Archivo de Agosto, 2019

Gasalla, la primera anestesia completa en Lugo

Jueves, 22 de Agosto, 2019

El Colegio Médico de Lugo cumple hoy 120 años

HACE HOY 120 años, el 21 de agosto de 1899, se constituye en el salón del Ayuntamiento lucense el Colegio oficial de Médicos de la provincia de Lugo y se nombra a su primera junta directiva, que preside Francisco García Neira.

Son sus vocales Serafín Sal Otero, Eduardo Castro Valiña, Gonzalo Moure, José Almoina Vigal como secretario, y Pedro Gasalla González (A Pastoriza, 1855).

No es la única efeméride destacada dentro de la historia provincial en la que interviene Pedro Gasalla, ya que seis años antes, el 29 de noviembre de 1893, forma parte del equipo médico que practica por primera vez en Lugo una intervención con anestesia completa del paciente por medio del cloroformo.

Además de Gasalla, participan del revolucionario adelanto los doctores Jesús Rodríguez y Jesús Pigrao, también lucenses. La operación, que se culminó con éxito, consiste en la reducción de una dislocación de los huesos del muslo y la cadera sufrida por el mozo de un ganadero que pretendía subir al tren en marcha.

Gasalla, que también ocupa una concejalía en el Ayuntamiento, fue un hombre emprendedor y a la vanguardia de todos los adelantos que se viven en su época de madurez, es decir, los últimos del siglo XIX y los primeros del XX. Pocos, ya que fallece en Ferreira de San Salvador de Mosteiro el 10 de diciembre de 1908. Allí se había retirado una vez que su salud se resiente ese mismo año.

Otra prueba de su vanguardismo es la vicepresidencia de la Eléctrica Lucense, que él impulsa y que ocupa durante unos años con el modernísimo propósito de electrificar el mayor número posible de poblaciones de la provincia.

Tampoco está alejado de ese espíritu innovador su interés por las otras aguas, las medicinales, y el correcto aprovechamiento de los balnearios, siendo director del de Lugo durante un tiempo. Un modernismo que se ve en su etapa, 1900-1907, como profesor de Gimnástica, Fisiología e Higiene del Instituto de Lugo, por renuncia del doctor Aznar, médico municipal de A Coruña.

Una de sus aportaciones escritas más llamativa y seguramente más revolucionaria también, es su tesis sobre la peligrosidad de los cafés y su relación con el contagio de la tisis o tuberculosis, con la cual remata Medicina en Santiago.

Para aquel entonces es todo un aldabonazo en los oídos de los biempensantes ciudadanos escuchar que el aire viciado de las cafeterías _ cafés sin más, en el uso del momento _, es sumamente perjudicial para la salud. Que la permanencia prolongada y continuada en locales como éstos, faltos de luz, poco ventilados o con corrientes de aire dispares, predisponen para la propagación de organismos que minan la salud, e incluso que favorecen el contagio de bacilos como el de la tuberculosis. Falta de oxígeno con exceso de ácido carbónico y de vapor acuoso, igual a enfermedad. Eso, sin contar sus alusiones de hace más de un siglo nada favorables hacia el humo del tabaco

No tuvo que ser bien recibido ese mensaje ni por los dueños de los cafés, ni por los numerosos usuarios que planifican gran parte de su vida en ellos.

Antes de establecerse en Lugo, Gasalla había marchado a América y sin duda de allí trae a la vuelta la confirmación práctica de sus ideas avanzadas y esa actividad poco frecuente, a la que hace referencia su nota necrológica.

En el momento de la muerte le sobreviven su esposa, Ángela Domínguez Ocampo; sus cinco hijos, Leopoldo, Antonio, Telesforo, Pilar y María; su padre Juan Gasalla y sus hermanos Manuel y Concepción.

Superviviente del Principessa Mafalda

Miércoles, 21 de Agosto, 2019

Julia López es testigo del hundimiento del trasatlántico frente a las costas brasileñas

LA BIOGRAFÍA DE Julia López López (Quiroga, 1891) no se encuentra en ninguna parte, pero es novelesca. Nace en Vilar de Mondelo, uno de los dos lugares de la parroquia quiroguesa de Santa María de Bendilló.

Es instruida en costura y se traslada a Madrid, donde se integra en un taller de modistillas. Allí hace buenas migas con una colega, Petra Burgos Garrido, siete años menor que ella.

Las dos mujeres, con 36 y 29 años de edad respectivamente, deciden que van a vivir juntas la aventura americana. Buenos Aires es un buen destino para ser modistas y sacar mejor provecho a sus puntadas.

El plan se substancia en 1927, cuando pretenden adquirir dos pasajes para el SS Giulio Cesare. Puestas en contacto con la Navigazione Generale Italiana, les informan que el barco está completo. La alternativa es hacer el salto a bordo del Principessa Mafalda desde Barcelona.

_ Recordarán, señoritas, que el año pasado Carlos Gardel llega a España a bordo del P. Mafalda_ les dicen en la Navigazione G.I. a manera de propaganda.

_ Sí, pero nosotras vamos a ir en tercera _, responden ellas.

El Mafalda tiene una dilatada historia, tanta que ésta va a ser su última singladura, antes de ser vendido a una compañía australiana para que solo haga recorridos costeros, sin alejarse mucho de tierra.

En su hoja de servicios figura haber sido el barco desde el que Marconi realiza sus definitivos experimentos radiofónicos, pero ahora hay dudas sobre si debe cruzar el Atlántico 90 veces, o retirarse en la 89. Finalmente se decide que el 11-X-1927 parta de Génova hacia Barcelona en su despedida. El barco tiene el récord de la travesía más rápida entre los dos continentes, 14 días.

Julia y Petra suben en Barcelona al lado de los 838 pasajeros de 3ª, muchos de los cuales realizan la travesía como ´golondrinas´, así llamados a los que acuden en época de recolección y vuelven con las ganancias. Ellas, no. También viajan 62 en 1ª y 83 en 2ª, que con los 288 tripulantes, forman esa pequeña ciudad de 1.271 habitantes que transporta el Mafalda.

La travesía se inicia con inquietantes señales. Una bomba falla antes de llegar a Barcelona y también lo hace el motor de babor. Los pasajeros de popa viven en un constante temblor y reanudada la derrota, el triquitraque no mejora. Hay un conato de motín. Julia está aterrorizada. Ni en sus peores sueños podía imaginar una travesía tan accidentada.

El 25-X, a 8 millas de la costa de Abrolhos, en Brasil, un ruido sacude la embarcación y ésta se detiene. Es una nueva avería, esta vez muy grave. El árbol de la hélice se parte cuando gira a 92 revoluciones por minuto. Las palas siguen dando vueltas por la inercia y una de ellas choca con el casco para abrirle una brecha por donde entran miles de litros de agua. El Mafalda está condenado a hundirse en cuestión de minutos.

El espanto se adueña de los pasajeros. Histerismos en unos, miedo en otros, valor y heroísmo en la mayoría, pasajeros incluidos. Las diferencias más notables con el Titanic es que aquí llegan mucho antes varios barcos salvadores y que en estas aguas no hay icebergs, sino tiburones. Muchos pasajeros se resisten a lanzarse por miedo a ellos, pero de esa forma se condenan sin remedio.

La cifra de muertos también es menor y contradice el mito clasista de la víctimas. De 1ª y 2ª mueren el 45 por ciento de ellos. De 3ª, casi la mitad, el 24 por ciento. En total hay 869 supervivientes. Julia y Petra entre ellos. Nos gustaría saber que han sido felices en Buenos Aires.

Carballés retrata as rapazas, o direito y-o revés

Martes, 20 de Agosto, 2019

Hoy se celebra el Día Mundial de la Fotografía porque el 19 de agosto de 1839 el estado francés adquiere la patente del daguerrotipo

NO ES UN pionero de la fotografía en Lugo, porque para ese título hay candidatos muy anteriores, como Sotero Bolado, Salvador Castro Freire o Maximino Reboredo, pero sí está entre los primeros en el uso del color sobre las fotografías.

Domingo Carballés (Ferrol, 1881) llega a Lugo muy joven y comienza a relacionarse con las agrupaciones musicales de la ciudad, especialmente con el Orfeón Gallego, del que será miembro y directivo.

Como muchos fotógrafos de la época, combina la técnica de la máquina con la habilidad para el dibujo, de tal forma que pronto se convierte en el decorador imprescindible de todas las representaciones musicales y dramáticas en el Lugo-Salón, como fue un gran telón que en 1917 representa la capilla de San Roque con destino a un A propósito de Antonio de Cora que constituye un enorme éxito.

Desde 1911 está establecido en el 17 de San Pedro bajo el letrero “Galería Fotográfica Domingo Carballés”. Es costumbre en esos años acabar los banquetes con la visita a un estudio fotográfico donde se solicita el retrato del grupo y así se deja constancia del ofrecimiento. Domingo realiza muchas de estas instantáneas a los personajes de Lugo y muy especialmente a los relacionados con el mundo musical: Luis Junquera, Venancio Díaz, Pedro Menéndez y García del Busto, Antonio de Cora, Ramón Fernández Mato o Cecilio Benítez Osés son algunos de ellos.

El 3 de febrero de 1914 se informa de que en su escaparate de San Pedro, “hemos visto una excelente exposición de retratos que hacen cumplido honor al ejecutante, D. Domingo Carballés. Son todos ellos de gente conocida, razón de más para juzgar sin apasionamiento”.

Para el periodista, todos ellos son “valiosas ejecutorias de los privilegiados en el difícil arte de Daguerre”, el hombre a quien hoy se rinde homenaje en el Día Mundial de la Fotografía.

Otra característica de Domingo es la utilización del gallego para la publicidad de su galería, como se puede comprobar en estos versos:

“Falaban onte dúas nenas / cando pasaba un rapaz, / do deseio qu’ elas tiñan / d`írense a retratar. / O rapaz era o herdeiro / da casa do Pertuxés /y-o instante as levou / a casa de Carballés; / que ten un xeito, o demoro, / cal non o ten ninguén, / pra retratar as rapazas, / o direito y-o revés. / E que non conto mentira / poderédelo probar / visitando a exposición / que todol´os días fai / en Lugo, calle S. Pedro n. 17”

Casado con Dolores Vilanova Viñas, tienen un único hijo, Juan Antonio Carballés Vilanova. Domingo enviuda en noviembre de 1933.

El 30 de diciembre de 1916 vuelve a estar en las noticias, pero esta vez hubiera preferido no hacerlo, pues la tarde de ese día, al salir de su galería, “tuvo la desgracia de caerse el gobernador civil señor Belmonte, sufriendo una contusión y ligera conmoción”.

El 30 de mayo de 1918 inaugura la colección de retratos más sorprendente de su trayectoria, pues como dice El Progreso, “maneja el color con mucho acierto, y sabe sostener las líneas de los originales en las ampliaciones, lo que generalmente es obra difícil”. Tuvo que llamar la atención aquella explosión de color donde hasta entonces todo era fotografía en blanco y negro.

Por aquel entonces, Carballés era una firma habitual en las páginas de Vida Gallega, la publicación donde mejor se plasma en esos años el material fotográfico. Los paisajes de los alrededores de Lugo es el contenido de la exposición que Carballés inaugura el 18 de diciembre de 1928 en un salón del Círculo das Artes.

El Progreso cumple 111 años

Lunes, 19 de Agosto, 2019

Tal día como ayer de 1908 ve la luz el periódico que acompañará a los lucenses desde entonces

TREINTA Y DOS años después de haber fundado El Progreso y a los 82 de vida, el año 1940 fallece Purificación de Cora y Más-Villafuerte (O Valadouro, 1858). También ha sido funcionario de la delegación de Hacienda, administrador de Beneficencia Provincial, concejal y diputado provincial, presidente del Casino y del Círculo das Artes; gobernador civil de Albacete, Ciudad Real y Cuenca e interventor de la delegación de Hacienda de Córdoba.

Dicen quienes lo conocen que la nota más sobresaliente de su carácter es su jovialidad, su optimismo y su capacidad para transmitir entusiasmo, tanto en su vida pública, en la familia, o en El Progreso fundado el 17 de agosto de 1908 y que hizo ayer 111 años.

Y es fácil comprender que haya sido así, porque un objetivo como el que se pone por delante no se consigue de otra manera, muy especialmente cuando se parte de cero, porque durante los primeros años de El Progreso nada se mueve por electricidad, salvo alguna luz mortecina, ni por vapor, ni por ninguna fuerza ajena a la que acumulan los brazos de los trabajadores, las manos de los cajistas y el cerebro de administradores y redactores. Solo si logramos penetrar en ese arcano de una industrialización sin electrificar podremos comprender el valor de fundar un periódico y de mantenerlo a lo largo de 111 años de existencia.

Como es propio de casi todos los medios impresos en los albores del siglo XX, el periódico que conciben en sus cabezas Purificación de Cora y Fernando Pardo Suárez estará ligado a la formación política en la cual ambos militan, el Partido Liberal.

La fundación va a un ritmo lento, sin embargo una circunstancia política lo precipita todo. El 17 de agosto de 1908 está anunciada la visita a Lugo de dos personalidades del liberalismo monterista. El diputado por Mondoñedo, Avelino Montero Villegas, hijo de don Eugenio, y el marqués de Alhucemas, su yerno Manuel García Prieto, que será presidente del Gobierno en cinco ocasiones, y ministro de ocho carteras.

La ocasión es pintiparada para que la visita coincida con la fundación de El Progreso, o viceversa. Lo malo es que no está la infraestructura preparada, no hay director, no hay talleres, no hay nada, salvo la voluntad y determinación para que lo haya.

La solución va a venir de la mano de Antonio Pardo y Pardo-Montenegro, propietario de El Norte de Galicia, que se edita en Lugo desde 1901, y que pone sus talleres a disposición de la sociedad formada por Purificación de Cora y Fernando Pardo Suárez en un gesto de generosidad que los nuevos editores no olvidarán jamás.

“Recuerdo que era un día caluroso, de cielo anubarrado con tendencia a la tormenta”, escribe el hijo del fundador, Puro de Cora Sabater. Él tiene 13 años, pero ya intuye la importancia de la jornada.

A la muerte del fundador, Francisco Leal Insua, redactor jefe, escribe: “Cuando don Puro bajaba y se quedaba en la Redacción entre nosotros, maravillaba la frescura juvenil de su mente. La jovialidad de sus ochenta y dos años, limpios de dolencia, se nos quedaba siempre en la admiración. Todo lo indagaba, todo lo tenía presente, y al final, acaso sin pretenderlo, nos dejaba el consejo de su experiencia. La característica mejor de su ancianidad era la alegría interior.

También Trapero Pardo, recién llegado a EP, recuerda el ambiente juvenil que Purificación de Cora, a sus ochenta y dos años, imprimía a la Redacción: “Con su fino aire de hidalgo, con su palabra precisa y elegante”.

Con él acabó el escándalo

Lunes, 19 de Agosto, 2019

Hoy se cumplen los 56 años desde el regreso a las pistas del atletismo femenino español

DE BERNARDINO LOMBAO Sotuela (Ribas de Sil, 1938) se habla mucho cuando se descubre que es el principal responsable de la tableta de José María Aznar, es decir, de sus músculos pectorales, abdominales y curiosamente, del psoas. Pero su biografía ya contaba méritos suficientes para figurar en la historia del deporte español.

Su padre nace en Lugo, una ciudad que está sembrada de Lombaos, según comentario del propio Bernardino, porque “solo los hermanos de mi padre eran 18”. La familia de su madre es de Quiroga y él nace en Ribas de Sil porque su padre es trabajador de Renfe en la estación de San Clodio. Luego se trasladan a Irún, el nuevo destino del padre.

Aún así, a Bernardino le tiran Lugo y Quiroga, donde tiene familia. “Cada vez me enamoro más de esa zona”. Recuerda a su madre con 90 años y sin dejar de hablar en gallego allá donde esté.

Con 24 años es el atleta español mejor preparado. De hecho, en 1962 es el que puede representar a España sin desdoro para competir en la prueba de decathlon dentro de los II Juegos Iberoamericanos celebrados en el Vallehermoso. Después de dominar en las pruebas de velocidad, conseguir marcas discretas en los saltos y flojear en las restantes, obtiene un quinto puesto, y a los mandamases del deporte les parece una hazaña, porque no soñaban llegar tan lejos.

Sus éxitos en 100 m y 110 m vallas le conceden el calificativo de mejor atleta español. La prensa lo presenta como guipuzcoano y él deja hacer porque no está en polémicas de cuna, sino para marcas.

Esos años el atletismo femenino español está traumatizado. Durante los cuarenta casi todos los récords han caído pulverizados por una atleta que no parece tener techo. Se llama María Torremadé y es de Barcelona.

Sin embargo se va a descubrir que María ha nacido hombre y la reacción oficial será fulminante. Queda prohibida la competición atlética en las mujeres, pues a raíz del caso Torremadé, Pilar Primo de Rivera considera que masculiniza. Los récords de Torremadé se eliminan de un plumazo y se abre un parón de actividades deportivas para la mujer que se prolongará hasta esos II Juegos Iberoamericanos.

Cuando en Madrid se comprueba que todos los países han enviado un equipo femenino y que España es el único que no lo tiene, se derrumba la falacia. El ejercicio atlético nada tiene que ver con un caso de hermafroditismo y es una vergüenza que España no pueda competir al mismo nivel que los países a los que llevó su idioma y su cultura.

En consecuencia comienzan a adoptarse decisiones en sentido contrario, como por ejemplo, contratar a Bernardino y a otros entrenadores para que se hagan cargo del primer equipo de atletismo femenino universitario. También se exigirán pruebas deportivas para superar el Servicio Social, o el ingreso en la Universidad.

Le piden que destaque algún nombre y da tres: Lola Fonseca, Anne Gregorides y Mercedes González, todas ellas velocistas. Por lo tanto él es uno de los artífices de esta etapa de normalización tras el chusco episodio de Torremadé, que se culmina tal día como hoy de 1963, con el I Campeonato de España de Atletismo Femenino, en el viejo Montjuïc.

Después vendrá su etapa como jugador de balonmano en el Atlético de Madrid. Ganan varios campeonatos, pero todo acaba por culpa de una aventura sexual. Van de gira a Checoslovaquia y a uno de los jugadores de la plantilla, lo pillan en la cama con el presidente del Hannover. Como lo echan, el resto se marcha en solidaridad con el trotacamas.

Sicart, un lucense en Woodstock

Viernes, 16 de Agosto, 2019

Hoy se cumple el medio siglo de historia del mítico festival neoyorkino

A CINCUENTA AÑOS vista del primer festival de Woodstock, los que hoy se cumplen, apenas quedan ecos del solo de guitarra con el que Jimi Hendrix protesta contra el himno norteamericano por Vietnam. La gente sigue diciendo que allí canta Dylan y algunos creen que Woodstock es una isla de Gran Bretaña, pero nada de eso quita que el festival haya sido un punto de inflexión. Un antes o después de Woodstock.

Así lo va a recordar Informe Semanal en su edición de este sábado, donde aportará sus recuerdos el comunicador Manolo Sicart (A Pontenova, 1945), el único lucense presente en el festival y uno de los pocos españoles que lo viven tirado en la pradera del granjero Max Yasgur.

Sicart se había ido a la Gran Manzana para sentir en la piel lo que allí se cuece, que en esos diez años anteriores a la muerte de Franco _ otro antes o después de obligada referencia _, era mucho y muy variado porque el mundo cambia a medida que lo hace Norteamérica.

Allí fue M. Tracis _ Sicart al revés, para despistar _, en una peli porno que seguía la estela de Deep Throat, un título premonitorio de lo que iba a pasar en política, ya que esa Garganta profunda a la que alude será el nombre en clave del informante de los periodistas en el caso Watergate que se lleva por delante a Dick-el Mentiroso-Nixon, un pobre trolero al lado de la fauna que tenemos en España, tan versada en mentir que cuando dicen la verdad se enciende el real de la feria sevillana.

También fue Taxi Driver, universitario y marido de una joven judía que haría las delicias de Woody Allen como una de las hermanas de Hanna, aunque cuando va a Woodstock, Manolo ya está con otra mujer. Investiga la energía piramidal y acumula variados conocimientos antes de regresar al pequeño universo de Lugo, la ciudad de la nunca sale, o a la que siempre vuelve, que viene a ser lo mismo.

Aquí da clases y hace radio, televisión y prensa, casi por ese orden. En los tres medios es seguido porque suele hablar clarito, clarito. Gana el Ondas y conoce a Beatriz Díez Astoreka, fotógrafa, grafóloga y perito calígrafa, a cada cual mejor premio, porque Beatriz es la mujer de su vida con la que tiene dos hijos y con la que más tiempo vive, porque siendo Manolo hombre de ciclos, llega un día en el que añora su vagabundear y reinicia el camino.

En 1994, cuando vive uno de esos ciclos, la vida le da la oportunidad de trabajar con dinero y Manolo, que jamás lo ha hecho antes, se apresta a ello con la misma profesionalidad que pone en todo a lo que se compromete, ya sea una película porno o unas clases de inglés.

Ese año van a ocurrir una serie de circunstancias que encolerizan a Sicart y una vez que los ánimos vuelven a su estado, contará todos los secretos de lo que acontece a un solo medio, El Progreso, que lo anuncia el primer día en medio de un gran misterio y lo desvela al siguiente con el título de “La aventura bursátil del accionista minoritario”.

Se trababa de desvelar la identidad de un accionista anónimo que había pulverizado la cotización de Financiera y Minera y a uno de sus directivos dos semanas antes. Pocos lucenses podían sospechar que ese hombre era el que había ganado el Ondas la década anterior y el que iba a repartir estopa desde la tele en la década siguiente.

Sicart, tras once años de jugar en bolsa, se despide de esa actividad con una operación llamativa en la que se mueven 10.000 millones de pesetas. Alguna vez ya se la hemos contado.

El hombre de los mil oficios

Jueves, 15 de Agosto, 2019

Alconcio Queizán cocina para Tony Blair, cava el túnel del Guadarrama y toma copas con el doctor Barnard

COMO NACE SIENDO el octavo de sus hermanos, a sus padres ya no les quedan nombres a mano y piensan en un conocido que está en Cuba y se llama Aconcio, como el amante de Cídipe. De modo que ése le imponen, pero añadiéndole una ele, que nadie sabe qué significa, y en Alconcio Queizán Pol (Castroverde, 1935) se queda.

Su llegada se produce en Francelos hace 84 años que cumplirá pasado mañana. Su madre apenas lo lleva de su seno a la cuna, pues muere a pocos meses del parto. Eso lo hace distinto a sus hermanos. Quizá más independiente, más diestro, con más recursos, más polivalente.

A partir de 1950, con quince años apenas cumplidos, los oficios se suceden unos a otros, o se simultanean de tal forma que ni siquiera él es capaz de colocarlos hoy en correcto orden cronológico. Va por las ferias montado en la Derby de Manuel Novas, que es un hombre medio protésico dental, medio callista, y pronto él ya sabe hacer coronas y colocarlas.

También trabaja en el aserradero que los Gómez Besteiro tienen en Paderne, Maderas Sadot Besteiro; y se sube a los postes para electrificar las aldeas. Trabaja para Forestales haciendo agujeros y plantando pinos por los montes de Barredo, o hasta A Fonsagrada y más allá. También hace teatro con el párroco de Francelos. Montan una versión de La Casa de la Troya, de Pérez Lugín, y se lo pasa pipa. Es matachín, ayuda al fotógrafo Grandío, hace dientes, vende pieles, es chófer de La Huerta Quiroguesa, levanta la refinería de A Coruña, cava el túnel del Guadarrama y construye el pantano de El Grado, en Huesca. Bueno, las últimas obras, no en solitario.

En Huesca conoce a Nieves Ubiergo Tornil, se enamoran y se casan en 1963. A partir de ese momento, forman matrimonio y una especie de empresa que les llevará a buscar grandes objetivos.

Se ofrecen para todas las necesidades de intendencia en las casas de las grandes fortunas europeas. Desde la cocina a los coches; desde la mayordomía al mantenimiento.

Comienzan en Bélgica con los Henrion. Su hijo, Robert Henrion, es vicepresidente de la S. G. de Banca y profesor de la Universidad Libre de Bruselas. Pronto lo llamará el rey Balduino para que se haga cargo de las carteras de Finanzas y del Estado.

Ese trabajo le servirá para entrar en contacto con el embajador Ullastres y conseguir un local para el Centro Español de Namur.

Luego, estarán con madame Bourjois, propietaria de la concesionaria para el Benelux de Toyota, Rolls Royce y Jaguar. “Para ir a Japón con los vendedores fletó un Jumbo. Imagínense. Estuvo casada con un directivo de Goodyear y era amiga del diputado laborista Geoffrey Robinson”.

Estando con ella en Cannes, Pol conoce al doctor Christiaan Barnard, el pionero de los trasplantes de corazón, y juntos salen de copas. Ahora trabajan para un constructor de yates llamado Nicholson. “Sus clientes son la reina de Inglaterra, el mexicano Emilio Azcárraga y gente así”.

Madame Bourjois vuelve a aparecer en sus vidas para ofrecerles cifras irrechazables. Se van con ella hasta que muere. A través de Geoffrey Robinson, le encargan que ponga a punto su mansión de San Giminagno, en la Toscana. La va a ocupar una temporada un tal Tony Blair y su familia. Dicen que va a ser primer ministro. Y lo es. Alconcio se hará con la amistad del político.

“También juego al tenis en Cannes con Gordon Brown. Como está ciego de un ojo desde que sufre un accidente de rugby, yo le mandaba las pelotas por donde no veía. Venía a Cannes a papear”.

Vencedor de la armada del Gran turco

Miércoles, 14 de Agosto, 2019

Rodríguez de Balboa sale victorioso de cien batallas en el Mediterráneo, Tierra Santa y Andalucía

MARTES Y TRECE. ¿Hablaremos hoy de un tipo con mala suerte? No tiene por qué, más bien se trata de alguien que la tuvo de cara, habida cuenta de los innumerables lugares que pisa cuando en ellos se reparte la muerte a destajo.

Se trata de Fernando Rodríguez de Balboa (Lugo, 1265?), al que Amor Meilán, hace hijo del Obispado de Lugo por recoger la información de Pallares Gayoso, pero sin más precisión. Su cuna ha de estar en el este-sureste de la actual provincia lucense, inexistente en aquellos años, o incluso en la actual de León.

Pero aprovechemos las afirmaciones de Pallares y de don Manuel para meterlo en el saco de los paisanos.

Su época al servicio de las armas la vive en los escenarios de todas las batallas que tienen lugar en el Mediterráneo finisecular del XIII. De todas sale con vida y sin mayores contratiempos, o al menos nada se dice de ellos.

También participa en las guerras de religión, sin saber muchas veces en qué tipo de enfrentamiento se está jugando uno el pescuezo contra turcos o angevinos.

Gándara lo sitúa en Tierra Santa, contra los otomanos, y luego en la ciudad chipriota de Limasol, para ser testigo luego de las conquistas de Nisario, Episcopia, Crachos, Lymonia, Simias, Logón y Sannícolo, así como “el célebre sitio que puso a Rodas el gran turco Othoman, de que salió el turco vencido y derrotado, año de 1303”.

Gándara narra su mayor gloria militar, y no teniendo otra fuente que añadir, a él nos remitimos: “Desbarató con treinta bajeles y galeras la poderosa armada del Gran turco Horchán, en que pasaron de diez mil los muertos y cautivos y se escapó el Gran turco con su galera. Adquirió para su Orden muchas fortalezas y castillos, y para la Encomienda de Quiroga grandes heredamientos en Caldelas, Lemos, Quiroga y otras partes de Galicia”.

Hay gestas de este Balboa en las que se entrecruzan los nombres de Pedro, Fernán y Fernando, aunque lo probable es que todas se refieran al mismo personaje, el que llegará a ser Gran Prior en España de la Orden de San Juan de Jerusalén y Comendador de los cinco Reinos, o sea Aragón, Castilla, León, Navarra y Portugal.

El rey Alfonso XI de Castilla, el Onceno por cronología y el Justiciero por méritos, lo tenía muy bien considerado, por lo que pone en sus manos la Mayordomía mayor de su Real Casa, dicen, para retenerlo a su lado.

Pero su amistad con el infante D. Juan Manuel provoca desavenencias con el monarca y de ahí que el Onceno intrigue con el pontífice y con los caballeros de la Orden de San Juan para descabalgar a Balboa del cargo de Gran Prior, y en consecuencia, de comendador, primer paso para el fin de otros privilegios.

Pese a ello las aguas vuelven a su cauce y el rey lo reintegra a su condición de favorito y si la hoja de servicios del Balboa en el Mediterráneo había sido limpia y existosa, no se va a quedar atrás su campaña en Andalucía contra el reino nazarí. Se dice que gracias a sus acciones se ganan ochenta fortalezas o castillos, una cifra con visos de leyenda, pero que en cualquier caso responde a un balance triunfal.

Uno de sus hermanos es fray Gonzalo de Balboa, también lucense y lego franciscano que llega al Generalato de la Orden en París. Es más conocido por el nombre de Gonzalo Hispano como filófoso y tutor de Juan Duns Escoto. Y también de Álvaro Rodríguez de Valcarce y del Adelantado del Reino de Galicia D. García.

Muere en Valladolid el año de 1331 y se entierra en la capilla de los caballeros de San Juan, en Quiroga.

O Xico, casado con A Rapadoira

Martes, 13 de Agosto, 2019

Medio siglo de una charla con el socorrista en la playa de Foz

HACE COSA DE medio siglo entrevisté a pie de A Rapadoira a Lisardo Rivas, O Xico (Foz, 1931), con destino al extra de las fiestas de este periódico. Fue un trabajo en amor y compañía de Siso y con el apoyo incondicional de Suso.

Más de una vez, comentábamos que éramos los más desgraciados de la provincia, pues siempre íbamos a los sitios en fiestas cuando no había fiesta. Era broma, claro, porque en realidad era divertido.

O Xico, el socorrista de A Rapadoira, me pareció un hombre entrañable. No tanto en ese momento de la charla, como después, al recordarlo. Desborda pasión por lo que hace y se le ve dispuesto al máximo esfuerzo con tal de no manchar su historial con un ahogado en el arenal de sus amores. O en el de Sopelana, en Vizcaya, donde está desplazado unos años hasta que la morriña lo vence definitivamente para A Rapadoira.

La figura de O Xico distingue a la playa de Foz, pues posiblemente en ninguna otra de la provincia ejerce un socorrista como él. Quiero decir, ni como él, ni distinto. Cuando empieza a generalizarse, o a ser obligatorio en las de bandera azul, O Xico ya es leyenda. Siempre se dijo que gracias a él A Rapadoira había ganado la primera bandera para A Mariña de Lugo, aunque ahora mismo no sé si el dato es exactamente cierto.

Lo más sobresaliente de su anatomía era el tórax, ancho y pronunciado como el de los héroes del cine péplum que arrasaba en las carteleras y cuyos principales protagonistas eran Steve Reeves y Gordon Scott.

O Xico, visto de cerca, impresionaba como ellos y pensabas que puesto sobre las aguas a pelear con las olas, no habría galerna suficiente que lo doblegase, como así fue más de una vez, aquí y en Sopelana. La discreta prensa que tapa sus evidencias, no evita que se adivine la masa muscular conseguida a base de oportunos ejercicios.

Para ser fieles a la verdad, diremos que otras partes de su cuerpo se llevaron tantas admiraciones o más, hasta tal punto de que en Foz se dice sin reparos que por esas razones, a O Xico se le ve siempre rodeado de mujeres. Dejémoslo así.

Suso ya contó varias veces la historia del humorista Sir Cámara, el alias de Ricardo Cámara Lastra, colaborador de La Cordorniz y de infinidad de publicaciones, entre ellas, El Progreso, a través de Fax Press.

El caso es que O Xico le enseña a nadar, según él, de una forma muy sencilla. Se adentra en el mar con él en un patinete y a determinada distancia, lo tira al agua diciéndole: “Agora, volve”. La cosa no tiene misterio, porque Sir Cámara volvió y se puso a pintar monas, pero en tierra.

Cuando el año 1963 Julio Coll rueda en A Mariña su película Fuego, se piensa en él como doble para una arriesgada escena en Estaca de Bares, donde debería lanzarse al mar desde una considerable altura. La leyenda del socorrista se agranda en este episodio y divide a quienes afirman que sí lo hizo, y los que cuentan que no se atrevió, por lo peligroso que ve el mar, tirándose un muñeco.

El nieto de Lisardo, Marcos Rivas, recuerda la obsesión de su abuelo con el mar y en concreto, con A Rapadoira, a través de una única anécdota: Siempre come mirando hacia ella. Y añade para mayor abundamiento: “Estaba casado con A Rapadoira”.

Marcos, al mando de la zódiac de salvamento Protección Civil, siente la fuerza de la herencia, y eso que nace tierra adentro, en Ponferrada.

Foz no olvida a su icono playero. De hecho sigue allí gracias a un busto y a la rúa do Xico.

Lorenzo Varela, Seoane e Celso Emilio nunha mesma morte

Lunes, 12 de Agosto, 2019

Onte cumpríronse os 103 anos do nacemento do poeta no barco La Navarre, a piques de chegar a La Habana

COMO DI CON moito acerto Antón Lopo no centenario do escritor, Lorenzo Varela (Alta mar, 1916), morre en tránsito, como nace, pois se o nacemento ocorre a bordo do vapor trasatlántico La Navarre _ o barco onde os pais viaxan de Monterroso a Cuba _, a morte vén buscalo nunha ambulancia que percorre as rúas de Madrid na procura dunha salvación imposible. Sempre a piques de chegar.

Podería tamén dicirse, xogando a metafórico, que foi un Ulises entre dúas sereas, a do mar das Antillas e a do vehículo de Urxencias que levaba o canto triste ao seu paso polas rúas aquela mañá do 25 de novembro de 1978.

As outras, as que celebraron a súa chegada ao mundo nun camarote de La Navarre, cantaron o 10 de agosto de 1916, é dicir, tal día coma onte, hai cento tres anos.

As sereas simbólicas e as reais foron unha constante na vida de Lorenzo Varela, mesmo para as persoas que tiña ao seu redor. Celso Emilio Ferreiro morre o 31 de agosto de 1979, antes do primeiro cabodano de Lorenzo. As penúltimas liñas que escribe na súa vida o poeta de Celanova foron para crear un pequeno artigo en castelán que vai publicar o ABC precisamente o 30 de agosto, é dicir, o día anterior á súa morte.

Títulase “Homaxe de Lorenzo Varela”, e nel Celso Emilio conta como é que Luis Seoane preparaba na Coruña o deseño dun libro así chamado, como homenaxe ao seu amigo e compañeiro de emigración Lorenzo Varela, falecido nove meses antes, cando o propio Seoane é visitado pola Parca, feito que ocorre o 5 de abril dese mesmo ano.

Celso Emilio fai referencia a unha nota que se inclúe no libro para explicar que cando xa estaba no prelo, desaparece Seoane sen concretar nin a portada _ que vai ser un boceto do artista con tres follas que tiña intención de esculpir en madeira _, nin a dedicatoria, aínda que a súa intención era que fose naturalmente a Lorenzo Varela e a súa viúva, a anticuaria xudía Marika Gerstein.

O libro, “en edición Cuco Rei de Luis Seoane”, conta cun texto da escritora brasileña Lidia Besouchet e os versos do poeta de Monterroso.

Moi probablemente Celso Emilio non chega a ver publicado ese histórico artigo no que se da conta das mortes de Varela, Seoane e a súa propia. E para rematar o ano, o 1 de decembro vai morrer tamén Eduardo Blanco Amor. Sempre a piques de chegar.

Diciamos que o artigo de Celso Emilio fora o penúltimo traballo da súa vida, porque os paradoxos do destino queren que o derradeiro sexa tamén outro homaxe a Lorenzo Varela.

O 6 de setembro, cando xa leva seis días morto, o mesmo xornal de Madrid vai publicar a reseña do seu colaborador C.E.F., sobre o libro Poesías de Varela, que Edicións do Castro tira do prelo pola súa morte e onde se recollen os poemas dos seus libros: Torres de amor, Catro poemas para catro grabados, Lonxe e Homenaje a Picasso, ilustrados novamente con dezanove grabados de Luis Seoane.

O de Celanova felicítase pola edición de Poesía, xa que era unha obra de difícil adquisición, da que todo o mundo falaba, pero que moi poucos leran.

Acompaña o seu derradeiro artigo _ este si _, dunha breve biografía de Lorenzo Varela onde di que logo do seu regreso a España en 1976 reside provisionalmente en Madrid, “agardando a súa instalación definitiva en Galicia”, que xamais virá, agás para ser soterrado tres anos despois no cemiterio de San Martiño de Fufín. Sempre a piques de chegar.

E así foi como as tres mortes veñen de súpeto entre sereas.