Archivo de Diciembre, 2018

De barras bravas no sapiens

Lunes, 10 de Diciembre, 2018

Aunque el patrocinio ya ha terminado, a la entidad bancaria española no le hará mucha gracia
figurar al lado de determinadas actitudes

Hay que tener la cabeza muy desocupada y una autoestima cota 0 para reducir tu vida a pegarte el mayor número de veces con otros congéneres de los que solo sabes que son seguidores de un equipo de fútbol que no es el tuyo.

Solo en la desgracia de ser un analfabeto funcional se concibe que nadie esté dispuesto a poner en riesgo su vida o la de los demás por una entidad, las más de las veces sociedad anónima deportiva SAD, que luce en su nombre alabanzas a la actividad física, como atlético, deportivo, gimnástico, olímpico y sus variantes inglesas, como sporting o racing, y otras que aluden a una trepidante rapidez, como rayo, torpedo o dinámico, sin descartar nunca la condición real, si se tiene.

Las ciudades asumen con naturalidad que cuando se celebra _ es un decir _, algún partido de los considerados de alto riesgo, la plantilla policial tenga que movilizarse al completo si al día siguiente queremos que la Cibeles esté en el mismo sitio; aunque nadie sepa a ciencia cierta por qué está allí la Cibeles, ni quién es, ni a qué equipo apoya.

El espectáculo es tan rastrero que llegas a dudar dónde se concentra mayor incuria; si en las bandas desalmadas de los furiosos aficionados (?), o en las autoridades que asumen su fracaso educacional a base de profesionales portaporras como único método a mano en estas grandes ocasiones.

Que se sepa, es la primera vez que para llevarse a cabo un acontecimiento de esta naturaleza ha tenido que cambiar de continente, y por supuesto ha sido Madrid la ciudad neutral que lo acoja. Eso quiere decir que la cosa va a más y es posible que la próxima gran final de algo se juegue en la constelación de Orión.

Y después todavía tendremos que oír que se ha alcanzado la escolarización plena, o esa pregunta tan bonita que plantea ¿para qué sirve el latín?

Nebrijo

Domingo, 9 de Diciembre, 2018

Nebrija amenazado

Sánchez es un incomprendido. Cuando habla de reformar la Constitución para incluir la igualdad entre hombres y mujeres, no se refiere a eso en lo que está usted pensando.

Bien sabe él que la igualdad ya está en el artículo 14. Él se refiere a otra cosa. Habla del lenguaje inclusivo y de aquella reforma que propone en verano la vicepresidenta y que quita el sueño a Darío Villanueva durante varias semanas, porque se ve en el trance de explicar a los inmortales, que a partir de ahora, al balcón vendrán a colgar sus nidos golondrinas y golondrinos, que sin dejar de ser forúnculos en el sobaco, como recoge el DRAE, serán también machos del ave paseriforme, pues así como todos los masculinos tendrán femenino por decreto, lo mismo ocurrirá en santa correspondencia con aquellas palabras que por excepción, o rara avis, hayan llegado a nosotros con exclusividad femenina, verbigracia, palabra, que también será palabro.

Mando y ordeno _ yo y mi Begoña adjunta _, que el texto constitucional y la texta constitucionala se redacten en igualdad de género y génera.

Sabrán que hubo un tiempo en el que la gilipollez alcanzó las más altas cotas, y así como en el Diluvio hombres y bestias se encaraman a los riscos para no ser arrastrados por las aguas, así hubo otros que allá por el 2018 huyen despavoridos a las montañas para que la marea de caca espesa no les contamine el raciocinio, pues fue tanto y tan poderoso el influjo reformista, que a punto estuvo el mundo de escribir moña donde moño había, o de gritar coño, donde solo de coña se hablaba.

Cuidadito entonces con decir que Sánchez no sabe que la igualdad ya está en la Constitución. La suya no, desde luego y si la mete, se igualará a Nebrija, refundador de la gramática; o sea, que será Nebrijo.

Dos palabras: Im presionante

Sábado, 8 de Diciembre, 2018

El rostro impenetrable

Ya sabemos por qué Isabel Celaá fue elegida ministra portavoz. Porque tiene más cara que espalda y es capaz de decir lo que sea menester sin apenas modificar el rictus inicial de soberano aburrimiento con el que se sienta frente al micrófono.

Ése es un mérito innegable cuando debe repetir mensajes como el de ayer, porque si te coge un poco despistado, con la labor de macramé entre las manos, o partiendo turrón duro para las navidades, a lo mejor miras la tele e incluso crees que es una ministra normal y corriente, de las que dicen cosas sensatas.

Comencemos por sorprendernos ante la temática de la rueda posterior al Consejo de Ministro, que ayer fueron los pactos tras las elecciones de Andalucía. ¿Ése es un asunto propio de una reunión ministerial? ¿Abordarán dentro de poco el cantante que ha de representar a España en Eurovisión, o el largo de falda que estará de moda en primavera?

No se recuerda un caso semejante, ni parecido.

Segunda sorpresa. ¿Desde cuándo el Gobierno está facultado para calificar de derechas, izquierdas, o sus extremas respectivas, a los partidos legalizados? ¿Dónde guardan la vara para medirlos y a qué ministerio corresponde la labor?

Tercera sorpresa. ¿Desde cuando debe preocupar al Gobierno con quién establecen sus pactos de gobierno los partidos y mucho menos, desde cuándo se cree legitimado para aconsejar cómo deben comportarse en esos casos?

Y finalmente, sorpresa morrocotuda. ¿Con qué tipo de material feldespático hay que embadurnarse la cara para decir que debe gobernar Susana por ser ganadora de las elecciones cuando acaban de arrebatar un gobierno al ganador con los votos de la extrema izquierda y los golpistas, cuando no dejaron gobernar a Arenas, ni hicieron amagos de ayudar a Arrimadas?

Paños y pañuelos

Viernes, 7 de Diciembre, 2018

Banda de granaderos: ¡Que viene el CIS!

En teoría, pero solo en teoría, un organismo que se llame Centro de Investigaciones Sociológicas debe ser tan aséptico como una gasa esterilizada que se aplique sobre una herida abierta sin riesgo de infección. De no ser así, no merece la pena invertir ni un solo euro en él, porque es tanto como mantener una fábrica de apósitos manipulados por griposos.

Las encuestas sirven para ofrecer una radiografía numérica de cada sociedad. Tanto sobre sus intenciones de voto, como sobre sus gustos, costumbres y aficiones. ¿Qué porcentaje de españoles llevan pañuelo de nariz en el bolsillo? ¿Cuántos se suenan con la bandera? Equis. Bueno, pues así puedes hacer una previsión sobre plazas psiquiátricas.

Desde la llegada del señor Tezanos, o sea, del señor Sánchez, el CIS se parece cada día más a la Banda del Regimiento de Granaderos a Caballo del Ejército Argentino, o a cualquier formación musical similar, de ésas que acompañan los grandes acontecimientos para anunciar que detrás vienen personajes muy notables.

Nada de asepsia, nada de retrato sociológico. Solo pompa y circunstancia.

Pero lo curioso no es ya que se haga, porque otros antes que él entraron en la cocina de las encuestas, sino el descaro con el que se hace. Se sospechaba, pero desde el 2D andaluz ha quedado al descubierto.

El avance de resultados de noviembre _ porcentajes sin verificación, depuración, anonimización y carga informática de datos _, ofrecido con un heraldo de tres horas, cuando normalmente era de 24, y con números muy favorables al presidente, ha sido un auténtico paño de lágrimas.

¿Qué porcentaje de españoles llevan paño de lágrimas en el bolsillo? Uno. Vive en Moncloa y lo ha bordado con las iniciales CIS. Prepárense para otra encuesta, ayer abuchearon a Sánchez.

La vida empieza a los 40

Jueves, 6 de Diciembre, 2018

Amnistía significa olvidarse de que ni la República ni Franco llegaron por las urnas

Algunos colegas se estrujan la lengua para definir a Vox. Dicen que llamarlo partido de derechas es hacerle el caldo gordo y si lo califican de extrema derecha, le da votos por reacción. Pues nada, si ése es el problema, que lo llamen tele-club y asunto arreglado.

Lo malo es que los mismos que se la cogen con papel de fumar se atragantan con los matones de Cádiz, Álava, Murcia, o allá donde surjan. En Cataluña o en el País Vasco, contra quienes les da, Virgen Santa, por defender la unidad española.

Son los mismos matones que utilizaba Companys para amedrentar, e Indalecio Prieto para hacerse con el poder que no le daban las urnas. Se ve que nunca fuimos muy exquisitos a la hora de interpretar qué significa democracia.

En realidad el problema se detecta en cualquier parte del mundo, porque si pedimos que levanten la mano los países donde no se haya producido golpes de estado en los dos últimos siglos, donde la política no haya utilizado bandas de desalmados, de escamots, asesinos, torturadores o watergates… quizá solo la pueda alzar Palaos, que se independiza en 1994 y que no tiene partidos políticos.

Pero ser del montón no puede convertirse en un consuelo suficiente, porque ese camino lo recorrimos hace muy poco tiempo. Sí, aquí partimos los cráneos a los que no piensan como nosotros, o cuando perdemos apoyos en las urnas; pero los tonton macoutes de Papá Doc partieron muchos más, Mao mató sin tasa y las camisas pardas de Hitler masacraron a cascoporro.

No es buen argumento. Apuesten por la calma. No se puede actuar pensando que hay barra libre para romper con todo y cuando alguien se acerca para pedir lo contrario, darle con una botella en la cabeza.

Por cierto, la Constitución cumple hoy sus primeros 40 años y desde aquí brindo por ella sin matices.

La grey infantil

Miércoles, 5 de Diciembre, 2018

¿Y qué quieres? ¿Prohibir las urnas?

¡Qué bochorno, Pablito! No te han gustado los resultados de las elecciones y no se te ocurre mejor cosa que sacar la chavalería a la calle para lamerte las heridas.

Has de saber que no se hace así, sobre todo en este caso, porque si alguien ha sacado los pies del tiesto has sido tú y bien que persistes en tu actitud. Vamos, que no aprendes.

La carta que te dirige el médico Juan Manuel Jiménez Muñoz debería bastar para que te dedicases al cultivo del cebollino en los parterres de tu dacha, pero me temo que vas a seguir dando la vara hasta que te quedes calvo, o hasta que te descubran los españoles y te den un homenaje, que es la forma que tenemos aquí para jubilar a la gente.

Animas a la chavalería porque tus convocatorias con adultos te han salido ranas, como cuando contrataron a Sabrina Salerno en Lugo y no fue a verla ni el Tato.

Pero se nota que no sabes hacer otra cosa que agitar las calles, y para eso, manejando imberbes. Nunca te he visto tan activo con las masas en estos últimos años, cuando Andalucía figuraba y figura como la región más corrupta, más pobre y con más paro de Europa. Se nota que esos récords te venían bien por el crecimiento de determinadas siglas y ni te molestaba.

Pero ahora, cuando ves que los indignados también pueden ser de derechas te has llevado un susto morrocotudo porque se acaba el negocio.

Qué bochorno, Pablito, qué bochorno. Un demócrata que solo admite los resultados de las elecciones cuando le son favorables. Ésos suelen ser los que no las convocan nunca; o sea, dictadores, totalitarios y tiranos en general.

Para estos casos la tila va fenomenal. Eso y esperar unos cuantos días para asimilar lo ocurrido antes de abrir la boca. Pero ya no pudo ser. La has cagado a las primeras de cambio y la verdad es que nadie esperaba otra cosa.

El cabreo sonoro

Martes, 4 de Diciembre, 2018

Susanita tiene un dolor…

La grandeza no se mide en el triunfo, sino en la derrota. Es una frase ampulosa, pero es verdad.

Los perdedores en Andalucía no supieron reaccionar y cocearon. Susana, Ábalos, Iglesias y Rodríguez no miden sus palabras y se dejan arrastrar por la rabia infinita del niño encaprichado.

Si no gano yo, no hay democracia, es su resumen. Ítem más, yo puedo tener el discurso más incendiario de la historia, amenazar a la Constitución con triturarla, desde la forma de Estado hasta la oficialidad de los idiomas; desde las fronteras a la libertad de la educación, pero nunca seré anticonstitucional. Sin embargo, que a nadie se le ocurra proponer cambios en otras direcciones.

El cabreo era manifiesto en sus semblantes, en su lenguaje y en sus actitudes. Vamos, que era un cabreo sonoro y dramatizado, no como los berrinches sordos, que solo se denotan por el apretón de dientes.

Lo que no quedó tan claro es contra quién lo dirigían. Si contra sus votantes por haberles dado la espalda, si contra ellos mismos, por ser tan inútiles, o contra los que eligieron otras papeletas; pero en cualquier caso se entendió que si habían hecho el ridículo perdiendo apoyos por un tubo, ahora hacían otro mayor no sabiendo perder.

Toda la fuerza se les va en decir que viene la extrema derecha, que hay que tomar la calle y levantar barricadas. Menudo espíritu democrático. ¡Pero si esos resultados los han fabricado ustedes, con su intransigencia, su crispación y su extrema izquierda!

A cuenta de qué subiría Vox como la espuma si no hubiese un Zapatero, un Rufián y un Sánchez previos que desbrozan el camino a una reacción contra tanta manipulación partidista.

Escucharles ha sido bochornoso. Ha sido constatar que estamos en manos de una clase política con menos política que clase.

Sopapo a Sánchez

Lunes, 3 de Diciembre, 2018

A los protagonistas de las elecciones autonómicas no les gusta que sus resultados se lean en claves distintas. Es como un desprecio a su propia importancia política, pero es inevitable hacerlo, especialmente en este caso.

Todos los titulares que se desprenden de ayer son grandilocuentes. Vamos a ser respetuosos con los andaluces y decir que el primero es para resaltar que por primera vez el PSOE está en condiciones de ser eyectado de la Junta, no tanto por una gestión endeble de su presidenta, como por la política con la que nos viene obsequiando su líder español.

Y ése es el segundo gran titular de la noche. A don Pedro Sánchez le han pegado un sopapo mano abierta que le habrá dejado con la sonrisa a la altura del epigastrio, por no bajar más y evitar encontrarnos con su dolorido paquete.

Otro titular. Vox le debe al señor Sánchez esa docenita de escaños con los que se estrena a la hora de pisar moqueta. A partir de aquí, de su habilidad en la gestión de esa fuerza dependerá su consolidación, o su paso efímero por el Parlamento.

Uno más. Ciudadanos dobla con holgura sus diputados, algo realmente meritorio en estos tiempos de voto esquivo.

El PP respira. Desde unos malos resultados que por sí solos podrían interpretarse como una censura a Moreno y a Casado, se topa con un panorama tan favorable que incluso puede pensar en ocupar la presidencia.

Teresa Rodríguez salva los muebles, pero no la vemos tronchándose de la risotada.

Y por último, volvemos al principio para titular que una coalición de centro derecha puede y debe formar el gobierno con el que se acabe el prolongado monocolor de la Junta; pero ojo, no pierdan de vista que de ocurrir, también se lo deben agradecer al desvarío del señor Sánchez y su troupe, un auténtico pierde-elecciones.

¡Qué noche la de aquel día!, que decían los Beatles.

Vox y voto

Domingo, 2 de Diciembre, 2018

El torero Morante de la Puebla no alberga duda alguna

Se habla más de Vox que de Andalucía. Se habla más de Vox que de la sopa.

Los partidos lo temen porque si irrumpe, puede descomponer los porcentajes; como si los porcentajes no estuviesen ahí para ser descompuestos cuando sea preciso. Veremos cuánto se habla de Vox esta noche electoral.

De entrada los analistas se ayudan mucho de los paralelismos con Podemos para penetrar en el fenómeno. Si aquéllos eran los indignados de la izquierda, éstos son los indignados de la derecha.

Vale. La comparanza aguanta el tirón.

Otra más. Los votantes de Podemos ni son ni se sienten comunistas. Lo hacen para escapar de los partidos establecidos. Y los de Vox tampoco se sienten ultraderechistas, pero con esas siglas consideran que están mejor representados.

De acuerdo. Admitamos que también se puede establecer esas razones paralelas.

Una más. El populismo abandera ideas muy elementales, de ésas que piensa todo el mundo a los quince años sin pararse en barras y sin establecer ningún factor de distorsión que la realidad obliga. Verbigracia, los toros son una crueldad y hay que acabar con el hambre en el mundo.

Vox, también. Fin de las subvenciones a partidos y sindicatos; ilegalización del independentismo y gran rebaja fiscal.

En los dos casos hay elementos revolucionarios y fuera de la ley. Si unos pretenden cargarse la monarquía, los otros harían lo propio con las autonomías.

La diferencia es que a Podemos no se le echa en cara que sea anticonstitucional y a Vox, sí.

Los primeros llevan más tiempo y ya se les ha visto el plumero. Vox prácticamente se estrena hoy. Hay motivos para que se vigilen con lupa los guarismos que consigan.

Robados todos

Sábado, 1 de Diciembre, 2018

¿Sabía que todo esto lo paga usted?

Que Torra entone el bonito himno ´España nos roba` para justificar su ineptitud, entra dentro del guión habitual para consumo interno del engendro indepen. Si los médicos, bomberos, estudiantes… afectados por su forma de gobernar se lo creen, es su problema. Un problema de credulidad galopante.

Si además añade que todos los males desaparecerán en cuando alcancen la república independiente de su casa, el tema adquiere peligrosidad psiquiátrica. Torra convertido en excelente estadista por arte de magia.

Pero el colmo llega cuando la vicepresidente española se suma a la carrera de las falsas explicaciones y les dice que no, que en realidad los bomberos solucionarían sus problemas si ERC y compañía apoyasen los presupuestos de Sánchez, que son muy buenos para Cataluña.

Solo le faltó añadir… y muy malos para todos los demás.

La argumentación de Calvo ha sido demoledora, porque cualquiera que lo desee puede interpretar que efectivamente, es cierto que España les roba a los catalanes, por lo menos hasta la llegada de estos presupuestos que deben apoyar ciegamente porque detrás de ellos vendrá un mundo de paz, abundancia y capullos florales.

Como ese discurso ya lo copian en el País Vasco, Valencia, Extremadura, Baleares, Andalucía y en mayor o menor media, en el resto del Estado, lo más probable es que en muy breve tiempo lleguemos a la conclusión de que nos robamos todos. Y a eso se llama la unidad de España.

Habida cuenta de que quienes así razonan son incapaces de trazar una O con un canuto, aun pasarán unos cuantos años antes de que descubramos la gran ventaja que consiste en tener a un chivo expiatorio a quien echar las culpas y a quien extorsionar sin dar golpe.

Pero entonces la unidad estará garantizada.