Archivo de Abril, 2019

Alcántara

Viernes, 19 de Abril, 2019

Columnista, poeta y cronista de boxeo

Cuando Umbral debuta en el columnismo, Alcántara ya ha escrito salomónicas y masónicas, las de boxeo y de alcohol, las nocturnas y apresuradas, las poéticas y esas peores, de media tarde, largas, cansinas, de procesionaria coja, que no arrancan porque no tienes la cabeza para repartir adjetivos, ni para decirle al Gobierno que una cosa es predicar y otra, dar trigo. ¡Qué vulgaridad! ¿Cuántos millones de columnistas lo habrán dicho al menos una vez?

La columna diaria es un ejercicio preñado de nicotina. Siempre hay un momento a lo largo de la jornada en el que piensas dejarla. Pero sigues con ella porque después de todo sabes que es una columna de apoyo.

De insistir la tentación, basta pensar en Manuel Alcántara para escribir la siguiente. Es curioso. Yo creo que a la familia de ´Cuéntame cómo pasó´ le pusieron Alcántara pensando en él. Quién mejor que Manuel para contarnos España.

Hasta este miércoles en que muere, Alcántara lo ha hecho a base de crochet contra el teclado y de ganchos al mentón de la actualidad.

Manuel Amor Meilán escribía columnas del pasado; Umbral las escribía para ligar; Alvite, columnas canallas y él, columnas orteguianas porque eran él y sus circunstancias. Alcantarinas en esencia.

En la última que le leí este mismo año _ quizá la última que escribió porque no volví a ver su firma desde entonces _, se asombraba de que Franco siguiese ganando batallas después de muerto. Ya se lo pueden imaginar. Hablaba del Valle de los Caídos y de su combate singular con el caballero Sánchez, el de la Falsa Sonrisa. Se asombraba de que la ganase el muerto y de su propio asombro, porque los españoles, decía, estamos acostumbrados a peleas en efigie desde que el Cid gana la suya de cuerpo presente.

Seguro que él ya le ha pedido al jefe que le permita enviarlas desde el más allá.

La evolución

Jueves, 18 de Abril, 2019

Duque en el Discovery. Es el de la bandera.

A Pedro Duque todavía le duelen los oídos de las respuestas que obtiene cuando se le ocurre calificar de inaceptable el acoso sufrido por Cayetana Álvarez de Toledo en la Autónoma de Barcelona.

Lo hizo en una red social que empieza por T, acaba por R y tiene como icono un pajarito azul. Es un sitio muy molón donde solo te dejan escribir no sé cuántos caracteres, no vaya a ser que sufras una embolia cerebral al ver muchas letras juntas.

Y ahí radica la clave del problema. ¿Qué demonios hace el ministro de Universidades escribiendo frasecitas de condolencia en un canal seudoadolescente cuando tiene toda una estructura, un presupuesto, un nombramiento, un cargo y una responsabilidad directa sobre todo lo que ocurre en ese ámbito?

Solo faltaría que no lo condenara. “Este Ministerio y yo estamos muy de acuerdo en que se les zurre la badana a…”

Se nos está reblandeciendo el córtex. No hay otra. Estamos sufriendo una especie de involución hacia el huevo, hacia la mónada primigenia, que afecta en porcentaje considerablemente más numeroso así sea mayor la responsabilidad política, y es posible que dentro de unos años nazcan ancianos y se mueran siendo bebés.

Todos nos acordamos de Pedro Duque cuando era un hombre hecho y derecho. Un astronauta, le llamaban los periódicos. Estuvo en el Discovery y en la Soyuz arreglando artefactos muy complejos por el espacio adelante. Después pierde facultades y lo hacen ministro. A ver si el día de mañana aprueba el Ingreso en el Bachillerato.

Como también es ministro de Ciencia, su mandato va a salvarse de cara a la galería, pues durante el período en el que ocupa su cartera se descubrieron unas huellas de titanosaurus, el primer dinosaurio catalán lazus amarillensis. Y eso compensa todo.

Los otros incendios

Miércoles, 17 de Abril, 2019

El salvamiento de las estatuas, hace cuatro días

Los grandes acontecimientos, los triunfos y las desgracias, desconciertan a los ignorantes y no saben estar a la altura de las circunstancias. Por eso, si con ocasión del incendio escuchan algún rebuzno, tengan por cierto que en esa pradera anda suelto algún pollino.

La ignorancia no solo es atrevida sino también presumida, porque no está provocada por desconocer dónde nace el Danubio _ que de esa enciclopedia todos flojeamos por un igual _, sino por guiarse de los peores sentimientos, los más destructivos y los menos elevados.

Los podemos ver al mismo tiempo que los rebuznos ante las llamas de Notre-Dame, o subidos a la muralla de Lugo con piedras en la mano, o en Rentería, crispados los rostros por un odio que les han inyectado en vena, o con las manos siempre dispuestas a destrozar el banco, a secar la fuente, a pintarrajear la fachada de un monumento.

Ahora bien, tampoco nos vamos a poner tan estupendos como para no reconocer que este magnífico desastre, esta feria de vandalismos, no ha caído de los cielos sin la expresa y manifiesta participación de la sociedad por entero, o al menos de los principales responsables de evitarlo, porque no sería justo.

El incendio, si es casual como se nos presenta, tendrá un coste material, pero no acabará con el símbolo, ni con el edificio. Más difíciles de restaurar son los daños en las estructuras ideológicas, aquéllos que nos obligan a observar cómo arden cada día muchas de las ideas que creíamos plenamente consolidadas en el civilización. La admiración del arte, el desprecio al pensamiento único o la conciencia de lo que es patrimonio común.

Las llamas de esas hogueras no son tan altas como las que atacaron la catedral, pero están en todas partes, en cualquier calle, en cualquier parque.

Cáusticos y mordaces

Martes, 16 de Abril, 2019

En ese piso barcelonés se dan lecciones de convivencia. Ojo, la primera de la izquierda es la belga

Algún día tendrá que romper su silencio la ciencia médica para explicarnos a qué se debe esa tendencia innata que sufren ciertos individuos, que les lleva a desfilar detrás de banderas que no existen; queremos decir, que no existe lo que simbolizan.

Puede darse el caso de que en el mismo frente confluyan la republicana, la independentista canaria, la estelada y, pongamos por caso, la de la URSS. Dado que detrás de ellas hoy no hay nada, podría pensarse que todos se sienten muy cómodos, pues la nada a nada compromete.

También cabe interpretarse que son ansias, ideales y aspiraciones por lograr lo que la bandera simboliza, algo que al no existir está dotado de gran pureza, pero que comenzaría a deteriorarse desde el mismo momento de su creación.

Como ven, la diatriba tiene tanto de metafísica, como de política. Las banderas poseen esa vulgaridad de la existencia que las hace vulnerables a las críticas, mientas que las utópicas se libran. ¿Qué pecados cometieron las Canarias Independientes? Ninguno. En cambio, Hungría muchos. Ya dicen allí que si tienes un amigo húngaro no necesitas enemigos, y si lo dicen los propios implicados será verdad.

Pero no deben preocuparse los húngaros de tener tan mala imagen de sí mismos. La misma opinión o muy parecida se puede encontrar en todos los países del mundo sin excepción cuando sus paisanos más cáusticos se ponen a la tarea de hacer autocrítica. Y curiosamente, a mayor poder, más mordaces son consigo mismos, de modo que en los EE UU se zurran sin compasión.

Las banderas de entelequias se libran de impurezas, pero se alejan tanto de la realidad que los políticos deberían abstenerse de portarlas. No vaya a ser que un día simbolicen algo y se les acabe el chollo de repente.

La bandera de Cubillo

Lunes, 15 de Abril, 2019

La imagen de Los Rodeos

Hagámonos los ingenuos y preguntémonos qué hace un candidato a la Presidencia del Gobierno español como es Pablo Iglesias agitando al aire la bandera independentista canaria creada por Antonio Cubillo antes de causar indirectamente el accidente aéreo más grave de la historia de la aviación, el de Los Rodeos, que se salda con 583 fallecidos.

Qué hace, qué mensaje quiere transmitir a sus votantes, a los canarios y a los que no lo son. ¿Quiere decir acaso que si de él dependiese, cada pedanía española, cada cantón de Cartagena, cada una de las tres Chafarinas se desgajará para morir de contento y de independencia hasta que alguien, en algún país, decida venir al rescate de sus gentes porque escasea el papel higiénico?

Quedará preciosa la foto de ayer, con el banderazo del papá novato en cualquier despacho que ocupe, si Dios no lo remedia. Posiblemente haya otras como ella en las oficinas anexas. Interior, dijo que era la cartera que más le molaba. ¿Interior de qué? Eso es lo que nos gustaría saber.

Cubillo estaba como un cencerro. Lo caló Carrillo con echarle un simple vistazo tras las volutas de uno de los pitillos Peter Stuyvesant que el asturiano fumaba y que ni canarios eran.

Se quiere hacer el machote etarra en sus adoradas islas canarias, pone una bomba en el aeropuerto de Gando, desvían el tráfico hacia Los Rodeos y dos Boeing de la KLM y la Pan Am chocan en pista con el número de víctimas indicado. Bonito detalle en cualquier biografía. Aunque di tú que de chapuceros y de anacletos agentes secretos estamos sobrados. Incluso de aquéllos que intentan acabar con él a cuchilladas.

La bandera de Cubillo no es cualquier cosa. Dice mucho de quien la enarbola. Dice del champán gastado en celebrar Los Rodeos y de las chinchetas arrojadas al paso de la Vuelta a España.

El perdón ajeno

Domingo, 14 de Abril, 2019

Los datos ya están recopilados

Una prueba de que el independentismo mantiene a Cataluña en un limbo informativo la dio esta semana un señor llamado Alfred Bosch a quien le adorna el título de consejero de Acción Exterior de la Generalidad y al que ustedes conocerán de otras intervenciones, siempre cargadas de menosprecio hacia el estado que le da de mamar.

Bosch, aprovechando el viento favorable de cola, se apresuró a pedir perdón a México, en nombre de Cataluña, por el genocidio español, cuando ya a esas alturas las exigencias de López Obrador habían recibido el varapalo general. E incluso más, cuando las lanzas se habían convertido en flores y España sacaba rédito de la polémica por las alabanzas que merecía su acción en América.

Pero ¿cómo iba a estar callado Bosch en ocasión tan propicia para agrandar la leyenda negra? De modo que allá dirige su lengua, más bífida que nunca, previa consulta, suponemos, con el señor Torra, que es su superior jerárquico, aunque de distinta militancia.

A Bosch, que también instó a los catalanes para que reconociesen “su implicación en la Conquista de América”, no se le ha escuchado todavía ni una palabra de perdón por las ocho mil y pico de víctimas causadas durante el gobierno de su correligionario Lluis Companys, especialmente entre religiosos, falangistas, carlistas y militantes de formaciones no nacionalistas o de derecha. Ocho mil catalanes que no pensaban como Companys y que son eliminados durante 1936 mediante asesinatos de los escamots, o sentencias de muerte instantáneas que él mismo firmó.

Cataluña vive en un limbo porque si no me fallan las cuentas, nadie le ha recordado al señor Bosch, que puestos a pedir perdón, bien podría empezar por su propia casa, que siempre es más conmovedor.

La memoria es floja y mucho más con tele pública.

El pequeño dictador

Sábado, 13 de Abril, 2019

Los cursis lo llaman escrache. Los tontos, libertad. Los cínicos, universidad.

Jóvenes, niñatos, totalitarios, pijos, reaccionarios, subvencionados, consentidos… con esa ristra de epítetos más o menos redundantes contestó Cayetana Álvarez de Toledo a los escamots de pitiminí autorizados para hacerse los machotes ante ella, la dulce marquesa de Casa Fuerte. Y el feminismo, mudo, claro.

Es muy desazonador comprobar cómo son universitarios los que recurren a la violencia para expresar lo que sería una simple discrepancia política y cómo no han sido suficientes los ejemplos de la historia para comprender que esa reacción es el tren donde viajan los espermatozoides de los pequeños dictadores.

Jóvenes, les dice. Bueno, ése sería un pecado disculpable, porque la juventud no se elige. Simplemente, hay que pasarla.

Niñatos. Entendemos la diferencia. El joven puede y debe serlo. El niñato se ha saltado varios hervores por el camino.

Totalitarios. Está claro. Alguien les ha convencido de que el mejor enemigo es el enemigo muerto.

Pijos. A ver cómo lo explico. Si la marquesa de Casa Fuerte te llama pijo es señal de que navegas muy por debajo de la media en capacidad de comprensión y si estás matriculado es un desperdicio gastar dinero en ti.

Reaccionarios. O sea, cavernícolas. No se puede discutir que sea así.

Subvencionados. Aquí está el quid de la cuestión. Con dos o tres elementos subvencionados se pueden conseguir quince atolondrados. Y con dieciocho por la causa, a doscientos se llega volando. Consentidos. Otro gran pilar de los males actuales. Todo lo que ayude a la mala educación se consiente en aras de la libertad. Todo lo que favorezca a la buena, se combate para que no haya seres libres.

Ya sabíamos cómo se las gastan estos fachitas de facultad.

El placer de la censura

Viernes, 12 de Abril, 2019

¿Qué versión habrán censurado?

Por supuesto, la noticia de que una escuela de Barcelona considere tóxicos 200 cuentos de-toda-la-vida, como Caperucita, la Bella Durmiente, o la Princesa del Guisante, no es ninguna novedad. Hemos quemado libros desde que existen, y todos conocemos docenas de títulos prohibidos, aquí, allá o acullá.

La novedad es que ese afán por quemarlos _ es decir, por considerarlos tóxicos _, sea ahora compatible con el hecho de pertenecer al non plus ultra del progresismo. Los dirigentes de esa escuela a la que nos referimos están convencidos de que su labor censora, correctora y encauzadora es lo más progresista, izquierdista y feminista que se puede uno imaginar sobre la tierra, y ejercen con sumo placer ese privilegio propio de dioses que es señalar lo que sea digno de figurar en los anaqueles de la biblioteca, y lo que debe ser arrojado a las llamas del bibliocausto.

Tiene que proporcionar un grandísimo orgasmo cargarse a la Caperucita tras decir que ha venido contaminando la mente de generaciones de infantes hasta que yo, salvador/salvadora de lo políticamente correcto, me he alzado en antorchas contra la niña, el lobo, el cazador y su puñetera abuelita del bosque. ¡Vade retro, Charles Perrault!

Y así hasta doscientas obras que hasta ahora nos tragábamos de niños sin sospechar de su toxicidad.

No perdamos de vista que la iniciativa viene de Cataluña, donde a los ciudadanos los están acostumbrando a sufrir las más crueles de las torturas, la privación de los idiomas y la imposición del pensamiento único. Si han tragado con eso, Caperucita no les costará trabajo.

Uno de los autores más perseguidos hace años era Henry Miller, pero siempre había alguien que tenía un ejemplar de Sexus en su casa. Quién verá a los barceloneses.

_ Te presto la Cenicienta, si prometes devolvérmela.

Duda inter pares

Jueves, 11 de Abril, 2019

El libro de mañana

Creo que un día de éstos comienza la campaña para el 28-A. Incluso es posible que sea esta misma noche, pero no crean ustedes que lo van a notar demasiado, porque el político español, descrito desde la filosofía existencialista, es un espíritu en campaña; de la misma forma que el Hombre Enmascarado es el espíritu que camina.

Algunos más que otros, claro. Algunos solo abren la boca para hacer campaña y jamás se les ha oído uno de esos planteamientos áridos y siesos por los que se les paga, porque para decir frases campanudas ya se han inventado los columnistas. Pero bueno, es así.

En las campañas siempre hay un personaje que se lleva todas sus miradas, el indeciso.

Se entiende que el homo dubitat nunca tiene claro cuál va a ser el sentido de su voto, o bien, no lo tiene en esta convocatoria.

Es gente que te para por la calle y te dice: “Mira, chico. Son todos tan buenos, tan honrados y tan sacrificados que no sé. Si unos cuentan con mil soluciones para combatir los problemas de la nación, los otros tienen mil doscientas, y así no hay forma de decidirse”.

Es la sensación que se experimenta ante la carta de un excelente pero desconocido restaurante. ¿Cómo haré para probar el mayor número de exquisiteces?

Pues aquí pasa lo mismo… pero al revés. Estoy plenamente seguro de que nadie les ha parado por la calle para comentarse que si su amigo es uno de esos cuatro millones de españoles que todavía no saben el sentido de su voto, se debe a que todos los partidos le convencen, como las especialidades del restaurante, con solo nombrarlas.

Mañana se presentan en Lugo las recetas de la Marquesa de Parabere, María Mestayer, que no tenía título pero cocinaba como los ángeles. Es curiosa la coincidencia. Campaña y recetas. Feliz elección.

Los estragos de la enseñanza

Miércoles, 10 de Abril, 2019

¿Y no quería cargarse el escudo de Galicia el muy túzaro?

Como no podía ser de otra forma, el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Valladolid ha declarado nulos dos artículos municipales por entender que son contrarios a otros tantos derechos fundamentales de los ciudadanos. Uno de ellos proponía la retirada de la simbología religiosa de los edificios públicos.

¿Qué pretenden estos talibanes de la escuela del alcalde socialista de Pucela, Óscar Puente? ¿Equipararse en ignorancia, intolerancia y pensamiento único a los yihadistas más denostados por los tribunales de medio mundo, como es Achmad al Mahdi, el que después pide perdón como un niño caprichoso?

Mire, señor Puente. Tome nota de algunos de los trabajos de laminación que le aguardan:

Escudo de Galicia: En campo de azur, un cáliz de oro sumado con una hostia de plata, y acompañado de siete cruces.

Escudo de Lugo: Cáliz de oro, sumado de la Sagrada Forma de plata, radiante de oro, y acostado de dos ángeles en adoración afrontados y bordura donde figura el lema de la ciudad: HOC HIC MYSTERIUM FIDEI FIRMITER PROFITEMUR” (Aquí, con fe firme, confesamos este misterio).

Escudo de Mondoñedo: Cáliz de oro, sumado de la Sagrada Forma de prata y acompañado de siete cruces.

Escudo de Viveiro: Puente de plata de cinco arcos, mazonado de sable, sostenido de fajado-ondeado de plata y azul, y sumado de león coronado y acompañado de cinco custodias de oro, con la sagrada forma de plata. Escudo de Pedrafita do Cebreiro: Cáliz y patena de oro y dos vieiras de plata.

Los cinco, con corona real rematada con cruz. Eso, para empezar.

Ya puede ir contratando picapedreros, martillos automáticos y dinamiteros, que falta le harán todos, imbécil.