Archivo de Marzo, 2019

Miss respeto

Sábado, 23 de Marzo, 2019

La Guardia Civil premia a Griso por su respeto. Toma castaña

Es tan alto el porcentaje de tontos que pueblan nuestro espacio radioeléctrico, tan densa la nube que forman y tan variopinto el espectro de temas que abarcan, que no hay manera de darles nota, y claro, al ver que tras sus palabras no les llama a la puerta una brigadilla de Educación a Distancia para encauzarlos en la senda del conocimiento, ellos aprovechan y se reproducen.

En la profesión se comentaba: “A ése no lo entrevista nadie, porque nunca dice nada interesante”. Y ahora: “A ése lo entrevista todo el mundo porque dice unas tonterías bárbaras”. Es decir, que la profesión tiene bastante culpa en todo esto. El éxito de políticas absurdas, también, no se crean. Pero la cosa se pone de verdad caliente cuando el entrevistador se cambia de bando en pleno trabajo, como le acaba de ocurrir a la colega llamada Susanna Griso, que desde que la atiborran a premios se cree Simone de Beauvoir, aunque el público, como la policía, no es tonto, y la ha calado.

La veterana periodista _ medio siglo la contempla _, tuvo su momento de máxima eclosión furibunda cuando en plena entrevista le niega al camerunés de 23 años Bertrand Ndongo, alias El negro de Vox, capacidad intelectiva para hablar de Franco. Para hablar bien, se entiende, porque si Ndongo hubiese hablado mal, Susanna estaría tan encantada que habría salido corriendo del plató para ponerse botox hasta en las cejas.

Se atrevió a eso, no solo porque no le gustó la opinión de Ndongo, sino porque era joven, porque era negro y porque era de Vox. Es decir, discriminación, intolerancia, odio político y racismo. Todo en uno.

Y mira tú que la chica acaba ser galardonada por Margarita Robles, Grande Marlaska y Ada Colau en reconocimiento a su “rigor, transparencia y respeto”. La peña aún no ha parado de reírse. Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Prestidigitadores

Viernes, 22 de Marzo, 2019

Abejitas, ovejitas… precioso

Esta noche pasada, entrando la dulce primavera en nuestras vidas, algunas instituciones catalanas han decidido sustituir los lazos amarillos que lucían en sus fachadas, por los perfiles de ovejitas, vaquitas y otros solípedos domesticados, del mismo color de la peste, de los traidores y de los herejes. Lo siento, pero es así. Ni siquiera hace falta leer a Pastoureau para saber los papeles que la historia reserva para ese color.

Si fuésemos un país serio, los grupos animalistas ya habrían presentado una denuncia en contra de la utilización política y partidista de estas reses. Pero como no lo es, ahí tienes a los pobres mamíferos, prestando su cuerpo, no solo a la alimentación sino también a experimentos políticos de dudoso gusto, escamoteo e inciertos resultados.

Bueno, no. El gusto es dudoso, pero el resultado es contable. No hay indicador económico que no se haya desplomado, si el hecho de caer supone un desastre, o que se haya disparado, si el hecho de subir también lo es.

Condenados a sufrir la plaga, bichos y humanos contemplan cómo todo a su alrededor se vuelve amarillo por la acción directa de sus gobernantes inmediatos y la inanición de los otros, pues pretenden seguir en la poltrona apoyados por éstos, los que desean dar un golpe al Estado y llevarse un botín como nunca antes se ha visto en las pantallas de nuestros cines.

Lacitos o animalitos, da lo mismo. Los magos los llaman elementos de escamoteo y distracción, porque mientras tienen al público pendiente de ellos, pueden llevar a acabo los trucos sin que nadie se dé cuenta. Esto no es una cuestión de símbolos, ni de libertad de expresión, ni de nacionalismo. Esto es un robo con sus colaboradores necesarios. Que no nos distraiga el amarillo chillón, que será muy llamativo, pero feo como el demonio.

F de fabulaciones

Jueves, 21 de Marzo, 2019

Un libraco de 800 páginas

Este puente estuvo en Lugo el periodista Antonio Martín Escorza. Viene para asistir a la entrega del premio Aymeric Picaud a Manolo Rodríguez y lo aprovecha para hacer algo de turismo.

Fuimos compañeros en la agencia Efe durante nueve años y de ahí que me regale un ejemplar de su libro La España real contada a mis nietos, en el convencimiento de que me va a gustar, porque una buena parte de lo que en él cuenta es la historia que compartimos, o la que nos tocó de cerca. Carrero, Franco, Constitución, primeras elecciones… en pocas palabras, la década de los setenta.

En un momento del libro, Martín Escorza recoge cómo fue que le pregunta a su profesor, Vicente Gállego, primer director de la agencia, qué hay detrás del nombre Efe, y cómo éste le asegura que en su elección habían pesado tres razones: Falange, Franco y Fernando el Católico.

Otros no van por ahí. Giménez Arnau padre, aseguraba llevar la respuesta en el bolsillo trasero de su pantalón y ponía a Dios por testigo _ él, que era creyente sin fisuras _, de que ésas no eran las causas.

Las tres agencias españolas anteriores a Efe fueron Fabra _ un apellido _, Febus _ el sol _, y Faro. Su heredera sería Efe, se dijo. Y también, el acrónimo de Estudios Fotográficos Españoles, o de Editorial Falangista Española.

Y así una docena de opciones de diferente origen. Incluso hay quien asegura que la clave radica en ser la primera letra del abecedario que necesita tres para decirse, o que viene de la Fe al nuevo régimen, exigible en 1938.

El caso es que la teoría que Gállego cuenta a Escorza no debe ser la buena, porque de ser así, a estas alturas la Memoria Histórica ya habría caído sobre la agencia como una guillotina y hoy estaríamos hablando, qué sé yo, de la agencia Pe, de Pedro, Pablo, Puigdemont…

La niña en Wisconsin

Miércoles, 20 de Marzo, 2019

La muy prestigiosa universidad de Madison Winconsin

El independentismo, o como haya que llamar a la rebelión de algunos catalanes, siempre ha pretendido jugar la partida con su tapete, con sus cartas y con sus reglas, y aunque a veces parece que lo ha conseguido, lo cierto es que sigue siendo brisca y sigue vivo el santo temor a que te pillen el Tres.

Ada Colau retira la pancarta anticonstitucional de la fachada municipal tras la advertencia de la Junta Electoral Central y Esquerra presiona en estos momentos al túzaro Torra para que haga lo propio y así verse libres de molestos procesos de inhabilitación que de mantener la desobediencia, derivarían más allá de una cabezonería sin sentido.

Eso lo dice ERC, no lo digo yo. Pero es un sinsentido que arranca de profundas raíces en un conflicto fratricida, ucrónico y anacrónico, sustentado por el capricho y la ambición de un puñado de políticos inútiles que creyeron haber encontrado el bálsamo de Fierabrás con solo mentar la palabra independencia, y por la flacidez de otro rebaño de políticos que no creyeron en la razón y en la ley que les asistía.

Menos mal que unos y otros son mucho más endebles que las reglas de convivencia y al final, quieras que no, tener lacitos amarillos colgados de los balcones institucionales sigue siendo un delito como la copa de un pino.

Lo es durante los períodos no electorales, cuanto más si hay urnas de verdad. Pero el sinsentido que contamina todo el proceso y que convierte al ciudadano en sospechoso, al golpista en patriota y al turista en plaga de langostas, llega un momento en el que se mira al espejo y se dice:

_ Mira, Torra; saca los lacitos de una vez, que nos la van a dar con queso. Ya justificaremos la obediencia con otra folklorada, pero por Dios, que no nos inhabiliten, que tengo la hipoteca del chalet a medio pagar y la niña estudiando en Wisconsin.

Only you

Martes, 19 de Marzo, 2019

La imagen más recordada de Hasta que llegó su hora

A Sánchez le sale mucho mejor el Only you que el All together now. Es propio de todos los secretarios generales con aspiraciones desmedidas y por encima de sus posibilidades. Si tengo poder, lo ejerzo hasta donde ya no lo tenga.

Eso es cierto, pero algunos tratan de disimularlo haciéndose los confluentes. Sin embargo a él se le nota un montonazo y no ayer, por el tema de las listas, sino de siempre.

Ahora bien, si la interpretación de las normas internas del partido es la correcta, Sánchez está facultado para hacer lo que hizo y mucho más, gracias al viejo principio “el que se mueva no sale en la foto”.

Eso sí, lo exigible en contraprestación es que se olviden cacarear la famosa democracia interna de su partido frente a la manu militari del resto. Aquí están cortados todos por el mismo patrón, uno que tiende al monocromatismo. La confluencia forma parte del capítulo de cuentos chinos que se dicen por si cuelan. Y vaya si funciona. A Luena, al propio Sánchez y a todos los que participaron en su entronización desde 2015, no se les cae de la boca alabar la forma tan limpia que tiene el partido de funcionar de puertas adentro.

Tanto que hasta se ofrecían a Podemos y a quien hiciese falta para darles lecciones sobre los procesos de promoción interna.

¿Los comités locales proponen y Dios dispone? Si es así, que se ahorren los alaridos. Y si nos hemos perdido algo en el camino, que se exponga y listo.

Los ruegos de Santos, Campos y Méndez no han sido atendidos por Ferraz. Tampoco los de Susana, que en todas las fotos sale con la mirada puesta en el suelo, que es por donde se arrastran sus aspiraciones.

Tranquilos. Como decía Sergio Leone, la sonrisa solo le duró hasta que llegó su hora, una peli que por cierto se rodó en La Calahorra.

Antes arránquese la lengua

Lunes, 18 de Marzo, 2019

Pío Baroja en Lugo, de espaldas a la catedral. No se enteró de nada, pero lo contó muy requetebién

En estos días de asueto histórico he oído a la ministra Celaá balbucear como pato en estanque cuatro palabras de un idioma inconexo que a saber de qué basurero lo rescata.

“Juntas, y juntos también; ustedes, vosotros y vosotras; ustedes, ellas y ellos…”

En las buenas épocas, cuando no había tanto cursi suelto por manzana, a esto se le llamaba “hacerse la picha un lío”, y listo.

Hoy lo llaman lenguaje inclusivo, pero solo es para que no lo entendamos, porque nadie, absolutamente nadie, ni en éste ni en ningún otro idioma, de entre las personas que se reconocen como correctas en el decir y elegantes en el escribir, ha tenido jamás la más mínima intención de recorrer ese absurdo camino. En sustancia, por ser feo, cacofónico, absurdo, pedestre, inculto e inútil. Solo por eso.

Si la mamarrachada ha logrado contagiar a una catedrática de enseñanza secundaria, con oficio eventual de ministra, solo puede deberse a que por encima de ella existe un enorme ignorante, con oficio eventual de presidente, al que se le tiene un miedo reverencial y al que nadie se atreve a decir: “Pedro, cálmate; que en el diccionario manda el pueblo”. Y además, sin darse cuenta.

No sé si han tenido la ocasión de escuchar a Celaá el día de marras _ alrededor del 8 de marzo feminista _, pero si lo hicieron, se habrán dado cuenta de que la propia ministra no puede por menos que reírse de la inmensa chorrada que gorgotea, prueba inequívoca de que no habla de forma natural _ como estamos seguros de que sabe hacer _, sino mediante un lenguaje falso, artificial e impuesto que de hacer escuela, nos mandaría a los hispanohablantes a la bolsa de los detritus literarios. Y hasta ahí podíamos llegar, porque tirar por la borda a don Miguel de Cervantes y a don Pío Baroja, me lo va usted a perdonar, señora ministra, pero es sencillamente blasfemo.

Cleopatra y punto final

Domingo, 17 de Marzo, 2019

Desaparecida sin dejar rastro

Estelle Dixon es ya un personaje popular. Su elección como Miss, las fotografías pícaras, las entrevistas… Participa en el homenaje a Carlos Arniches cuando se le da su nombre a la calle del Peñón, entrega premios y es una de las artistas mencionadas por la prensa cuando se celebra La fiesta de la flor de 1930 contra la peste blanca, o sea, la tuberculosis. La citan al lado de Celia Gámez, Conchita Piquer, María Caballé, Antoñita Torres, Perlita Greco y otras.

En Estampa es una habitual de las encuestas que la revista realiza sobre los más diversos temas. En una se le pregunta qué valora más en un hombre y Estelle contesta: “La bondad. Un hombre bueno es capaz de todo. Incluso de llegar al sacrificio por el cariño de una mujer”. En otra, qué hubiera preferido, ¿belleza o dinero? Ella dice: “Sin titubeos, hubiese preferido ser guapa. Los triunfos que con la belleza se logran no se conseguirían con el dinero. Los hombres no son tan materialistas como cree la gente”.

En esas fechas figura como una de las artistas de Campúa para actuar en el Romea (1930/31) bajo la dirección de Luis González Pardo. Es una de las segundas tiples.

Se anuncia que el debut de la compañía se llevará a cabo con los dos grandes éxitos de la temporada anterior, Por si las moscas y ¡Colibrí! El 27 de agosto también está en el reparto de la tragedia arrevistada Cleopatra y Julio César, de Vicente Pardo y el maestro Roselló. Su papel de Fadima es uno de los principales.

Se ha hecho un gran esfuerzo de presupuesto, pero dos días antes del estreno ocurre un accidente en el Teatro de la Comedia y varios actores caen al suelo desde una pasarela. No sabemos si ella es una de las afectadas, pero parece una premonición. Las críticas son malas y a partir de ese momento desaparece su rastro de forma tan fulminante como surge el año anterior.

Picardías

Sábado, 16 de Marzo, 2019

Jugando a decir picardías con la silla de montar

Martín Puente se mete en picardías con Estelle Dixon.

_ ¿Dónde trabaja usted con más agrado: en la revista o en las varietés?

_ Donde trabajo con más gusto es montando a caballo. Me entusiasma dominar a un potro joven y hacer de él un borriquillo manso. Donde trabajo con más gusto es montando a caballo.

_ ¿Eso de montar es en serio o tiene segunda intención?

_ No, señor. Eso es muy serio. Soy apasionada de todos los deportes: el remo, la natación, el fútbol; pero, sobre todos, me entusiasma la equitación. ¡Oh, el placer de montar a caballo! Es delicioso…

_ Bueno. ¿Qué trabajo hacía usted con la compañía de Harry Flemming?

_ Bailar de pareja con el director; pero un charleston estilizado, artístico, elegante, bonito.

_ ¿Cabe arte en el charleston?

_ ¡Ya lo creo! El echar las piernas a la rebata, en una imitación más o menos perfecta del mono, no es bailar, eso no es charleston porque no es arte. Me molesta hablar de trabajo. Pregunte otra cosa. Una de miedo.

_ ¿Quiere usted contar alguna anécdota con complicaciones amorosas ?

Los ojos de la Dixon, un poco entornados, escrutan en el arca de sus recuerdos. Rebusca. Calla un momento. Y dice:

_ Hace dos años, cuando yo recorría América, en Buenos Aires, se enamoró de mí un poeta de vanguardia, joven y… simpático. Al ver que no lograba interesarme…

_ ¿Me permite usted que siga yo? _ se lanza el entrevistador _ Al ver el vate que usted no le correspondía, y que sus versos no lograban fundir la gelidez de “la Esfinge”, una noche en que se sintió abandonado por su amor y por su musa, el frío cañón de un revólver segó una vida en flor. ¡Se suicidó! ¿No fue así?

_ ¿Quién se lo ha contado? _ se extraña Estelle.

_ Nadie. Ese suicidio se veía venir _ finaliza la entrevista Pedro Martín Puente.

Insensible a la pasión

Viernes, 15 de Marzo, 2019

Una pin up de andaluza erótica

El periodista Pedro Martín Puente se desparrama en admiraciones: “Los ojos de Estelle Dixon. Los ojos de esta andaluza hermosa y morenaza son grises oscuros, inmensos, soñadores, penetrantes, tan atrayentes y sugestivos, que hacen exclamar: ¿Dónde he visto yo estos ojos?”

_ ¿Sabe usted cómo me llaman a mí en Madrid?

_ ¡Cualquiera acierta! De guapa en adelante, todas las cosas agradables que se puedan decir a una mujer. Los madrileños somos así.

_ A mí me llaman “la Esfinge”.

_ ¡Arrea! Y eso ¿por qué?

_ Porque no me enamoro de nadie.

_ ¡Amos, ande! Hay en el teatro Romea quien…

_ Habladurías y ganas de perder el tiempo. Yo soy completamente insensible al fuego de la pasión.

_ ¡Ni que fuera usted de amianto! Tiene usted cara de faunesa devoradora de corazones, y ya conoce usted el refrán castellano que dice…

_ Que la cara es el espejo del alma, ¿no? Entonces es que el espejo de mi cara debe de tener empañada la luna. Si alguien se enamora de mí, allá él. Que no venga luego con esas historias de que si “soy cruel, que si soy de piedra”, etcétera.

_ A pesar de todo, usted tendrá una opinión exclusivamente suya de cómo debe ser el amor.

_ Sí. ¿Cómo no? Yo tal vez _ hay que ser fatalista _, me enamoré un día con todo el ardor de la mujer andaluza que hay en mí… Pero somos tan materialistas las mujeres de hoy, que no sabemos distinguir a los hombres más que mirándoles a través de la cartera. Sin que esto signifique que allá lejos, muy lejos, y reservándolo para uso particular, no sueñe yo algunas veces con un amor apasionado, vibrante, desinteresado, fuerte.

_ ¿Le agrada a usted la revista como trabajo?

_ ¿Pero usted cree sinceramente que hay a quien que le guste trabajar? Me gusta la revista para verla desde las butacas y criticar a las estrellas.

Dixon no es su apellido

Jueves, 14 de Marzo, 2019

Como belleza del Blanco y Negro

La prensa describe así la troupe Fémina: “Se compone de más de cuarenta artistas. Cada una de ellas es de lo mejor, sino lo único en su género, y han trabajado en los más famosos circos de Europa. Entre otras novedades, Sánchez Rexach ha presentado a las muchachas que hacen de mozos de pista, figurando como jefe de ellas la bellísima Estelle Dixon, que ha sucedido al popular Valdever”.

Además de la Dixon, que muchos reconocen como la anterior estrella de Flemming, destaca el humorista Rámper, el más famoso durante los años de la República, varias veces presente en los escenarios de Lugo.

A partir de ese momento comienzan las apariciones de Estelle como auténtica pin-up española. Primero en Muchas Gracias, después, solo como belleza femenina, en Estampa y Blanco y Negro.

En breve espacio de tiempo aparece su nombre en la lista de vicetiples del empresario y periodista José L. Campúa y aparece una nueva entrevista en la que le preguntan “¿Pero usted es española, verdad?” y ella responde: “Del mismito corazón de Andalucía. ¿Qué pasa?”

_ Nada, señorita. Que eso de Estelle Dixon suena a inglés o norteamericano.

_ No tiene importancia. Es un nombre de teatro que no negará usted que es bonito. Yo he sido durante más de tres años la pareja de baile de Harry Flemming, el bailarín negro.

_ ¿Y es por eso por… ?

_ Sí. Había que buscar un nombre bonito, resonante, pomposo, que armonizase con el del director. Figúrese que el público lee en un cartel, al lado de un nombre de galán de película de amor, como es Harry Flemming, Remedios Pérez o Emiliana Rodríguez… Pues no pasa por la taquilla.

_ ¡Qué… psicóloga es usted!”

Ahora ha desaparecido el padre norteamericano. Dixon ya no es su verdadero apellido, como sospechábamos desde el principio.