Archivo de Marzo, 2017

El gobernador enamorado

Sábado, 11 de Marzo, 2017

Lorenzo García Vidal en su época como gobernador de Lugo

Las gentes de Loureiro y Cotobade saben quién es el joven enamorado de Florentina y las dificultades familiares con las que tropieza su amor, de forma determinante desde que se pone de manifiesto el embarazo de la muchacha.

Hoy no estamos en condiciones de asegurar si la oposición al idilio surge de su propia familia, como se dice; de la del novio, como parece, o de ambas.

Hora es de decir que el chico de la historia, como recoge Carlos Gabriel Fernández en sus 50 lugares mágicos de Galicia, es Lorenzo García Vidal, al que seguiremos en su dilatada biografía.

Antes de seguir, cabe objetar que existe una dificultad cronológica para encajar los acontecimientos, especialmente si damos por buena la fecha de la lápida, 1857, y admitimos que Florentina tenga 23 años en el momento de su muerte, puesto que Lorenzo nace en Loureiro el 20 de febrero de 1847, tan solo diez años antes.

Salvemos el anacronismo amparándonos en la escasa precisión del epigrafista si la lápida se levanta allí muchos años después de cuando sucede la tragedia de Florentina.

Lorenzo es hijo de Carlos García Vidal y Josefa Vidal Justo. Hace los primeros estudios en Loureiro y es entonces cuando inicia su secreta relación con la joven, antes de mudarse a Pontevedra, en cuyo instituto completa el bachillerato con una nota de sobresaliente el año 1866.

Sigue la carrera de Leyes en Santiago y se licencia solo cuatro años más tarde para regresar a Loureiro y ejercer allí la abogacía en paralelo a su incipiente actividad política, que arranca en 1872, cuando ocupa la alcaldía de Cotobade.

Lorenzo también es escribano de Ponte Caldelas, diputado provincial y abogado de beneficencia, antes de que el 6 de marzo de 1899 lo nombren gobernador civil de Lugo.

La lápida de Florentina

Viernes, 10 de Marzo, 2017

Homenaje pétreo a Florentina

(Foto:  Xoán Arco da Vella)

Ésta es una apasionante historia, digna de ser leyenda, pero sucede tan real como la vida misma. Si no han oído hablar de ella, no se preocupen; apenas se ha divulgado fuera de la parroquia donde ocurre.

Hace cosa de dos semanas, y por razones criminales, buscaba fotografías, o pistas sobre la existencia de un molino en Sacos (Cotobade) de nombre Chamadoiro. Como siempre que tal ocurre, además de las dos fuentes más accesibles e inmediatas, la GEG y el archivo del Diario de Pontevedra, recurro a la colección de Xoan Arco da Vella, que es un hombre que patea, escudriña y fotografía debajo de cada piedra en esa zona y en casi toda Galicia.

Y tras las huellas de una muerte aparece otra, haciendo bueno el principio picassiano según el cual no se busca, sino que se encuentra.

Como la ignorancia es la madre del asombro, en las fotos de Xoan Arco da Vella descubro con la boca abierta la existencia de una lápida en el exterior de la iglesia de Santiago de Loureiro, al sur de Cotobade, que atrapa mi interés con fuerza irresistible.

Está fechada en 1857 _ anteayer, como quien dice _, y reza así: “De la prenda más querida yacen aquí los despojos y no se contienen los ojos de llorar a Florentina García, joven desconsolada que a los 23 años de edad pasó a la eternidad. El día primero de vida fue el postrero de esta joya malograda”.

La historia que se cuenta de la desconsolada Florentina es la de unos amores de juventud y un embarazo del que sus padres se avergüenzan. Añádase separación de los jóvenes amantes, parto y temprana muerte.

Los habitantes de la parroquia de Loureiro aprenden de memoria los versos de Florentina y mantienen la historia con mayor o menor detalle, pero a su lado discurre en silencio la identidad del protagonista que mañana descubriremos.

Precio Fijo en borregas

Jueves, 9 de Marzo, 2017

Parecer lo parecen

Para la falsificación de moneda abundaba un molde y un troquel, aunque hubo una época anterior que ni eso.

Si en las primeras décadas del XX usted oye hablar de borregas es probable que no se estén refiriendo a ningún animal, sino a monedas de latón cubiertas de una capa de pintura gualda con apariencia áurea. Lobos con piel de oveja, o borregas.

El 7 de abril de 1912 es feria en Castroverde y cuando los de Bolaño, Pena, Serés y Montecubeiro inician la retirada, se dan de bruces con Luisiño, un rapaz que sentado a la vera del camino llora magdalénico y borbotónico.

Le preguntan qué le pasa y Luisiño, que tiene cara de pillo, pero la disimula con el llanto, explica:

_Foi o demo que me tentou. Eu servía na casa dun abade e o crego gardaba nunha ola de barro unha morea de moedas de ouro relucintes coma Lourenzo. Collinas e agora andan os civís detrás miña. Quen me dera verme libre destas moedas que van ser a miña perdición!

De entre los feriantes surge un individuo bien trajeado que le pide a Luisiño le muestre las monedas. Así lo hace y el pájaro se asombra de su calidad y valor, tal como si viniese de trabajar veinte años en las minas de Eureka, en Nevada.

_Douche dous duros por cada unha delas.

_Un intre _ le interrumpe uno de los reunidos _. Nós estabamos antes e ademais… eu doulle tres duros por peza.

_Eu quero cinco moedas!

_Eu, seis!

Alguien corre a casa del alcalde para pedirle prestadas hasta cien o doscientas pesetas. Aquello no parece tener fin, porque una vez despachadas las borregas iniciales, por arte de magia aparecen otras en los bolsillos de Luisiño. Que nadie se quede sin ellas.

Y si a tres duros vende las primeras, a tres venderá las últimas. Que nadie diga que el chaval no es honrado y que en su negocio no mantiene el cartel del Precio Fijo.

Muy pocas veces pasa

Miércoles, 8 de Marzo, 2017

La Pepita Reyes de los Álvarez Quintero es coetánea de la lucense

A los timadores se les concede un plus de ingenio del que carecen los ladrones, a no ser que pertenezcan a la prestigiosa cofradía del guante blanco.

La novedad es que hoy el gremio de timadores actúa con las cartas marcadas, es decir, desde instancias oficiales y con dinero público, y a eso nadie le da valor, sino espanto.

En toda Galicia hubo timadores de gran altura y timados superlativos por creerse más listos que Luis Candelas.

Esto le pasó a la lucense Pepita Reyes, de igual nombre que la protagonista de los Álvarez Quintero. Allá por 1903, Pepita vive en la calle San Antonio de Vigo dedicada a la vida alegre, previo paso por taquilla, o a escote pericote, según viniesen, porque ella tiene novio, alhajas y un capital ahorrado de 1.250 pesetas, que no da para comprarse un chalet en Niza como otras, pero que tampoco son raspas de miseria.

Una gitana de labia florida que sabe de pies y cojeras le propone a Pepita descubrir los íntimos pensamientos de su novio. Si anda con otras, o si lo tiene colado por sus huesos, aunque sus huesos vayan a subasta cada tarde-noche.

El método es muy reputado y ancestral. Se llama el cofre mágico. Hay que meter en un baúl las alhajas y el dinero envueltos en un pañuelo. Al cabo de unos días los cielos se abren y a la dueña del parné arriba la clarividencia, como arriba el bus de Gómez de Castro, que hace el Vigo-Lugo.

Pronto descubre Pepita que en el baúl solo hay un amasijo de clavos retorcidos y llora su desgracia por creída. Al año siguiente regresa a su casa de Lugo y allá por el 30 de mayo, una mujer llama a su puerta ofreciéndole jabones. No puede ser, pero lo es. ¡La del cofre! Como Pepita aprendió a no fiarse de magias, avisa a un guardia y la detienen. Es Antonia Navarro Pérez, soltera, de 40 tacos, nacida en Mérida y residente en Madrid.

Anarquistas que no hablan

Martes, 7 de Marzo, 2017

Sendón y Martínez

Federica Montseny está alojada en una pensión de la Ronda, o de Secundino Moret, hoy Castelao, cerca de la Porta da Estación, por donde sube hacia Santo Domingo para dar la charla de la CNT en la Plaza de Abastos.

Como recordamos ayer, el acto es suspendido al conocerse la caída del gobierno Chapaprieta, y a fin de evitar alteraciones del orden.

Cuando pasan por delante del Teatro Principal, otro de los frustrados oradores del día, Claro José Sendón, le comenta a Federica que en ese lugar había mitineado dos años antes, 1933, con José María Martínez y que en la actualidad ya estaba muerto.

El anarquista asturiano Martínez nace en Castiello y muere en Sotiello. A uno de sus hijos le había puesto un nombre muy apreciado entre los anarcosindicalistas, Acracio, y a una hija, Armonía.

Su muerte en 1934 permanece sin esclarecer, pues aunque en la versión oficial se dice que se le dispara la escopeta que porta ese día, también se sabe que lleva encima gran cantidad de dinero del Comité Central revolucionario de Asturias, pero en sus bolsillos no se le encuentra ni una peseta.

Lo que en ese momento ignora Claro José Sendón es que él mismo también está a dos años de su muerte, ocurrida en Nueva York el año 1937, a donde lo envía la CNT en labores de propaganda, pues ya ha residido allí en otra época. Sendón muere tísico.

Un cuarto orador frustrado, además de Federica, es Jaime Baella, que será fusilado un año más tarde, en 1938.

Cuando llegan a la Plaza de Abastos se enteran de la suspensión del acto, que auguraba llenazo, según Federica, a pesar de que los socialistas, dice ella como reproche, habían organizado a la misma hora un acto paralelo en un edificio frente a la Plaza.

No obstante, al día siguiente Montseny adoctrinará en Sindicatos a un grupo reducido.

Montseny en Lugo

Lunes, 6 de Marzo, 2017

Federica en mitin

El 14 de diciembre de 1935 está prevista en Lugo una conferencia de la anarquista Federica Montseny. Las viene dando por toda Galicia en compañía de otros destacados miembros de la CNT, sobre el momento político y sindical, y sobre la propia Confederación.

Federica cuenta ese periplo gallego con bastante detalle en sucesivas entregas que publica La Revista Blanca fundada por sus padres, Juan Montseny y Teresa Mañé. Allí nos descubre que “el viaje hasta Lugo no tuvo para mí nada de particular, pues conocía el terreno”.

Éstas son sus impresiones iniciales de Lucus Augusti: “La vieja ciudad gallega es la que mayor impresión de arcaísmo me dio. La rodea una muralla de un metro y medio de espesor _bastante más, Federica _, paseo circular que recorrimos, apreciando desde la altura el aspecto medieval de la villa. Por la tarde, después de comer, salimos a dar un paseo. Recorrimos la ciudad, llegando hasta el parque de Rosalía de Castro, que será un bello rincón cuando el arbolado haya crecido”.

A continuación, milagros de la historia, observa el Garañón y dice: “Desde una de sus mirandas, contemplamos la huerta lucense, la perspectiva poética del Miño, serpenteando, bañando las laderas, haciendo fértiles las tierras y cortando con una nota brillante la rudeza de un paisaje áspero”. Bueno, el edificio no estaba, pero Federica lo intuye al hablar de esa nota brillante y el paisaje áspero.

No obstante, Lugo no va a ser el mejor destino de la gira, aunque quizás sí el más significativo, porque esa misma tarde se conoce en la ciudad que ha caído el Gobierno Chapaprieta, y en consecuencia, la autoridad gubernativa restante determina suspender el acto de la CNT, no vaya a ser que se junte demasiada anarquía. La nación sin Gobierno y la joven catalana gritando a favor de la desaparición del Estado.

El becerro de Cuntis

Domingo, 5 de Marzo, 2017

Un Don Tancredo

Este Enrique Pérez Fontán, hijo de Clara Fontán García Caamaño, oficial del Gobierno Civil y salvador de maestros acosados por los lobos, tenía que ser un tipo realmente peculiar, uno de esos personajes que en ciudades como Lugo o Pontevedra protagonizan durante su época de vigencia todas las anécdotas y las historias chuscas.

De él hemos rescatado otro de sus momentos culminantes. Ocurre el 17 de agosto de 1914 en Cuntis, cuando vecinos, agüistas y veraneantes se disponen a inaugurar una especie de plaza de toros con una becerrada.

Habiendo animales peligrosos en liza, allá que se presenta Enrique a pecho descubierto. Para la solemne inauguración del circo taurino se utilizan “tres hermosos chotos de Barbanza”. La máxima autoridad presente es el alcalde estradense Jesús Durán Taboada, tío de otro Jesús Durán Martínez que también será alcalde cuarenta años después.

El caso es que Manuel Escudero, Barquerito padre, y su estrafalaria cuadrilla hacen lo que pueden para entretener a ese coso repleto de gente, con señoritas recubiertas de mantillas, banda de música, respetable y todos los requisitos cumplidos para un acto así… menos el de la tauromaquia.

Cómo sería la tarde de birriosa que Enrique Pérez Fontán, oficial del Gobierno Civil de Pontevedra, o a punto de serlo, no duda en arrojarse al coso y ponerse a hacer el tonto sin que ninguna autoridad se lo impida o recrimine, sino más bien lo aplauda.

Dice el cronista del acto que Enrique da un salto de tigre _ más animales peligrosos _, y se encamina hacia el becerro, pero éste que lo ve, se encoge de miedo y escapa. Fontán discurre. Ve un cajón y se sube a él para hacer el Don Tancredo. Risas en los tendidos. Quiere torearlo, pero el bicho ve entreabierto el toril y huye de la plaza como alma que lleva el diablo.

El maestro de Brollón

Sábado, 4 de Marzo, 2017

Un maestro a la plancha

Pérez Fontán y sus amigos observan la escena. Seis o siete lobos rodean un árbol en el que parece estar subido un hombre que así se resguarda de sus dentelladas.

“Allá voy”. “Es una locura!” “Sé defenderme”. Éstas o parecidas frases se cruza Fontán con sus amigos en medio de la nada de Pobra de Trives aquel enero de 1930.

Fontán desciende, abre el capó del automóvil y extrae de él una escopeta con la que al parecer viaja “por si acaso”. Se acerca al lugar de la escena y hace los dos primeros disparos sin necesidad de alcanzar a ningún animal.

Los lobos no cuentan con un enemigo tan poderoso y huyen sin plantar cara. Ahora bajan también los amigos y entre todos ayudan al hombre a poner pie en tierra, todavía temeroso de que regresen de la lobera.

Se identifica como Manuel Sastre, maestro de A Pobra do Brollón, en Lugo. En mal momento emprende un viaje a pie por aquellos solitarios andurriales _ posiblemente, entre su destino lucense y Trives _, cuando se ve rodeado por las fieras.

Pese a que dejará la docencia dos años después, Manuel mantiene la agilidad suficiente para encaramarse al árbol y salvar así el pellejo, pero tras cuatro horas sobre la rama está a punto de desfallecer de hambre y frío, que es lo que el jefe de la manada espera. Su agradecimiento a aquellos turistas armados será infinito.

Pero cuando preparan su asiento en el coche, son acosados de nuevo por los lobos. Fontán dispara y logran salir de allí sin mayores percances.

Llevan a Sastre hasta Brollón, para seguir luego la etapa final del viaje, a Pontevedra. Por comentarios de uno de los viajeros, el percance llega a conocimiento de un periodista que publica una breve nota. De ella se hace eco el Heraldo de Madrid del 21 de marzo, y de ahí, al Boletín de Agricultura.

Una manada de lobos

Viernes, 3 de Marzo, 2017

Entrada a la Expo

El Boletín de Agricultura Técnica y Económica publica en 1930 un trabajo sobre el lobo en España que quizás es el proyecto más ambicioso realizado hasta entonces sobre todos los aspectos concernientes al animal, incluidos los etnográficos, o los casos de licantropía.

A la hora de citar los municipios gallegos con mayor presencia de ejemplares señala los de Monforte de Lemos, A Fonsagrada, Meira, Becerreá, Barco de Valdeorras, Maceiras, A Cañiza, Covelo, Forcarei, Santa Comba, Cesures y Pontedeume. Una lista tan discutible como aceptable.

Lo más curioso viene a continuación, pues narra un caso sucedido en Galicia con el que se quiere poner de manifiesto la agresividad del lobo. Lo hemos investigado para narrarlo con detalle y los resultados son sorprendentes. Vean.

Todo arranca cuando el oficial del Gobierno Civil de Pontevedra, Enrique Pérez Fontán, persona de espíritu aventurero, buen humor y extravagante hasta donde se lo permite su actividad profesional, decide viajar por toda España con un grupo de amigos durante los primeros días de ese mismo año, 1930.

La Exposición Universal de Barcelona de 1929 está a punto de cerrar sus puertas, pero se acuerda una prórroga hasta el 15 de enero siguiente. De modo que la ven y regresan parando en los destinos que más les interesan.

Cuando su automóvil cruza las tierras de Pobra de Trives, tras superar el Padornelo y A Canda, observan a un lado de la carretera que un hombre está encaramado a un árbol y que una manada de lobos vigila el momento en el que desfallezca para devorarlo cual abuela de Caperucita. Nieva y el frío curte el carácter.

Aquello no puede quedar así, piensa Enrique. Mañana descubriremos qué hace para remediarlo y quién es el hombre que ocupa las ramas medias de ese árbol.

Kaill está en Pontevedra

Jueves, 2 de Marzo, 2017

Parish rodeado de sus payasos y Martinette, el más triste

Al payaso Juan Kaill se lo lleva por delante una tuberculosis pulmonar ulcerosa a los 41 años. Parece como si la condición de payaso y su postrera conversión al catolicismo tiñesen su historia con tintes más trágicos que los de muchos de los que en esos momentos atraviesan por las mismas o peores circunstancias, pero el público es así. Olvida a sus artistas, o se rinde ante ellos con pasiones ilimitadas.

Tras su muerte, se acuerda con la señora Kaill que las dos niñas menores del matrimonio ingresen internas en el colegio de las Doroteas de Pontevedra, el de las Hermanas de Santa Dorotea, donde se encuentra desde hace tres años Lucía de Jesús Rosa dos Santos, es decir, la Sor Lucía de las apariciones de Fátima, aunque ha ingresado en la orden bajo un segundo nombre que la protege de la fama. Sor Dolores.

El hijo mayor, Vicente Kaill Tavores, que a sus quince años ya formaba pareja con Martinette, sienta plaza como voluntario en el 15 regimiento de Artillería, al mando del cual se encuentra el coronel Julián Pardiñas del Val, padrino de bautismo de su padre en el lecho de muerte.

Los dos otros quedan al cuidado de su madre, para quien los circos Price y Feijóo destinan algunas cantidades de dinero, recaudadas en parte entre los compañeros de Martinette, cuyas últimas horas de conciencia las dedica a redactar sendos telegramas de agradecimiento.

Había llegado a Pontevedra dos meses antes y hacía tres de su actuación en Lugo. Su madre, la viuda de Kaill, también es artista de Feijóo y el circo se encuentra entonces en Gijón. Desde allí se traslada la señora con tiempo de ver con vida a su hijo y enterrarlo en el cementerio católico de Pontevedra en presencia de Vicente Kaill, de Villanueva, párroco de Santa María; del franciscano Zallo y de los señores Gay, Sáez Mon y Paz.