Archivo de Junio, 2016

Batallas modernas

Sábado, 18 de Junio, 2016

El asesino de Cox en traje de campaña

Cierto es que venimos de una tradición sangrienta donde las guerras no eran excepciones entre períodos de paz, sino expresiones continuadas en la manera de relacionarse. La mera generalización de la palabra paz fue todo un avance porque el hombre se dio cuenta de que sin una espada en la mano, la podía ocupar con una pluma, un arado o un cincel.

Hoy seguimos teniendo guerras y padeciéndolas, pero allí donde no existen campos de batalla, urbanos o al clásico modo, hemos desarrollado numerosos grupos de personas que ejercen la violencia por los más variados motivos, al margen de la delincuencia tradicional, que te imaginas nada más nacer.

Son, por ejemplo, los pandilleros del fútbol; hordas de rapaces y talludos hombretones que se desplazan cruzando montes y estepas en busca de la ocasión propicia para partir la crisma a otros que, o bien piensan como ellos, o simplemente pasan por allí para ver un partido. Suelen cantar la canción Antes muerto que ilustrado.

Tenemos también la variedad del matón concienciado, un personaje que dice actuar al dictado de nobles sentimientos, pero que en realidad es más bruto que una broca de avellanar y lo que le gusta es montar grescas y quebrar huesos como los anteriores. Cada día conocemos nuevas variedades de este fenómeno que suele encontrar la solidaridad de gente afín si los estacazos van dirigidos contra cráneos rivales, aunque protestan vivamente, si son los propios.

Divulgan sus fazañas con fotos de las víctimas sobre dianas de tiro, cestas con cabezas rebanadas al lado de la guillotina, horcas y hogueras, todo muy tétrico y amenazante.

De los lobos solitarios, enfadados con el mundo, jardineros misóginos, fundamentalistas a tiempo parcial, pincharruedas, rompecristales y atascaburras hablaremos otro día.

La salchipapa de Sevilla

Viernes, 17 de Junio, 2016

Salchipapas de campaña

A buenas horas se le escapaba a Guerra decir cualquier otra cosa que no fuese “Vamos a ganar por goleada”. Ni en las primeras, cuando estaba cantado que el goleador sería Suárez, se le ocurrió a don Alfonso bajarse del optimismo en plena campaña.

Así lograron aquel año 118 diputados que eran impensables. Así se quedaron a tan solo un millón de votos de UCD y así superaron en cuatro al PCE, condenándolo desde el primer minuto a ser testimonial, pero no oposición.

Cómo han cambiado las cosas. Hoy el PCE está diluido en salfumán y el PSOE hace la cuenta de la vieja. Oyendo el razonamiento de Jordi Sevilla te explicas cuán profundas son las diferencias, porque eso de plantear en la segunda campaña de las mismas elecciones que ha de gobernar, no el ganador, sino el que más apoyos parlamentarios consiga, desanima al más forofo.

Sevilla da por sentado que no son ganadores, lo cual es todo un mensaje de pesimismo. Tampoco tiene muy claro que vayan a conservar el cargo de leal y principal oposición logrado en 1977 y nunca perdido, salvo para gobernar. De modo que se abocan a ser terceros y desde ese puesto el hombre reclama la mayoría en apoyos parlamentarios para llegar a la Presidencia. ¿Qué apoyos? ¿Los de Iglesias siendo segundo y que posiblemente no les lleguen? Si es así, pierda toda preocupación por las mayorías. Gobernarán otros y asunto acabado.

Sevilla es a las campañas de Guerra, lo que la salchipapa de Leticia Sabater, a las canciones del verano de Georgie Dann, un horrible sucedáneo.

Guerra, el de las campañas triunfadoras, estuvo en Utebo para dar caña a Podemos y a Zapatero, para silenciar a Sánchez y para decir lo contrario de Sevilla: “Las encuestas están para orientar el voto y no deben vernos asustados, porque eso es lo que buscan”.

El Precipitao

Jueves, 16 de Junio, 2016

¿Ven? Levanta la mano como yo, dice Hitler

La investigación trata de reconstruir la personalidad de Omar Mateen, el autor de la matanza de Orlando. Era visitante del club, solitario, borrachín, violento, ¿gay? De momento solo dicen que dudaba sobre su identidad sexual y mientras no haya un dictamen concluyente, Garzón reza para que por lo que más quieras, Omar sea declarado heteropatriarcal, o sea, lo que se dice todo un asesino en potencia.

De lo contrario sus dotes como analista, como político y como persona quedarían seriamente dañadas para siempre, con peligro de que a partir de ahora se le conozca en los círculos influyentes como el Precipitao.

Lo que pretendía el mozo es más viejo que los hijos de la tribu y se llama arrimar el ascua a tu sardina. Lo hacen todos los políticos porque lo hacemos todos los humanos, pero sucede que en algunas ocasiones es imposible sacar tajada donde lo que hay es lo contrario de lo que conviene.

Lo de Garzón con Orlando es como si Hitler, de vivir, hubiese querido verse reflejado en la marcha sobre Washington contra la segregación racial y dijese que Martin Luther King y el nazionalsocialismo se daban allí la mano.

El ascua y la sardina encuentran hoy el canal idóneo donde expresar todas cuantas ocurrencias cruzan nuestras meninges a la velocidad de la luz, Twitter. Un lugar donde la reflexión está mal vista porque se trata de estar ya y ahora en la pomada, la que sea, con una aportación inmediata y salada, características que encajan a la perfección con el mundo de lo intrascendente, pero que propician las meteduras de pata en todos los demás.

Ante la próxima matanza de la que tenga noticia, Garzón debería recordar el viejo proverbio y aplicarlo:

Aun el necio, cuando calla, es considerado un sabio; y el que guarda silencio es un hombre de entendimiento.

Venezuela 1999

Miércoles, 15 de Junio, 2016

Los dioses venezolanos

Cuando la llegada al poder de Hugo Chávez ya se barruntaba inevitable por el cariz de las encuestas, una televisión entrevista al expresidente Carlos Andrés Pérez. Estos días se ha desenterrado ese vídeo por la mucha clarividencia que contiene.

Carlos Andrés pudo haber cometido errores de bulto que favorecieron al golpista Chávez, pero conocía al personaje que entonces les amenaza con su charlatanería de predicador y conoce a los venezolanos, información suficiente para augurar que van a entregarse en brazos de una dictadura feroz y absurda como todas, la dictadura del exprópiese que lejos de solucionar o paliar alguno de los problemas que el populismo presenta como propios del sistema, los va a multiplicar y agravar hasta los extremos que hoy estamos viendo.

Carlos Andrés tampoco era un visionario. El mismo análisis lo hacían entonces otros muchos venezolanos que escaparon gota a gota del terror que se les venía encima. Ninguno necesitó los poderes del dios de los waraos Kuai-Mare, al que dedica un libro la olvidada escritora lucense María Manuela de Cora cuando la vida la lleva a aquellas tierras.

No son necesarios poderes extraordinarios para darse cuenta del tremendo error que supone darle todo el poder a aquel engreído personaje de ínfulas mesiánicas, zapatón y cuartelazo, versión castrense de otros civiles que le bailan el agua. Son los que tratan de convencernos de que el mundo no se crea hasta que llegan ellos. Ellos también tienen a un buen puñado de españoles pendidos por la misma ensoñación que denunciaba Carlos Andrés Pérez en su declive. Qué felices lo escuchábamos desde aquí. Eso es imposible que ocurra en España, donde disfrutamos de una democracia joven, pero consolidada; de un escarmiento reciente y de una aversión a los salvapatrias. Ja.

El heteropatriarca

Martes, 14 de Junio, 2016

Garzón compara a este imbécil con su padre

La masacre de Orlando se ha cruzado en la campaña y algunos no han sabido reaccionar. No es ninguna sorpresa, porque siempre suelen ser los mismos a quienes los acontecimientos les pillan con el paso cambiado, sencillamente porque viven sumergidos en un mar de contradicciones imposibles de superar.

Hasta el momento la palma del desconcierto se la lleva el muy valorado Alberto Garzón. Dicho al margen, yo creo que los encuestados dan valor al político que menos conocen; a mayor desconocimiento, más valor.

En fin, este buen hombre, como otros de sus aliados, es incapaz de analizar lo ocurrido en Orlando sin separarse de su contradicción vital y sin olvidar cuál es para su formación la mayor ventaja electoral derivada de la matanza.

Evidentemente, lo mejor sería que el asesino se llamase Mariano Rajoy, pero como esa versión se presenta un tanto complicadilla, Garzón se descuelga con la más parecida que tiene a mano y que será muy bien recibida por quienes están en su misma clave de campaña.

Siendo así, la medita un rato y cuando cree tenerla, coge el teclado del móvil y la suelta a toda velocidad: “Mi apoyo al entorno de las víctimas de Orlando y de las dos mujeres asesinadas en 24 horas. Víctimas de la misma lacra: el heteropatriarcado”.

Le falta por añadir: ¡Joder, qué a gusto me he quedado! Mira que era difícil condenar la matanza sin hablar del yihadismo, ni de la homofobia de quienes financian al socio. A lo mejor bastaba con lamentar tanta muerte y tanta locura. Pero no, estamos a doce días de las urnas y hay que sacar tajada del horror con esa salida de pata de banco que insulta a toda su familia, desde el primer Garzón que en el mundo ha sido, hasta él mismo.

Señor político muy valorado, es usted un infame.

La brisa inglesa

Lunes, 13 de Junio, 2016

Gassman y Trintignant

Cristino Álvarez, alias Caius Apicius, el último y flamante premio Puro Cora, está dispuesto a su vez a conceder un premio a aquel columnista que no haya utilizado la palabra sorpasso al comentar el posible adelantamiento electoral que puede sufrir el PSOE dentro de dos semanas.

No puedo aspirar a tal honor. Hace un mes he escrito “que te den un sorpasso con la mano abierta”, y creo que la frase, aunque irónica, me descalifica. Además, sería muy evidente que hay tongo.

No sé si la palabra brexit, que también está hasta en la sopa, es tontería comparable a la anterior, pero apostaría a que sí, porque en su caso tenemos una alternativa española, e incluso con menos letras.

Si brexit significa que los británicos (br) salgan (exit) de la Unión Europea, ¿qué cosa puede haber más natural que llamarle brisa (de británico y salida) cuando hablamos en castellano? Incluso lo explica todo mucho mejor. Verbigracia: El 55 por cientos de los ingleses son partidarios de la brisa. Eso, y que se los lleve volando a su isla aislada con aislantes.

No se trata de cerrarse en banda a los inevitables anglicismos, pues para muchos de ellos no hay alternativas rápidas y sencillas, pero decir cool cuando es algo genial, fresco o entretenido, rebasa las líneas rojas del suicidio lingüístico. Esa actitud nos puede llevar a que en muy poco tiempo, para decir que “mi amigo está tan loco con la suerte que tuvo en el negocio de venta de magdalenas, que se pasó el fin de semana cantando a pecho descubierto en la parte de atrás de su casa, donde había corriente y le dio un aire”, se dirá:

_Mi brother está tan crazy con la chance que tuvo en el business de venta de woffles, que se pasó el week-end cantando en top-less al lado del backstage de su casa, donde lo sorpassó una brisa.

La pizarra diabólica

Domingo, 12 de Junio, 2016

La pizarra en blanco

Si los tres futbolistas y el actor señalados por la testigo del caso Torbe desmienten las acusaciones con fundamentos de verdad, algunos medios informativos podrían tener cuatro adversarios querellantes. De lo contrario, los problemas serían para los citados.

Quien no se libra de tener asegurado el conflicto es Vicente del Bosque, aunque en su caso, todo hay que decirlo, es un follón menor.

Puestos en la piel del seleccionador nacional _ un ejercicio de transformismo que los españoles sabemos hacer como nadie _, cuesta trabajo imaginar que mañana lunes vaya a haber otra persona que Iker Casillas defendiendo la portería, y el siguiente, casi también.

Por mucho que el implicado nos declare su inocencia y su plena disponibilidad para realizar el mejor repertorio de estiradas y palomitas que jamás se hayan visto sobre un césped rectangular, nada evita sospechar que el hombre no tiene la cabeza con las exigencias idóneas para centrarse en la Rep. Checa y en la pizarra del míster.

Si no es culpable, algo que tanto Vicente como nosotros le deseamos de corazón, no podrá despegar de los pensamientos por qué motivos se ha visto envuelto en un asunto tan turbio. Y si lo es de alguna forma, ya ni te cuento.

Cualquier tropiezo en el partido del lunes rebotaría sobre Del Bosque dejándolo sin argumentos. “¡Pero hombre, don Vicente. ¿Cómo pone usted a este chico con la que tiene encima?”

Pero no acaban ahí los contratiempos del seleccionador, porque si realmente hace jugar a Casillas, muchos dirán que está señalando la culpabilidad del otro y entonces puede hundirlo para el resto del campeonato.

Menudo lunes nos espera. Y por la noche, el debate a cuatro. Con razón decían que no era un buen día para celebrarlo.

La jauría humana

Sábado, 11 de Junio, 2016

Creíamos estar tan lejos

Del 78 en adelante creíamos, imbéciles de nosotros, que a partir de ese momento España estaba blindada contra experimentos totalitarios, dictaduras y bobadas.

Nos habíamos dado una generosa capa de protección contra las radiaciones peligrosas que deterioran la democracia y corroen la convivencia, como pueden ser los militares levantiscos, muy presentes entonces por la experiencia inmediata, los independentistas trasnochados, o los terrorismos de varia especie que se empeñaban en imitar a los maquis irredentos, aunque ya no había un dictador que derribar, sino un pueblo dispuesto a vivir en mirífica armonía.

Bueno, vale, no importa. A los terrorismos los combatimos con la fuerza de la ley y con la unión de los demócratas. Los dictadores no tienen por dónde colarse y a los independentistas les damos unas cuantas raciones de nacionalismo para que se entretengan, y en cuanto tengan un gobierno propio, se les pasa.

Sin saber cómo ni por qué, a aquel plan idílico dibujado para navegar a través del tiempo le han surgido nuevos enemigos que brotan como hongos por su propio impulso, o con notables ayudas de quintacolumnistas desde el interior que colaboran con denuedo a que el proyecto descarrile.

De esa forma conocimos el notable esfuerzo realizado para partirnos en dos que llevaron a cabo los islamistas nostálgicos de su califato, y a partir de ahí fue como el banderín de enganche para que el panorama se inundase de ocurrentes infantiloides, populismos engañabobos, antisistemas devastadores, bolcheviques incompatibles, salvapatrias asilvestrados, corruptos insaciables, tonton macoutes de puño largo, independentistas mesiánicos, monjas de la cáscara amarga, primos, sobrinos y demás familia, que vaya usted a saber cómo lo dejan todo.

Fin de trayecto

Viernes, 10 de Junio, 2016

Puigdemont se despierta de su sueño con los diez de las CUP

Estabilidad es un concepto que no casa bien según con qué otros, y si el presidente Puigdemont la buscó al lado de las CUP, está claro que allí no era.

Se le ocurre ahora que su próxima parada es una moción de confianza colocada a vuelta de las vacaciones, por aquello de que el verano es sagrado y que además puede haber ya gobierno en España.

En realidad, la moción es lo único que puede hacer para no convocar elecciones ahora mismo. Perdamos antes la moción, o mendiguemos el apoyo necesario para no caerse con todo el equipo.

Por lo visto, Rajoy se lo da a cambio de que se deje de mitos independentistas y se ponga manos a la administración como cualquier hijo de vecino; pero claro, las risas que iba a provocar un Puigdemont gobernando con el apoyo del PP y con el procés en el cajón de los sueños rotos, iban a ser mayores que las que provocan las feligresas del coño insumiso, pobrecitas mías.

Ver a Puigdemont, a los convergentes, a los pujolistas, a Mas y a la parte alícuota de Durán i Lleida i Girona, amarrados al ronzal de los diez antisistema _ ellos que fueron ricos y respetados _, produce vergüenza ajena, aunque hoy nadie se atreva a levantar mucho la voz, porque todos pueden verse en las mismas a la vuelta de la esquina.

Quien con niños cohabita, humedecido alborea. Ése es un axioma impepinable sin necesidad de que nos lo recuerde el ministro del Interior. En este caso cuenta con el agravante de que el niño lo venía advirtiendo desde el principio. Mira que te meo. De hecho Baños se fue al baño y ahora se dedica a comentar los toros desde la barrera, porque ni él se podía imaginar que la legislatura podría terminar con Puigdemont cogidito de la mano con los diez de marras.

Sería tanto como si al final de la película, Blancanieves se casa con los siete enanitos.

Labor de zapa

Jueves, 9 de Junio, 2016

Modelos a no seguir

Se les dio carta de naturaleza política a quienes reparten estopa, empujan ancianas, derriban bustos, queman banderas, zurran jovencitas, mean avenidas, sopapean presidentes, portan dinamita, boicotean conferencias, hostiferan tenientes de alcalde, escrachan domicilios, etcétera, étera, étera.

Se les ha dado y ahora existe una multitud innúmera de españolitos y españolitas convencidos de que realizar alguna de esas actividades propias de la delincuencia, el gamberrismo, la incultura o el nazismo tiene también la consideración de política. En ésas estamos, retrocediendo hasta lo más oscuro de la caverna neolítica, hasta donde pone Pamplona, hasta donde no se puede retroceder más porque nuestros pasos se verían amenazados por el abismo de despeñaperros, por la sociedad ágrafa y por la tribu que amamanta las fieras.

Todo ha sido orquestado con el más absoluto desprecio a la cultura y a la convivencia, de modo que tiene que haber gente de vara alta a la que le interese empocilgarnos en el barrizal, seguramente con aviesos fines totalitarios. La dictadura del iletrado, o imbecilidad semejante.

Lo curioso es el arraigo que esta ola de oscurantismo indocto ha conseguido establecer en el ámbito que por definición es la antítesis a tales prácticas, es decir, la universidad. Quizá la inmadurez de los especímenes que allí se reclutan favorezca el pastoreo de partidarios de la violencia frente al refinado de los espíritus. Quizá abunde el catedrático que se retira pronto hacia la paz del hogar.

A todos se les reconoce en el primer cruce de palabras, pues no tardará ni dos frases en utilizar sin venir a cuento uno de los dos vocablos de sustitución, como hoy son facha o golpista. A partir de ahí puede usted estar seguro de que a ese personaje ya le han comido el cerebro, y no precisamente los alienígenas.