Archivo de Junio, 2017

España degradada

Martes, 20 de Junio, 2017

Degradación de Whitelocke con ofrecimiento de pistola para el suicidio

Nadie en la historia se había propuesto rebajar a España de categoría hasta que llegó Sánchez. Bueno, lo habían intentado nuestros enemigos exteriores, pero desde dentro es la primera vez.

Es una suerte que todavía queden en el PSOE opiniones como la de Alfonso Guerra, sin miedo a contradecir la voz pazguata de su nuevo líder, el general que venció a Susana en la batalla de Guadalete.

Es una suerte para el PSOE y para todos los demás, porque dado el omnímodo y monolítico pensamiento que se anuncia dentro del partido, algunos podrían pensar que se ha secado la rosa y que ha sido sustituida por un cacahuete lobotomizado. No, todavía hay esperanzas.

Como Guerra tiene el culo pelado de socialismo y de leer, cosa que a su nuevo señorito le falta por activa y por pasiva, no le produce empacho rebatirle desde el minuto cero la tontada histórica de la nación de naciones, mientras otros lo aplauden a rabiar sin saber por qué, como al rey desnudo.

_ ¡Bravo, bravo! ¿Cómo no se nos habría ocurrido antes? ¡La plurinacionalidad liofilizada a las finas hierbas sobre cama de gambones deconstruidos!

¿Cuántas naciones hay? Nadie sabe decirlo. El invento es tan milagroso que podría producirlas a voluntad, desde el condado de Treviño al cantón de Cartagena, pasado por el reino de Babia. Naciones por un churro y un churro de naciones.

¿Y todo por contentar a Puigdemont? ¡Pero si a ellos les da igual lo que pase en el condado de Treviño! Ellos quieren su pasta y el rescate permanente. Claro que si por el medio aparece un compañero de viaje con pintas de tonto útil que les pone delante la alfombra roja, pues encantados de haberte destruido.

A los demás, a los que como Guerra miramos la jugada con ojos de plato, el rapaz nos ha rebajado de categoría un 50% y lo celebra.

Dar changüí

Lunes, 19 de Junio, 2017

_Primero los machacamos y después nos dejamos ganar. No se va a notar ni nada.

Han despedido al entrenador de un equipo de alevines por golear 25-0 a su rival. Al descanso ganaban 15-0 y el hombre les dijo que siguieran en esa línea, que era la buena. Total, marcaron otros diez.

En casa recordamos dos episodios similares. Siendo jugadores infantiles de baloncesto, a mí me ganaron en una ocasión 103-3 y a ella, 112-2. Yo estaba muy orgulloso por haber conseguido una de esas tres canastas, pero no hice carrera. Era malo, no me gustaba y me obligaban a jugar. A ella le dolió la derrota y llegó a ser jugadora de Primera División.

¿Qué quiere decir todo esto? Pues no sé. Que no es para tanto. Claro que los niños deben divertirse jugando, pero se divierten igual si meten 25 goles como si los encajan. Lo que no les gusta es dar changüí, ni que se lo den; hacer el paripé o jugar mal a propósito, porque entonces sí los verán como unos chulos y unos prepotentes.

Lo que no les va es que sus padres se entrometan y sean ellos quienes se crean humillados, lanzándose al campo a repartir mamporros. Ésos sí que son los verdaderos cánceres de la actividad deportiva. Mientras te metan 25 goles y no veas que a tu lado hay unos histéricos pensando que su niño ya no podrá ser Católico Romualdo; mientras te los metan y no veas que han cesado al entrenador contrario por no hacerse el flojo, no va a pasar nada. Los niños son pequeños, pero no gilipollas, que es el estado al que los llevamos aprobándolos con suspensos fresita, o dejándoles marcar un gol con un portero cómplice que se tira al lado contrario, porque en realidad ellos son unos mantas de mucho cuidado. Y así, en vez de que lo sepan y hagan por mejorar, llegarán a casa y dirán embobados:

_En el primer tiempo nos ganaron 15-0, pero en el segundo los encerramos en su área y yo marqué un gol cuando el portero salió un momento al servicio.

Pedro Galileo

Domingo, 18 de Junio, 2017

_Veo, veo.
_¿Qué ves?
_Una nación de naciones que empieza por la E.

Si nadie lo impide, y nadie hay con hechuras de hacerlo, el PSOE nos va a bautizar como una nación de naciones, que es una definición palíndroma, sosa y equidistante, pero sobre todo, falsa. Más falsa que el paseo marítimo de Soria.

A Pedro no le importa acertar con la definición. Lo que pretende es agradar y cree que rebajando el tono del conjunto para elevar el de sus partes, lo consigue.

Así, el anterior Estado plurinacional compuesto de regiones y naciones, con el que se conformaban los nacionalistas constituyentes como Bandrés, ha pasado a ser café para todos. Todas son naciones y la propia nación española está a la misma altura que sus partes.

Una consecuencia inmediata de admitir la definición no es el derecho a la autodeterminación de ellas, sino su práctica segregación. ¿Quién se lo va a impedir si las partes disfrutan de la misma consideración que el todo.

Sería algo así como una asociación de independientes sin reglamento común, que para algo son independientes. Y con el agravante de que podrían surgir naciones dentro de las naciones, ya que ésa parece ser condición que se adquiere por arte de birlibirloque, o sea, basta que lo diga Sánchez.

_Somos una nación de naciones de naciones.

Y ya está.

Lo que habrían disfrutado Ortega, Marías, Madariaga y tantos otros invertebrados con la mágica fórmula que va camino de ser aprobada por aclamación, que es lo propio de los grandes descubrimientos como el presente. Somos una nación de naciones, no como Rusia, que es una nación toda ella, desde Kurgan a Vladisvostok.

A ver cómo se lo explicamos a los extraterrestres que están ahí, agazapados; porque ellos todavía no conciben cómo se puede ser una galaxia de galaxias y por eso no bajan a la luz del día.

Ola de calor

Sábado, 17 de Junio, 2017

¡Como se entere la consejera!

Resulta reconfortante leer que la Sanidad valenciana no prohíbe el uso de la palabra niños para referirse a ellos, solamente la desaconseja.

Uf, menudo peso nos quita de encima, porque una consulta a Google me dice que en El Punto Je la he utilizado 1.755 veces, lo cual podía conllevar cárcel, o retirada del permiso de escribir.

Solo la desaconseja y propone como alternativas: infancia, niñez, menores o criaturas, en clara demostración de que no se puede ser más memo, cursi, ignorante y dictador a un tiempo. Memo, mema, se entiende, porque la titular barra titulara del departamento es una señora que para su desgracia no destaca demasiado, ya que se llama Carmen del Montón i Giménez.

Solo a ella se le puede ocurrir que caiga el oprobio sobre la palabra “niños” y que para sustituirla priorice el uso de “criaturas” porque acaba en A. No vamos a repetir hoy argumentos ya expuestos sobre el particular, porque quienes han llegado al poder y se creen legitimados para cambiar el lenguaje, no atienden a razones gramaticales, ortográficas o consuetudinarias, sino que actúan a piñón fijo, anuladas sus facultades cognoscitivas por el dogma y negados a cualquier otra consideración.

Gracias a esa precariedad mental es posible escuchar que la misma señora recomiende decir “curaremos a pacientes” y no “curaremos a los pacientes”; que digamos “personas enfermas” y no “enfermos”, y así una serie de tonterías tan descomunales que nos las creemos porque vienen impresas y en papel oficial, pero que más parecen salidas de Muchachada Nui, de los Max Brothers, o del desierto del Gobi, cuando el sol te reblandece todo lo que es el bulbo raquídeo y comienzas a decir gilipolladas.

Por si esta última fuese la causa del desbarre, no estaría de más que los valencianos derramasen sobre la cabeza de la señora un montón de cubitos de hielo.

Unha perna tapa a outra

Viernes, 16 de Junio, 2017

Campos y Martínez. Cómo se hace una moción de censura

El fracaso de la moción se quiere tapar con el anuncio de una nueva.

Tan grande es su desconfianza de que las urnas acaben por derrotar a Rajoy, que toda la fuerza se le va en fuegos de artificio, números circenses, paseíllos toreros cruzando el hemiciclo, morreos, aplausos, champú y autobuses con la cabra equilibrista por toda España.

En el fondo, una moción de censura sin socios suficientes, sin afán constructivo, con una gran carga de reproches y con poco realismo en las alternativas se convierte en un ejercicio malabar de cara a la galería, aunque lo que de verdad le importa a la galería es que el trabajo político reluzca en otras instancias de menor exposición mediática y de mayor influencia social.

Por eso hay que desconfiar de la eficacia de los caminos elegidos para mudar las caras del poder. Si el votante no cautivo llega a esa conclusión es más por lo bueno que ofrece quien se postula como nuevo, que por lo malo que se le afea al viejo.

Se trata de ilusionar, de mejorar y de crecer, tres verbos que conjuga muy poco quien se acaba de proponer como presidente, cuya mera imagen induce a pensar todo lo contrario. Y es que marea imaginar a ese señor en la Moncloa, como nos recuerda una de sus confluencias.

Es evidente que su especialidad es el espectáculo, lo inmediato y lo mediático. Le ha venido muy bien para situarse en poquísimo tiempo con un poder político increíble, pero considera que puede ser así para siempre. También lo creía Beppe Grillo y hoy, salvo error u omisión, está en caída libre.

Hay dos explicaciones, a cual peor. Una es que el personaje no sepa hacer otra cosa, y entonces se lo acabarán cargando. La segunda es que tenga razón en su estrategia, y entonces será él quien se acabe cargando todo lo que tiene a su alrededor. Es un caso de diván.

El rabo de la ley

Jueves, 15 de Junio, 2017

Todo es toro, hasta el rabo

Curiosamente, la chicha de la segunda jornada no la iba a poner ni el promotor de la moción, ni su presunto censurado, sino un tercero, el PSOE, que por sumar la coincidencia a la necesidad, se presentaba ayer como el eje de simetría axial entre ambos.

No era ajeno a ese protagonismo el mero estreno de Ábalos como portavoz sanchista. Más bien ése era uno de los atractivos, aunque no el más interesante.

Y lo cierto es que sin convertirse en una pieza para enmarcar, por los nervios y algunos titubeos, la prédica de Ábalos fue sobresaliente. Estuvo duro con el Gobierno y con el PP como la ocasión requería y lo hizo con precisión en los hechos y con partidismo en lo opinable. Es decir, todo lo que le cabría esperar, si nos olvidamos de la propia corrupción de su partido y de la abstención a Rajoy de los no sanchistas que ayer se reprodujo.

Entonces le tocó el turno al candidato Iglesias y el portavoz socialista volvió a estar a la altura de las circunstancias para rechazarlo por inviable, inverosímil y precipitado. No dijo letal, pero lo estaba pensando.

Por último, no podía bajar de la tribuna sin referirse a Cataluña y el portavoz se mantuvo en su acierto. Señores, a la ley le pasa lo mismo que al toro, que sigue siendo ley hasta el rabo, y no vale decir qué parte de ella se cumple, cuál se torea y cuál se viola.

En resumen, el debut del maestro Ábalos en el albero de la Carrera de San Jerónimo se saldó con nota alta. Hizo méritos para las dos orejas de Rajoy e Iglesias, y para el rabo de Puigdemont. Otra cosa es que la Presidencia se las conceda.

Para la anécdota quedará uno de los momentos más gloriosos de la moción, cuando Iglesias acusa de chulería a los diputados del PSOE. ¡Iglesias, que es a la chulería lo que el chorizo al cerdo! Pues sí, lo dijo y se sentó tan fresco.

La moción boomerang

Miércoles, 14 de Junio, 2017

Les hemos metido cuatro horas letales

Todo lo que se celebre en el Congreso de acuerdo con la ley es importante. Por eso queda excluido el 23F. Se celebró en el Congreso, pero no respetó la legislación vigente, de ahí que sea conocido como un golpe de Estado.

Si votan los catalanes como aboga Irene, ni se celebraría en el Congreso, ni sería legal, por lo que podríamos hablar de un golpe de Estado doble.

Pero la tronista también se abraza a la Constitución para denunciar lo que no se cumple. De modo que una de cal y dos de arena. Su discurso es tan endeble que dan ganas de leer un libro o de jugar al Candy Crash como hacen un ministro y el alcalde de A Coruña. No les aplaudo el gesto. Su obligación es atender a esta imitadora de Fidel Castro, así consuma ella ocho horas dándole a la húmeda, así seas tú un invitado.

Quienes pueden pasar del tostón somos los demás, especialmente a partir del segundo cuarto de hora de verborrea, cuando se han perdido las esperanzas de asistir a una sesión parlamentaria de altura y cunde la sensación de que los novios han sabido aprovechar el reglamento para darse el gustazo de convertir en noticia lo que no pasa de ser un mitin panfletario.

Largo y tedioso mitin de lugares comunes, corrupciones ya sabidas, infinitos reproches y nulas aportaciones, de vanidades a caño libre y de pérdidas de tiempo, donde todo está calculado, desde lo que ha de durar la tortura, hasta cuándo hay que aplaudir. Es el guateque de los pipiolos y la tabarra del Candy Crash. Es la moción boomerang porque quien la lanza, también la recibe en los morros: “Podemos creció al albur de la crisis y se desinfla cuando la economía mejora”.

¡Ah! ¿Pero las acusaciones de Irene no son verdad? Las que de verdad lo son, ya han sido publicadas y para ese viaje bastaba Google.

Pepe Hucha

Martes, 13 de Junio, 2017

Jugadoras de la selección nacional de baloncesto de Qatar

Algunos foros futbolísticos se refieren a Guardiola como Pepe Hucha. Quien así lo bautiza tuvo que investigar la etimología de su apellido para llegar a esa conclusión, porque efectivamente, una guardiola era una bolsa donde guardar el dinero, o sea, una especie de alcancía.

En ese sentido, Pepe Hucha ni siquiera es irónico, sino una simple traducción, como si a Liz Taylor la llamásemos Sabela Sastre.

Bien, pues el chico éste de la hucha, cuyo sentido del ahorro guarde Dios y lo acreciente, dijo el pasado domingo unas babosadas impresionantes que ignoramos si proceden directamente de su caletre o fueron inspiradas por algunos de los patriarcas de la independencia catalana que lo rodeaban, o sea, la pandilla basura que en base a extrañas florituras del lenguaje, cinco mentiras mal aderezadas y un morro que se lo pisan, trata de quedarse con las guardiolas de todos.

Eso de amar la tierra hasta decir basta puede dar unos resultados bárbaros, especialmente si tienes enfrente a unas víctimas que les ríen las gracias, les bailan el agua y apoyan el expolio, como es el caso.

Guardiola es todo un personaje del mundo balompédico, pero eso no le debería facultar para impartir pedestres lecciones de Derecho Internacional, prueba de lo cual ha sido el bochorno del pasado domingo y el ridículo en el que se ha puesto a la vista de todo mundo, especialmente cuando le dio por comparar a España con Qatar, un país donde la mujer se mantiene en nuestros niveles medievales. El hombre provocó más de una trombosis por vergüenza ajena. Lo mismo pasaría si lo ponen a hablar sobre la lírica malgache o el derecho consuetudinario caribeño. A quién se le ocurre.

Tendría que haberle contestado Sergio Ramos, y estamos seguros que le daría un buen revolcón ideológico, político y jurídico.

Ignacio, ferrolano

Lunes, 12 de Junio, 2017

Una foto imposible en Ferrol

Se han escrito tantas y tan hermosas reflexiones sobre el ejemplo de Ignacio Echeverría que no me consideraba capaz de competir ni en belleza, ni en originalidad con las alabanzas ya publicadas sobre el héroe del monopatín.

Aún así, cada día desde que se confirma su muerte y durante esos minutos en los que se decide el contenido de la columna siguiente, el nombre de Ignacio sobrevoló alrededor como la opción inexcusable del día, pero ¿qué decir de él que no estuviese ya negro sobre blanco?

Ayer fue su entierro en Las Rozas y al lado de los preparativos de los actos fúnebres, los lectores conocían la miserable reacción del alcalde de Ferrol, un tipo que dice llamarse Jorge Juan Suárez, que ha escatimado el reconocimiento de la ciudad a Ignacio, pese a haber nacido allí. En ese momento descubrí que faltaban, no una, sino miles de columnas por escribir sobre tan llorado muchacho.

Ignacio ha dado a Ferrol más lustre y prestigio internacional que el que Jorge Juan Suárez puede concebir en su corto y raquítico cerebro. Ignacio y él son dos polos opuestos que sirven para ilustrar la luz de la sabiduría y las penumbras más siniestras de la ignorancia humana.

Habla el alcalde de la poca vinculación que Ignacio ha podido tener en vida con Ferrol, y es en ese discurso mezquino, paleto e indigno, donde la autoridad municipal demuestra lo ancho que le queda el cargo que ocupa. Si hay muchos ferrolanos que piensan como él, aviados vamos para construir un futuro de paz y entendimiento.

¿Cuál es el mensaje oculto de este lamentable personaje? ¿Hay que aplaudir a los navajeros yihadistas? ¿Para ser ferrolano no basta con nacer allí? ¿Fuera de Podemos no hay salvación? ¿Nos fastidia el ejemplo individual frente a la masa aborregada? ¿Se puede llegar a una alcaldía siendo un auténtico desalmado? Quizá haya un poco de todo.

Hace 85 años

Domingo, 11 de Junio, 2017

Los campeones de 1932

En opinión de Azaña, “para que la autonomía no sea una broma y la región pueda subsistir”, se necesita que los ingresos cedidos sean mayores que los gastos de los servicios traspasados. Está hablando en 1932 y tiene la vista puesta en el Estatuto catalán, que se plantea como un auténtico disparate de financiación y objetivos.

El fin es separarse de la República y la financiación, que corra a cargo de aquélla, o como se dice entonces, que las provincias fieles a la unidad nacional mantengan a las secesionistas, porque el modelo catalán iba a ser seguido por las Vascongadas _ eso del País Vasco todavía no se estilaba_, y por Galicia.

No hacía falta ser Azaña para ver que se estaba construyendo un monstruo inviable que acabaría por tragarse a sí mismo por encima de cualquier otra consideración y así el Estatuto se ganó el repudio de todos lo que se veían obligados a participar en una subvención forzada sin ningún beneficio y todos los perjuicios.

Siempre quedaban en el camino tontos útiles que planteaban la cuestión entre la libertad de decisión de los catalanes y la España monolítica, entre nacionalismos y Estado, entre la una, grande y libre de Onésimo Redondo y la rica diversidad de las tierras españolas.

Bobadas. La pela era la pela y en ella radicaba el quid de la cuestión, porque si fuera al revés, si Azaña les dijese a los administrados no catalanes que el Estatuto les iba a liberar de impuestos o a proporcionar mayores presupuestos para sus necesidades, ese articulado ya estaría vigente desde 1932 y se habría buscado su encaje legal con cincel y escoplo.

Han pasado 85 años y estamos en el mismo punto. Con los nacionalistas, el dinero, el derecho a decidir, la ley y los tontos útiles casi en idéntica posición que entonces.

Incluso el campeón de Liga de ese año también fue el Madrid.