Archivo de Septiembre, 2016

¡A fregar!

Jueves, 15 de Septiembre, 2016

Manolo el del bombo, interpretando Adeste fideles

Me voy a meter en un charco de ésos que están llenos de agua achocolatada y nunca sabes su calado.

El caso es que en virtud de la normativa “Cero insultos en la grada”, la colegiada Marga Galego suspendió un encuentro de fútbol hasta ser expulsado el espectador que la manda “a fregar platos” porque se trata de un insulto machista.

Interpreto que si al hombre se le ocurre mandarla “a extraer carbón”, el encuentro sigue celebrándose con normalidad, puesto que, al menos en nuestro país, no es habitual ver mujeres en la minería carbonífera y por lo tanto, más que un insulto machista, sería un piropo feminista.

Otra enseñanza de este acontecimiento balompédico es que si enviamos a un árbitro macho “a fregar platos”, el aludido no podría parar el encuentro, puesto que nuestro grito no constituye un insulto por discriminación de sexo, sino la expresión de un deseo de paridad laboral.

“¡Vete a fregar platos!”, chilla el espectador. Esto es: “¡Vete a realizar con dignidad un trabajo sencillo que tradicionalmente correspondió a las mujeres!” El árbitro lo escucharía con regocijo y seguiría a su labor, porque la frase es paritaria y progresista.

¿Qué ocurre si enviamos al árbitro a extraer carbón? ¿Lo estamos insultando por ser ésta una actividad ligada al sexo masculino? ¿Puede el hombre detener la veloz subida del carrilero hasta que nos pongan de patitas en la calle?

Insondables dudas de ética espectadora nos plantea la norma “Cero insultos en la grada”, con la que nos identificamos plenamente, no se vayan ustedes a creer.

Pero como vociferar van a seguir vociferando, les aconsejo fórmulas que no pongan en riesgo la continuidad del partido, como por ejemplo:

_¡Mecachis en la mar! ¡Qué mal pitada ha estado esa zancadilla, amable colegiado/a!

La opción sencilla

Miércoles, 14 de Septiembre, 2016

Borges calumniado

¿Cuántas veces exploraron un gobierno Sánchez e Iglesias? La respuesta se pierde en los anales del 2016. Fueron tantas como las ocasiones fallidas de Jorge Luis Borges para obtener el Premio Nobel sin llevárselo nunca.

Vuelve a estar en las quinielas, se decía para calmar las voces de sus admiradores, que veían cómo año tras año la academia da la espalda al argentino, mientras premia a autores menos meritados.

Unos dicen que fueron sus coqueteos con Pinochet los que le apartaron del premio. No lo creo. Otros opinan que tuvo más influencia la broma malvada que hizo sobre una poesía de Artur Lundkvist, el americanista de la academia sueca y a cuyas orejas llega la burla de Borges. Es más factible.

Nos empeñamos en buscar grandilocuencias para construir floridas explicaciones de lo que pasa, cuando en realidad casi siempre funciona lo que viene a llamarse principio de la parsimonia, o navaja de Ockham; es decir, en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable.

¿Por qué se reúnen tantas veces Sánchez e Iglesias? Sencillo. Porque es imposible lo que pretenden, porque acabarían con cualquier principio democrático y porque si dejan de reunirse, pierden interés.

Ahora mismo son como esos actores jovencitos a los que sus representantes les obligan a ennoviarse una vez tras otra, porque de lo contrario no les hacen fotos en las revistas de colorines. Ellos tienen que salir juntos, porque por separado carecen de interés.

Pero ni con ésas. El único interés está en la otra pareja de la que Sánchez no quiere ni hablar y a la que le ha dado constantes calabazas sin darse cuenta de que es la que el guionista elige desde el principio.

Vamos, que tiene que haber boda.

El perfil encapuchado

Martes, 13 de Septiembre, 2016

Falso, anónimo y oculto

No tiene categoría para convertirse en un Watergate a la española, pero es revelador de las pequeñas miserias con las que se pretende hacer la gran política.

Resulta que han pillado a la jefa de redes sociales de Pedro Sánchez, de nombre Cris Papin, como creadora de un perfil falso de Twitter llamado Carlos Rey, con el que poder largar aquí y allá lo que le venga en gana a su señorito sin que nadie sospeche que detrás de esa opinión está él, el señorito.

Y ahora viene lo más chusco del descubrimiento, pues no siendo arriesgado suponer que todos los partidos han creado falsos opinantes enmascarados para que les favorezcan en sus planteamientos, lo que convierte este caso en notorio es el destino que Cris Papin y su amado líder dan a este inexistente personaje.

¿Qué misión imaginan que pudo tener Carlos Rey? ¿Repetir mañana, tarde y noche que Sánchez es más guapo que Tony Curtis? No. ¿Denostar a Mariano Rajoy? Tampoco. ¿Declarar su admiración por César Luena? Ni mucho menos.

El trabajo de Carlos Rey consistía _ o consiste, si no lo han borrado _, en poner a parir a Susana Díaz, la presidenta andaluza, principal enemiga de Sánchez en su pugna por liderar el partido.

Dice uno de los twits, o comosellamen: “La del sur no es una fuerza. Es una peste y un Cancer en el PSOE”. Respetamos las erratas para que nadie diga que manipulamos las pruebas.

Como ven, el trabajo de Cris Papin y su personaje enmascarado pone de manifiesto cuáles son los objetivos e intereses de quien les manda.

Por si no lo había pensado antes, cuando lean otra vez a estos anónimos personajes de las redes, piensen que detrás de ellos pueden estar cualquiera. Busque a quien le favorezca y acertará.

Transición cuestionada

Lunes, 12 de Septiembre, 2016

Hicimos fácil lo difícil y hacemos difícil lo fácil

Nadie quiere las terceras elecciones, pero la mayoría cree que las habrá. Para rematar el pastel, dicen las encuestas al uso que de llevarse a cabo, quedaríamos en una situación parecida a la actual, es decir, que comenzaríamos a hablar de las cuartas.

Hace días me he jugado el bigote a que no las hay, pero reconozco que en ese pronóstico hay más ganas de llevar la contraria, que fundamentos para afirmarlo. En el fondo te niegas a reconocer que nos rodee tanta ruindad; es decir, que aquellos que se postulan para defender los problemas colectivos sean capaces de ponerlos en riesgo porque se creen más guapos o porque le ha picado el prurito de sabe Dios qué síndrome de limpieza corporativa.

Es más, lo normal por ahí adelante es que la gobernación sea trabajo de todos, no porque pacten nada, sino porque es así desde el principio. Si das el paso de trabajar por la comunidad, lo das siempre y en la medida en que te favorezcan las urnas. ¿Qué es eso de ponerle palos a las ruedas de tus instituciones? ¿Qué es eso de no consensuar todas las medidas que afecten a tu ciudad? ¿Qué es eso de cobrar un sueldazo sin dar palo al agua?

Circula por ahí una iniciativa popular para que se les retire el sueldo a los diputados y senadores mientras no se forme gobierno, y sinceramente creo que se queda corta. Lo que habría que pedir y exigir es que se lo retirasen a todos aquellos que no colaborasen en la gobernación de territorios y ciudades, que actuasen en contra de las leyes o que buscasen el desprestigio de las instituciones.

Si las segundas ya han sido objeto de pitorreo dentro y fuera de nuestras fronteras, la simple mención a las terceras nos aleja definitivamente de aquel título tan rumboso de “modélica transición española”.

Transición hacia el ridículo.

Y Eva, de Andorra

Domingo, 11 de Septiembre, 2016

_No se dice manzana, se dice poma.

Hay mentiras históricas que duran siglos. Muchas ni siquiera se llegan a descubrir y permanecen en su estado falsario hasta que a algún licenciado se le ocurre hacer su tesis sobre ella y nos viene con que el general Custer, no solo era cabo chusquero, sino que además tenía sangre apache.

Ahora comienza a decirse que la Inquisición española fue la menos represora de Europa, cuando toda la vida hemos presumido de torturar aquí más y mejor que nadie.

Lo curioso de este momento es que se nos permite asistir día sí y día también, no a desmentidos históricos, sino al nacimiento de nuevos embustes salidos de las cabezas pensantes que algunas formaciones políticas dedican a tales menesteres.

En esa actividad destaca sobremanera el nacionalismo catalán, dicho así, en bruto, porque hoy está ya muy apegado a las instituciones. Necesitan cargarse de razón para hacer y decir las barrabasadas que les conviene, y para ello, nada mejor que un sólido apoyo de la historia, aunque sea más falso que el GPS de Cristóbal Colón.

Cuando manejas la propaganda como Goebbels nos enseña, nada es imposible para un hábil mentiroso. Si en un libro destinado a los más pequeños deslizas como quien no quiere la cosa que el concepto Cataluña crea en su momento el Imperio Romano Catalán, y pasa una semana sin que nadie se presente a encarcelarte, llevas mucho ganado por delante.

No solo te has echado a la espalda unos quince siglos de mayor antigüedad, sino que te equiparas en poder e influencia a Octavio Augusto. Para tratarse de una simple frase, no está nada mal.

Ahora bien, puestos a dotarse de solera, y por el mismo precio, les recomiendo que dentro de la próxima edición nos descubran que Adán era catalán. ¡Si hasta rima y todo!

Gorgonas al frente

Sábado, 10 de Septiembre, 2016

Miradas que petrifican

El CIS es como la abuela de la mujer a la que amas. Si es favorable a tus intereses, no es que la tengas rendida a tus pies, pero vas por muy buen camino. Si la abuela frunce el ceño ante ti, tiendes a pensar que no estás por ella, sino por su nieta, y eso es lo definitivo. Si te pone cara de anuncio de pasta de dientes, ya te ves de smoking.

La comparación vale para los antiguos noviazgos. Hoy desconozco cómo va el tráfico de abuelas.

Si tomamos como pretendiente a Pedro Sánchez, a la abuela de su amada se le ha puesto cara de gorgona, de ésas que te petrifican con solo echarte el ojo encima, al estilo de Medusa que es la más popular de las tres.

Claro que no es definitivo, pero Sánchez debe comprender que no le augura nada bueno cómo mea la perrita. El consuelo de pensar que en la anterior embestida el CIS le salía con un sorpasso que no cuajó, solo sirve para ser expuesto por los irreductibles, porque en Galicia y en el País Vasco, lugares donde algún día gobernó, le están diciendo que se encuentra a años luz de esa posibilidad, en caída libre y con grave riesgo de no valer ni siquiera como apoyo de la gobernación del PNV.

Si Sánchez no es capaz de ver que todo se debe en gran medida a un fracaso personal suyo y de sus adláteres, si cree que la retirada de confianza está motivada por otros factores y si persiste en su actitud, le auguramos la mirada de las tres gorgonas juntas, abuela, madre e hija.

Ya no se trata de qué hacer después del 25S, según resultados; sino de qué hacer antes para que el 25S no los depare. Un oscuro túnel en el que se ha metido con su libre albedrío y del que cada vez es más difícil que salga sin chamuscar.

Ayer ya se tomaron medidas. Desde que salen los resultados se han puesto muchas velas pidiendo que la calculadora del CIS siga estropeada.

La edad de la inocencia

Viernes, 9 de Septiembre, 2016

Como para no querer llevárselo a casa

Todos somos Sánchez, pero se nos pasa. Suele ocurrir al cumplir los 14, aunque debemos reconocer que en los últimos tiempos se está retrasando la edad de la maduración hasta cotas nunca antes vistas. ¡Se vive tan bien siendo un inocente e irresponsable caprichoso!

Ante el niño que se emperra no hay razón ni argumento que valga. Él quiere aquel tren que ha visto funcionando con su humo y sus vagones, y de nada vale que el padre se esfuerce por explicarle que la maqueta pertenece al Museo del Ferrocarril y que ese material depende a su vez del Ministerio de Fomento.

Con un poco de suerte, el berrinche, las lágrimas y el continuo no, no, no del infante acabarán por doblegarlo en un profundo y reparador sueño, si tiene la suerte de que el padre no lo deslome en un arrebato de paciencia perdida.

Los padres sabemos que esas coacciones hay que negarlas desde el principio, es decir, desde la más tierna infancia, porque de lo contrario crecen y pueden acabar como caso clínico, o caso judicial.

Ya hemos leído lo del hijo que lleva al padre a estrados reclamándole más dinero para el botellón, o sumarios similares que denotan cierta flojera educacional duante los años en los que se debe enderezar el crecimiento del tronco. Más tarde se hace tan grueso que duele.

Desde esa perspectiva se entiende muy bien a este chico y a sus dos escuderos. Hernando y Luena, a quienes estamos deseando estudiar en los libros de historia, al lado de Istolacio, Indíbil y Mandonio, capítulos de un tiempo pasado, cosificados para los restos, sin posibilidad de que regresen a dar la vara.

Necesitamos gente que se postule para resolver problemas, no para crearlos donde no lo hay. Parece un pequeño matiz, pero supone diferenciar el día de la noche; la luz, del oscurantismo y la cerrazón.

La defensa de Soria

Jueves, 8 de Septiembre, 2016

Juan y Simeón, columnistas

Una de las pocas voces que se alzaron en defensa del nombramiento de Soria para el Banco Mundial ha sido la de Manuel Conthe, expresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, asesor de Ciudadanos y persona de habitual presencia en los medios como experto que es en asuntos económicos.

La pata principal de su alegato mantiene que el exministro no ha cometido indicio de delito alguno, que su dimisión se debe solo a unas declaraciones precipitadas que no debió realizar y que por ello ha sido crucificado sin ton ni son por el ejército de opinadores y columnistas que en este país existe dedicado al cainismo, sin rigor ni criterio alguno, fabricantes de “pánicos morales” a favor de sus respectivos partidos de simpatía, llámense PP o Podemos.

Vamos, que los columnistas españoles somos una panda de vendidos, prescindibles, pelotas de quien paga y destripadores de quien está enfrente; así, en general y en bruto.

No vamos a negarle al señor Conthe que de todo hay en la viña del Señor, pero si en un creador de opinión es malo generalizar sin criterio, igual de malo será en un economista poner a escurrir a todo el periodismo español mediante una dosis de banalidad impropia de quien ha pisado moqueta universitaria y gubernativa.

El señor Conthe no conoce, ni sigue, a todos los columnistas como para largar contra ellos con tanto descaro como el que les critica. Ni siquiera el rigor es pieza importante en el columnismo. Lo son, mucho más, la amenidad y la erudición, por ejemplo. El rigor pertenece al ámbito informativo, pero en cualquier caso, ni los columnistas que le hincaron el diente a Soria, ni el propio Conthe, que lo acaricia, son jueces de su conducta, sino estilitas encaramados sobre el capitel de sus columnas, ilusos masturbadores de su soledad.

Quieren gallego

Miércoles, 7 de Septiembre, 2016

Haciéndose gallego por vía láctea

Galicia es un excelente lugar para vivir. De hecho no conozco ningún otro que le plantee seria competencia.

Alguno me dirá: Es que usted es gallego y por lo tanto, muy parcial.

Bueno, sí; puede ser. En eso no tengo mucha experiencia porque he sido gallego desde que nací e ignoro cómo se ve el mundo no siéndolo.

Llegado a este punto siempre me viene a la cabeza la pena que sentía Jardiel Poncela por no ser de Lugo, o de Pontevedra. La mitiga sabiendo que ha mamado la teta de un ama de cría de Sarria. Algo es algo. Si tomas un pulpo á feira de vez en cuando _ sea de caldero tradicional, sea de opa hostil _, también te puedes hacer medio gallego, que aquí nunca pusimos trabas ni a las entradas, ni a las salidas. No como otros, que parecen hechos de passiflora destilada.

Siendo así, resulta extraño que cada vez que sale de Galicia al señor Núñez Feijóo le pregunten si va a dejar en vivir en ella. Sería comprensible que lo hicieran si fuese presidente del desierto de Atacama, porque aquello tiene que ser insoportable; pero en Galicia, hasta ahora, se vive estupendamente.

La jornada de ayer no cuenta, porque esos calores malsanos son excepcionales y aquí preferimos que refresque de noche para echarnos por encima una rebequita.

Se lo preguntan para que sustituya a otro gallego que ya lo tienen allí desde tiempos inmemoriales. ¿No les llega con uno? ¿Qué les pasa? ¿No saben gobernar la casa si no hay un gallego que les lleve las cuentas? Plasta de tíos. Siempre igual.

Por cierto, aquí tenemos elecciones dentro de 20 días y el candidato con más posibilidades es ése al que le interrogan sobre si se va a ir fuera.

¿Se imaginan que a Hilarry Clinton le preguntasen hoy si se va a presentar por Atacama? Y todo por cuatro grados que subió el mercurio.

Evolucionistas

Martes, 6 de Septiembre, 2016

Darwin con rabo

Es evidente que el sistema electoral español tiene una vía de agua por donde se escapan esfuerzos y dineros. Es absurdo y contrario a la democracia que un sistema exija la repetición de elecciones hasta que se conforme una mayoría absoluta o simple, con uno o varios partidos, sencillamente porque podría darse el caso de votar hasta el fin de los siglos sin conseguirlo, lo que supondría la paralización del país y su desaparición por un exceso de democracia, una especie de colapso circulatorio causado por su buena salud.

Estamos viendo que eso no puede ser, que es necesario rebajar las expectativas sobre mayorías y permitir un gobierno de ganadores que negocie puntualmente cada uno de sus pasos, pero que pueda darlos.

Ahora mismo, Rajoy, Rivera e Iglesias niegan el pacto con Sánchez y éste hace lo propio con el de los dos primeros. ¿Cómo va a ser la solución unas terceras elecciones, si éstas nos pueden situar en el mismo punto donde nos encontramos?

Tendrían lógica en el caso de que cada convocatoria rebajase el nivel de exigencia sobre el tipo de mayoría necesaria, pero siendo un calco de las anteriores, lo único que producen es un hastío en el votante y muy probablemente una deturpación de sus opciones políticas hacia el nulo, el voto en blanco, la abstención o incluso el voto de castigo en contra de sus verdaderas simpatías. En resumen, se daría un resultado ficticio que no refleje las preferencias hacia un buen gobierno, sino un estado de ánimo.

Sin necesidad de ningún cambio y sin esperar a que se cumpla la mayoría absoluta que anuncia ya una encuesta de haber terceras, el sentido común _ el menos común de los sentidos _, aconseja que debe permitirse gobernar a quien ponga sobre la mesa más mimbres y pasar página antes de que nos vuelva a crecer el rabo.