Archivo de Diciembre, 2016

Qué consenso

Sábado, 10 de Diciembre, 2016

Gente dilatando un problema

Después de la obligada semana del cumpleaños que algunos aprovechan para hablar más de cargársela que de otra cosa, se han oído las suficientes voces dispares y disparatadas como para concluir que lo peor que le puede pasar a la Constitución es que alguien decida meterle el bisturí aquí y ahora.

El principal requisito exigido para llevar a cabo tan delicada intervención es el consenso en las materias a reformar, a mantener y a eliminar, como lo fue en el 78. Pero si en ese momento lo hubo de manera tan formidable que Fraga y Carrillo la festejaron juntos con todos los demás sentados a su lado, con récords de Sí en Cataluña, Canarias y Andalucía, y con tan solo cuatro feos de distinto significado, las cuatro provincias donde la participación no alcanzó el cincuenta por ciento de la población, o sea, las vascas Vizcaya y Guipúzcoa, y las gallegas Lugo y Ourense… lo que en la actualidad destaca es la falta de unanimidad, lo cual no puede ser considerado ni bueno, ni malo; pero en cualquier caso, resulta ser lo opuesto a un consenso.

En una situación así, los únicos que saldrían ganando de un proceso constituyente serían los que abogan por su desaparición, o sea, los que cifran su éxito en volar lo que nos une para que haya un presidente del Gobierno de Vélez-Málaga y otro, de Jarandilla, entre otras bondades.

Dicen los reformistas que la España de 2016 no es la misma que la de 1978. Y tanto. Han pasado 38 años, una cantidad tan desorbitada de tiempo que a algunos, como a Iglesias, se les atraganta y son incapaces de sumarlos correctamente. Por eso dicen que se cumplen 28 de Carta Magna. Imagínense si tienen que sumar los 229 años de la Constitución americana.

Pero todo va bien. Han decidido crear una comisión y ya dijo Napoleón que ése es el mejor camino para que algo no se haga.

Preguntas en Gijón

Sábado, 10 de Diciembre, 2016

Moriyón, ante su nudo gordiano

Tras elegir el estadio gijonés de El Molinón como escenario para el partido de selecciones entre España e Israel, se ha destapado el peculiar criterio utilizado por la alcaldesa de ese ayuntamiento asturiano para administrar la representación que le dan los ciudadanos.

Ordenemos los acontecimientos.

Al saber que tendrían que jugar en El Molinón el próximo 24 de marzo _ Villar dixit _, los israelís declaran que les da asco hacerlo. ¿Por qué? Porque aquel ayuntamiento aprobó en su día la declaración del municipio como espacio “libre del apartheid israelí”, un insulto de tintes racistas do los haya, pero sobre todo, una demostración de profunda ignorancia sectaria.

Dicha declaración fue, nada más ni nada menos, una iniciativa del PSOE, del Podemos local y de IU, todavía no fagocitada, y no tuvo votos en contra; solamente la abstención del PP, Foro Asturias y Ciudadanos. ¿Abstención? ¿Cómo es posible abstenerse ante una afrenta como ésa?

Es tanto como decir, que insulten lo que quieran, que a nosotros nos resbala. Menuda administración del voto popular delegado.

La alcaldesa asturiana, Carmen Moriyón (FA), explica que siempre se abstienen cuando no son temas de pleno, y que, por supuesto, jamás se le pasó por la cabeza desarrollar la iniciativa aprobada.

Ella quizá creyó que pasado el día, pasada la romería, y que nunca más se volvería a hablar de Israel en sus dominios, pero mira tú por dónde, en la primera ocasión que tiene el señor Villar le envía veintidós futbolistas hebreos dispuestos a jugar, asqueados, en tan incómoda ciudad.

¿Conocía Villar la declaración? ¿Se abstendrá Moriyón cuando a alguien se le ocurra proponer que los judíos sean pasados por la plancha o gaseados? ¿Qué careta se pondrá para asistir al partido?

La pierna filosofal

Jueves, 8 de Diciembre, 2016

El descubrimiento

Me corroe la curiosidad por saber el balance final de los días sin coche en la Gran Vía decretados por Carmena. Ya se oyen opiniones, pero no hay que adelantarse, un plan es un plan.

Si el éxito acompañase a la empresa sería cuestión de ampliarlo a todo el año, a toda ciudad y a todo el mundo. ¿Por qué beneficiar de tan maravillosas medidas tan solo a la Gran Vía?

Lo primero que se te ocurre es pensar que si liberas esa zona, estás condenando la Castellana, Princesa, Atocha y Cuatro Caminos al atasco. Por eso es importante esperar y comprobar el nivel de imprecaciones que se alcanza entre los vecinos de los puntos citados, su irritación de garganta y el número de santos que no son bajados de su peana para ciscarse en ellos.

Si allí están encantados y en la Gran Vía también, el carmenazo debe ser implantado de Algeciras a Estambul, de Fisterra a Vladivostok, urbi et orbe, sin límites ni objeciones, porque habrá encontrado algo así como la pierna filosofal, el método de desplazamiento definitivo, el que utilizan hace millones de años en Zeta Reticuli, aunque allí se llamen de otra manera.

De ahí la expectación, la curiosidad y el come come de las uñas, que las tengo todas al ras.

Llama también la atención que siendo Carmena tan roja y tan sueltaetarras, se haya preocupado de favorecer dos asuntos que le caen de costado, la Navidad y el consumismo, porque en el fondo todo esto de disfrutar la calle por parte de los peatones es un eufemismo que se traduce por realizar compras compulsivas a golpe de calendario y de hacerlo únicamente en una de las diez mil zonas de compras que tiene Madrid, con lo cual es de esperar que nueve mil novecientas y pico zonas estén que echan humo por las orejas.

No sé. Está todo muy embarullado y necesitamos perspectiva para saber si hay invento.

Grandes inventos del FCB

Miércoles, 7 de Diciembre, 2016

“Hummm! A mí me dice aquí que usted es del Racing Tokio”

Me ha encantado leer el día de la Constitución el comunicado que la peña Seguiment FCB redacta tras el gol de Sergio Ramos en el Camp Nou. Es una pieza sencillamente genial, cuya lectura les recomiendo encarecidamente, aunque el fútbol figure en el último lugar de sus preocupaciones diarias.

Las conclusiones a las que llegan tras el partido empatado con el Real Madrid tienen el inconfundible aroma de Franz de Copenhague y los grandes inventos del TBO, genial aportación a la inventiva hispana debida a otros dos catalanes, Joaquín Buigas, director de la revista, y Joan Macías, Nit, el dibujante.

Estos señores viven una afrenta en su propia casa y no solo lloran con amargura el cabezazo postrero del andaluz de Camas, sino que han tenido que soportar a su lado cómo lo celebran forofos del Real Madrid, ¡con bufandas blancas! ¡con banderolas albas! ¡con cánticos alusivos al cómo no te voy a querer! y en definitiva, con toda suerte de manifestaciones realizadas “sin disimulo” que enervan al culé más paciente y consentidor. Hay que tomar medidas para evitar estos actos en el futuro.

¿A qué se referirán?, piensa usted intrigado como una mona. ¿A fichar un portero que salga en los tres últimos minutos y espere al sevillano? No. Quieren algo más radical, cual es impedir la presencia de madridistas en el estadio. Ahí le duele.

Un estadio para ellos solos, con un solo color y un solo sentimiento. Un edificio dotado de scanner en las puertas que indague el forofismo de los compradores de entradas: “Usted no puede pasar que es del Betis”. “Sí, pero muy poquito”. “Nada, nada, que a la mínima nos saca las verdiblanca”.

Tal como lo piensan, lo dicen, con toda la pachorra del mundo. Menos mal que todavía no se les ocurrió la siguiente medida, que es impedirle la entrada a Sergio Ramos, o prohibir que pierda el Barça.

El fin del troll

Martes, 6 de Diciembre, 2016

Éste fue el momentazo

Si leen la noticia sobre la detención de dos personas que en las redes sociales desearon la muerte de Adrián, el niño valenciano enfermo de cáncer que quiere ser torero, llegarán a un párrafo donde se dice: “no se descartan nuevas detenciones”.

Había que frotarse los ojos para volver a leerla. Se ha levantado la veda del troll y no les va a salir gratis seguir ejerciendo el bandolerismo cibernético, la injuria y la calumnia, la amenaza, el matonismo, el rufianismo en el sentido más clásico del término, las más abyectas infecciones que inoculan odio y violencia en las venas de la sociedad a borbotones, ya sea contra el niño Adrián o contra lo que se les ocurra disparar, porque el objetivo no es tanto defender a los toros _ pobrecitos míos, tan imposibles si no hay corridas _, como provocar, crispar, tensar…

Es aquello que Zapatero reconoce ante Gabilondo sin saber que le escucha media España: “Nos conviene que haya tensión”. Y tanto, la tensión impide el discernimiento y la nítida percepción de las cosas. Una sociedad tensada no es capaz de distinguir en la niebla, como le ocurre al ojo cuando está sometido a estiramientos anómalos, así que leña a la caldera y hagamos que duden si es mejor que se muera Adrián, o los seis toros victorinos de esta tarde.

Por eso, cuando en el informe de la Guardia Civil se anuncia que puede haber más detenciones de gente que volcó su odio contra Adrián, quise ver una declaración de guerra contra el troll, el aviso de que quizás a partir de ahora no van a salir de rositas después de echar la lengua a pacer desde el anonimato.

A Zapatero tampoco le salió gratis su declaración. Él actuaba como un troll y hasta se chulea de serlo frente a un Gabilondo anuente.

Lo terrible para él es que hay un micrófono abierto y todos nos estábamos enterando de sus sucios métodos.

Inda-Bescansa, a degüello

Lunes, 5 de Diciembre, 2016

Inda acorralado es temible

El tradicional combate semanal Inda-Bescansa que se celebra en un concurrido plató a mayor gloria de luchadores y convocantes, vivió en esta última ocasión un episodio que definitivamente equipara ese espacio televisivo y sus participantes con otros que dedican su tiempo a la fina charcutería, a los chacinados y a las gallinejas, a los que llaman del corazón por ahorrarse el resto de las vísceras, menos elegantes y glamourosas.

Ocurrió que doña Carolina quiso sacar tajada de donde probablemente no había magro ni grasa, sino hueso mondo y lirondo. Las porteras hablaban en las redes ese sábado que si Inda no pasa manutención a sus hijos, si es su exmujer la que sisa, si la actual la que se querella y otros asuntos de tan baja estofa que hubiese sido de gran provecho habérnoslos ahorrado.

Ahora bien, como es guerra y en ella cualquier agujero es trinchera, allí que se mete la compostelana, toda entera, toda ufana.

Con Inda va aviada, que callado no estaría. Y ya sea porque se la guardaba para cuando mejor aviniese, ya porque la trae preparada para esa jornada pues teme lo de la manutención, el caso es que el periodista clava el estoque a la gallega en lo alto de la cerviz y pide a los espectadores que vayan al buscador y allí escriban el nombre del padre de Carolina y el de una muchacha de 19 años, pues de esa forma se llevarían una sorpresa.

Es de suponer que en estas últimas horas la búsqueda ha sido multitudinaria, porque estas cosas atraen más que las degustaciones gratuitas de jamón. Allí se encontraron con una noticia de 1989 que entonces publicaron todos los diarios, cual es que el padre de Carolina fue condenado por imprudencia simple con resultado de muerte en el ejercicio de su profesión de anestesista. Se pueden ustedes imaginar que la mujer ha destapado la caja de los truenos y avecina más tormenta.

La desinformación filipina

Domingo, 4 de Diciembre, 2016

Militares y españoles. Insufrible para Público

Si el mero hecho de que se lleve al cine el episodio de Los últimos de Filipinas levanta polémica por si mismo, pone en evidencia varias disfunciones neuronales que afectan a un notable porcentaje de la población, así como un deficiente barniz cultural que se pretende hacer pasar por criterio y la existencia de un quintacolumnismo que desde dentro de la sociedad trata de socavar el concepto España al servicio, suponemos, de algún enemigo de ella.

Todo ello se pone de manifiesto en una entrevista firmada por la colega Begoña Piña, que en el diario Público le realiza a Luis Tosar dentro un ejercicio periodístico sin precedentes.

En él se busca, una pregunta tras otra, que Tosar renuncie a la película, reniegue de su papel, del ejército, de España, del valor, de la patria y, por supuesto, pida perdón a los espectadores por haber encarnado al teniente Martín Cerezo al frente de sus treinta supervivientes en la iglesia de San Luis de Tolosa de Baler; no vaya a ser que algún espectador se lo tome al pie de la letra y vea heroicidad donde solo hay una panda de fachas desinformados y explotados por el imperio.

Otro gallo nos cantaría si el grupo de Baler hubiesen sido cubanos sublevados, no contra Batista, que eso está muy evidente, sino contra España; soviéticos sitiados en una casa de Stalingrado; trecientos espartanos de Leónidas atrincherados en las Termópilas o incluso, por qué no, veinte norteamericanos perdidos en una isla del Pacífico, porque después de todo, en frente estarían los japoneses y los japoneses eran aliados de Hitler.

¿Pero Martín Cerezo? ¿Ese cacho pedazo de español y sus últimos de Filipinas? Eso es de una carcundia que tira para atrás, piensa la hábil periodista y así se lo hace saber a sus sufridos lectores, a los que imaginamos incondicionales de la infamia, pase lo que pase.

El genoma hermano

Sábado, 3 de Diciembre, 2016

Comparativa de pez, salamandra, tortuga, pollo, cerdo, vaca, conejo y hombre

A golpe de vista da la impresión de que en esta legislatura pueden fructificar muchos más pactos de los que se pensaba cuando la gestora dio carpetazo a Sánchez, y a no ser que cambie la estrategia del PSOE, podrían salir de ella leyes de amplísimo consenso.

Es lo lógico, porque a los dos partidos con alternancia en el poder y a un tercero que quiere colarse en el juego de las sillas, les pasa lo mismo que al genoma de los cerdos y de los hombres, que son iguales en un 98 por ciento; dicho sea con todo el respeto para con los cerdos y para con nosotros mismos.

La cadena de ADN puede tener sus piezas colocadas en distinto orden de prioridades, pero en el fondo la forman los mismos elementos y basta bajar dos puestos unos y subir tres los otros para convertir un Large White en un Donald Trump, dicho otra vez con todo el respeto que cabe en la Vía Láctea.

Por ese lado no tiene por qué haber más dificultades que la voluntad de las personas. Lo absurdo es el empecinamiento sanchista en ver diferencias insalvables donde hay el mismo ADN un poco desordenado.

En este caso, como tantas veces, los problemas vienen del lado de la cartera. Es decir, si la cartera permite establecer los pactos al alza sin deterioro de las previsiones de gasto, sin deterioro de los compromisos, etc, etc.

Si eso es así, miel sobre hojuelas. Quienes más sufrirían las consecuencias políticas de esta situación serían los que voluntariamente han optado por intentar escaparse del ADN común tildándolo de casta, los que no van a festejar el aniversario de la Constitución, los que sufren cefaleas cada vez que se les recuerda que los españoles ya nos habíamos dado el abrazo de Vergara en 1975, en el 76 y en el 78; y los que despliegan toda su farsa aprovechando que el viento sopla de proa. Tanto subir y bajar las escaleras del Congreso les va a resultar insoportable.

Zafarrancho de combate

Viernes, 2 de Diciembre, 2016

Elemental, querido Epi; tabaco, fuera; alcohol, dentro

El problema no es conseguir una buena ley antibotellón, que también, sino en hacerla cumplir. Hay leyes para casi todo, incluida la lucha contra la alcoholización de los menores. Que se obedezcan es otro cantar.

En la iniciativa legal que ahora se anuncia por parte de la nueva ministra de Sanidad se alude al éxito de implantación conseguido con la ley contra el tabaco en los espacios cerrados, como una especie de estímulo colectivo para creer que también en este caso se pueden obtener los resultados apetecidos.

La primera diferencia que encontramos es que los espacios a vigilar, los afectados por la prohibición, son exactamente los contrarios a los de la ley contra el tabaco; pues si entonces se trataba de liberar de humo los espacios cerrados, con ésta se trata de liberar de alcohol los abiertos. Y si en el primer caso no hay ninguna excepción que lo permita, en el segundo el calendario nos ofrece una interminable serie de excepciones, especialmente en verano y muchas de ellas, alentadas por los propios organismos públicos.

En su parte coercitiva el articulado ha de ser sota, caballo y rey. Se prohíbe el consumo de alcohol en espacios públicos abiertos. Si el infractor es adulto, se le multa; y si es menor, se multa a sus padres. Quienes vendan o proporcionen de alguna manera alcohol a un menor, perderán cualquier permiso comercial que puedan estar disfrutando. Ala, a arrear y a aplicarla.

Si eso no está ya escrito en todas y cada una de las comunidades, a nivel estatal, o por familias, municipios y sindicatos, es que somos sumamente tontos.

Por el contrario, en la parte preventiva, el campo es tan amplio como el del propio botellón, campo abierto digno de los mayores esfuerzos.

De modo que bienvenido sea el anuncio. Cualquier cosa menos cruzarnos de brazos.

Cerebro, ley y monedero

Jueves, 1 de Diciembre, 2016

El equipo de casa

Con el cerebro en la mano he de decir que me importa un comino si la mitad de los catalanes, o tres cuartas partes de los andaluces, se sienten tan de su tierra que no pueden ser de ninguna otra; si se consideran nación, país o maceta; si duermen envueltos en una bandera, o si se marean viendo a Piqué con la camiseta de la Roja.

Como dicen hoy los modernos, cada uno chupa el candado que más se aviene a sus gustos. Yo desde pequeño me he sentido muy filipino, muy de Manila, y no se lo he dicho a nadie. Son cosas que vienen así y no se pueden evitar. Lo mismo le pasa a uno de mis hijos, que me ha salido del Tottenham Hotspur y hay que darle de comer igual.

Por ese lado, ya digo, pueden tenerse por todo lo catalanes, aragoneses o murcianos que les quepa en el bulbo raquídeo, o donde radiquen esos sentimientos del terruño. ¡Como para no admitirlo después de que Kafka, siendo checo, escriba en alemán; y siendo judío, le repateen las sinagogas!

Es decir, libertad total.

Con la ley en la mano, el tema cambia bastante. Ya no se trata de que Kafka escriba en alemán. Lo que quiere es borrar el checo, o lo que es peor, obligar a que todos lo olviden, crear fronteras, marcharse, quedarse con lo que se ha construido entre todos… En fin, un follón de mucho cuidado que es poco opinable, o en todo caso, como les dicen a los partidarios del Texit, del Calexit y del resto de separatismos, aquí no hay puerta legal para salirse, salvo que se gane por la fuerza, o se cambie de puerta.

Con el monedero en la mano, ya no sé si me da igual o no. Hay que hacer muchos números y a lo mejor resulta que salimos ganando un pastón con Cataluña fuera de Europa, como el Reino Unido.

O ellos mismos, que se juntan con Londres y nos hacen la pinza.

Ya digo, con el monedero en la mano, ni idea.