abadía y en ellas se edifica el pazo, palacio o casa grande de La Cuesta, A Costa o Batanero, según sea quien hable del edificio, de sus jardines y sus viñedos.

La familia ha estado siempre en contacto con las más altas autoridades españolas y sus miembros han ocupado puestos de responsabilidad estatal y parlamentaria, jefaturas políticas dentro de la provincia y amistades entre los apellidos más rumbosos de Madrid.

Su hijo Antonio fue magistrado en la Audiencia de La Habana, y Manuel, diputado.

Los sucesivos apellidos que acompañan al de Batanero después de don Blas, son los de Montenegro, Flórez y Maseda, nacidos casi todos en Madrid, y enterrados algunos en San Clodio.

La influencia política y el dinero se acompañan muchas veces de rencillas, críticas y rivalidades, como la que el segundo Batanero mantiene con Vicente Quiroga Vázquez en 1884, cuando se atribuye en la prensa el mérito de la aprobación del expediente de las obras de un puente sobre el Sil para comunicar Quiroga y la estación de San Clodio. Vicente Quiroga se lo niega y afirma que la promesa de la obra ya se la había hecho el rey a él mucho antes.

Otro logro que no le discute nadie es la obra de la dársena de A Coruña, adjudicada en dos millones y medio de reales en 1868, aunque se retrasará.

La leyenda local afirma que podría ir andando a Madrid y dormir siempre en una casa de su propiedad. Quizá lo podía hacer su hijo en coche, pues en su garaje se guardaba un espléndido Rolls Royce.

A Batanero Montenegro, que fue diputado por Muros, lo apoyan Silvela y Romero Robledo en sus luchas, pero quienes le conocen afirman que el desgaste anímico provocado lo llevan a la tumba todavía joven.

Su hijo, Manuel Batanero Flórez, casado con Rosina de Maseda, alberga en San Clodio al presidente del Consejo de Ministros, Dámaso Berenguer, cuando en 1930 se dirige a Lugo para asistir a la inauguración del Hospital de Santa María.

Ese mismo año, el arzobispo de Valladolid, Remigio Gandásegui, casa en la iglesia de San Sebastián de Madrid a su hija María Victoria Batanero con el comandante aviador Ricardo Bellod y Keller. Entre los testigos, un hombre de inmediata actualidad, el general Sanjurjo, y tres aviadores de fama, Gallarza, Ansaldo y Ruiz de Alda.

El matrimonio apenas durará unos meses, pues Bellod, de 32 años, se estrella poco después delante del pazo de San Clodio cuando intenta aterrizar con una avioneta, como había hecho otras veces. Allí muere al día siguiente y allí está sepultado. El aparato choca contra el muro de la finca y se incendia a la vista de su esposa, pese a la intervención de la vecina Aurita Arias.

Al igual que el coche de su suegro, a Bellod y a los otros aviadores españoles en la guerra de África se les conocen como el grupo Rolls, por la marca de sus motores.

En 1924 se inaugura en San Clodio la Avenida de Manuel Batanero como homenaje a los dos así llamados. Don Blas queda demasiado lejos.

El segundo Manuel Batanero muere en diciembre de 1936 a los 68 años en otra de sus posesiones, la de A Abelleira de Rubián. Le sobreviven sus tres hijos, el tercer Manuel de la saga, la citada María Victoria y Blanca, casada con el abogado Víctor López de Castro Figueroa, cuñado de Nieto Antúnez. También será enterrado en el palacio, como les gusta decir a la familia.

Costa Clavell, el chantadino de Barcelona

Domingo, 25 de Julio, 2021

Planeta le encarga dos guías de Galicia con motivo de los años santos de 1965 y 1971

EL LIBRO DE poemas en prosa “La voz” que edita Celta en Lugo el año 1958 es el puente entre un escritor que se va, su padre, José Costa Figueras, y otro que debuta en literatura, él, Xavier Costa Clavell (Chantada, 1923).

Es un libro elegíaco como corresponde al acontecimiento que lo provoca y con mucha historia dentro, pues además lo prologa la histórica directora de La Vanguardia, la coruñesa María Luz Morales y lo ilustra su amigo Francisco Veiga do Campo, que hará lo propio cuando publique “El hombre y la muerte” en San Juan de Puerto Rico.

Xavier _ todavía Javier _, ya no era ningún niño. Había hecho mucho periodismo, pero sin publicar literatura. Esa asignatura pendiente la aprueba cuando su padre ya no está vivo.

Terminado el bachillerato en Lugo, sale hacia Barcelona donde está cinco años y luego recala en Madrid y participa en la fundación del grupo Brais Pinto, aunque la capital catalana será su ciudad para siempre. En realidad, su primer libro es una pequeña monografía titulada “Literatura gallega actual”, que sale en la colección Temas Españoles el año 1957, dos años antes.

De esa fecha también es su traducción de las “Leyendas Completas”, de Alejandro Herculano que edita Iberia. Del mismo corte que “La voz” son “El caballo de Atila” y “Mi voz en carne viva”, dedicado a César Vallejo, que tiene otro prologuista de campanillas, José Agustín Goytisolo. En esos momentos ya reposa en su cajón una novela, “Los malogrados”, cuyo título pronostica su futuro, pues su recorrido finaliza a las puertas del Planeta, entre un montón de obras no premiadas.

Javier suele decir que “lo primero es vivir; luego, escribir para vivir, y después, seguir viviendo”, como una muestra de conformismo ante lo que venga.

En esa época confiesa a su amigo Fernández Ferreiro una frase de la que se va a arrepentir, pues dice no escribir en gallego porque el castellano es un idioma universal. Se arrepentirá porque está a punto de publicar en Buenos Aires, “A ronca gorxa do meu ser” con cinco ilustraciones de Seoane. Se trata de una conversión en la que intuimos la mano de Manuel María, otro de sus prologuistas.

Pero el pan se lo sigue ganando con el periodismo, las traducciones y su trabajo en la Editorial Gassó Hermanos. En 1965 consigue un encargo atractivo. Se trata de escribir dos guías para Planeta, “Santiago y las Rías Bajas” y “La Coruña y las Rías Altas”. Se celebra el Año Santo y hay otro previsto para 1971, de modo que se viene a patear Galicia con el fin de darles forma.

Costa Clavell vive entre la Barcelona bohemia y el galleguismo que aletea en torno al Centro Galego, donde él es un elemento más del mobiliario y donde tiene su despacho. Viaja con frecuencia a Galicia y colabora en casi todas las cabeceras gallegas y barcelonesas del momento. En Tele/Expres acusa a Alonso Montero de adjudicarle a Castelao una condición marxista que no tenía. En El Progreso publica una entrevista con Josep María Castellet, años antes de manifestarse como gurú literario con sus “Nueve novísimos poetas españoles”.

Sus libros posteriores abarcan temas muy diversos, desde poesía y prosa en gallego, como “O conde Villaoíde” y “A Monchiña”, a biografías como la de Rosalía y la de la Bella Otero, temas de política gallega, como “Las dos caras de Galicia bajo el franquismo”, la guerra, literatura, pintura, traducciones y gastronomía.

Sus testamentos literarios son “Agora que vou morrer axiña…”, de 1993, y “Lume esmorecido”, de 1999. Muere en Barcelona el año 2006.

El muchacho más guapo del mundo

Sábado, 24 de Julio, 2021

Precioso, precioso

Si la Presidencia la ocupase Petra Sánchez y de ella dijese la cadena Ser que se parece a Superwoman y que enamora a los Estados Unidos con su físico, ¿sería machismo?

Pues ha ocurrido, pero llamándose Pedro. ¿Será feminismo?

No, será gilipollada máxima, porque Sánchez no ha viajado a los estados reunidos Geyper con nuestro dinero para encandilarlos y ganar la banda de Most handsome politician in the world, sino para otros objetivos mucho más prosaicos todavía, relacionados con la pasta, las inversiones y la prueba del algodón democrático, capítulos en los que, por lo visto, su fracaso ha sido catatónico, lo cual debería saber de antemano, porque si hay que ir, se va, pero ir para nada, es otro despilfarro.

¿O es que viajó para presumir de bronceado? La emisora no ayuda a despejar las dudas, porque para justificar el enamoramiento de la audiencia añade: “Las redes sociales se llenaban de elogios hacia el presidente por su belleza”. ¡Chúpate esa, Macron! A ver cuándo te pasa a ti algo semejante. Un derretimiento masivo de pernil, grupa y nalgada. Un corrimiento planetario sin kriptonita que lo aminore. Una licuefacción de arrebato y al instante como las sopas deshidratadas, que ni el Cary Grant de Charada.

No sé qué dirá Begoña de todo esto, pero yo se lo cambiaba por otro que tengan por ahí a medio usar, feo, desgarbado, con el pelo alborotado a lo Boris Johnson, con patas de gallo y circunvalado de michelines, pero con la cabeza bien amueblada y sabiendo lo que vale un peine.

“Es un hombre precioso”, le llegan a decir tras verlo en televisión. Me temo que en la próxima temporada nada nos libra de un Gran Hermano desde la Moncloa. Sánchez en el salón, mientras los ministros entran por una puerta y salen por la otra.

Un lugar donde refugiarse

Viernes, 23 de Julio, 2021

Pasen y vean

Era impensable que Pedro Sánchez dijese la verdad por estar pisando suelo norteamericano, donde las mentiras, sean del calado que sean, suelen costar cargos públicos. Era impensable y no sucede porque esas exigencias no rigen con los políticos extranjeros.

A Biden le basta ningunearlo para que no se olvide el poco aprecio que tiene por él y su política, pero bueno, lo más chocante es que su viaje se enmarque dentro de una campaña para demostrar que España es “el mejor lugar del mundo para invertir”.

¿Está de broma?

No vamos a hacer aquí un ejercicio de síntesis sobre los males asociados a Sánchez que atacan cualquier intento de atraer la inversión extranjera por miedo a que nos llamen traidores, pero a ningún español que no esté narcotizado o a sueldo del personaje se le escapa que la combinación de fuerzas que sostienen a Carrillos Tortuosos representa la receta más contraproducente que imaginarse pueda de cuantas fórmulas de gobierno existen en el mundo, a excepción de las que ya han entrado en bancarrota tiempo atrás.

Además lo dice el mismo día en que la juez Esperanza Collazos ordena la suspensión del rescate de la aerolínea Plus Ultra ¡por no estar justificado! Una pieza que por sí sola dibuja con trazos firmes y gruesos el rostro de quienes nos gobiernan, la arbitrariedad de sus decisiones y el desatino ideológico que las inspira.

Pensará Sánchez que los inversores norteamericanos son un poco lelos, que no leen la prensa y que les basta ver su flamante percha en el Instituto Cervantes de Nueva York diciendo eso de que somos lo mejorcito, para que agarren sus carteras y nos rocíen de millones mientras al menos cinco ministros de su Gobierno sueltan una barbaridad por día, como esa de que los pantanos son franquistas y hay que chimparlos.

Serafín Sarceda, un barítono de rescate en Ribadelago

Jueves, 22 de Julio, 2021

El odontólogo lucense es encargado del rescate de los cadáveres en el lago de Sanabria, pero la operación no sale bien

AL ODONTÓLOGO SERAFÍN Sarceda Regueiro (Lugo, 1920), lo que más le gusta es cantar como barítono. Y no lo hace mal del todo, de modo que cuando la ocasión es propicia _ y aunque no lo sea demasiado _, Serafín despliega su repertorio.

En El Progreso se recuerdan sus improvisados recitales que buscan arrancar una salva de aplausos entre los redactores y unas líneas de agradecimiento. Pero él atesora otras historias apasionantes.

Es hijo de Manuel Sarceda Gómez y de María Regueiro López. Son diez hemanos, Jesús, Constantino, Aurora, José, Alfredo, Agustín, Román Eliseo, Presentita _ Presentación _, y él.

Es un joven polifacético, interesado en el canto, en la natación, los vehículos de motor y en la apicultura, pues a los 15 años realiza con aprovechamiento un cursillo dirigido por Benigno Ledo, o cura das Abellas.

Estudia Medicina, se hace odontólogo y se instala en Madrid. Antes, o en el medio, sigue en Tenerife un curso de submarinismo y buceo que imparte un jovencísimo Alberto Vázquez Figueroa a bordo del buque-escuela Cruz del Sur, donde el futuro novelista había estado con Jacques Cousteau durante dos años. No nos consta que haya coincidido con Cousteau, pero sí que obtiene un carnet de submarinista de tercera clase.

Con esa titulación llega a ser vicepresidente del Centro de Investigaciones y Actividades Subacuáticas (CIAS), al que le encargan el rescate de los 144 cadáveres de las víctimas de Ribadelago en el lago de Sanabria, cuando en enero de 1959 se rompe el deficiente embalse de Vega de Tera.

Serafín está al frente de las operaciones, pero entre el frío y la inexperiencia, la misión es un fracaso. Vázquez Figueroa, que también acude como submarinista, tiene duras palabras hacia él: “Por absurdas razones de índole política, el mando de la operación no había ido a parar a manos de Padrol, Admetlla, o Vidal, submarinistas de experiencia, sino a las de un dentista, exalumno mío del Cruz del Sur, que a punto estuvo de aumentar la cuenta de los cadáveres de Ribadelago con algunos de nosotros”.

Antes de acabar el propio mes de enero, marchan de allí con un pobre balance de rescates.

Sarceda canta en las reuniones de la Peña Gallega de Madrid que rige Venancio Senra, o en el Círculo, cuando viene a Lugo, donde algunos le llaman conde de Sárceda, para que suene más italiano. También lo hace en sus viajes, como él mismo cuenta después de recorrer el Mediterráneo en 1967 a bordo del Cabo San Vicente, cuando tiene ocasión de entonar la Granada de Agustín Lara en el propio barco, en Nápoles y en la plaza de San Marcos de Venecia. También lo hace de forma esporádica en TvE.

Durante el crucero charla en Dubrovnik con tres mujeres sefarditas originarias de Lugo que conservan un lienzo de la Puerta Falsa de la muralla, que él intenta comprar sin lograrlo.

Cuando regresa de otro viaje a EEUU, pasa por Lugo, almuerza en un restaurante y a los postres les canta a los presentes, que le obsequian con 500 pesetas de propina. Él se acerca a El Progreso y las dona al Asilo de Ancianos.

En 1982 su nombre vuelve a los periódicos, pero por un desagradable asunto, pues resulta herido en la mandíbula, el pecho y la cabeza por las puñaladas que le propina un taxista con un destornillador.

En la calle madrileña de Vicente Muzas, frente al Ambulatorio de la SS de Arturo Soria, el taxista impide el acceso a una plaza de aparcamiento. Tras reiteradas peticiones de Sarceda para que se aparte y cuando toma nota de la matrícula, es agredido.

Fantasmas del pasado

Jueves, 22 de Julio, 2021

Cazafantasmas

La lucha de Sánchez contra Franco evidencia los pecados que su partido comete antes y durante la guerra, y que él trata de disimular con los que comete Franco durante y después.

Nada hay de útil en ello salvo para un amante del figurín y el pantallazo que vive de las apariencias y cree que los votantes también. Franco está muerto y enterrado dos veces _ una de ellas, por él_, y los franquistas pueblan otros cementerios y alguno hay que ocupa plaza en asilos diseminados urbi et orbi. Un ejército fácil de derrotar porque ni siquiera existe. ¿La Fundación Francisco Franco? Pues claro. ¿Acaso no existe el Partido Comunista y de él cuelgan muchísimos más crímenes?

La insistencia en la lucha no va a cambiar los hechos, ni el relato que de ellos hagan los historiadores. Si acaso cambiará el que se haga sobre Pedro Sánchez y su torpeza, pues se dirá que frente a problemas actuales que formaban parte de su mundo y de su actualidad, dedicó ímprobos esfuerzos en luchar contra fantasmas porque pensaba que así haría buenos los tremendos errores de Largo Caballero y don Inda, cuando son ellos mismos lo que reconocen su enorme responsabilidad en todo lo que ocurre.

La torpeza es mayor al comprobar que comparte su presidencia con regímenes de sello antidemocrático que machacan al individuo sin que a él parezca importarle un comino, o lo que es peor, lo hacen con su apoyo o con su complacencia y la de sus socios, apoyadores y apoyantes.

Decía Aristóteles que el castigo de un embustero es no ser creído aunque diga la verdad, y el hombre está en esa fase de baja credibilidad. Se le acabó la lengua de tanto usarla y ahora, aunque pelee contra la bicha del pantano, habrá gente que se pregunte por qué lo hace si todos sabemos que la bicha no existe.

García-Blanes, el primer español muerto en un campo de fútbol

Miércoles, 21 de Julio, 2021

El joven lucense juega de guardameta en un encuentro amistoso y al realizar una estirada recibe varios golpes mortales

EL FUTBOLISTA INGLÉS William Crooper es el primero en morir en un partido. Ocurre en 1889 a causa de una rotura intestinal. En España no sucede algo parecido hasta que el 7 de enero de 1973 el jugador del Sevilla, Pedro Berruezo, sufre un paro cardíaco cuando juega en el Pasarón de Pontevedra. Sin embargo, en el fútbol amateur hay un antecedente que tiene como escenario un campo lucense.

Debemos situarnos el 21 de junio de 1928. Cualquier excusa es buena para que los futbolistas de Lugo organicen un partido, y la de ese día es la celebración de San Luis Gonzaga, onomástica de varios de ellos.

Se van al campo del Polvorín _ llamado stadium por los más optimistas _, y se distribuyen a partir de criterios poco futbolísticos, pues los Luises quieren ir juntos, convencidos de que el santo velará por sus intereses. Pertenecen al club Adelanto, al Rácing F.C., o al Lugo Sporting, como es el caso de Inocente García-Blanes Ferreiro (Lugo, 1908), guardameta suplente de este último, aunque ha pertenecido a casi todas las sociedades deportivas desde los 15 años.

Llega a jugar en el Riazor contra un club coruñés, y el comentarista lo destaca entre los mejores. En su infancia se ve favorecido con una de las plazas de las Cantinas Escolares para pasar el verano en las playas de Foz y Barreiros, donde disputa interminables partidos en la arena.

Es mecánico y su madre, Juana Ferreiro Neira, ya viuda, vive en el Callejón del Colegio, al lado del Círculo. Después lo hará en San Pedro, cuando fallezca a los 77 años en 1948.

Además de Inocente, tiene otros seis hijos, Vicente, Víctor, José, Purificación, Sofía y Araceli, que está casada con el agente comercial Adolfo Borrego Cano. Purificación lo está con Antonino Pérez Fafián y el resto vive en el extranjero, como denota el nombre de sus esposas, Sara Le Moglie, Obdulia Bedata y Anita Bonettini.

Se inicia el encuentro y de repente se desencadena la tragedia. Inocente se lanza en plongeon _ barbarismo del fútbol inicial que se traduce como estirada en plancha _, y recibe varios golpes en la cabeza de un delantero rival que trata de hacerse con el balón.

El arquero se desploma conmocionado, el partido se interrumpe y al ver que no reacciona, lo conducen a la consulta del médico Ricardo López Pardo, en la plazuela de A Nova, o de Ángel Fernández Gómez. El doctor advierte la gravedad del caso y ordena su traslado al hospital, donde lo atiende José Lomas.

La lesión es gravísima. Se interviene en la medida de lo posible y se logra estabilizarlo para que quede encamado en la Sala San Antonio. Sin embargo las perspectivas son fatales y a las cuatro de la tarde del día siguiente fallece.

La autopsia describe una comprensión del bulbo por hemorragia cerebral y fuerte contusión en la región hepática con rotura de la vesícula biliar. El entierro reúne a todo Lugo.

A partir de ese momento se produce una serie de desencuentros inexplicables cada vez que se trata de materializar un homenaje a la memoria de Inocente. Se pretende instalar una placa en el Polvorín, esculpir un busto, abrir una suscripción y organizar unos encuentros.

Se llega a su tercer aniversario sin nada realizado, pero ese día se celebra una misa en A Nova y un homenaje en el cementerio. A las cuatro de la tarde se disputan tres partidos en las Gándaras de Piñeiro y en el campo de la feria, entre los equipos Unión Sporting, Júpiter, Colón, Español, Victoria y Rácing Villalbés.

Aquí mando yo

Miércoles, 21 de Julio, 2021

Una españolada

Cuando hablan de la niñera de Podemos pienso en Olvido Hormigos. No sé por qué extraño mecanismo de asociación ocurre, ya que ni Olvido era niñera, ni de Podemos, sino concejal y del PSOE.

Seguramente tiene algo que ver con esa facilidad española para crear personajes públicos pintorescos, dentro o fuera de la política. La niñera de Podemos solo hizo lo que le mandaban para convertirse en personaje, aunque lo que le mandaban y su cargo se parecían como un huevo y una castaña.

El que se lo curró a fondo fue Nicolás Gómez Iglesias, el Pequeño Nicolás, que nos dio juego para muchas tardes de gloria. Desde Nicolás la imaginación vuela a Julio Rodríguez Martínez, elevado al Ministerio de Educación en el verano de 1973 y defenestrado en enero del año siguiente, después de armar un gran revuelo con su intento de instaurar el año natural en la enseñanza, lo que se llamó el calendario juliano.

Se cuentan varias versiones de su nombramiento, como la de que alguien se equivoca y le pasan su nombre a la firma de Franco, cuando él quería a otro para ese puesto, o incluso que ese otro es Luis Sánchez Agesta. Don Julio era muy afín a Luis Carrero, así que todo se puede explicar vía Opus y vía amical.

En aquel año trepidante fue un no parar, pero como matan a Carrero en diciembre, el nuevo hombre fuerte resultante, Carlos Arias Navarro, que no lo puede ni ver, lo tiene fácil para desprenderse de él.

La niñera de Podemos tiene el tufillo de la nueva casta, pero el mismo aroma de quienes se toman la política como la administración del cortijo, ya sean derechas o izquierdas sus extremidades. Cierto que no es lo mismo darle Educación a un amiguete, que darle la niña a una asesora del Ministerio, pero en ambas entregas hay ese puntito de aquí mando yo.

Copiando a Beethoven

Martes, 20 de Julio, 2021

La abuela de la estelada

Es Andrés Ruiz Tarazona quien divulga hace cosa de tres años la razón de por qué a Beethoven se le conoce en su tiempo como El Español. Se debe a que su abuela paterna, María Josefa Poll o Polls, lo es. También tiene una bodega y le da al frasco con insistencia cotidiana, pero claro, no sabe que su nieto va a ser más famoso que David Bisbal.

Un poco más adelante, el compositor y pianista salmantino Tito García González, aventajado estudiante del instrumento en Alemania y consagrado ya como uno de nuestros concertistas de mayor renombre, se refiere a la señora Poll como alicantina cuando presenta su programa Beethoven: ¡El Español!, que arranca en Alcobendas y prosigue por varias localidades andaluzas, fundamentalmente.

Aquello era demasiado tentador para el independentismo catalán. A una señora apellidada Poll, a quien sitúan como nacida en Alicante, basta subirla en el mapa unos cuantos kilómetros, hasta el Maresme, para convertirla ipso facto en catalana.

¿Se descubrió su acta de nacimiento? No, simplemente se le dio una patada al libro becerro de la parroquia de Vilassar de Dalt, y arreando que es gerundio. Es más, a partir de ese simple ejercicio futbolístico, Jordi Cos, que es el que chuta, sonsaca una serie de connotaciones antiespañolas y procatalanas en la obra de Beethoven, que si las firmase Disney las veríamos con agrado en El aprendiz de brujo, aunque el autor de su música sea Paul Dukas y no Ludwig van.

Si hiciésemos caso a Cos, la abuela del músico habría pertenecido a ERC y entre taza y taza de sus ricos caldos, le hablaría de los pobrecitos catalanes, que a diferencia de extremeños, andaluces o gallegos, no reciben ninguna ayuda de la opresora España, para que de mayor le dé a Madrid unos cuantos capones con las corcheas. Lo que hay que oír.