Archivo de Diciembre, 2019

Cándido Martínez, el diputado eterno

Lunes, 23 de Diciembre, 2019

Hace 120 años, el de Mondoñedo muere en Madrid y es despedido con una coplilla humorística

SE CUMPLIERON AYER los 120 años de la muerte de Valentín Patricio Cándido José Martínez Montenegro (Mondoñedo, 1831), de nombre político Cándido Martínez, que durante casi tres décadas fue representante del distrito mindoniense en el Congreso de los Diputados y cuya desaparición origina un cataclismo en las estructuras de los liberales y de los conservadores, propio de tan largo período con el acta en sus manos, pues sale triunfante en doce convocatorias electorales seguidas.

Después de nacer en la Praza da Catedral, estudia con excelentes calificaciones en la Universidad de Santiago y se convierte en el juez municipal en Mondoñedo, antes de ser diputado. En Madrid pasa por Fomento, director general de Correos y Telégrafos, consejero de Estado y vicepresidente del Tribunal de lo Contencioso,

Tiene éxitos profesionales muy relevantes, como prueba el hecho de ser reclamado desde Andalucía para pleitear en un caso de relumbrón. De él comentan que ama Mondoñedo por encima de todo, “aunque se equivoque en los procedimientos”.

Durante una época, mucho antes de fundar El Progreso, Purificación de Cora es uno de sus hombres fuertes en la provincia, aunque en el momento de su muerte no le alcanza la polémica, como sí a Pidal y a Bengoechea, el de Ribadeo, que en ese momento no sabe que va a morir, a tempranísima edad, el año siguiente, en 1900.

Le llamaban Chambriles, porque sus piernas arqueadas hacia adelante le recuerdan a alguien el palo, o chambaril, del que se cuelga el cerdo tras la matanza. O quizás porque a alguno de sus enemigos políticos le gustaría verlo en tal situación. Lo cuenta Patricio Delgado Luaces, alias Xan de Masma, en su novela “A besta”.

El concello le da su nombre a la antigua calle de Batitales Baja, pero después se la quita en beneficio del cronista Lence Santar, que allí tuvo su domicilio familiar y allí ve morir a su madre. Menos mal que también lo nombra Hijo Predilecto y de ese homenaje no lo apea.

Cándido Martínez es autor de una frase muy repetida por otros políticos en su época, pero que valdría al dedillo para ser pronunciada hoy, ya que el de Mondoñedo mantiene que: “A Cataluña todo se le da sin pedir, y a Galicia todo se le niega reclamándolo y necesitándolo”.

Bueno, ahí queda para que 120 años después de su muerte pueda servir para la reflexión.

Pero si por un lado, la muerte de Cándido Martínez abre una riada de disputas, “cuando todavía hay calor en su rostro”, como escriben en El Correo de Lugo, donde se le apoya, el colofón de su vida también da origen a un chascarrillo poco conocido en Mondoñedo, quizás porque en aquel momento se piensa que es indecoroso, ¡y mira que se decían cosas los rivales políticos!

Ocurre que el día siguiente a su fallecimiento el 21 de diciembre de 1899 _ es decir hoy, 22 de diciembre _, el Diario publica la siguiente noticia: ”La enfermedad que venía sufriendo el distinguido difunto don Cándido Martínez, ha tenido un funesto desenlace en la tarde de hoy. El señor Martínez ha fallecido. Representaba desde hace algunos años el distrito de Mondoñedo en el Congreso”.

Los periodistas republicanos de El Combate no necesitan más elementos para componer unos chistosos versos que cantan así:

“Dice El Diario compungido

(y risa da tal asunto)

que en Madrid ha fallecido

un distinguido difunto.

¡Vaya un caso extraordinario

que explicarme no he podido!

¿Muerto y después fallecido?

Que nos lo explique El Diario”.

Las risas llegan a donde pone Toledo, y eso, a orillas del Masma, no gusta ni a tirios, ni a troyanos.

Maseda Bouso concibe un Lar Gallego mundial

Lunes, 23 de Diciembre, 2019

Hace treinta años que el abogado mindoniense muere en Madrid después de una vida de activismo constante

A LOS PERSONAJES con hijos famosos se les despachan los galones con decir que lo son y listo. Eso le ha sucedido más de una vez a Antonio Maseda Bouso (Mondoñedo, 1893), cuando le cuelgan que “es el padre de Elisa Lamas”, o sea, Elisa Maseda Arango, escritora, abanderada del feminismo y mujer destacada en la Cataluña franquista y pujolista con su marido, Jiménez de Parga.

Se le hurta así a Antonio Maseda una fecundísima biografía que se inicia con un embarazo no deseado, o al menos no admitido, de Carmen Romero Fernández, de principal familia mindoniense, y el seminarista homónimo José Maseda Bouso. El episodio de la llegada a este mundo de Maseda junior proporciona mucha leña a los fuegos invernales de la ciudad, pero hoy está contada al detalle por varios autores.

De Rego dos Cas (Os Remedios), donde nace, pasa a la inclusa y allí lo recoge su padre diez años después, cuando la marejada originada por el embarazo ya había amainado.

Desde ese momento, al 19 de diciembre de 1989, en que fallece _ hizo esta semana treinta años _, Antonio va a desarrollar un continuum de actividad política, social, jurídica, galleguista, intelectual y empresarial como pocos gallegos en su tiempo.

Doctor en Derecho y en Filosofía y Letras, registrador de la Propiedad, académico profesor de la Real de Jurisprudencia y Legislación, fue consejero provincial de Fomento de Lugo, de la Confederación Nacional Católico-Agraria y profesor de la Escuela Normal de Maestros.

En Mondoñedo trabaja en pro de los sindicatos agrícolas, el cooperativismo y las cajas de ahorro y previsión, cabotaje y mataderos; por citar solo los ámbitos y no cederle todo el espacio a ese desbordante activismo.

Dirige las publicaciones Galicia Social Agraria y sobre todo, Acción Social. De él dicen que es la mano que salva a Ramón Lorenzo González, director de Don Fino, de acabar en el destierro con la caída de la cabecera. Firma estudios de crítica literaria, así titulados, y otros como “Macias y los Amantes de Teruel”, “Rosalía de Castro”, e infinidad de monografías de ciencia jurídica y de los campos ya citados. Además defiende a Pascual Veiga ante Murguía como autor del Himno de Galicia, que el historiador no reconoce, siendo como fue Veiga no sólo autor, sino coordinador del trabajo de Pondal.

Fuera de Galicia es elegido teniente de alcalde del distrito de la Universidad en el Ayuntamiento de Madrid sin ser antes concejal, lo cual es timbre de su valía. Pero sin duda su iniciativa más querida y la que más esfuerzos le consume es la creación del Lar Gallego.

Maseda le cuenta a un redactor de la agencia Prensa Cuevas cuál es su visión del proyecto: “No sería un centro más de reunión o recreo para matar el tiempo, sino el ojo propulsor que mueva todos los resortes para hacer una Galicia grande, hermosa… Ese Lar Gallego sería al mismo tiempo el lazo de unión entre todas las sociedades gallegas esparcidas por el mundo. Todos los organismos de Galicia (…) deben aunar sus esfuerzos para constituir en Madrid ese Lar Gallego con recursos suficientes para ayudarse mutuamente unos a otros, para fomentar el turismo, para despertar los valores espirituales de nuestra raza…”

Fácil es comprender la resistencia que se encuentran, él y sus sucesores, como el marqués de Leis, antes de venirse a Lugo.

También es vocal de la pionera Autopista Madrid-Cuenca-Valencia y antes de morir preside el Casino de Madrid. Para acabar como empezamos, diremos que una de sus nietas, Paloma, está casada con el diputado gitano Juan de Dios Ramírez Heredia.

Con pelos y a lo loco

Lunes, 23 de Diciembre, 2019

De lo más normal

Señor Boris Johnson: Le escribo con ánimo curioso por si pudiera echarme una mano y dilucidar qué situación es más difícil de explicar, si la suya con un Brexit que pretende romper amarras sin que nada se rompa, o la de España, con una gran promoción de nuestros peores enemigos para que no necesitemos importarlos.

Examinado de golpe, nada más llegar, piensas que lo suyo es mucho más enrevesado, pero solo es porque nos queda algo más lejos y porque siempre se ha dicho que los ingleses son más raros que un café descafeinado. A saber por qué.

Se lo juro, señor Boris, no me creerá, pero yo a usted lo veo de lo más normalito. Entra y sale del Parlamento con los pelos al aire y con esa cara de inglés que tira para atrás. Lo natural.

Si no recibo una contestación en sentido contrario, me reafirmo en pensar que lo nuestro gana. ¿Usted conoce a Pedro Sánchez? ¿Qué le parece el personaje? ¿Usted cree que eso es de recibo?

Para empezar, es un hombre al que se le pueden escuchar tantas opiniones como sus contrarias, que ya es mérito. Lo único en lo que se mantiene firme desde el primer día es lo que piensa sobre su belleza personal. El resto le da igual ocho que ochenta. Así venga el aire, así se pone él. Veleta, no; hélice de helicóptero.

Nos está metiendo en un fregado que deja chiquito lo de los reinos de taifas. Aquí no queda en pie ni la sierra de Gredos, que pesa lo suyo. Tiene una facilidad innata para la división de opiniones y allá donde aparece sabes que van a crecer la duda y la inseguridad.

De sus socios le hablaré cuando pase Reyes, porque son republicanos.

En resumen, le agradecería cuatro líneas para explicarnos cómo se las arreglan para llevar lo del Brexit con tanta sencillez y celeridad. Apenas han entrado en la CE y ya están saliendo. Maravilloso.

Anatomía en vivo

Domingo, 22 de Diciembre, 2019

Política de transparencia

A Verónica Duque, profesora del Colegio María Teresa Íñigo de Toro, de Valladolid. Querida docente: Esta última semana he tenido la oportunidad de verla despellejada y con todo al aire para mayor entendimiento anatómico de las criaturas a su cargo.

Músculos y entrañas mostraban su aspecto real sin la piel que los cubre y que nos evita el espectáculo de ver cómo avanza el bolo alimenticio en los cuerpos propios y ajenos. O lo que es peor, cómo avanza cuando deja de llamarse bolo alimenticio.

Bien. Lo suyo sólo es temporal y con ánimo didáctico. No me imagino yo cómo le quedaría el body al Hermano Belarmino, a Emilio Valadé o a Charo Torviso, pero siendo en pro de la enseñanza, no debo dudar que llegado el momento, se lo calzarían como lo más natural del mundo: “¿Llegó el body de la tintorería? Es que hoy me toca dar el aparato digestivo”.

Leo, doña Verónica, que usted ha recibido los parabienes de toda la comunidad docente, de los papás y de los nenés, de modo que me pregunto, si tan extraordinaria es la iniciativa translúcida, ¿por qué no se encarga el Ministerio de Educación de repartir tres tallas de bodys a todos los centros públicos de enseñanza para que los luzcan los respectivos profesores, o es que solo se van a beneficiar sus alumnos pucelanos?

Se me dirá que cada maestrillo tiene su bodyllo, y es cierto, pero ya que el suyo ha sido de tan general consenso y aprobación, hagámoslo llegar al máximo de párvulos. Ahora bien, ¿deben ver los niños a su profesor en pelotas el día que toque estudiar la piel? No, no es necesario llegar a esos extremos. Basta que se confeccione otro body de señor-a en bolas que el docente se enfundará sobre su piel y así se mostrará sin mostrar nada.

Gracias a usted, doña Verónica, todos los españoles sabremos por fin dónde demonios está el píloro.

Sólo botafumeiros

Sábado, 21 de Diciembre, 2019

Porque soy el presidente

Sr. don Miguel Ángel Oliver, secretario de Estado de Comunicación. Querido colega: Me has dejado cataléptico y ojiplático, como dicen las antiguas y las nuevas generaciones. En dos o tres frases te has cargado el periodismo y lo has sustituido por el botafumeiro, que es lo que les gusta a quienes mandan desde épocas prefaraónicas.

Te has cargado la información y la opinión. Menos mal que nos dejas libres las notas necrológicas y los crucigramas. Pedro y Pablo pueden estar satisfechos, porque no es fácil argumentar en contra de la prensa libre y privada, que es lo que ellos quieren destruir. Tú lo has hecho.

Dices que quienes se dedican a informar sobre el presidente sufren la “tendencia enfermiza” a hacer preguntas y te escandalizas por ello. Y yo me pregunto _ perdona, pero me pregunto _, a lo largo de la carrera, ¿tú no te has tropezado nunca con un parrafito donde se dice, poco más menos, que cuando un periodista pregunta lo hace en nombre de los ciudadanos, o de sus lectores y oyentes, que viene siendo lo mismo? ¿Tú crees de verdad que el periodista pregunta porque es un chismoso y un novelero? Sólo así se explica que te diesen el cargo.

Pero no contento con apagar el consubstancial impulso a la pregunta que el periodista lleva grabado en su ADN, como el bombero lleva la manguera, has dinamitado también la posibilidad de que el informador tenga opinión y la exprese.

“Nos estamos convirtiendo en fiscales que reconvenimos al político y le afeamos la conducta por cosas que a mí no me gustan”, dices con voz grave como si hubieses pronunciado una sentencia para la historia, y no la demostración palpable de que debemos someternos al caudillo sin rechistar. No al que estaba en el Valle de los Caídos, inerte y putrefacto, sino a este nuevo, en activo, que no admite ni preguntas, ni opiniones.

Paco e Moncho

Viernes, 20 de Diciembre, 2019

Queridos Paco Martín e Moncho Villares: A carta de hoxe é compartida porque a xornada así o esixe. Esta tarde recibides conxuntamente o Premio Otero Pedrayo e polo tanto estades en igualdade de condicións, a non ser que un reciba o Otero e outro, o Pedrayo, que non creo.

O galardón ten querencia a recoñecer ex aequo a dúas persoas ou institucións, ou mesmo a tres, como foi no caso de Darío Xohán Cabana, Alonso Montero e Duro Peña. Iso é un bo sinal porque quere dicir que sempre hai candidatos de abondo e o xurado non se anda con economías á hora de concedelo.

Coincide ademais neste caso que os dous premiados sodes simpáticos, amigos, homes de ben, lucenses, moi competentes nos vosos oficios, persoas de toda confianza, de escrita atractiva e conversa agradable, cos que da gusto tropezar, sempre ledos e optimistas, de ampla e fecunda obra, eloxiados dentro e fóra de Galicia e ambos os dous, premios Puro Cora.

Dende logo, se algún día teño que facer o traxecto en tren Friás-Vladivostok e podo escoller compañeiros de viaxe, sabede que os dous estaríades nas miñas primeiras preferencias. Estou falando ida e volta, que conste.

Lugo dá boa xente. Iso esta fóra de toda dúbida. Levo uns cantos anos dedicado a recoller criminais e persoeiros da provincia, e aínda que os primeros son abondosos, perden por goleada diante dos segundos, homes e mulleres que son quen de triunfar nos máis variados eidos da actividade humana, dentro e fóra do lugar onde naceron, coma vós.

Por todo iso, o acto desta tarde, cando recibades o Otero Pedrayo con toda xustiza, será tamén unha festa para Lugo e os lucenses que ollan con ledicia o moito e bo que medra polos cómaros verdes da provincia.

Repartide os parabéns en partes alícuotas e seguide tan guapos coma sempre.

El belén que doña Emilia dedica a la República

Viernes, 20 de Diciembre, 2019

Miles de lucenses lo visitan durante los años en los que la belenista de Baleira lo tuvo expuesto en su casa hasta 1970

ENTRE LOS AÑOS cincuenta y setenta el belenismo de Lugo estaba rendido a Emilia Castro de la Peña (Baleira, 1876), una mujer, vetusta ya, que había realizado su propio belén, figura a figura, y que cada año lo incrementa con nuevas aportaciones, para después, durante las Navidades, abrir las puertas de su casa y narrarles a niños y mayores las vicisitudes de la construcción y lo que allí se representa.

El belén de doña Emilia tenía otra particularidad. No sólo es obra enteramente suya, sino que plasma la vida de Jesús, desde el nacimiento a la muerte con gran rigor que ella documenta como puede. “Si era desierto, con arena. Si había vegetación, con árboles.”

Emilia Castro nace el año indicado en Millares da Braña y a los 18 se casa en un matrimonio concertado con un hombre al que apenas conoce, pero como decía ella, “me salió muy bueno”.

La pareja es fecunda, pues llegan a tener 12 hijos, los González Castro, de los que solo siete sobreviven a la muerte del padre, y uno, Severino, se queda al cuidado de su madre, aunque él mismo reconoce que la mujer, hasta los 94 años en que muere, se defiende sola y sola va a los montes de Meira, Baleira y A Fonsagrada en busca de piedras y otros elementos que le gustasen para su belén.

Vienen a Lugo en 1926, pero su hijo Severino enferma y deciden que está mejor en Millares. Aciertan, porque se salva.

Allí Emilia se hace catequista. Es una mujer instruida en la Biblia y naturalmente, muy religiosa. No sólo atiende a sus doce hijos, sino también a otros doce de una vecina en dificultades.

Con la llegada de la República observa horrorizada que ordenan retirar los crucifijos, que se prohíbe el catecismo y se censuran otras manifestaciones de fe como los belenes. Es cuando Emilia decide tirar por el camino de lo políticamente incorrecto y se afana en lo más subversivo, que entonces es mantener viva la tradición del belén y explicárselo a los niños.

Es más. No solo va a representar el nacimiento, sino la vida entera de Cristo. Y así, cuando después de la guerra vuelven a Lugo y levantan la casa número 85 de la calle 18 de julio, dedica una amplia habitación de treinta metros cuadrados en la segunda planta que no ocupa ella, para albergar sus escenas.

El resultado lo abre a las visitas, a las que atiende paciente con una larga vara para señalar las figuras al tiempo que su relato, que se prolonga durante una hora y que vuelve a empezar las veces que sea necesario.

Miles de lucenses acuden a ese domicilio al cabo de los años.

“Los angelitos los hice de cera. Los pastores, de trapo. Los animalillos, de lana… A ésa la llamo Carita de mujer…” La representación de Emilia Castro de la Peña incluye todo tipo de detalles. La carpintería de San José tiene todas las herramientas del oficio, el río Jordán imita su verdadero recorrido, y el huerto, si la Biblia dice que era redondo, aquí también lo es.

En 1959, durante un acto navideño, el obispo Ona de Echave propone a la Asociación de Belenistas presidida por Urgorri Casado que la nombre Miembro de Honor y éste lo hace antes de acabar el acto.

En el año 1966, con motivo de cumplir los 90 años, Juan José y Tuñas Bouzón realizan un reportaje sobre doña Emilia para TvE y toda España conoce la vida de la artesana de Baleira.

Dos años después, aunque enferma, sigue recibiendo distinciones por su belén. Ese año los premios para nacimientos en domicilios los ganan Manuel Fouz Cabanas, Carlos Azcárraga Salvadores y María Luisa y José David Iglesias Fouce.

Doña Emilia muere el 10 de marzo de 1970, a los 94 años.

El Chicle y la revisable

Jueves, 19 de Diciembre, 2019

A Sofía Castañón, diputada de Podemos por Asturias y Secretaria de Feminismos Interseccional y LGBTI: No le he puesto en el encabezado ni estimada, ni distinguida, ni querida amiga, porque a lo mejor me meto en un jardín y pa qué.

Con ustedes hay que hilar muy fino porque lo mismo patean a Amancio Ortega por descolgarse con dos millones de euros para quirófanos, que aplauden a Andrés Bódalo por liarse a puñetazos contra un concejal socialista, de ésos con los que ahora irán juntos a todas partes.

Lo último, diputada Sofía, ha sido cargar contra la prisión permanente revisable de José Enrique Abuín, alias el Chicle, una postura que puede definirse de coherente con su línea tradicional de actuación que tiene como pilares básicos la incoherencia, el caos y la demolición de las instituciones, como ha explicado repetidas veces su líder y gurú.

Por dar sentido a su postura, lo único que se le ocurre decir a usted es que están en contra de la sentencia para diferenciarse de los partidos que piensan que la violencia sexual se resuelve con la prisión permanente revisable.

No voy a arrogarme yo, un simple cartero de tendencias fisgonas, el papel de portavoz de esos partidos a los que usted señala, pero creo que no sobrepaso ninguna atribución si le digo que ninguno de ellos cree que la violencia, sea sexual, estomacal o pulmonar, se va a terminar ni con la revisable, ni con un tirón de orejas.

Ni siquiera con la pena de muerte, porque allí donde se aplica la sigue habiendo año tras año. Se trata de otros objetivos y otras fundamentaciones que a usted, por lo visto, se la traen al pairo. Por ejemplo, una de ellas es minimizar el mal que se expande del comportamiento destructivo de un personaje asocial, que a usted le gustaría ver cuanto antes en la calle para que colaborase en la voladura del todo.

Benigno Ledo, un héroe en la lucha contra la gripe del 19

Jueves, 19 de Diciembre, 2019

El párroco de Argozón (Chantada) merece la Cruz de Beneficencia por su comportamiento en aquella epidemia

ENTRE LOS APICULTORES españoles el nombre de Benigno Ledo González (Chantada, 1867), es la referencia histórica que indica la llegada a la península en 1880 de la primera colmena Layens desde Francia.

La Layens, invento del apicultor Georges de Layens, permite la trashumancia de acuerdo con la floración y se calcula que el ochenta por ciento de las colmenas existentes en España son de este tipo.

Ledo, que se gana muy pronto el título de Abade o Cura das Abellas, inventa otros dos modelos y sobre todo, escribe un Curso Práctico de Apicultura que va a servir para extenderla por toda Galicia a través de las sucesivas ediciones que se hacen de la obra. El Curso está planteado a modo de catecismo, con una lista de mandamientos iniciales y 158 preguntas sobre todo lo que debe saber quien se inicie en este tipo de ganadería que hoy en Galicia se ve amenazada por la expansión de su peor enemiga, la avispa velutina.

Ledo nace en la parroquia chantadina de Santa Baia de Adá y desarrolla toda su labor pastoral y apícola en la inmediata de San Vicente de Argozón, aunque sus enseñanzas en persona las dicta en toda Galicia mediante conferencias de divulgación donde logra captar la atención de público y convertir en apicultores a muchos de los que entran allí siendo solo ganaderos de vertebrados.

Merece el título de “La Abeja de Oro” a título póstumo en la segunda convocatoria que se concede esta distinción. La primera fue para Narciso de Liñán y Heredia, conde de Doña Marina y bisnieto del duque de Rivas, el autor de Don Álvaro o la fuerza del sino, a quien Ledo rinde homenaje en su libro.

Además de llevar su parroquia de Argozón, adscrito a la parroquia de A Nova de Lugo fue profesor encargado de Apicultura de la Diputación hasta que se jubila en 1948, dos años antes de su fallecimiento,

También recibe la encomienda del Mérito Agrícola, y solicitada por el Ayuntamiento, en 1919 le conceden la Cruz de Beneficencia de primera clase, por “los heroicos servicios prestados a sus feligreses” con motivo de la epidemia de gripe entre los meses de octubre y noviembre de 1918, la famosa gripe española que no lo era.

Se cuenta que entonces los médicos no llegan a las estribaciones del Monte Faro, por lo que Ledo se encarga de repartir entre los afectados aquellos medios profilácticos que paga de su bolsillo. Se deshace de todos los pollos y gallinas que tiene para que se cocinen caldos con destino a los enfermos, así como de todas las existencias de su reducida despensa para ser repartidas entre los pobres.

A uno de sus feligreses, hijo de una mujer con la razón perdida, lo saca de su choza envuelto con su sotana y lo cuida en la propia rectoral hasta que se restablece. También carga con el cadáver de una mujer muerta en un camino hasta el cementerio y cava las fosas de otros a los que nadie entierra.

Su labor en ese tiempo incluye la atención del ganado en aquellas casas donde ninguno de sus ocupantes conserva la salud. Saca las vacas por la mañana y las recoge en el establo al atardecer.

Finalmente enferma él mismo, pero no por ello deja de prestar asistencia material y espiritual a quien se la solicita. Después resaltará las ventajas que encuentra en la miel para afrontar con éxito estas duras pruebas.

Trapero Pardo, Isaac Correa Calderón y Juan Rof Codina, así como su sobrino, Jaime Fernández Ledo, son entusiastas divulgadores de la obra de este singular sacerdote.

Arce se viste de Paul Reader para hacer de Clark Kent

Miércoles, 18 de Diciembre, 2019

El escritor y periodista de Chantada lucha por el reconocimiento literario mientras vende miles de libros

HACE TRECE AÑOS, el 17-XII, fallecía en Barcelona Carlos de Arce Robledo (Chantada, 1932), un magnífico periodista y un excelente escritor. Tuvo un sentido especial para vender libros, investigó causas siempre interesantes y fue el eterno finalista de todo cuanto premio literario al que acude. Es un decir.

En la década 1957-67, no hubo otro novelista en España que estuviese más veces presente en las fases finales de los premios literarios que él: Planeta (1957), Hispanoameriano de Novela Blas Galende (1957), Elisenda de Moncada (1958), Nadal (1959), Ciudad de Barcelona (1959), Planeta (1960), Ciudad de Barcelona (1962), Elisenda de Moncada (1963), Nadal (1964), Elisenda de Moncada (1964) y Planeta (1965).

Esta experiencia en premios y finales la plasma en Grandeza y servidumbre de 20 Premios Planeta (1972). Su trayectoria lo ha hecho descreído. Los premios se dan de antemano. Sabe que algunas de las novelas suyas son mejores que otras de las premiadas, pero ya está convencido de que ganar no es una competencia de calidades, sino otra cosa. Eso le lleva hasta la orilla, pero una vez allí, dejan que se ahogue.

En realidad, hay de todo. Duelos de cualidades y operaciones comerciales.

Cuando Ramón Clemente, corresponsal de La Noche, lo entrevista para su sección Gallegos en Barcelona, muestra su desencanto acumulado, al tiempo que nos permite conocer mejor su biografía.

_ (Los premios) han ayudado a crear un confusionismo grandioso dentro de las letras españolas. Han incrementado la venta del libro y sobre todo han hecho que los oficinistas se conviertan en escritores.

_ ¿Significa algo el que a uno le den un premio?

_ En absoluto. Se puede ser buen escritor y no tener en cartera ningún galardón.

Él gana uno, el Miguel de Unamuno.

De las novelas con galardón le gustan Nada, de Carmen Laforet y La Noria, de Luis Romero, pero aborrece El Jarama: “El libro de Sánchez Ferlosio no es más que diálogo. No aportó nada a la novela española, puesto que la manera de hacer de Ferlosio nos la ha dado antes Hemingway en Adiós a las armas”.

Carlos explica que escribe por necesidad y que para publicar un libro se vale de un seudónimo que suena a inglés, Paul Reader. El Clark Kent periodista se pone el traje de Paul Reader. Así son las cosas. “Paul Reader me permite vivir bien, ser leído continuamente y traducido”.

Clemente se interesa por el libro que le ha dado más dinero y De Arce contesta con un futurible: “Los procesos españoles, que me editará en fecha próxima Bruguera con el seudónimo de Paul Reader”.

Se queja del localismo de la novela española, pero destaca entre los coatáneos a Bartolomé Soler, Tomás Salvador, Núñez Alonso, Elena Soriano, Ignacio Aldecoa, Miguel Delibes y Camilo José Cela.

Entonces piensa en ir a París a perfeccionar el francés y presentar una novela al Goncourt, bajo el título El Padre Bernardos. No consta, al menos con ese título. Promete una novela sobre Galicia, que tampoco consta y alaba por encima de todos la obra de Valle-Inclán, “ya que supo escribir sobre la región gallega en un idioma que pudiera ser entendido por el resto de España”.

Seguro que han tropezado con Paul Reader, sin saber que es Carlos: Exploraciones famosas, Lacras sociales, Biografía de las pasiones, Cárceles famosas y Biografía de las perversiones. O con su obra periodística: Por Europa en Auto Stop, El insaciable Eros, Eros Blanco, José Antonio, Los generales de Franco, ¿Quién es quién en la nobleza española? y El crimen de Níjar.