Archivo de Noviembre, 2019

Lara, la alcaldesa que llegó de Mistura

Lunes, 18 de Noviembre, 2019

La primera mujer que dirige el Ayuntamiento de Lugo no soñó nunca con ese cargo, sino con la alcaldía de Cervo

HACE TAN SOLO trece años, en noviembre de 2006, Lara Méndez López (Männedorf / Suiza, 1972), era presentada como candidata del PSdeG-PSOE a la alcaldía de Cervo. Desde entonces le ha dado tiempo para ser la mujer que llega primera a muchos lugares, entre ellos, la vicepresidencia de la Diputación lucense y la alcaldía de la ciudad de Lugo.

Diríase que todo es fruto de una concienzuda planificación política que se cumple paso a paso y a rajatabla, pero todos sabemos que no es así. Para empezar, el tema de Lara, el que ocupaba sus sueños entonces, e incluso ahora, es convertirse en la primera mujer que llega a la alcaldía de Cervo. Vaya por Dios. Nunca se sabe cómo acertar.

Dicen que una de estas personas, Melchor Roel, Lago Lage o Gómez Besteiro, es determinante para encauzar su vida política hacia la alcaldía de Lugo, pero vuelven a estar equivocados. Quienes más influyen en ese sentido no pertenecen a su partido, sino a los contrarios. Por ejemplo, Alfonso Villares, que le ganó 6 a 4 en el 2007, fue un hombre clave en el proceso. Y aquellos de Lugonovo y del Bloque, con los que ahora gobierna, que se pusieron tontos con Orozco, también fueron decisivos.

Lara es la prueba del 9 que utilizaría Ortega y Gasset para demostrar la validez de su conocido aserto: Yo soy yo y mis circunstancias.

Pero si las circunstancias están al margen de su voluntad y la de su partido, también hay que destacar que ella aporta un “yo” capaz de estar en posición de firme allí donde los vientos alisios la lleven. Y no es nada fácil.

Como le queda mucha vida política por delante, debemos dejar la puerta entreabierta para rematar la semblanza en un futuro lejano y conformarnos hoy con su pasado.

Sin duda Männedorf es un lugar precioso a orillas del lago que crea el río Limago al ensancharse desde Zúrich, la capital del cantón que le da nombre. Pero cuatro años en Männedorf son suficientes para darse cuenta de que en realidad donde se está a gusto y donde se puede jugar al mus es en la parroquia de Santa María de Lieiro, a uno de cuyos lugares lo llaman San Cibrao o San Ciprián, y no por razón de idioma, sino de tradición.

Allí, en la casa do Ferreiro crece Bubi los siguientes años, hasta que se hace merecedora de figurar en el cuerpo de baile de Mistura, que es a Lieiro lo que el Bolshói a Moscu, pero con mar.

Lo de Mistura no es ninguna broma marinera y quienes la conocen saben bien que el grupo se codea con lo mejorcito de cada casa desde los tiempos en que Lara danzaba con ellos Europa adelante, y algo de América adelante también.

Quizá por eso de tanto baile, tanto baile, a Lara se le pasó hacer deporte, aunque va lo uno por lo otro. Cuando le preguntan por sus rincones favoritos alterna dos posibilidades. Una, hacia el interior, es el Paseo dos Namorados, en Sargadelos; la otra, a pie de playa, son las rocas de Penameá que dividen A Concha en O Torno y la playa do Porto, Maruxaina mediante.

Después también se hace ingeniera técnico agrícola. Trabaja con fertilizantes y a favor de la mujer rural con tendencia hacia la política que pronto la atrapa, o viceversa. La alcaldesa habla mucho de su madre y si alguien le alaba que es una política muy discreta, ella no tarda un segundo en achacárselo a una enseñanza materna, conocedora del importante mensaje de los tres monos de la sabiduría: no ver, no oír, no decir.

En el 2009 padece aquel chusco episodio de la detención, pero como dicen los monos, hay cosas de las que es mejor no acordarse, y no por hacerle un favor a la alcaldesa, sino a la justicia.

Tato, entre imágenes de santos y Pablo Iglesias

Lunes, 18 de Noviembre, 2019

Cofundador de la Cámara de Comercio, fallece en noviembre de 1915

LAUREANO TATO RODRIGUEZ, (Lugo, 1853?) fue un hombre con el corazón de izquierdas y la cabeza de derechas. Era propietario de un comercio de ropa y objetos religiosos en Campo Castelo, que en los primeros años del siglo XX amplía para dotarlo de un taller de escultura y bordado, y del que salen piezas que aún hoy reciben culto en iglesias de Galicia y fuera de ella.

Al frente del mismo está un artista contradictorio que esculpe santos por el día y barbariza imprecaciones laicas por la noche, un hombre atormentado como fue Jesús Noya.

De los bordados se encargan las hermanas Sánchez, que producen estandartes y banderolas para todo el mundo, como una que le encargan a Tato nada menos que desde Coronel Vidal, una ciudad al sudeste de Buenos Aires.

En 1892 le explota en el portal un artefacto que la prensa denomina una bomba de dinamita, pero al final añade: Cosas de chiquillos. Menos mal. Estos chiquillos lucenses que juegan con dinamita como pequeños terroristas en pantalón corto.

Laureano es uno de los creadores de la Cámara de Comercio de Lugo y su presidente desde el año 1904, así como concejal y alcalde en funciones varias veces.

Su activismo político está siempre al lado de los liberales, la izquierda, Prim y los obreros, por lo que es mirado con cierto recelo por los más conservadores de la ciudad que lo creen de la cáscara amarga.

Cuando El Imparcial de los Gasset inicia una amplia encuesta para conocer en 1904 la situación del obrero en España, el primero que participa es Pablo Iglesias, el bueno, y el segundo, Laureano Tato, que se apresura a contestar desde Lugo en su condición de presidente de la Cámara.

Entre otras muchas cosas, denuncia los bajos salarios, apuesta por la industria minera en Lugo y señala que anualmente salen de la provincia 35.000 emigrantes, “muchos para morir en los establecimientos benéficos que tienen nuestros compatriotas en las repúblicas americanas”.

A las puertas de unas elecciones de 1887 a las que se presenta, Tato es denunciado por no ser cabeza de familia, una de las condiciones que se exigen a los candidatos. Fuese por la denuncia, o porque así lo tiene planificado, se casa tres meses más tarde con Juana López, madre de sus hijos, uno de los cuales será Concha Tato, que a su vez matrimonia con Matías Gallego, o sea, los padres del periodista Juan María Gallego Tato.

Al año siguiente de su boda encabeza una iniciativa nacional a favor de un indulto para aquellos que sufren pena por delitos de consumo, que finalmente se acordará, aunque no solo en el sentido que Laureano solicita.

En 1906 la preocupación del comercio lucense se centra en el servicio ferroviario, como casi siempre, incluida la actualidad. En este caso preocupa la tardanza y la falta de capacidad de los trenes que parten de Lugo hacia Madrid y Venta de Baños _ enlace con Barcelona _, porque muchas veces dejan el ganado lucense en tierra y así no hay manera de competir con la carne argentina, que viniendo de donde viene, llega y besa el santo.

Aquel tropiezo político por el asunto de los cabezas de familia _ de la suya lo era su padre Andrés _, tuvo su continuación en la época de la Cámara de Comercio, cuando debe entrar y salir de la institución por culpa de algunos colegas pijoteros, de ésos que siempre ven la coma mal colocada, pero les da igual que burro vaya con uve.

Tato propicia la creación de la Federación de Cámaras gallegas de Comercio y fallece estos días de noviembre de 1915.

Avelino Díaz chama ás portas do Día das Letras Galegas

Viernes, 15 de Noviembre, 2019

Hoxe hai 122 anos que nace en Riotorto o Poeta de Meira

ANDA XENTE DE Meira e de Riotorto moi interesada en que a obra de Avelino Díaz y Díaz (Riotorto, 1897), sexa coñecida e recoñecida na Galicia da que el, en 1910, con tan só doce anos, tivo que marchar a Bos Aires na compaña dun parente, para voltar seis anos despois a Meira, onde é mestre de ferrado _ sen título ningún _, en tres aldeas que abandona durante catro veráns para traballar nas segas de Castela.

Logo dunha nova viaxe a Cuba en 1920, establécese definitivamente na capital arxentina, onde casa coa navarra Felisa Iduriaga, seis anos máis nova, segundo conta a súa biógrafa Marivel Freire Freire, e coa que terá catro fillos.

Avelino nacera de nai solteira tal día como hoxe, 14 de novembro do ano indicado, no lugar de A Travesa, dentro da parroquia de Santa Comba da Órrea, precisamente no punto no que a Asociación Avelino Díaz sinala como comezo do roteiro de dez quilómetros entre a súa casa natal e Meira, en lembraza do seu desprazamento en 1907 e como unha acción máis dentro das sucesivas campañas que tratan de levar a Avelino a protagonizar o Día das Letras Galegas.

Nesta camiñata polos montes de Candedo, das Vedras e da Serra de Meira pódense intuir as paisaxes inspiradoras dos seus poemas, escritos en América pero sempre co pensamento posto nestas terras.

A partir de 1928 xa se coñecen en Galicia versos de Avelino Díaz, principalmente en El Compostelano. Catro anos antes, o poeta participa na creación da Sociedad de Meira Mutua Agraria y Cultural, que desenvolve ao pé da letra o cometido do seu título. Para iso utiliza, por exemplo, as instalacións do Círculo de Aragón onde celebran veladas nas que Avelino puña todo o seu esforzo como secretario, como poeta e como actor.

Proba diso é unha sesión no ano 1925 na que se representan dúas comedias, “La carta y el guardapelo”, de Bermejo, e “El asistente del coronel”, de Gonzalo Cantó, nas que Avelino fai dous dos papeis principais.

No ano 1959 entrega ao Centro Galego de Bos Aires o retrato de Eugenio Carré Aldao. no nome da Comisión de Homenaxe formada a tal fin.

Cando Fernández del Riego publica a súa Escolma da Poesía Galega, é criticado por varias razóns. Unha delas é dicirlle que mete todo canto poeta existe en Galicia, ou sexa, que non escolma nada. A defensa dos partidarios de Salvador Lorenzana é publicar unha relación de máis de trinta autores que non están presentes por distintas razóns. Un deles é Avelino, o cal quere dicir que en Galicia xa se lle considera entre os poetas en activo.

Así o di en 1951 un artigo de Benito Varela Jácome publicado en La Noche, onde recolle, aínda que tarde, a publicación dos seus dous libros do ano 1947, un en galego, “Debezos”, e outro en castelán, “Flor de retama”. Falando do roteiro recentemente trazado, di Varela Jácome: “Los versos de “Flor de retama” están llenos de la presencia de Galicia. El poeta tiene cierta añoranza del camino, alegre de canciones, que recorrió cuando mozo para seguir la ruta colombina”.

O crítico quere ver na obra de Avelino influenzas de Lamas Carvajal, de Cabanillas e de Curros. Un tercer volume titulado “Pallaregas”, de 1963, e a edición póstuma de “11 poemas a Castelao”, en 1975, a instancias da Comisión de Cultura do Centro Lucense de Buenos Aires, constitúen a obra editada de Avelino. O resto está espallado en multitude de publicacións galegas e americanas, ou inédita.

O 29 de marzo de 1971, sen ter regresado nunca, morre aos 73 anos no Sanatorio do Centro Gallego, cego e doente de alzheimer.

Iglesias Fariña, el boticario que superó a Scott

Jueves, 14 de Noviembre, 2019

Dos Pescados comienza a publicitarse en El Progreso tal día como hoy de 1908

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ cuenta que su madre, Luisa Santiaga, le atiza todos los días una cucharadita de aceite de hígado de bacalao. No es el único de su generación que se sobrealimenta con ese mal trago pestilente, ni mucho menos.

Luisa Santiaga le da lingotazos de la emulsión Scott, la más difundida de ese producto, pero en Lugo la que se toma es Dos Pescados, salida de los laboratorios del boticario Julio Iglesias Fariña (Lugo, 1859?), padre de éste y de otros preparados que logran diversos reconocimientos, como el vino iónico antineurasténico o un jarabe antiferino.

No tiene la exclusiva en la ciudad porque Salvador Castro Freire comercializa también ese tipo de aceite supervitamínico, aunque el de Iglesias le supera en fama.

Si García Márquez hubiese recibido Dos Pescados habría tenido mejor salud, pues don Julio encarga análisis comparativos entre todas las existentes para realizar luego una campaña en El Progreso desde el 13 de noviembre de 1908, resultando que la lucense es la más rica en aceite puro de hígado.

Socios de la distribución de su droguería son Ricardo Bermejo Blanco, Iglesias Ferradas, Castro Viñas y el propio Iglesias.

Sus especialidades obtienen premio en las exposiciones internacionales de París de 1902, Amsterdam y Santiago, en 1909 y Londres, 1911.

En la memoria de Fole se citan al menos dos circunstancias de la vida de don Julio. Una, la visión de su huerto amurallado desde la puerta de Santiago, y dos, la compra que realiza en 1915 de un Ford descapotable por veinte mil reales cuando ya es boticario en Conde Pallares, el inmueble que luego será de Manuel Figueroa.

El hombre está motorizado desde años antes, como leemos el 29 de julio de 1909 cuando se informa en Santiago que ha llegado a esa ciudad “en automóvil particular”. Su afán de modernidad queda patente también en ser uno de los veinte primeros lucenses que cuenta con teléfono.

Otra faceta del creador de los Dos Pescados es su labor como concejal del Ayuntamiento, e incluso como alcalde, pues en más de una ocasión sustituye a su titular, Ángel López Pérez.

Su entrada en política no puede ser más rotunda, pues es él quien impugna los resultados de las elecciones municipales de 1910 y logra que se anulen por el Ministerio de Gobernación, al demostrar que dos candidatos no son vecinos de Lugo, siendo obligado que figuren en el censo para poder optar al cargo.

Se trata de Ramón Roca Varela y de José María Montenegro y Soto. Por culpa de ello, Ángel López Pérez debe abandonar la alcaldía, a la que volverá pronto, y precisamente con el conservador Iglesias Fariña como segundo teniente de alcalde. Cosas de la política, le consuela El Progreso.

El farmacéutico matrimonia en Ourense el 17 octubre de 1895 con Carmen Solaún Pérez. Su hijo homónimo será también farmacéutico, y su hija Mercedes Iglesias Solaún se casa en 1923 con el profesor de instrucción primaria de San Ciprián/Cibrao, Ángel de la Vega Alonso, hijo a su vez del catedrático del Instituto, Ángel de la Vega Ugarte. Uno de los escasísimos asistentes a la ceremonia, celebrada en el domicilio de la familia, en Conde Pallares 6, es Carlos Iglesias, médico, profesor del Instituto y directivo del Colegio Médico.

Iglesias Fariña es tesorero del Círculo das Artes, preside Comisión de Música del Ayuntamiento, es secretario del Colegio de Farmacéuticos y encabeza la Cámara de Comercio, cuya presidencia ocupa cuando fallece el 11 de diciembre de 1931.

Ángel se hace pasar por el asesino de la plaza del Matute

Miércoles, 13 de Noviembre, 2019

El crimen tiene lugar el 12 de noviembre de 1902 y el lucense inventa su historia en 1906

DURANTE UNAS SEMANAS de 1906, el maestro lucense Ángel González Fernández (Lugo, 1885), es un personaje popular en toda España. En él se hace realidad el dicho: Pasar más hambre que un maestro de escuela.

Al conocer la historia de Ángel, los lectores se agrupan en tres bandos. Hay quienes lo consideran un genio; otros, un tonto; y unos terceros, un caradura. Ésta es su historia.

Ángel, como decimos, es maestro de escuela y vive en Lugo, donde ha nacido en el seno de una familia de posibles, pues su padre es contratista de obra pública. Sin embargo, la relación con su progenitor es mala tirando a pésima. En el pecho del joven anidan ansias de aventuras y uniendo lo uno con lo otro, tras una discusión se larga a vivirlas con el dinero que logra reunir, 15 duros.

En su primer destino, que es Bilbao, se queda sin blanca, y eso que no permanece allí más de dos días. Con la calderilla se muda a San Sebastián, donde su situación se agrava hasta conocer las puñaladas del hambre. Abandona Donostia hacia el este. Piensa en Francia, piensa en estofados.

Cuando cruza Rentería, un cabo municipal le reclama la documentación y Ángel ve en aquel hombre la salvación para su vacío estomacal. “Soy el autor del crimen de la plaza del Matute”, le confiesa a las primeras de cambio. El guardia abre los ojos más allá del horizonte y lo detiene. El crimen citado se comete en Madrid el 12 de noviembre de 1902 y está pendiente de resolver. Ángel ha leído lo suficiente como para calcetar detalles que lo conviertan en sospechoso.

El fin es manifiesto: comer. Las primeras informaciones sobre la detención dicen que el cabo de miqueletes de Rentería detiene a un sospechoso que hace tiempo trabajaba en una fábrica de aquella localidad, pero que determinadas confidencias lo hacen autor de un crimen importante. Ángel dice llamarse Enrique Pérez y Pérez y declara que pensaba presentarse al saber que por su culpa pena un inocente. Lo pensaba, pero si estamos en 1906 y el crimen sucede en 1902, las cuentas dicen que lleva cuatro años pensándoselo.

_ ¿Se ratifica usted en que es el asesino del cochero de la plaza del Matute?

_ Sí señor, ya lo he dicho… Ahora háganme el favor de traerme la cena.

Ángel, alias Enrique, es trasladado en julio a Madrid. El director de la cárcel y padre del fundador de la Legión, José Millán Astray, duda que se trate de ningún criminal y al verlo lo califica de “infeliz rapaciño”. El ojo clínico de Millán Astray se confirma en el Gabinete Antropométrico de la cárcel, donde el detenido inicia su rectificación:

_ Me llamo Ángel González, y ya explicaré al juez los motivos que me han obligado a dar otro nombre.

Beneyto, el juez de instrucción, procede a ampliar la indagatoria.

_ ¿Conque usted es…?

_ ¡Yo qué he de ser!

_ Pero, hombre, ¿por qué ha hecho usted esa barbaridad?

_ Por un miserable plato de garbanzos, un panecillo duro y un poco de tocino. ¡No daban más, señor juez!

Beneyto lo pone en libertad y Ángel protesta. No hay derecho. Ahora que comía caliente.

Nada más se sabe de la vida de este hombre. Si alguien es capaz de añadir información, será muy bien recibida.

En 1906, Ángel es protagonista de artículos, chistes y chascarrillos. En éste, titulado La odisea de un hambriento, se cuenta con gracia su peripecia:

“El viaje lo realizó a semejanza del que efectuara otro paisano suyo, que cuando llegó a Madrid le preguntaban:

_ ¡Pobrecillo! ¿Habrá usted venido pidiendo?

Y dicen que contesta:

_ ¡No! ¡Que iba a venir dando!”

Un siglo del primer Himno de Galicia en disco

Martes, 12 de Noviembre, 2019

Su director, Jesús Rodríguez, fallece hace 76 años, el 10 de noviembre de 1933

JESÚS RODRÍGUEZ GONZÁLEZ Fernández (Lugo, 1872?), fallece hace 76 años, el 10 de noviembre de 1933. Fue violinista, primer director y uno de los fundadores de Cántigas e Aturuxos, así como director del Orfeón Antoniano y de los Coros Gallegos de Lugo. Era hermano del redactor de El Progreso, Manuel Rodríguez y de otro músico que fue cellista.

Este año se cumple un siglo de la salida a venta de la primera grabación del Himno de Galicia _ a Galicia, se llamaba entonces _, que Jesús realiza el año anterior al frente de Cántigas e Aturuxos. Son 7 discos Gramófono de dos caras que cuestan ocho pesetas y que en Lugo se venden en el Gran Bazar de Rogelio Nomdedeu (Santo Domingo, 4).

La cara B del Himno es Cuadrilla segadora. Los 14 temas son reeditados hace un año en Repertorio Lucense 1918.

El 13 de agosto de 1923, el coro ofrece un concierto de gala en el Teatro Pereda de Santander con asistencia de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. En uno de los entreactos los monarcas conversan con Jesús y lo felicitan. También asiste a esa gala Jacinto Benavente.

Durante años es el concertista del Café Moderno, de Manuel Vila, donde las tardes-noches ejecuta piezas para violín, como después lo hará en el Círculo.

Participa en varios estrenos, principalmente en Vigo, y en las fiestas del Corpus de Ourense. Cinco años antes de morir recibe un homenaje, que convoca El Progreso mediante un artículo donde se entrevén sus dificultades económicas.

Todos lo entienden. El violinista vive en precario. Y eso que la directiva del Círculo que preside José Bolaño acaba de contratarlo para los jueves y los domingos

En su repertorio destacan El Niño Judío, de Pablo Luna, que incluye la popular canción De España vengo; El Asombro de Damasco, del mismo autor, Luccía, Cavalleria Rusticana…

El Teatro-Circo se ofrece para celebrar una función extraordinaria a fin de adquirir un nuevo violín que se regale al artista.

Y se sugiere que la Diputación le ceda uno de su magnífico fondo de instrumentos. Se refieren a los violines donados por Julio Alonso Sánchez, que efectivamente se custodian allí.

El domingo 30 de enero de 1928 tienen lugar los actos programados. Pocos días antes ya se le ha hecho entrega del violín, que finalmente se compra por suscripción entre sus amigos para que ese día lo tenga a punto.

El ágape se celebra en el Restaurant Alicia y entre los presentes están los empresarios del Teatro Principal, señores Pedrosa, Mota y Gago; los directivos del Lugo Sporting Club, señores Cea y Gómez Giménez; el tenor y el sochantre de la Catedral, señores Mayandia y Abian; los señores Vergne y Manuel Fernández Reija; la directiva de Cantigas e Aturuxos, la Prensa y los organizadores.

Antes de finalizar, entra en el comedor el catedrático de Literatura, Ángel Revilla, para leer las adhesiones, como la del arcipreste Abellás Vázquez, el maestro de capilla de la Metropolitana de Tarragona, Tapies; el cajero de la sucursal del Banco de España, Menéndez Carretero y otras.

Seguidamente se trasladan a un abarrotado Bar Nemesio y Jesús Rodríguez hace sonar por primera vez en público su nuevo violín. Para el estreno elige la Alborada del señor Joaquín, de Caballero, que le vale los aplausos más cerrados de su carrera.

Luego lo transforma casi en un violoncello para ejecutar el Aria de la suite en re, de Bach. Y sigue con el Andante cantabile, La verbena de la Paloma y la jota de la Bruja, acompañado por el maestro Sariñena y su hermano, el violoncellista Rodríguez.

Bolaño Pérez, un republicano consecuente

Lunes, 11 de Noviembre, 2019

Fallece el 9 de noviembre de 1931, meses después de haber sido elegido concejal

JOSÉ BOLAÑO PÉREZ (Lugo, 1861), fallece a las diez horas del 9 de noviembre de 1931, a los 71 años de edad. Es el mismo año en que preside la gestora municipal posterior a la llegada de la II República. Días atrás José Bolaño había sufrido una delicada operación quirúrgica en el sanatorio del Dr. Vega. Después de esta intervención experimenta una gran mejoría, pero por poco tiempo.

José Bolaño Pérez es una persona muy conocida en Becerreá y en Lugo, donde sus vecinos lo consideran un caballero sin tacha y un hombre de consenso para cualquier iniciativa ciudadana. Por ejemplo, en 1912 es elegido entre los adjuntos del Juzgado municipal de este año.

Durante la Gran Guerra del 14 ejerce de aliadófilo, al lado de personas tan conocidas como Vega Barrera, Amor Meilán, Nicolás Soler, Fernández Mato, Demetrio Álvarez, Marcial Neira, Fernández Vivero, etc.

En su vida política figura siempre en las filas del republicanismo, siendo distinguido y apreciado por sus correligionarios y por los monárquicos. Ya decimos que había presidido la Comisión gestora municipal de Lugo cuando el advenimiento de la República y cuando muere forma parte del Ayuntamiento como concejal del Partido Radical, dentro de la Alianza Republicana.

Con él forman parte de la candidatura Victorino Castro Bes, Carlos Vázquez Pimentel, Joaquín Fugarolas Marbán y José Cobreros de la Barrera, que será nombrado alcalde y que pocos meses después se ve en la obligación de pronunciar el panerígico de despedida al “consecuente republicano”, que tantos servicios prestó a la Corporación lucense.

Años antes, cuando en 1925 se constituye la empresa La Transportadora del Tronceda para suministrar electricidad a varios puntos de la provincia, como Lugo, Cospeito, Rábade, Outeiro de Rei, Ramil y otros, se nombra a José Bolaño presidente del consejo provisional.

Entre Vilalba y Lugo se tiende una red que transporta el fluido desde la poderosa fábrica del Tronceda (Mondoñedo), cuyo salto de agua es considerado el segundo de España. A fin de proceder a los trabajos preliminares tanto de carácter técnico como económico y legal, se forma dicho consejo que redacta los estatutos y los somete a la aprobación de los accionistas.

Está formado por Bolaño Pérez, industrial de Lugo, como presidente; vicepresidente José Cendán Castro, del comercio de A Coruña; secretario, Antonio de Cora Sabater, abogado y periodista; vocales: José R. Quindós, propietario; Nicanor de Castro González, del comercio de Rábade, José Pardo y Pardo-Montenegro, teniente coronel de infantería, y Pedro Basanta del Río, ingeniero de Montes.

Durante algunos años, desde 1927, desempeña la presidencia del Círculo de las Artes, haciendo una afortunada gestión en una directiva improvisada por dimisión de la anterior, y de la que también forman parte Antonio Miño Seoane, Luis Pimentel, Manuel Meilán, Jesús Iglesias Bolaño, Ángel González y José Fernández y Fernández. Entre otras iniciativas, se renovó por completo el tejado del edificio.

Una curiosidad. Esa completa renovación de la cubierta del Círculo tuvo un presupuesto de 8.709 pesetas con 60 céntimos.

En el momento de su fallecimiento era presidente de la Sociedad de Propietarios de la provincia de Lugo, organismo creado poco antes, y forma parte del Patronato Local de Formación Profesional.

El funeral se celebra en la parroquia de Santiago A Nova y la conducción del cadáver, desde su domicilio en San Roque 4, al cementerio general.

Triacastela, cuna de los Cela, los del Nobel

Lunes, 11 de Noviembre, 2019

El 8 de noviembre de 1794 nace en Meizarán el bisabuelo paterno del escritor

ANTONIO RAMÓN CELA Pombo (Triacastela, 1794) jamás supo que un descendiente suyo ganaría el Nobel de Literatura, ni que entroncaría con una familia inglesa, ni que su apellido iba a encabezar el segundo libro en español más traducido en el mundo, La familia de Pascual Duarte. Jamás lo supo, pero así fue gracias a su bisnieto Camilo José Cela.

Antonio María Ramón nace 225 años atrás, el 8 de noviembre de 1794 en Meizarán, un lugar de la parroquia de Santo Isidro de Lamas de Bidueiro, donde los Cela tienen de antiguo casa familiar, construida en 1550 y convertida en nueva el año de 1852. En diciembre de 2018 la visitaron su hijo, Camilo José Cela Conde y su hermano, Jorge Cela Trulock,.

Antes, en compañía de la alcaldesa, Olga Iglesias Fontal, y del historiador Luis López Pombo, inauguran una biblioteca dedicada a su padre y hermano en la planta baja del consistorio. Se almacenan allí más de 200 obras de Cela y otros libros sobre él. Pronto se suman nuevos libros, como los donados por Evaristo Lemos, un coleccionista de la obra celiana, y los 220 del propio López Pombo.

Según la información de Lucía Porto, presente durante la visita, también se encuentra en la biblioteca el libro favorito de Camilo Cela Conde, que es Vocación de repartidor, uno de los cuentos infantiles de su padre. Es posible que en esas preferencias haya pesado tanto el cariño como la literatura.

La relación del escritor con Triacastela, la descubre Cela en noviembre de 1959, cuando sale a la venta La Rosa, Tranco primero de las memorias La Cucaña. Allí dice que “Mi bisabuelo _ el cuñado del beato _ había nacido en Lugo en el camino del Cebrero a Triacastela, una de las partes más puras de Galicia”. Pero nada más. No lo identifica.

Todavía no existe en la capital del municipio un homenaje toponímico al escritor con categoría de avenida, que hoy es asiento de mesones y albergues peregrinatorios.

Quien lo identifica, bastantes años después, es Luis López Pombo, que comparte apellido con el bisabuelo. Prevenido por el último morador de la casa, Santiago Fontal Souto, sobre la posibilidad de que sea el domicilio del antepasado del Nobel, el abuelo o el bisabuelo. Luis se pone manos a la obra y no le es difícil, no ya identificar al personaje, sino a toda la línea anterior y siguiente de los Cela de Triacastela. También es él quien desde dos años antes organiza la visita de los Cela a sus orígenes.

El solar de la familia en Triacastela va a tener continuación luego en Piñor de Cea, Tui e Iria Flavia, es decir, un punto de residencia por cada una de las cuatro provincias gallegas para certificar la presencia de Galicia en una poderosísima obra literaria.

Hoy la casa, que no está habitada, pertenece a los herederos de Fontal Souto y Luis ha publicado el resultado de sus pesquisas en Lucenses de cuna o vínculo: biografías o genealogías.

Lo más sustancial que se sabe de los pasos por esta vida de Antonio Ramón es que en 1832 celebra su boda con la rica heredera Rosa Fernández, gracias a los oficios casamenteros de su tío político, el abad de Santa María da Carballeira en Ourense, Juan Jacobo Fernández, el beato antes citado.

Cela, el escritor, publica una foto del retrato de Juan Jacobo en la primera edición de La Rosa. Morirá mártir en Damasco a manos de drusos musulmanes.

Los Cela Fernández se trasladan a Piñor de Cea (Ourense), donde en 1843 nace el primer Camilo, abuelo del escritor, Camilo Cela Fernández. Luego Tui y en 1881 llega Camilo Crisanto Cela, su padre.

La biografía fantástica de Pallares Gayoso

Viernes, 8 de Noviembre, 2019

El 7 de noviembre de 1668 fallece en Lugo el autor de Argos Divina rodeado de misterio

YA SOLO POR el hallazgo literario que supone el título de Argos Divina, referido a Nosa Señora dos Ollos Grandes, merecería Juan Pallares Gayoso (Lugo, 1614) que le recordásemos como destacadísimo lucense, de quien tal día como hoy se cumplió el año pasado el 350 aniversario de su muerte, siendo ahora por tanto, el 351.

Pero hay más. Del libro Argos Divina nos hemos cansado de decir cuán grandes son sus errores, cuán fantásticas son algunas de sus teorías y cuán enorme es su credulidad ante lo recogido por los antiguos cronicones.

Desde Antonio García Conde a Amador López Valcárcel, y desde Inocencio Portabales a Amor Meilán, el Argos Divina de Pallares ha tenido que soportar una caterva de críticas contra sus elementos fantasiosos. Bueno ¿Y qué? ¿Qué dirían de la Biblia estos señores si se basasen en los mismos criterios historiográficos? Seguramente acabarían admitiendo que en la Biblia hay demasiada fe en los cronicones.

Y es que el libro de Pallares es fantástico en su fondo y en su forma; es una canción arrebatada y un panerígico genial, como diciendo, y ahora que vengan otros y arreen.

En sí mismo, Pallares Gayoso es fabuloso y como tal deberíamos considerarlo para valorar sus aciertos y pasar por alto los errores, que son más exageraciones que otra cosa.

Sus treinta años exactos como magistral de Lectura, o lectoral, de la catedral lucense le dan oportunidad de legar una obra que, limpia del polvo del tiempo, debería ser obligatoria en todas las escuelas cercanas, o como se llamen ahora esos sitios.

Con un poco de azúcar, los niños lo iban a pasar muy bien y a aprender mucho.

La fantasía persigue a Pallares como al personaje de un relato mitológico. Tras un sonoro pleito entre el provisor de la Iglesia y los jueces del Cabildo _ uno de los cuales es él _, sufre su personal purga a través de un año de cárcel, cual conde de Montecristo en su ergástula lucense.

Un año de cárcel da para mucho y no es de extrañar que emerja de ella con el cálamo presto para dar vida a sus mejores obras.

Mágico es el hallazgo de su Memorial sobre el culto eucarístico de Lugo, ya que Xosé Fernando Filgueira Valverde, alias el Sabueso, lo encuentra en un arcón perdido de una vieja casa de Pontevedra en mayo de 1962; así, como si tal cosa, y donde otros verían polvo y cronicones, él ve una joya auténtica.

Dejémonos llevar por la fantasía. ¿Cómo se llamaba mayo antes de que lo secularizasen? El mes de María; o sea, Argos Divina. Filgueira lo encuentra ese mes, de la misma forma que el 5 de mayo de 1667, el obispo de Lugo, fray Miguel de Fuentes y Altozano, llamado también Álvarez, autoriza la edición de Argos Divina, firmado por el lectoral Pallares.

Pero hete aquí que Fuentes y Altozano va a morirse el 5 de mayo de 1699, dos años exactos después de la autorización. En medio, en 1668 quien fallece es el propio Pallares, dos antes antes de que el libro vea definitivamente la luz (1700).

Ahora bien, la gran fantasía de Argos Divina, la que hace de Pallares autor divino, es aquélla que narra cómo estando él en pleno proceso creativo, se ve aquejado de un mal que lo postra, le impide la escritura y parece conducirlo a la tumba. No puede ser. Debe acabarlo y así se lo pide a la Argos Divina. Dame tiempo y salud para la tarea.

Lo concluye, se autoriza y muere. No lo ve publicado, pero eso se compensa con otra maravilla. Los acontecimientos entre la muerte de Pallares y su publicación ¡figuran en el libro!

Mercedes Mariño, actriz de Ibáñez Menta

Jueves, 7 de Noviembre, 2019

El 6 de noviembre de 1931 estrena en Madrid, A.M.G.D., el más polémico estreno de la historia del teatro español

LA VIDA LA recibe con una tragedia. Salvador, su padre, es asesinado en la parroquia de Moreda por un joven que le adeuda 30.000 pesetas cuando Mercedes Mariño (Monforte de Lemos, 1909) tiene cuatro años.

La familia se marcha a Cuba y Mercedes, que es guapa y desinhibida, comienza a subirse al escenario del colegio de las Ursulinas, pero debutará en Nueva York, con la versión que Gregorio Martínez Sierra _ o su mujer, María Lejárraga _ hace de La dama de las camelias, de Dumas.

Dicen que el público no quería abandonar la sala, el Apollo Theatre, y tuvo que intervenir la policía. No será primera vez. El éxito trae secuela, pues quieren ficharla para integrar las Ziegfeld Follies, el grupo de bailarinas, “donde sólo entran las mujeres perfectas”, en palabras de la monfortina.

Pero había que salir casi desnuda, en bataclán _ bañador escotado _, y a la madre de la muchacha no le hizo ni pizca de gracia. Cantaría La Violetera y se llevaría 750$ a la semana. No fue posible.

De ahí salta como primera actriz a la compañía de Narciso Ibáñez Menta, que estaba casado con Laura Hidalgo, su segunda mujer, y ya era padre de Chicho Ibáñez Serrador.

Con Ibáñez Menta y su repertorio de obras españolas recorre América hasta que decide dar el salto a Madrid.

Nada más llegar a España le espera un ruidoso acontecimiento, pues se prepara una obra que amenaza tormenta. El 6 de noviembre de 1931 se estrena la adaptación de la célebre novela de Pérez de Ayala, A.M.D.G. (Ad maiorem dei gloriam. La vida en un colegio de jesuitas).

El carácter anticlerical de la obra, conocido desde que se publica la novela 21 años antes, reverdece en las tertulias y genera una auténtica expectación, como si de una pieza nueva se tratase. Las localidades numeradas se venden en taquilla con bastante antelación. Las de palco, que no lo son, también se despachan muy bien antes de la fecha, lo cual no es habitual en absoluto.

La tarde del estreno Rivas Cherif decide solicitar protección policial contra posibles alteraciones del orden. A las once menos cuarto se ha llenado y sus luces se apagan para dar inicio a la obra.

El cronista afirma que antes de levantarse el telón, el público de las últimas filas de butacas y de los palcos expresan a gritos su protesta y a su vez provocan la de otros espectadores contra ellos. El actor encargado del prólogo es interrumpido y vuelven a encenderse las luces. El público, de pie, intercambia insultos y protestas. Hay bofetadas y bastonazos. El cronista ve a dos caballeros de la quinta fila que se zumban a gusto. Vivas a la República y a la Libertad se cruzan con vivas a los jesuitas y a la Religión.

Si alguno de los alborotadores es reducido por las fuerzas del orden, otros se encargan de rescatarlo. El público se comporta “a grito limpio y a puñetazo sucio”, cuentan los reporteros, críticos de teatro reciclados a la fuerza en cronistas de sucesos.

Hay butacas que pierden su forma y pasan a la categoría de astillas. Hay 70 detenidos y uno porta llave inglesa.

Cuando se restablece la calma pueden escucharse los tres últimos cuadros, que son recibidos con grandes aplausos.

Mercedes sale bien parada. Dice la prensa que los combatientes “depusieron su afán de ejercitar el músculo y prestaron atención a la escena en la que interviene”.

Después de una vida de triunfos, a Mercedes Mariño la echan del Café Gijón, porque allí no puede entrar con su perrita Mila, de la que ella no se separa.