Archivo de Septiembre, 2018

Palabritas duras

Miércoles, 19 de Septiembre, 2018

Cuaderno azul

Pedro Quevedo, presidente de la comisión y moderador de la comparecencia de Aznar, ayer en el Congreso, estaba siendo cuestionado en su labor, cuando dijo algo así como que estaba harto de escuchar palabritas duras.

Luego, el propio Aznar las calificó de lenguaje tabernario y en fin, la mañana estuvo entrada en durezas y raquetazos.

La vuelta de Aznar a la sede parlamentaria era en si misma una ocasión de lucimiento para los portavoces, que se afanaron desde el primer momento en su trabajo de poner nervioso al expresidente, porque cualquier otro objetivo de la comparencia era absurdo.

Se hablaba de irregularidades en el PP y Aznar fue creciendo a lo largo de la mañana en su confianza de creer que se encontraba en un lugar seguro, puesto que por muy gruesas que fuesen las palabras, los portavoces eran rehenes de sus propias formaciones políticas y su larga lista de irregularidades. Corrupción, financiación de países extranjeros, golpismo, terrorismo… palabritas que de tanto repetirlas acababan por provocar risas como mejor defensa.

Aznar llega a decir que se lo está pasando muy bien, y no tiene pintas de haber sido una ironía. Con más pelo que ninguno de los que le preguntan _ casi más que Iglesias _, sin mover el labio superior, como es característico en él, y articulando el inferior no más de lo estrictamente necesario, el expresidente se zafó de cuantas cuestiones le fueron poniendo delante y reservó el “y tú más” solo para momentos puntuales.

Viéndolo en directo el pensamiento se me iba a Bernardino Lombao, el deportista de Lugo que se encargó de esculpirle la tableta.

Alguien creyó que era para aguantar mejor los partidos de padel. No, era para las cuatro horas que duró la comparecencia de ayer, con toda suerte de voleas, bandejas y smash.

Solo a peor

Martes, 18 de Septiembre, 2018

Ésta es la imagen

No hay ninguna posibilidad de que el paso del tiempo traiga consigo una mejoría en la calidad de la tesis de Pedro Sánchez. Muy al contrario, todo lo que puede suceder a partir de ahora respecto a la famosa pieza, será negativo. Lo único que podría modificar esta tendencia es que los españoles recibiésemos un estacazo en la cabeza y perdiésemos la memoria sobre todo lo que ya se sabe sobre ella.

El Turnitin, que es un programa que detecta plagios, ha dicho que hay un 13 por ciento de coincidencias. Para la Moncloa, eso es muy bueno, y para Lluis Val, el hombre de Turnitin en España, no, pues es indicio de plagio. Teniendo en cuenta que Turnitin no puede comparar sobre los textos que no están publicados y aquí se está especulando sobre informes del Ministerio de Industria… el porcentaje ha de subir por fuerza.

Por otra parte, si malo es que el autor de la tesis haga todo por la puerta de atrás y con la ayuda de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ¿qué decir del tribunal formado para juzgarla sin los mínimos requisitos de excelencia, idoneidad e independencia? ¿Qué decir de la universidad y de la carísima infraestructura pagada por todos al servicio de unos mangantes, cuyos chanchullos se detectan desde fuera porque nadie desde dentro parece dispuesto a levantar la alfombra?

La tesis de Sánchez no tiene ninguna posibilidad de mejorar, no solo porque confunde millones y billones, porque está plagiada, y porque ha merecido un cum laude por parte de amiguetes, sino porque va a conseguir que la pringuen muchas más personas, casi tantos como españoles. La Marca España va a sufrir tal deterioro que acabaremos compartiendo espacio con los manteros.

Falta por saber quiénes pasearán frente a nosotros, regateando los precios de los productos falsificados que vendamos.

Cerremos las universidades

Lunes, 17 de Septiembre, 2018

Universidad de Salamanca. ¡Qué parador quedaría!

A mí me parece muy bien que se lancen todos en tropel a decir que Pedro Sánchez es de lo más guapo que puede haber en esta vida. Otros lo dirán de Casado y otros, de Rivera, pero así cierren filas los ministros, así se pongan los fieles a mirar hacia la Meca, nadie ni nada evitará que la tesis de Sánchez sea una mierda, siga siendo presidente, o gire su vida hacia la compra-venta de cazuelas.

Si alguien se conforma pensando que todos tienen tesis y tesinas, másteres y masterinas trufadas de corta y pega, que es lo que nos estamos temiendo, podríamos aprovecharlo y ahorrarnos un montón de pasta, dicho sin ánimo de señalar a ninguna exministra.

¿Cómo? Sencillo. Cerramos toda cuanta universidad exista, porque tal como dicen hoy los chavales, ¿para qué estudiar si todo está en internet? Que inventen ellos y nosotros se lo plagiamos. Los chinos lo vienen haciendo en asuntos de diseño y les va de miedo. Carmena ha ampliado la Gran Vía para que cientos de manteros puedan extender con comodidad su oferta de productos falsos, plagiados, copiados y robados.

Los chinos siguen a lo suyo y Carmena ya ha anunciado que volverá a presentarse; vamos, que lo está haciendo de fábula. Pues cerrar universidades solo será dar un pequeño paso más en esa dirección, la de la libre excelencia académica. En dos horas me comprometo a presentar una tesis de 8.000 folios sobre el asunto que se me indique. Bueno, si ha de estar encuadernada me llevaría algo más.

Se habla de ineptocracia como definición de estos gobiernos de los peores y debemos impedirlo. De momento, y por la parte que nos toca, apretujémonos con Sánchez como hacen sus fieles y démosle antes del miércoles licenciaturas en Derecho, que ya la inició, en Políticas, Teología y Mineralogía. Total, por el mismo precio tenemos un presidente mucho más cualificado.

Otro Ciruela

Domingo, 16 de Septiembre, 2018

No confundir Ciruela con Ciruelo

Uno de los síntomas extrernos más determinantes de la imbecilidad es la blasfemia. Basta asomarse a la catadura moral e intelectual de quienes la practican para certificarlo.

A nadie con un mínimo de formación, de pesquis o de simple sentido común, se le ocurre admitirla como elemento de su lenguaje porque sabe que sería señalado al instante como destacado representante de la estupidez humana.

Eso es así al margen de las ideas que sobre las religiones, los dioses o sus iglesias tenga cada cual, porque no son materias compatibles, como no lo sería demostrar una paradoja matemática ciscándose en la madre del científico que la niega.

Son ideas elementales a las que el hombre ya les dio solución hace 25 siglos y más, pero que a la vista del bochornoso espectáculo que protagoniza un conocido desequilibrado español en torno a la blasfemia y su relevancia intelectual, resulta oportuno recordar.

Quieras que no, el cretino logra crear tras de sí una cola lo suficientemente numerosa como para ser preocupante, sin duda para certificar la vigencia de lo ocurrido con el maestro Ciruela, que no sabía leer y puso escuela.

Con la ironía que le caracteriza, Eduardo Mendoza defiende que la capacidad expresiva del hombre es muy limitada, excepto cuando se trata de disparatar, de blasfemar y de ampliar el lenguaje soez.

Estamos de acuerdo. Son terrenos en los que no se requiere ningún esfuerzo intelectual, sino gástrico y peristáltico, movimientos reflejos, comunes a los de cualquier ser vivo que no precisa de elevación abstracta para mantenerse y medrar sobre la tierra, eso sí, sin que a ningún congénere suyo le ayude, ni le beneficie.

Unas buenas orejas de burro y solucionado.

Tocado

Sábado, 15 de Septiembre, 2018

¿A-8?

Cualquiera que haya jugado a los submarinos _ ¿D-9? ¡Agua! _, sabe perfectamente que si te han tocado alguno de tus buques, puedes darlo por perdido, porque en los próximos turnos te lo hundirán. Saben dónde lo ocultas y bastará tirar alrededor para mandarlo a pique.

Sánchez es un buque tocado. Como lo fue Cifuentes desde el primer día, como lo fueron Maxim y Montón durante muy pocas horas. Es una pieza herida y a la montería han acudido escopetas de todos los calibres.

Sánchez lo sabe muy bien porque él acaba de asistir a otra a la que va con un cañón desde su casa, que es un arma poco habitual para estos lances.

Fue con cañón y acompañado de arrieros, ojeadores y monteros del chichinabo que no están bien vistos en los recechos de la zona, especialmente porque cuando todos los tiradores van a perdiz, de ellos no se sabe a qué van.

Tocado, con un ala herida y enrabietado, Sánchez tiene poco que hacer. Si no es ya, en poco tiempo sus compañeros se darán cuenta de que no se puede salir con esa alineación ni a recoger duros en el campo. Por muy malo que sea quien esté en el banquillo, va a correr más que un pato cojo.

Es cierto, estas cosas cuesta asimilarlas unos cuantos días. ¿Cómo que me han disparado? ¿Cómo que me han dado? ¡Pero si yo soy el presidente, ministro, etc, etc, más guay del planeta mundo!

Ahí es donde nos ganan por la mano en los países de democracias más añejas. Los patos cojos, los submarinos tocados y las piezas heridas, saben desde el primer momento que están perdidas y se encaminan con mansedumbre al aliviadero.

Sánchez no. Sánchez reacciona airado y promete venganza. Y eso que fue él quien recordó a Rajoy que en Alemania dimitían por plagiar tesis, como diciendo, por cosas de poca monta.

También plagió Bizet

Viernes, 14 de Septiembre, 2018

Iradier se quedó sin El Arreglito

Que hay párrafos enteros plagiados de autores y de informes oficiales que no se citan ya está demostrado. Ahora solo falta encontrar un tribunal que diga que eso no es plagio, sino acervo popular.

Cuando a Bizet le echan en cara que la habanera de Carmen, el momento más popular y representativo de su famosa obra, es un plagio como la copa de un pino, el compositor francés se limita a decir que él la había tomado al vuelo creyendo que era una creación popular. ¿Popular? ¿Que la había compuesto el viento?

La habanera de Carmen es en realidad El Arreglito, una pieza del español Sebastián de Iradier, nacido en Lanciego (Álava). De modo que Carmen es de Bizet, pero menos.

A lo mejor al presidente le pasó algo parecido. Ve unos párrafos que le interesan, se maravilla de su belleza y los pilla para la tesis. ¡Ah! Yo creí que eran del dominio público.

Resulta muy tierno leer en Twitter su reacción ante las acusaciones de plagio, ya que todo su argumentario se reduce a escribir en mayúsculas que son FALSAS, como si el tamaño de la letra le proporcionase mayor contundencia, como hacen los dibujantes de cómic en sus bocadillos. ¡WILMA!

Llegados a este punto de incuria cultural, moral y existencial, hay que decir que nada de lo que está saliendo, ora aquí, ora acullá, sorprende lo más mínimo.

Es lo propio de unos tiempos dominados por la mediocridad más absoluta. Trileros con apariencia de políticos, actores que se las dan de teólogos, monjas de ademanes prostibularios, chulos metidos a diputados, ministros que se adornan de falsificaciones, golpistas que se las dan de patriotas, matones coreados por las masas, asesinos que pontifican conductas, iletrados que se creen académicos… lo extraño sería que Sánchez fuese autor de una tesis original y clarividente.

In medio virtus?

Jueves, 13 de Septiembre, 2018

¿Serena?

Alguien se ha encargado de expandir entre la sociedad moderna la idea de que la equidistancia es un valor en sí misma, de tal forma que desde hace años vivimos víctimas de esa falacia.

Porque es evidente que la equidistancia es una falacia creada en las retortas de la mala conciencia que pretende colar su basura, como si entre el bien y el mal, lo mejor fuese estar en el medio, a igual distancia. No, cariño; a igual distancia solo están los chimpancés, y no todos.

Estos últimos días han sucedido dos episodios en el mundo del deporte a los que se trató de aplicar la equidistancia.

Uno es el cabreo de la tenista Serena Williams _ que tiene de todo, menos de serena _, y el otro, la salvajada del motorista Romano Fenati, intentando frenar a un compañero cuando circulan a doscientos km/hora.

Salvo que ahora nos descubran aspectos desconocidos que alteren la esencia de ambas conductas _ la picadura de una velutina, o algo así _, en ninguno de los dos casos hay equidistancia que valga, porque se trata de dos faltas muy graves, rayanas con el delito y en cualquier caso, muy alejadas de la ejemplaridad exigible a personajes públicos tan observados como son ellos.

Y si en el caso del motociclista, la condena es casi unánime; en el de la tenista, hay quien intenta reducirlo a un caso de sexismo, tal como argumenta la implicada en su desesperación.

Por muy justa que sea la causa, el fanatismo solo ayuda a aumentar el número de fanáticos y mal le irá a quien se juegue su éxito con él.

Cada día se les da cancha a políticos que basan su discurso en la equidistancia con las leyes para que siempre les quede un ancho pasillo entre su cumplimiento y la desobediencia. Por eso se apuntan a sembrar dudas allí donde encuentran el más mínimo resquicio, pues todo les ayuda a nadar entre dos aguas.

Montón desenchufa

Miércoles, 12 de Septiembre, 2018

Creía haber aprobado con su esfuerzo, hasta que un día descubre que estaba enchufada

Era un partido tan honrado que ninguno de sus miembros había hecho un máster.

La ministra de Sanidad, que sí lo ha hecho, flojeaba en argumentos de defensa y cada vez que abría la boca crecían las sospechas en su contra. Ya se sabe que una vez que empiezan, a estas cosas les pasa lo que a los amoriños primeiros, que son moi malos de arrincare.

Al final ha dimitido, claro. Es imposible ser ejemplo de nada con un curriculum tan emborronado.

La excusa más llamativa para seguir siendo ministra era decir que ella no pide un trato de favor, y por tanto, si se lo dan, no es su responsabilidad.

No hace falta cursar un máster de Procesal para darse cuenta de que esas palabras certifican la existencia de irregularidades, pues aunque usted no las solicite, o es tonta del hipocondrio, o ha tenido que notarlo: “Empezaron a ponerme nueves y dieces, y yo no sabía de dónde venía todo aquello…” ¿Qué será peor, el enchufe, o no enterarte de que estás enchufada?

Tampoco fue inteligente repetir en salmodia eso de que “No todos somos iguales”, y no porque el máster se realiza cuando ella es portavoz de Igualdad, sino porque no aclaraba su situación académica y añadía un punto enrabietado que no le favorecía un pelo.

Caída Cifuentes, no era concebible reducir todo a un cambio de cromos entre el PP y el PSOE, porque lo que tiene apariencia de ser un proceso de limpieza podría convertirse en un lodazal mayor del que procede.

Ahí sí acertaba la exministra. Cada caso es distinto y no deben ser objeto de trueque.

Sánchez va camino de su tercer gobierno en cuatro meses. No es ningún récord porque en España ya se ha visto de todo en gabinetes relámpago, pero la marca promete.

Planes quinquenales

Martes, 11 de Septiembre, 2018

Entrada a un gulag, con su estrellita, como la estelada

Lleva cien días sobre moqueta pública y reclama doce años para quedarse en ella, como diciendo, lo tengo todo calculado, sé qué hacer cada día de mi vida y ustedes me van a adorar dándome tres mayorías consecutivas.

¿Cómo las quiere el señor, absolutas, o trufadas de esperpentos a las ricas hierbas?

Doce años son dos planes quinquenales y casi la mitad de otro. En la URSS hubo trece, desde 1928 a 1991. El Partido Comunista podía establecer planes quinquenales o lo que le diese la gana, porque no tenía urnas de por medio.

Qué maravilla. Toda la oposición repartida en los gulag y Solzhenitsyn todavía tomando apuntes para poder explicar a Occidente qué es un gulag y cómo se las gastan en ellos estos revolucionarios tan simpáticos que nos han caído encima durante 70 años. Y para dictaduras, la URSS.

Sánchez es más modesto. En el 2030, vencido y derrotado el capitalismo… dejará que gobierne la derecha para que lo arregle todo otra vez y así sucesivamente.

Porque, vamos a ver. ¿Qué chorrada es ésa del 2030? ¿Un Plan Pons belleza en doce años que nos va a poner guapos de pies a cabeza? Pues entonces, a ver cómo se explica que con tanta maravilla se acabe todo en ese año y nos entreguemos a la oposición como gilipollas.

Lo del 2030 tiene truco. El hombre quiere decir que no le pidamos resultados hasta ese año, lo cual es la versión política del famoso engañabobos de esos taberneros que cuelgan en sus establecimientos un aviso en el que se lee “Hoy no se fía, mañana sí”.

De momento, gracias a su socio de cuchipandas; sí, hombre, el del palacete, ya han expulsado de los medios públicos a todos los que pudiesen ponerle peros a sus planes quinquenales. De momento no los mandan al gulag, pero todo se andará.

El golpismo en casa

Lunes, 10 de Septiembre, 2018

A Dios rogando y con el lazo dando

Joaquín Torra, un tipo que nace un 28 de diciembre y que por lo tanto está acostumbrado a las inocentadas, amenaza con que se tomará la república por la mano, si el Gobierno no negocia, es decir, si el Gobierno no claudica, porque en su planteamiento no cabe esa palabra, salvo si es sinónimo de recibir prebendas de un presidente flojo, inane y desnortado.

Hasta ahora se venía repitiendo como axioma que el independentismo catalán, fracasado a lo largo de toda su historia, se hacía fuerte cuando los gobiernos españoles eran débiles, o atravesaban serias dificultades.

Ahora también, claro, no solo porque el Gobierno es débil hasta donde pone Portugal, sino porque es Gobierno ¡gracias a que lo apoyan los golpistas! ¡Tócate el escroto, Flor de Loto!

Y a su lado aparecen otros señores que ya se jactan de estar cogobernando y cuya idea de la unidad de España deja mucho que desear, como lo demuestran en cada oportunidad que tienen.

Dicen algunos optimistas que en los próximos días Sánchez puede hacer gala de su amor a la Constitución y a España. ¿Pero ustedes están bien de la cabeza? ¡Qué demostración ni qué niño muerto!

El tocayo del presidente por parte de apellido, el que dice ser y llamarse Fernando Sánchez Dragó, que está como las maracas de Machín en Dos gardenias, dice que al presidente le quedan 48 horas _ bueno, ya son menos _, para aplicar el 155 con toda suerte de competencias, “si quiere pintar algo en el futuro”.

Admirado amigo de Gárgoris y Habidis, abandone usted toda esperanza, pues su tocayo no ha venido para servir a ninguna de esas altas ideas que usted expone. Para lo que ha venido no lo sabe ni él. Si le sale bien será de chiripa, de modo que prepárese a vivir una semana plena de emociones. Eso está garantizado.