Archivo de Agosto, 2016

Elemental, querido Willy

Domingo, 21 de Agosto, 2016

Toledo no dudaría en llamarles gusanos

Alrededor de tres millones de cubanos viven fuera de la isla. Un 27 por ciento de la población. No todos, pero la inmensa mayoría marcha para huír del régimen castrista y de su asfixiante dictadura.

También la mayor parte de ellos logran escapar poniendo en riesgo sus vidas, tanto por el método de fuga, como por la vigilancia policial a la que son sometidos.

Nadie deserta de un paraíso, y si lo hace es atravesando tranquilamente sus fronteras, con la protección de su propio estado y la del que visita, y no sobre una lancha de neumáticos en la oscuridad de la noche, ni agachados ante la posibilidad de una balacera policial.

Todo lo anterior son nociones elementales en torno a la vida en la tierra y los diferentes modos de encararla cuando se alcanza el poder. Si tienes capacidad para crear una cárcel, no esperes que todos acepten de buen grado formar parte de los prisioneros.

La propaganda cubana acuñó el término de la gusanera de Miami para referirse a los refugiados isleños en esa ciudad, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses de pleno derecho hoy.

El inefable Toledo ha repescado el término para referirse al deportista Ortega, que quiso enfundarse en la bandera española para celebrar su triunfo olímpico, con desprecio para la cubana.

Al contemplar esa escena, un hombre de tan cortas entendederas como Toledo sufre en su interior un cataclismo neurológico y esputa el insulto gusanero, porque si no, revienta y pone la casa perdida.

¿Por qué preferirá Ortega un régimen de libertades en vez de permanecer en la cárcel, a pan y agua para el cuerpo, y a Granma para el espíritu?

¿Por qué lo preferirán los otros tres millones de cubanos? Misterios toledanos que cuando los descubra se va a llevar un pasmo.

Nochebuena de reflexión

Domingo, 21 de Agosto, 2016

Papá Noel oculta a quién votará

“Campaña sobre campaña, y sobre campaña una. Asómate a la ventana y verás al Rey en la Una”.

Si se vota el 25 de diciembre _Herodes lo evite sin sacrificio de inocentes _, Nochebuena sería su jornada de reflexión. Para no incumplir su estricto papel institucional, reforzado en esta ocasión por el carácter del día, el Rey tendría que hablar en su mensaje navideño del buen tiempo que hizo algunas semanas, en contraposición a aquéllas otras en las que hizo malo.

Ah! También podría referirse a alguna nueva receta para marinar pescado, siempre que no especifique en qué puerto español fue desembarcado.

Nadie le augura la ganancia a ningún partido que el votante interprete como responsable del desaguisado y que hoy, a cuatro meses vista, tiene muchas papeletas de ser el fundado por Pablo Iglesias, el bueno.

Bastaría esa sensación, ese sentimiento de incumbencia culposa, para asegurar que el PSOE no podrá ni mejorar, ni mantener los últimos resultados electorales, que a su vez son los peores de su historia. Por todo ello, el señorito que hoy es su líder y cabeza pensante tendría permiso para dedicarse el resto de su existencia a chupar candados, ya que su influencia en el bienestar de los españoles no se iba a resentir ni mucho ni poco.

Si desde hoy al 2 de octubre no se desatasca la obturación que afecta a todas las cañerías de la administración, éste es el plan que nos aguarda las próximas Navidades de turrón y urnas, cuando se cumpla un año desde que fuimos convocados por primera vez al tobogán del narcisismo permanente, a la olimpiada del miramiento de ombligos, al campeonato mundial de la inutilidad manifiesta.

Argumentarán como les dé la gana su postura, pero de nada les servirá para librarse de la fama de inanes que se han labrado.

Porque era mía

Domingo, 21 de Agosto, 2016

La novela, reeditada

Cuando declina el siglo XIX, un escritor y periodista de Valladolid llamado Remigio Vega Armentero se bate el cobre literario con novelas de amores y traiciones, de celos y crímenes, de honores y prostíbulos.

Es masón, republicano y en apariencia, muy à la page. Se ha casado con una huérfana alsaciana llamada Cecile Ritter Mathis con la que tiene tres hijas monísimas y educadísimas. Como la madre imparte clases de francés y piano, la mayor toca el instrumento a las mil maravillas. Tanto, que los reyes han maniobrado para que un sábado les ofrezca en palacio un recital privado.

El padre, con toda su carga antimonárquica, parece encantado de que tal suceda pues su rencor discurre en otra dirección. Le comen los celos y cree que su mujer se la pega con medio Madrid, lo cual es cierto. No que sea con medio Madrid, pero sí que se la pega.

Nos saltamos docenas de episodios en la vida de ambos para llegar al día en que éste la mata de cuatro tiros en la cabeza. Las crónicas llegan a decir que “en la cara”.

Madrid, España entera, se divide a favor o en contra de Remigio. La progresía del momento, siendo él masón, acusa a la mujer de adúltera y alaba el heroico castigo de Remigio; Segismundo Moret y gran parte de la burguesía apoyan a la francesa y maquinan para que recaiga sobre el parricida una sentencia ejemplar; otros lo defienden por loco. Los que por ideología deberían atacarle, lo salvan por la maldad de la mujer y los que se supone en sus antípodas políticas, son lo que lo ven con ojos más condescendientes. Un batiburrillo considerable. Remigio acaba en Ceuta con la perpetua, pero antes le da tiempo a escribir la novela de su vida, “¿Loco o delincuente?”, que se vende como rosquillas. Su principal argumento es el clásico de la violencia de género: “La maté porque era mía”. Las vueltas que da la vida.

Olímpicos

Domingo, 21 de Agosto, 2016

Helo ahí

Ana Cruz marca el camino. Canastón a Turquía en el último segundo y España clasificada. Los 110 metros vallas de la investidura están hoy más cerca de completarse que ayer. La marathon no debe acabar en negro, aunque las carreras de fondo juegan malas pasadas al más experimenado, y si no, que se lo pregunten a Alessandra Aguilar.

Para ser el Phelps de la piscina hay que sortear tiburones, esquivar medusas y beber tu sudor desalado en un envase de yogourt. El enemigo se inventa una diarrea en el momento más inoportuno y cuando Nadal protesta al juez de silla porque no vale jugar con la estabilidad emocional del rival con artes tan cochinas, se encuentra con la misma cara de palo de siempre, con la cara de los que comen macarrones por la oreja y crían arañas en el sobaco.

Las etapas, más tarde que pronto, se cumplen con la solvencia de Carolina Marín, que grita como una condenada cada vez que le hace un roto a Sung Ji-hyun, que a su lado más parece la acomodadora del polideportivo a la que le dieron una raqueta por equivocación, que no la séptima del mundo. Los saltadores rusos cosechan ceros y la gente se pregunta si todo era por lo que tomaban. Qué mala es la gente. La haltera Lidia Valentín vuelve a Ponferrada para comerse un botillo berciano sobre lechuga y tomate de Mansilla de las Mulas con sus amigos, pero el armenio Andranik Karapetyan se rompe el codo al levantar 195 kilos.

La competición está repleta de dificultades inesperadas cuando de repente Pedro Sánchez emerge de las aguas depilado como una pechuga de pollo lista para la sartén. Vuelve para preparar el discurso del no. Vaya por Dios. Es inmune a las presiones propias y a la kryptonita ajena. Este hombre añora sus tiempos en el Estudiantes y quiere marcar en el último segundo como Ana Cruz. Pero muy señor mío, ¿no se da cuenta de que va perdiendo 169 – 85?

El niño de la capea

Domingo, 21 de Agosto, 2016

Michelito, el torero franco-mexicano

Cuando en 1995 se discutía sobre la entrada de los menores de catorce años a las plazas de toros, se hizo un referéndum en todos los colegios de Alcobendas y el sí a su presencia en las corridas ganó por aplastante mayoría. Todo era ficticio, claro, porque esas cosas las deciden los partidos y no los afectados.

¿Iban los niños de Roma a ver cómo las fieras despedazaban humanos en el Coliseo? Me temo que sí. Y sin retroceder tanto, hace un siglo y pico las ejecuciones de las penas de muerte se realizaban en público, siendo los mozalbetes los principales destinatarios de ese indigno espectáculo porque su finalidad más destacada era conseguir que la imagen de la muerte a manos de la justicia les quedase esculpida en su tierna memoria para que luego se lo pensasen dos veces antes de contravenir la ley.

No tuvo un gran efecto disuasorio porque nos matamos a mansalva todo cuanto quisimos sin esperar a épocas de guerra.

Estos días de impasse pactista se volvió a hablar de niños y corridas. Es una polémica aburrida y recurrente, sobre todo cuando escuchas la brillantez del argumentario que exhiben favorables y contrarios; como que los niños matan con la playstation a razón de doscientos hombres por día y nadie se lo impide.

Si prohibiésemos las novelas, obras teatrales, cómics y películas en las que se mata no nos quedaba en la biblioteca ni la Biblia.

Por otra parte, nos da la sensación de que quienes más empeño ponen en que los infantes desaparezcan de los espectáculos taurinos son también los más interesados en defender que gente como Otegi, un hombre que administró la muerte, el sufrimiento, el rejoneo y el secuestro de sus semejantes en su beneficio, pueda ser hoy espejo de conducta modélica en el que se reflejen niños y mayores. De modo que aquí no es fácil dar lecciones de nada.

Barras y estrellas

Domingo, 21 de Agosto, 2016

Así, pero bien planchada

Detrás de cada campeón olímpico hay un personaje que mantiene en sus manos una tela doblada cuatro o cinco veces mientras dura la competición. Cuando ésta acaba, el hombre salta a la pista y se la entrega al atleta. Éste la despliega y corre con ella para recibir los aplausos del respetable y dejarse fotografiar porque esa imagen será portada en muchos diarios, dentro y fuera de su país. Esas telas son sus respectivas banderas nacionales.

Lo que no sé con certeza es si el hombre que las suministra pertenece a las delegaciones olímpicas, uno por país, o si forma parte de la organización y hay un señor encargado de tenerlas todas a pie de meta.

En el caso español el esquema se complica porque siempre puede aparecer por detrás el hombre de la estelada, la mujer enfundada en la republicana, el abuelete con la cruz de Borgoña de los tercios requetés, o un concejal avispado con la del municipio de Parla, que es donde nació la mamá del velocista.

Somos de flámulas variopintas y de grímolas abundantes porque a las que son propias para representar el territorio, debemos sumar las políticas, las sindicales y las futbolísticas.

Yo tengo colgada en casa la de San Ciprián, que es de paño azul marino con banda gualda que la atraviesa desde la parte inferior al asta, hasta la superior al batiente; verbigracia, en sentido contrario a la gallega. Carece de la carga del escudo y presenta la palabra “San Ciprián” en la parte final de la pendiente. Es por tanto, bandera civil y no institucional. De uso propio para ciudadanos, peatones y semovientes. De acarreo adecuado en farras, maruxainas y tropelías varias, bien sea para ser llevada sobre los hombros, al descuidado modo, como agitada en mano, o sostenida por ambas para pública exhibición.

Anda que no sabemos nada de banderas.

Querido Pedro

Domingo, 21 de Agosto, 2016

Espero que al recibir la presente…

Rivera se dirige a los socialistas en su calidad de compatriota para decirles que no puede decirles lo que deben hacer, aunque al final se lo dice.

Parece un trabalenguas, pero es muy sencillo. Escribe Rivera que deben pensar más en España que en Sánchez, que deben favorecer la investidura, ayudar a que haya Gobierno y una vez formado éste, como el principal partido estará en minoría, exigirle las reformas a las que se haya comprometido.

Para no decirles lo que deben hacer, Rivera es todo lo explícito que cabe en una ocasión como ésta. La verdad es que su artículo “A mis compatriotas socialistas” está repleto de sensatez y cordura hasta cuando bendice por encima de todas las cosas las diferentes actitudes que adopta Ciudadanos a lo largo de estos 300 días que ya se han cumplido desde el 20D.

Dado que quiere y no quiere inmiscuirse en las decisiones que deben tomar el PSOE, no faltará quien piense que el artículo debería titularse “A mis compatriotas ciudadanos”, y de todo hay un poco.

Es curioso. Las encuestas dicen que Rivera y su formación serían los más perjudicados en caso de convocarse las terceras elecciones, quizás por ser votantes poco arraigados a las siglas.

Sin embargo, al final de esos tres centenares de días desde las primeras, la decisión de pactar primero con el PSOE y de hacerlo ahora con el PP, le está valiendo a Rivera mayores elogios de flexibilidad, valentía y posicionamiento constructivo que a los otros tres.

El artículo habrá sido recibido con un amplia variedad de reacciones, desde la indiferencia al entusiasmo, pero por lo que sabemos, a quien no le ha hecho ni pizca de gracia es al secretario general del PSOE, que es su auténtico destinatario, pues la pieza periodística debería haberse titulado: “A mi compatriota Pedro Sánchez.”

Amor ardiente

Domingo, 21 de Agosto, 2016

El fruto de M.C.G.G.

Una mujer me turba el pensamiento, lo ocupa y desazona desde hace horas. Se llama María del Carmen García Grela, tiene 57 años y vive en Cerceda; o mejor dicho, vivía, porque de momento le han puesto piso en A Coruña con una buena sombra para que no se acalore con estas rachas saharianas que trae de vez en cuando este agosto.

A M.C.G.G. la han pillado con las manos en la vela, cuando sembraba de incendios su alrededor, en medio de una actividad mañanera a la que venía dedicándose con evidente ardor y mensurable aprovechamiento. Vamos, que es una pirómana de la peor especie; contumaz, insaciable y destructiva.

Esta mujer que me ha robado la paz del alma disponía de un arsenal de velas aromáticas y mecheros de diferentes gamas, entre los que destaca aquél que fue diseñado para exhibir un corazón al lado de la tierra que la vio nacer, Amo Galicia. Amor fogoso, amor ardiente, apasionado y caliente; de ésos que cuando se pasan _ porque nada dura eternamente _, deja dos cadáveres de enamorados como dos chuletas calcinadas por exceso de brasa.

Se llevaba mal con los vecinos, nos dicen. ¡Toma! ¡Con los vecinos y con la humanidad entera! Se llevaba mal consigo misma porque quien se afana en semejante actividad es un pobre hombre de miras ridículas, de corto entendimiento y de mala voluntad.

Se pide para ella un encarcelamiento muy prolongado, sin acceso ni a bosques ni a chisqueiros. Pero al mismo tiempo se duda de que nuestra legislación contemple tal castigo.

Nos gustaría reciclarla como a El Lute, y si en su caso, por donde entró un quinqui salió un abogado, aquí hubiésemos apresado a una pirómana y liberásemos a una ecologista de pro. No sé. Hace horas que tengo la cabeza aturdida por esa mujer.

Huevos eclosionados

Sábado, 13 de Agosto, 2016

Huevos Pokémon

No es tan malo el Pokémon Go como lo pintan. Me acabo de enterar de que una sobrina mía ha tenido que hacer diez kilómetros andando para que le eclosione un huevo, y ésos son muchos kilómetros, tanto para que broten tus zigotos, como para que le salga la barba a Pikachu.

El inventor de esta caza pacífica de bichos virtuales ha tenido en cuenta el factor sillón y el reduccionismo físico que supone una pantalla como único destino de nuestras miradas. Había que compaginar el negocio y la tecnología, con el mundo exterior y el movimiento, y lo han conseguido con notable aprovechamiento. Los Pokémon se consiguen a golpe de calcetín.

Es de imaginar que sus creadores estén rezando para que el juego no sea causa de graves accidentes en su práctica callejera, porque a veces los jugadores caminan tan ensimismados que ignoran el tráfico de su alrededor. Por eso la Policía Local de Las Palmas les ha advertido a todos los entrenadores que los bichos que existen en la Autovía son suyos y que no la crucen para pillarlos. Cosas del siglo XXI.

¿Llegará algún día a ser disciplina olímpica el Pokémon Go? No lo descarten. Citius, altius, fortius y charmander. A lo mejor necesita que se organicen unas olimpiadas alternativas, pero ocurrirá.

Mientras tanto, aquí seguimos a la caza de los pokémon que nos permitan salir del atolladero en el que está metida la gobernación. A veces se escuchan voces que reclaman reformas legales para evitar estos atascos, pero en realidad bastaría tener dos dedos de frente para discurrir que en ningún caso el mensaje de los ciudadanos mediante el resultado de las elecciones es paralizar el país durante nueve meses, plazo suficiente para tener un Gobierno, para gestar un niño o para que te eclosionen los dos huevos, que es lo que le está pasando a muchos españoles sin necesidad de andar kilómetros.

Burkinis y toallas

Viernes, 12 de Agosto, 2016

Mujeres de una y dos toallas

Hace medio siglo, cuando llegaban las vacaciones de verano, teníamos un profesor que nos aleccionaba sobre lo que podríamos encontrarnos las próximas semanas en las playas.

Allí, al lado de anémonas y cangrejos, entre algas y colonias de mejillones, nosotros, tiernos bocaditos de pitiminí, tropezaríamos sin remedio con una curiosa fauna autóctona, las mujeres, que él subdividía en dos órdenes, el de las mujeres de una toalla, y el de las mujeres de dos.

Esto que les narro es rigurosamente cierto y aporto testigos que lo certifican.

Las primeras llegan a la playa, extienden su toalla, se tumban sobre ella y toman el sol tan ricamente. Las segundas hacen los dos primeros pasos de igual forma que las primeras, pero a continuación se cubren el cuerpo con una segunda toalla, de tal forma que ellas no toman el sol, sino que lo hace esa tela de colorines. Ésas son a las que debemos de dirigir nuestras artes amatorias por sus idóneas condiciones para ser madres de familia.

Confieso que nos parecía una gran muestra de liberalismo reconocer que en verano intentaríamos ligar con el sexo contrario sí o sí. Por eso, lo de seleccionar entre las de una o dos toallas seguía siendo una promiscuidad mayúscula.

También he de reconocer que jamás tropezaron mis ojos con una mujer de dos toallas; pero ahora, cuando cae en mis manos un catálogo de ropa de unos almacenes londinenses, reconozco cuánta razón atesoraba nuestro amado preceptor, pues aquellas páginas de modelos están plagadas de burkinis, que son la versión moderna de las mujeres de dos toallas, como si las hubiesen cosido para meter dentro a la bañista, con ahorro evidente de bañador, felpa y cremas de protección solar.

Si nuestro profesor conociese el burkini, seguramente nos lo habría recomendado.