Archivo de Julio, 2017

Blesa

Jueves, 20 de Julio, 2017

Oír, ejecutar

Segundos después de divulgarse el flash “Hallan muerto a Miguel Blesa” _ 10,37 horas de la mañana de ayer _, ya se podían leer entre los comentarios de los medios las dudas que los respectivos firmantes tenían sobre la posibilidad de que fuese un suicidio, inclinándose por opinar _ a lo mejor, a trescientos kilómetros de distancia _, que aquello pintaba a asesinato.

No hace falta ser acérrimo seguidor de CSI Las Vegas para saber que hoy, en las circunstancias que rodean la muerte de Blesa, no existe prácticamente ninguna posibilidad de disimular un asesinato, haciéndolo pasar por suicidio. Eso no quiere decir que sea imposible, sino muy difícil, y en el caso de Blesa, más.

Pero el caso es sacar la lengua a pacer, y cuanto antes, mejor, porque después viene la confirmación del suicidio y se nos acabó la posibilidad de jugar a conspiradores en la red.

Por supuesto, al lado de las alusiones a una trama asesina que borra del mapa a un hombre “que sabía mucho” _ cuidado los eruditos _, ayer se prodigaron también toda suerte de improperios contra el difunto al ritmo de “uno menos”, “se lo merecía”, “me alegro un montón” y otros por el estilo que dejan la categoría humana de sus firmantes a la altura de Vito Corleone, es decir, baja. Estos días seguirá la tendencia, ya lo verán.

No ha sido Miguel Blesa un hombre cuyo paso por este mundo suscite floridos panegíricos, ni encomiásticas semblanzas. Nadie los reclama. Posiblemente ni él mismo, porque en la última actitud que adopta ante la vida está su vergüenza y su condena.

Frente a la pena de muerte de los asesinos más rancios, el pueblo se inclinaba por la clemencia y por organizar campañas en pro del indulto sin mirar la ristra de delitos que hubiese podido cometer el condenado. Es un comportamiento digno y humano. Lo otro, ya decimos, es propio de matones y piratas.

La pena de Pere

Miércoles, 19 de Julio, 2017

¿Policía al servicio de la ilegalidad?

Se llama Pere Soler i Campins, y dicen que lo han nombrado jefe de los Mossos d´Esquadra, no porque haya hecho méritos sobrados en el cumplimiento del deber como concejal de Tarrasa, ni se haya distinguido por su excelencia policial, ni por el brillante desempeño de las responsabilidades propias de los servicios penitenciarios de donde procede, sino porque es más independentista que Robinson Crusoe.

Si su antecesor en el cargo, el señor Batlle, se caracterizó por considerar que la policía debía mantenerse neutral, teniendo como única referencia el marco de la ley, todo hace suponer que a este Soler la ley se la trae floja y pendulante. Nos referimos a su ética, claro.

Cuando se quiere dar un golpe, lo que menos falta hace es gente de ley. Es mucho mejor rodearse de matones, hampones y ladrones. Tipos que no se pasen el día leyendo el articulado para saber hasta dónde cumplen con su deber, y cuándo se pasan a la banda de Lucky Luciano.

Es preferible que sean del corte de Soler, ilegales por definición y golpistas por devoción. Así no hace falta explicarles de qué va la movida.

Entre sus méritos más destacables figura el hecho de llamar zombies a los españoles y decir que siente gran pena por ellos. Este señor ha tenido que nacer en algún planeta enano y ser trasplantado después en Tarrasa, porque si ni siquiera sabe de dónde le viene el carné de identidad, ni la ciudadanía, ni el cargo, ni la moneda, ni el idioma, ni nada de nada, está claro que lo suyo no es de este mundo.

Un único mensaje para el flamante jefe. Ahórrese la pena que dice sentir por sus compatriotas españoles y cuídese de que no sea a la inversa, porque con la ley en la mano, hoy es usted carne de presidio.

Ya sabemos que la legalidad y usted son como el agua y el aceite, pero no suelen ser de la misma opinión los jueces.

La seda y las monas

Martes, 18 de Julio, 2017

Vanos intentos

Resulta difícil imaginar una razón por la cual un venezolano quisiese perpetuar a Maduro como Meritissimus cun laude, pero la hay. Es la vulgar y pedestre pasta gansa.

Maduro no gobierna, no sabe. Prueba de ello es que tiene el país hecho unos zorros siendo el mismo territorio que hace cuarenta años tenía el mayor atractivo para la emigración, la gallega, por ejemplo. Pero lo que sí sabe es cómo conseguir adeptos, ya sean internos o externos. Comprándolos.

Este fin de semana tuve ocasión de charlar con un español residente en Caracas que por razones de trabajo está muy cerca de los casos desesperados en la colonia española. Su testimonio es demoledor y deja sin argumentos a todos los que brujulean en sus opiniones sobre el chavismo.

Cada día es más normal encontrar familias que están pasando hambre, en las cuales los padres reducen sus raciones para que puedan comer los hijos. Eso no es ninguna opinión, sino el relato directo de alguien que lo vive día a día, porque es la razón de su presencia allí.

“Algunos ni siquiera saben que les podemos prestar ayuda”, me dice para expresar hasta donde llega su desgracia.

Maduro ha ampliado la zona donde ejercer la ayuda humanitaria, y aunque bien es cierto que él nunca se llevaría el cien por cien de la culpa, también lo es que mediante su política lo único que ha logrado es agravar el problema y llevarlo a una situación irreversible y catastrófica.

No es ideología, es el hambre, imbécil.

En Cataluña también pringan a los medios para que presenten el referéndum como un acontecimiento planetario sin parangón, pero no es suficiente. A ambos les pasa lo que a la mona. Por mucha seda que le pongas, mona se queda. Maduro y Puigdemont quieren ser Miss comprando jurados, pero no hay manera. Llega el psicotécnico y no lo pasan, porque eso sí, guapos lo son a rabiar.

Lo tóxico

Lunes, 17 de Julio, 2017

Típica imagen tóxica

En 2008 se hablaba de los activos tóxicos. Hoy la expresión ha triunfado y tenemos la toxicidad hasta en la sopa. Es como si al castellano le faltasen palabras, o hubiésemos caído fascinados ante una que es esdrújula y con equis a la vez. El no va más.

Este fin de semana tropiezo con ella cuatro o cinco veces, lo cual quiere decir que si no la empleas es que estás fuera de la onda.

Descubro que existen jefes tóxicos, que son aquellos bajo cuyo mando los empleados se sienten muy molestos y que hace años se denominaban tiranos. Que hay novios tóxicos, que en líneas generales antes eran solo celosos, y padres tóxicos, antes conocidos también como maltratadores.

Básicamente hemos reducido adjetivos para englobarlos en esa nueva categoría acorde con los tiempos. Un tipo tóxico daña al medio ambiente o a sus ocupantes. Es como un vertido realizado a cielo abierto. Da igual los componentes que lleve.

Si se trata de ahorrar, estoy de acuerdo. Los futbolistas dejarán de ser tuercebotas y los llamaremos directamente tóxicos, como a los malos políticos, a los alumnos o a los chapuzas. Todos tóxicos como el amianto.

La que más que llamó la atención fue Irene Montero, que en una entrevista sobre el enamoramiento y su manera de entenderlo, vino a decir que el amor romántico es opresor, patriarcal y tóxico, aunque vete tú a saber qué entiende ella por romanticismo y por lo demás.

Como las entrevistas están para eso, para que las interpretemos, en ésta de Irene se ve la alargada sombra de Pablo con solo asomarse, y podría añadirse que en este caso, detrás de una gran mujer hay también un gran hombre.

Un hombre que procura regar de productos tóxicos allá por donde pasa, para que lo reclamemos como al detergente de los años 60, aquél que lavaba limpio, limpísimo.

Carrera de cabestros

Domingo, 16 de Julio, 2017

Los consejeros catalanes caídos por Dios y por la patria son los representantes de la duda metódica descartiana y de un buen número de paisanos que no lo ven claro. Sumados a los que lo ven negro, hacen mayoría.

Queda fuera de esa suma el monolítico gobierno de Puig el del Monte, que ése sí lo ve blanco y está dispuesto a ir con los cuernos por delante, la testuz baja, los ojos cerrados, el hocico humeante y la lengua fuera de tanto galopar.

Ha tenido que ir cortando cabezas _ nacionalistas, ¡eh! _ para conseguir unos cabestros dispuestos a convertirse en kamikazes, como los que exige de entre sus soldados el enloquecido general Tojo cuando Japón ya era carne de derrota al final de la II Gran Guerra. A Tojo no le sirven de nada y a Puig el del Monte tampoco le servirán, salvo para verlos saltar por los aires hechos añicos.

Los consejeros recién nombrados bien merecen que se les dote de un casco guerrero donde se pinte con tinta indeleble “Nasío pa morí” y luego se les eche a correr.

Frente a la manada que trota con afán de empitone, está Rajoy oyendo a quienes le recomiendan la mejor manera de recibirlos.

Unos optan por que se vista de toro bravo y con los que se apunten, corra a su encuentro para detenerlos en una especie de Navas de Tolosa. Es lo que se denomina choque de trenes, y no parece ser del máximo agrado del presidente.

Otros lo ven más en plan muralla de Lugo. Dejarlos correr hasta que ellos mismos se encuentren con la dura realidad y se descuernen contra ella.

También podría repetir el Don Tancredo que a veces le sale genial. El tío subido a la plataforma y los cabestros preguntándose dónde está hasta el infinito. Ésa es buena, aunque no será la elegida. Rajoy esperará tranquilo a que entren en la plaza, y una vez allí, les abrirá los chiqueros para que entren mansamente.

Jugando con la E

Sábado, 15 de Julio, 2017

Hermosa propuesta

Esa oferta política de Sánchez a los independentistas que propone “el reconocimiento de las aspiraciones nacionales de Cataluña” suena a hueco, a que le haces toc toc y responde lo mismo.

Suena a naranjas de la China, a un jamón con chorreras, o a aquellos limones salvajes de los mares del sur que utilizaba un desodorante en su publicidad para tomarnos el pelo sobre sus poderes refrescantes.

Suena a desigualdad. Suena a españoles de primera, que supuestamente serían los catalanes; de segunda, que serían aquéllos con facilidad para acreditar pronto otra nacionalidad que los pusiese en línea de salida para ser tan de primera como los catalanes, y de tercera, que serían todos los demás, a los que les costaría más trabajo acreditarla _ no sé por qué _, pero que finalmente accederían también al mismo estatus, como ya ocurrió en la creación del Estado de las Autonomías. Y una vez ahí, vuelta a empezar, porque los independentistas catalanes dirían que España nos roba.

Suena a inútil, porque los independentistas catalanes, por su propia definición nominativa, no aspiran a nada de lo que dice Sánchez, sino a largarse, a hacer mutis por el foro, a romper amarras, a romperse ellos y a armar la de Dios es Cristo, aunque Sánchez los reconozca como los más guapos del hemisferio norte y les obsequie con un bono descuento para usar en una cadena de peluquerías.

Entre que lo discuten y lo presentan, es decir, este fin de semana, añádase a la lista de efectos desastrosos, el insulto que supondrá para todos los que, habiéndose afiliado o no, pensaron en algún momento que el partido le daba importancia a la S, a la O y a la E, pues detrás de cada una de esas iniciales estaba el ideario con el que hacer política, y no el papel mascado para hacer pelotitas dispuestas para ser lanzadas soplando por la carcasa de un boli Bic transparente.

Infantes maduros

Viernes, 14 de Julio, 2017

En defensa de sus ideas

No solo es porque los pillen cada dos por tres jugando al Candy Crush en el Congreso, que también, sino por otros muchos síntomas visibles o no, se puede afirmar sin riesgo de error que la política se está infantilizando al mismo ritmo que lo hace la sociedad, y de ese curioso fenómeno, inédito en la historia humana, se derivan consecuencias positivas, negativas y neutras.

No vamos a hacer cita de todas ellas porque no caben, pero sí de algunas que están más de moda. Por ejemplo, entrar en un pleno con unas pancartas que pongan “Leopoldo asesino” es una actitud profundamente infantil, cercana al berrinche y a la pataleta que los niños utilizan cuando se ven desasistidos de razón en sus planteamientos, pero aún así se resisten a verse derrotados ante sus mayores.

¡Ah! ¿Sí? Pues ahora verás. Y se retuercen por el suelo en giros que inspiraron algunas escenas de El exorcista.

La indumentaria de rastas, tocados y coletas es otro rasgo notablemente infantil _no prejuzgamos si bueno o malo _, que se asimila a ese momento que todo niño ha tenido diciéndole a la madre: “Pues cuando sea mayor vestiré como me dé la gana”. Bueno, pues ese momento ha llegado, pero como sigue siendo niño, lo hace.

Más bien lo hacía, porque como la maternidad actual también está infantilizada, es posible que no se desarrolle la escena, “no se vaya a traumatizar la criatura”.

Otro rasgo infantil, propio de las tiernas edades, es el espíritu de la contradicción y el afán de notoriedad. El niño tiende a decir Jo! cuando se le anuncia el plato del día, el plan del fin de semana o la película elegida para ver juntos. Ese Jo! no es una crítica en sí misma al plato, ni al plan, ni al film, sino un rechazo a pensar igual que los demás.

Por eso, si ven que algunos votan a favor de Maduro y en contra de Blanco, no le den importancia. Son cosas de niños.

Política de trasiego

Jueves, 13 de Julio, 2017

Difama, que algo queda (Los de la CUP, ayer)

Creen que con su voto en contra, Maduro deja de ser un dictador, la muerte de Miguel Ángel Blanco no será un sanguinario asesinato o el referéndum catalán perderá su condición de ilegal.

Lo creen y lo practican con un desparpajo pasmoso porque han decidido instalarse en un terreno melifluo y evanescente que les permita adherir _ a ellos y solo a ellos _, pósit amarillos con la palabra delito sobre lo que les dé la gana.

Lo legislado _ desde la Constitución, al Código Civil, pasando por el código de barras _, son papeles mojados dignos de rechifla si contradicen sus criterios, aunque también pueden ser monumentos jurídicos incuestionables si les favorecen.

El método se reduce a tener una caradura impasible, vulgo morro, pero siendo condescendientes con el diccionario podríamos denominarla política de trasiego. Leopoldo López pasa a ser el agresor y Maduro el agredido; Miguél Ángel López atentaba contra ETA; la Constitución está mal hecha porque en vez de procurar la unión de las tierras de España debería facilitar su destrucción, y la chica que se baja a mear del autobús no es una guarra, sino la viva imagen de la libertad de expresión renal.

El trasiego es fundamental en la nueva política porque de esa forma, siempre que te pillen en un delito podrás argüir que en tu código no lo es; como por ejemplo en el caso de los concejales madrileños, en el de Bódalo, o en todo lo relacionado con Maduro y el referéndum.

La base para un completo éxito del trasiego es repetir una y otra vez la misma impostura, porque un pueblo poco dado a la lectura de los clásicos, puede llegar a pensar que sí , que el delito está en la parte contraria

Por eso es conveniente aclarar que la chica que mea debe ser multada, no todos los que esperaron a encontrar un urinario adecuado.

Alcaldesas a todo ritmo

Miércoles, 12 de Julio, 2017

No pasa un día por ellas

Los hay que no aciertan ni cuando rectifican y en ésas están nuestras alcaldesas más pocholas. Menos mal que las ciudades parece que andan solas, porque si fuese por lo que ponen de su parte algunos de los que las rigen, era como para echarles el cierre e irse directamente al campo, pero no a uno cualquiera, sino a uno sin municipio. Andan escasitos, pero alguno habrá.

No sé a ustedes, pero a menda, Carmena y Colau, Colau y Carmena, me sugieren cualquier cosa menos que sean una autoridad. Incluso a veces hasta las veo guapas, pero de autoridad, nada de nada, ni raspas, ni hablar del peluquín. Cero.

Por aquello de no hacer distingos, al ver a cualquiera de las dos me pongo a pensar en dibujos animados. Sí, en esos personajes que se estiran y encogen gracias a su condición poco seria. Ésos que si se caen del quinto piso se quedan achaparrados como un acordeón, y si los inflas, vuelan como un globo.

No digo yo que no tengan mérito, porque llevar tanto tiempo en el machito y seguir con la misma inexperiencia del primer día tiene que ser dificilísimo. Pues nada, la carencia de criterio y autoridad es algo que ellas lo bordan y siempre te pueden sorprender con nuevas y divertidas aventuras, como el Coyote y Correcaminos, que aunque desde el principio sepas lo que va a pasar, siempre te intriga descubrir cómo se la va a pegar el primero y cuán rápido va a pasar el segundo por encima de la trampa.

Cuando parece que ya la han hecho, cuando crees que es un nuevo episodio para coleccionar en su dilatado currículum, van y rectifican. Y entonces es cuando se superan y tienes que multiplicar por dos o tres todo aquello de malo que pensabas sobre ellas.

Como pueden ver, no nos referimos a nada concreto. Da igual. Hoy es un asunto y mañana el que esté en el orden del día. Y lo peor es que cuando acierten, también nos van a sorprender.

Violencia trasatlántica

Martes, 11 de Julio, 2017

Bódalo haciendo esfuerzos por salir con Maduro

A Monedero no le gusta que Leopoldo López esté fuera de la cárcel, que es donde debería quedarse para siempre con el resto de presos políticos, como hacen en todas las dictaduras que se precien. Mucho gulag, mucha cárcel y mucho amén con la cabeza.

Aunque esté en arresto domiciliario, Leopoldo sigue animando a deshacerse del régimen y eso le espanta a don Juan Carlos. ¿Qué sería de él y de su biografía si Maduro quedase para la historia como un vulgar sátrapa? Vaya entrenando, porque caiga o no, quedará igual.

La actual Venezuela es una dictadura de libro con concesiones a la voluntad popular siempre y cuando no ponga en peligro la propia dictadura, y eso le encanta a Monedero. Tanto, que cualquier reacción de violencia en contra le produce sarpullido y se pone muy digno.

España es una democracia que lucha por consolidarse frente a tipos como Alfon o el inefable Bódalo, o los asaltantes catalanes, o los vascos que tiraban con Parabellum, o los que querían rodear el Congreso, o expulsar a fuego las capillas de la Complutense, o hacer cualquier violencia donde viesen convivencia.

Curiosamente, a todos ellos les ha prestado su apoyo, su solidaridad y su justificación este pollo de exquisito comportamiento en las calles de Caracas, donde el ciudadano debe pasear al mismo tiempo que lanza alabanzas a su Gobierno por preocuparse tanto por su salud, ya que lo mantiene alejado de grasas, de colesterol y de toda clase de lípidos gracias al desabastecimiento. Aunque también sea de pan, de medicinas y de papel higiénico.

A estas alturas no van a sorprendernos las opiniones políticas de Monedero, ni su concepto de violencia, ni nada relacionado con el bien común mediante Hacienda.

Lo que sí sorprende es que todavía alguien le aplauda y se lo ría.