Archivo de Septiembre, 2015

Mediocres por el sí

Domingo, 20 de Septiembre, 2015

El mapa que quiere Mas: incorporar Cuba y Filipinas a la Corona

Con ideólogos como Oleguer, Piqué y Guardiola es posible ganar un partido de fútbol, pero no dar lustre a un disparatado engendro basado en la traición, la mentira y el atraco directo al bolsillo común. Menudas patas para presentarse en cualquier reunión internacional.

Mas tiene que sentir un profundo desconsuelo al comprobar la ausencia en sus filas de las mentes más preclaras de Cataluña, que son muchas, pero que han sido marginadas, ocultadas o acobardadas.

En realidad los Juntos por el sí han demostrado que son unos mediocres de siete estallos, como corresponde a un proyecto liderado por un oportunista de feria, trilero y engreído que cacarea hablando de catalanidad, pero al que no le importa conducirla hasta las puertas mismas del corralito, por ver si antes de entrar aparece un Hada Madrina que lo transforme en palacio.

Mediocridad hasta la cachas es enarbolar una pancarta que dice “Yo perdono a Jordi Pujol”, o tirar de archivo para rescatar un mapa de Torres Villegas de 1854 donde se muestran los distintos tipos de administraciones para apoyar la independencia, sin reparar que todo él va encabezado por un título que afirma con claridad “Mapa de España”.

Mediocridad es reaccionar con gran alegría porque Obama, Merkel, Hollande o Cameron hablan de Cataluña, sin importarte que lo hacen para ponerte a caer de un burro, como ejemplo manifiesto de lo que no debe ni plantearse.

Y mediocridad supina es presentarse ante la BBC y salir trasquilado con dos pases de pecho a cargo de un entrevistador que no cobra de la Generalitat y que simplemente aplica a sus preguntas el siempre molesto raciocinio del sentido común.

De la banca, mejor no hablamos porque a nadie le agrada ver el sufrimiento ajeno.

El tintero del despacho

Sábado, 19 de Septiembre, 2015

El arma del crimen

Corre el año de 1890 cuando en el domicilio lucense del matrimonio que forman Balbina Suave Limón y Artemio Puñoenrostro Gómez se suscita una discusión leve y bizantina, como otras que han tenido a lo largo de su dilatada convivencia.

Ambos acaban de superar sendas enfermedades propias de sus edades provectas, cada uno con sus achaques particulares y cada uno en distintos períodos.

Primero ha sido ella, quejumbrosa de huesos artríticos, que se quiebra, que se tensa. Luego, don Artemio y su vesícula, sus cálculos y esos mareos que se le van y le vienen.

Los ancianos parlotean en el mirador de su casa, al lado del despacho que le sirvió mientras tuvo abierta oficina. La charla se ameniza con vistazos a la calle por donde cruzan conocidos y los identifican para sus adentros, pues ni les sorprenden ni son noticia.

_Has de admitir, Artemio, que cuando guardas cama te llevo las medicinas puntualmente, el caldito que te gusta y la prensa bien planchada. Tú, en cambio… bueno… saliste al Círculo como cada tarde.

El hombre se mosquea.

_Balbina, paloma, cariño; si fui o no al Círculo fue porque dormías como un tronco. Te traje novedades y te puse el caneco caliente en cuanto se enfrío el otro. No hay competencia porque mi amor está certificado.

La tertulia fue larga en tiempo y en reproches. La insistencia de Balbina por salir ganadora del torneo y la de Artemio por lo mismo, no parecía tener fin hasta que el hombre lo pone levantándose del sillón. De su bufete toma el tintero que arroja hacia la artrítica con tan buen tino que le rompe el cráneo y la mata.

Ahora que lo juzgan, confiesa a la sala:

_ Ganó ella, es evidente. Me cuidaba mejor.

El fantasma de Magazos

Viernes, 18 de Septiembre, 2015

El espectro afeitado

La familia de Acisclo Rivera Pampeira afeita el rostro del fallecido porque con aquellas pintas no es de buen cristiano presentarse ante el santo de las llaves; él, que ha vivido buena parte de su existencia en Magazos, a un tiro de piedra de San Pedro de Viveiro, y era de creencias sólidas como pedernales.

Severino, su hijo mayor, es el encargado de la espuma y de pasarle la navaja barbera con tan mala suerte, por los nervios, el llanto o la inexperiencia, que le produce un corte notable en la mejilla derecha, siendo causa de nuevos alaridos entre sus desconsolados deudos.

Baja a la tumba Acisclo con su mejilla desportillada y al volver de Viveiro una noche de la semana siguiente, Severino Rivera cuenta a su familia un suceso sorprendente. En el camino se le aparece el fantasma de su padre, tan real y vívido que en su rostro se distingue el navajazo inferido post mortem, prueba superior a cualquier otra que pudiera exponerse para certificar la identidad del espectro.

Acisclo le habla con voz nítida, aunque distante, de asuntos pendientes que deja en la tierra y para solventarlos necesita le digan cuatro misas por su alma, dos en Magazos y dos en Xove, donde ha nacido.

Las misas deben reunir una extraña condición, pues las cuatro han de ser sufragadas por Severino y por aquél que considere su mejor amigo, a partes iguales; de modo que todos piensan en Luis da Fonte, su compañero de ruadas.

Enterado Luis de la comanda, se siente muy halagado por la distinción y acepta de buen grado pagar la cuota que el fantasma requiere. Se dicen las misas y pasado un tiempo, cuando el encargo de ultratumba es de dominio público, abundan en la zona quienes ponderan la buena mano para los negocios que disfruta Severino, un mozo que parecía tonto hablando de fantasmas.

Tísicos y turistas

Jueves, 17 de Septiembre, 2015

La fronda de la Diagonal impide ver el bosque

En aquel balneario de aguas y clima propicios para la cura de la tuberculosis, la gente hablaba de la llegada de los tísicos al inicio de cada temporada y un hombre poco versado en léxico y medicinas dio en pensar que tísico y turista eran palabras sinónimas, puesto que si allí acudían unos y otros, por fuerza tenían que ser los mismos.

Apostaría que ocurrió en el de Santa Águeda, donde Angiolillo se llevó por delante a Cánovas del Castillo, pero tampoco me juego un penique en certificarlo.

De modo que cuando al paisano le presentaron a un enfermo recién llegado, el hombre le alargó la mano para saludarle diciendo:

_Así que usted también es tísico. Pues que lo sea por muchos años.

Vino a las mientes el recuerdo de tamaña tontería al leer en los papeles que dos centenares de ciudadanos barceloneses se han dirigido a su alcaldesa en solicitud de que sean podados los árboles de la Diagonal, pues sus copas están tan crecidas que impiden la correcta visión de la misma a través de las cámaras de tráfico municipales y a su entender, eso puede significar un grave inconveniente para la seguridad de la urbe cuando por ella avancen los tanques que a buen seguro enviará España una vez realizada la declaración unilateral de independencia.

Como le ocurrió al hombre del balneario, estos preocupados defensores de la ciudadela han escuchado tantas veces la consigna “España nos roba”, que han acabado por creerse expoliados y ver tanques donde hay turistas.

¿Qué pensarán los pobres al leer hoy mismo que todo es una pantomima de Mas para chantajear al Estado y sacarle mayor tajada? Seguramente sufrirán una gran decepción.

A los 200 de la Diagonal cabría saludarles diciendo:

_Así que ustedes son también unos expoliados. Pues que lo sean por muchos años.

Aceptamos pulpo

Miércoles, 16 de Septiembre, 2015

Alanceando el pulpo

La polémica en torno al Torneo del Toro de la Vega se plantea, como su propio nombre indica, con las formas y maneras de una justa. A un lado están quienes lo defienden, con el Patronato de la fiesta a la cabeza, y enfrente, quienes tratan de suprimirlo.

Y claro, pelean porque parten de sus respectivos postulados convencidos de que solo uno de los dos caballeros combatientes puede vencer. Es la demostración palpable de por qué el hombre inventa los torneos. Para que haya un vencedor y un vencido.

Sin embargo, estas justas anuales de Tordesillas llevan camino de eternizarse, porque en realidad allí nada se dirime y el toro seguirá siendo alanceado hasta que los tordesillanos, por su propia voluntad, den la espalda a la costumbre y se dediquen al guá; o los animalistas fijen su atención en otros certámenes.

No es por dar pistas, pero piensen por un momento que durante las ferias y fiestas de San Froilán, los lucenses y quienes nos visitan consumimos alrededor de cien mil pulpos que han de ser convenientemente muertos, golpeados o congelados, antes de que pasen a nuestros paladares para ser saboreados en pos de la máxima excelencia culinaria.

Cien mil ejemplares frente a uno, que será muy grande, pero es uno.

Muchos pensarán que no es lo mismo y que nadie va a plantarse el día que abran las casetas y montar la pirula delante de los calderos por cefalopocidio, porque después vendrían las fabes con almejas, el conejo a la cazadora y el filete empanado allí donde se celebren. Fíate y no corras.

No nos gusta el mundo como es y hacemos por cambiarlo. Viene de antiguo. También nos arrepentimos de muchas cosas que nos dejamos en el camino y por ahí andamos dando tumbos. Como decía Díaz Castro hablando de Galicia, “un paso adiante, outro atrás”. No era solo por Galicia, es la humanidad entera.

El motín de Dadeville

Martes, 15 de Septiembre, 2015

Una majorettte de Dadeville, manifiestamente delincuente

Dadeville es una población de Alabama que supera en dos centenares las tres mil almas, tras hábil consulta wikipédica. Es el equivalente a la de municipios como Barreiros o Becerreá concentrados en un solo núcleo.

Sus dirigentes locales están en los medios de comunicación porque se han lanzado a legislar sobre la ropa que pueden o no pueden llevar sus ciudadanos y claro, los tienen muy entretenidos en tertulias interminables que alaban _ por algo están en Alabama _, o denigran las medidas cautelares sobre las prendas y la manera de portarlas.

Su primera intervención en los armarios del personal dadevillano consistió en prohibir, suponemos bajo multa o apercibimiento, que los chicos y menos chicos descuelguen sus pantalones más allá de la cintura y dejen al aire la ropa interior, una moda que aquí hemos visto muy generalizada, aunque hoy parece vivir en franca decadencia, sin duda por la incomodidad que representa, o porque está out y listo.

Ahora han dictado otra en sentido contrario, pues les preocupa que los mini shorts y las minifaldas de las chicas suban demasiado y muestren la zona nalgar a la pública contemplación. Pantalones arriba y faldas abajo. Ése es el dictado de la moda municipal, para cuya implantación trabaja la policía con las competencias legales suficientes, es de suponer.

Piensen por un momento que Lara Méndez, o su correspondiente mandatario local, nos despierta un día con normas relativas a escotes, cachas y líneas de flotación. La que se arma no envidiaría en alboroto al famoso motín de Esquilache, cuando al ministro italiano de Carlos III le dio por recortar las capas para que no ocultasen armas de fuego.

Si se acercan por Alabama, ya saben, tapaditos y con cincho.

Otros Lópeces

Lunes, 14 de Septiembre, 2015

López, en plena democracia

Leopoldo López, entre otros, convocó las manifestaciones de protesta en 2014, pero no ordenó disparar contra las “partes sensibles” de quienes acudiesen a ellas, como por ejemplo, la cabeza. Esa orden vino del otro lado y su resultado fue la muerte de la mayoría de víctimas registradas en esas movilizaciones, cuarenta y tres.

Cierto que los manifestantes cometieron asaltos y actos vandálicos, pero ahora todo se substancia en los catorce años de condena a López, para que nadie dude sobre la responsabilidad de lo ocurrido y de lo que les puede pasar a quienes protesten contra la delincuencia, la inflación y la escasez de productos básicos, principales motivos de la convocatoria.

Curiosamente las biografías oficiales de Chávez sitúan el punto de inflexión en su trayectoria política tras ser testigo del Caracazo que ocasionó centenares de muertos por la represión a las manifestaciones en contra de Carlos Andrés Pérez. Él, en ese momento, era López, lo cual demuestra el triste designio que arrastran los venezolanos, porque las víctimas en una ocasión y la otra fueron siempre los que padecen a sus dirigentes, apellídense Pérez o Maduro.

Preguntado sobre la condena a López el hombre que dice representar la nueva política española, tuvo la osadía de afirmar que aquí, con lo que él llama la ley mordaza en la mano, la pena habría sido mucho más dura y que si a López le aguardaban catorce años de presidio, era sencillamente porque Venezuela es un dechado de democracia.

Son dignas de recalcarse estas opiniones para el bien común, pues demuestran sin lugar a dudas que ciertas palabras _ democracia, por ejemplo _, definen conceptos opuestos según quien las lleve a su boca, y es por ello que al ser escuchadas por personas no advertidas, produzcan confusiones y distorsiones respecto al núcleo irradiador. Prevenidas quedan. Afirmación – apertura.

Cadena de horrores

Domingo, 13 de Septiembre, 2015

Petra László, la primera patada

Durante el curso a punto de iniciarse no habrá facultad de periodismo en la que no se plantee el caso de Petra László, la reportera que reparte patadas entre los refugiados sirios que intentan esquivar a la policía húngara, en fiel demostración de que donde menos lo esperas siempre hay un gilipollas dispuesto a empeorar la situación.

Posiblemente a muchos de ustedes el calificativo de gilipollas hacia Petra les parecerá suave, de modo que pueden sustituirlo por cualquier otro en la escala que gusten.

Y como siempre hay quien a todo gane, el ridículo de Petra, reportera para todo, se vio pronto superado por el que comete otra colega española, Indira García, que en un primer momento resalta lo menos resaltable del caso, convirtiendo a Petra poco menos que en una heroína del reporterismo por perder su puesto de trabajo en su afán de conseguir las imágenes. Algo así como torpedear el Titanic para obtener unas bonitas fotos del naufragio.

Indira trabaja para TvE y para más inri, su texto es el resultado de haber corregido la redacción inicial de una colega becaria, que sí respondía a lo que se ve en aquellos cortes, una mujer enloquecida cámara en ristre que zancadillea a un padre abrazado a su hijo en plena carrera, y a otra joven que huye ante el acoso policial.

Dice que aún no había visto las imágenes completas; pero al parecer, la becaria sí. Lamentable y bochornoso.

Ahora bien, al margen de la singular defensa que la editora hace del puesto de trabajo de Petra, lo que no se acaba de ver por ninguna parte es el interés del medio por presentar lo sucedido como un caso de despotismo laboral a cargo de otra televisión, por muy privada que sea la húngara y muy pública que sea la española.

Si Petra puso la pata donde no debía, Indira la metió hasta donde pone Toledo. Ir más allá es ampliar esta cadena de horrores.

Una sombra deslumbrante

Sábado, 12 de Septiembre, 2015

Borrell, libro en mano

El secesionismo catalán utiliza varios axiomas a modo de latiguillos. Unos son falsos y otros, indemostrables. Como controla la mayoría de los medios, no permite que se los desbaraten desde dentro. Eso es lo que le ha pasado a Borrell con su libro, víctima de una censura de la peor especie, porque lo que se birla al lector, lo que se entorpece y oculta, no es una divagación estética o culterana, sino algo que afecta directamente a su buena información, su felicidad y su bolsillo.

Dentro de la menestra de manipulaciones a la que están sometidos, una más.

La osadía de Borrell atenta contra uno de los principales axiomas del secesionismo, el económico. Los promotores de la hégira saben que los aspectos sentimentales, la nación catalana y todo lo que nazca del corazón está controlado por sus aparatos de propaganda, pero la racionalidad, los números y la pela, no. Ése es su talón de Aquiles, su estatua de Nabucodonosor con los pies de barro.

Si fuera cierto que Cataluña, salvando todos los aspectos legales que lo imposibilitan, alcanzase una mayor prosperidad económica en solitario, fuera de la UE y sin euro _ o incluso dentro _, sería tanto como animar a emprender procesos de desintegración masivos, contrarios a la desaparición de las fronteras y al viejo precepto de que la unión hace la fuerza.

Las dificultades de Borrell para explicarse ante los lectores naturales de su libro son graves y sintomáticas. Qué felices somos sin enterarnos de lo que nos puede venir encima y qué lección damos al mundo pastoreados por un Moisés descabezado que recurre a trampas de trilero, escondiéndose en listas de tapadillo y escamoteando información al respetable.

Y todo para ganar por los pelos y seguir con los cantos de sirena hasta que la jubilación, o un ERE, nos lleve por delante.

Los caminos de la ley

Viernes, 11 de Septiembre, 2015

La carpa emisora

Ahora ya sabemos por qué hace unas semanas el centro de mayores de Aravaca tuvo que retirar apresuradamente la estampa de su patrona, la Virgen del Buen Camino, minutos antes de que lo visitase la nueva concejala del distrito, Montserrat Galcerán.

Creíamos que era una deferencia hacia la mujer, laica hasta las trancas, para evitar así que le diese un subidón de azúcar, pero acabamos de comprobar que no era por la virgen, sino por el Buen Camino, una senda que le produce sarpullido.

El hecho es que con motivo de las patronales _ festas do oito, que decimos por aquí _, una caseta, carpa o gatuperio promovido por un colectivo anti-todo-lo-que-se-menea rebasó este domingo los límites horarios para la emisión de ruidos y motivó la protesta de los vecinos. Presentada la policía en el lugar del estruendo, hubo de todo menos obediencia a la norma.

Pronto fueron los vocingleros con el cuento a la concejala y ésta, muy resoluta, no tuvo mejor ocurrencia que abroncar a los agentes por molestar a los chicos de la barraca matraca, felices ellos que no tienen que madrugar el lunes, pues también son antiamaneceres.

La cara de doña Montse se le vino a púrpura cuando los agentes le mostraron la norma emanada por el propio consistorio al que ella representa y que así lo establece, enrojeciendo una escala más al enterarse de que uno de sus policías había sido herido, con baja por cinco días, a causa del ataque mozalbete, y sobre cuyo estado de salud no se había interesado.

Visto el comportamiento de la señora Galcerán, no es difícil deducir la impresión que en su ánimo podría haberle causado la visión del Buen Camino, pues todo indica que es partidaria de transitar los contrarios a la ley y al descanso vecinal. Aviados van en Aravaca.