Archivo de Junio, 2015

Ni Suiza

Miércoles, 10 de Junio, 2015

El 77 % de los suizos dijo No

La renta básica universal es una idea de enorme atractivo. Se trata de hacer realidad una de las utopías eternas de la raza humana, cual es llegar a la tierra con un sueldo vitalicio que te permita hacer lo que te dé la gana, aunque lo que te dé la gana sea nada, porque en cuanto te apetezca tomar unos macarrones gratinados, un capricho que suele manifestarse a muy temprana edad, vas a necesitar que alguien haga algo, como cultivar gramíneas, elaborar la pasta y fabricar hornos. Maldito capitalismo, siempre con sus servidumbres.

Los suizos votaron hace unos años un referéndum para implantarla en su régimen. Ellos reunían todas las características previas que exige el sentido común para plantearlo sin miedo a caer en el ridículo: Una prosperidad económica libre de sobresaltos a muchos años vista, una estabilidad política contrastada, también a años vista, pero hacia atrás, y unos niveles de educación macanudos.

Bueno, pero aún así, lo rechazaron, y para hacerlo esgrimieron una razón fundamental. Todo eso que les permitía poner sobre la mesa la utopía corría gravísimo riesgo de perderse, viéndose en la necesidad de volver a empezar.

También se dijo entonces que las ideas populistas que propugnaban la aparente bicoca no habían podido hacerse fuertes entre la sociedad helvética precisamente por la madurez alcanzada en ella y porque la mayoría de sus miembros se dieron cuenta a tiempo de la bomba de relojería _ suiza, por supuesto _, que se pondría en marcha con espoleta y explosión más pronto que tarde.

La economía avanzada que utilizaron para dirigir su voto asegura que tales medidas destruyen empleo, reducen los los ingresos de los trabajadores _ mientras los haya _, e incrementan las familias bajo el umbral de pobreza.

El Lugo en Montilivi

Martes, 9 de Junio, 2015

En vez de pensar en la playa, marcan un gol

Acabo de echar un vistazo a la prensa gerundense y están que trinan. El C.D. Lugo les ha chafado la fiesta del ascenso y no lo entienden. No entienden cómo han empatado con un equipo que en su criterio debería haber viajado casi dos mil kilómetros para cubrir el expediente, correr poquito y volverse a casa sin molestar.

Bueno, tampoco les cabe en la cabeza que el Betis, con el ascenso en el bolsillo, haya perdido en su campo contra quienes ahora disfrutan las mieles que ellos tenían para sí. A fin de explicar tal cúmulo de desgracias acuden a la frase atribuida a Maquiavelo que aconseja pensar mal para acertar. Sin otras pruebas que la malicia, un comentarista local insinúa que todo tiene su explicación en el vil metal. Y claro, dispara:

“Gracias, Betis; gracias, Lugo. Ninguno de los dos se jugaba nada, pero unos caminaron y los otros volaron. Y, presuntamente, ambos se llenaron los bolsillos”.

Eso sí, distingue y prima el valor del esfuerzo para volar frente a la pasividad de caminar: “En todo caso, posiblemente es más loable y saludable la actitud de los gallegos en Montilivi que la de los andaluces en el Villamarín”.

El entrenador es más generalista: “Está visto que el mundo no está hecho de personas honradas”; para emitir luego una reflexión sobre el lugar donde deberían tener la cabeza los jugadores lucenses y no donde la tenían: “Normalmente, cuando faltan cinco minutos para terminar el partido, los jugadores piensan más en las vacaciones, sobre todo, si no te juegas nada”.

Ya no es que cobres por ganar, es que te olvidas de la playa y los chiringuitos. Un exceso de profesionalidad. La orden de la Jarretera le enmienda la plana a Maquiavelo y dice “Que la vergüenza caiga sobre aquel que piense mal”. Y si quieren acertar, que lo demuestren.

El gripón

Lunes, 8 de Junio, 2015

No habrá foto Bergoglio-Maduro

El jefe del cotarro se me constipó, lo tengo en la cama con mucho dolor. Algo así podrán cantar los manifestantes que acudan hoy a expresar su repudio contra la presencia de Felipe González en Caracas, obedeciendo la consigna del líder Maduro, aunque en estos momentos sea el líder Pocho.

Tal como él mismo narra, con ese gracejo que adquiere allí el castellano, alguien le ha pegado un gripón y el pobre está indispuesto con una otitis de caballo que le impide tomar un avión para ser recibido por el Papa. Vaya por Dios. Ésa sí que es una desgracia. Con las ganas que él tenía de ser amonestado por Su Santidad, como cuando Juan Pablo II le recrimina a Ernesto Cardenal que forme parte del gobierno sandinista y que divulgue loas apóstatas de rima asonante.

Sería como tocar el cielo en la tierra. Su foto, con la cabeza baja frente a Bergoglio, figuraría al lado de la de Cardenal arrodillado en el aeropuerto de Managua frente a Wojtyla. Además podría preguntarle por el pajarito que se le aparece alrededor de la cabeza, como los personajes de cómic cuando se dan un golpe.

Pero no, tiene un gripón y el médico le ha prohibido volar, aunque sea al Vaticano, que los aviones los carga el diablo.

Así las cosas se tendrá que conformar con ver por la tele la manifa en contra de Felipe, que como la convoca él, quedaría feo perdérsela.

En España no hay gripón. Aquí se pueden celebrar tranquilamente los encuentros de Iglesias con Sánchez para hablar de lo divino y de lo humano; bueno, más de lo segundo. Reuniones para prometerse un amor que manda truco. “Es un tipo majo”, dijo el perdonavidas del segundo. Vete tú a saber lo que significa; si es majo de majo, o de que aquí mismo me lo hago con patatas y ali-oli.

_ ¿Está maduro?

_ Sí, está manifestándose contra Felipe, ¿te suena de algo?

A la cola

Domingo, 7 de Junio, 2015


El ámbito del conflicto

Mientras su tío, el rey Felipe VI, encandilaba a los diputados franceses con la forma y el fondo de su discurso, a su sobrino Froilán le caía encima la del pulpo, como corresponde a los orígenes de su onomástico.

Froilán se habría encarado con otro joven de aspecto oriental por disputar un lugar en la cola de una atracción del parque donde se encontraban. En la refriega, el hijo de los duques de Lugo le habría recordado su condición de heredero regio, frente a él, que era un “puto chino”.

Por supuesto, dados los antecedentes del rapaz en cuanto a una educación deficiente, la noticia recibe todas las bendiciones de certeza y se divulga a lo largo y ancho del mundo, hasta la propia China, donde es considerada una muestra de racismo, como cuando en España se cantaba: “Al chino le gusta el vino / al chino le gusta el pan / al chino le gusta todo / menos trabajar”, en clara contradicción con la otra tendencia más extendida que dice de quien trabaja sin desmayo que lo hace como un chino.

El episodio, en ningún caso, deja resquicio a la duda y sitúa al chaval como un racista engreído, prepotente, chulo, ignorante y faltón de tomo y lomo. Y con él, su familia y los españoles que permiten la cría y engorde de especímenes tan poco presentables. Todo ello, de un plumazo.

Hace 70 años justos, los dirigentes norteamericanos y buena parte de la población se referían a los japoneses como monos y dudaban de su condición humana. Era propaganda de guerra, pero llegó a calar de tal forma que durante décadas, fueron vistos como seres inferiores.

Lo que Froilán haya dicho _ que su padre niega _, tiene como testigos a sus compañeros de clase. Si no fue así, él y nosotros nos merecemos restitución. Y si lo fue, una mejora en el sistema educativo de las clases altas.

Marceau 11

Sábado, 6 de Junio, 2015

El Instituto Cervantes de París

Quizá las sucesivas sentencias francesas a favor del Estado español sobre la propiedad del edificio número 11 de avenida parisina de Marceau sean injustas.

Quizá cuando estas resoluciones dicen que fue adquirido con fondos expoliados del Tesoro Público español estén faltando a la verdad.

Quizá su inscripción en el Registro Hipotecario de ese país se basa en resoluciones defectuosas de los tribunales franceses en los años 1943, 1949 y 1951.

Quizá, quizá, quizá…

En cualquier caso, si el PNV, Anasagasti o cualquier otra persona física o jurídica se considera con derechos sobre Marceau 11, la ley le señala el camino inequívoco que debe recorrer, si es que todavía cabe hacerlo, porque el recurso judicial interpuesto por quien decía ser su dueño, una sociedad vasca, fue fallado en contra por el Tribunal del Sena.

Ahora bien, que la presencia de Felipe VI en dicho inmueble sirva de pretexto para que el señor Anasagasti se considere facultado para insultarlo, al él y a todos los que consideramos Marceau como parte de la representación española en Francia, es de una bajeza y ramplonería impropia de una persona que se postula como ejemplar, aunque por desgracia tampoco debe sorprender a nadie porque son muchos los años que lleva inmerso en su práctica.

Como la calumnia sale gratis a todos los efectos y como además cuenta con la seguridad de que será jaleada por su buen oficio como corifeo, la lengua se echa a pacer con la certeza de tener el éxito asegurado.

La tesis de Anasagasti, si no es demostrada por tribunales, se parece a las reclamaciones de DAESH sobre la península ibérica. Quizá todos tengan razón, si se la dan, pero los insultos al rey son de otra naturaleza y ahí estamos todos, tratados de chulos y sinvergüenzas.

Antropofagia

Viernes, 5 de Junio, 2015

El piloto tiene un problema y los pasajeros, dos

Por fortuna, comerse la placenta tras el parto no aporta ningún beneficio extraordinario. Lo acaban de hacer público de forma oficial.

Decimos que es una suerte, porque la mayoría de la humanidad ha crecido sin zamparse las secundinas y sería una pena que a estas alturas nos enterásemos de que lo guay es prepararlas a la plancha con ajo y perejil, nada más que el tocólogo y la comadrona abandonen la sala del paritorio.

A diferencia de Gila, cuya madre había salido y no estuvo en su parto, en mi caso el que no estaba era yo, o al menos no me acuerdo. Tampoco me acuerdo de que se discutiese cómo preparar la placenta, ni nada que se le parezca. Seguramente fue porque no se vivían momentos tan medicados y hospitalizados como son los actuales.

Hoy mismo, al lado de la noticia de la antropofagia placentaria, viene otra donde se informa que las personas obsesionadas con los selfis, con el palito de alejamiento y con hacerse tropecientas fotos al minuto, tienen un problema psicológico, y si no lo padecen, comenzarán a sufrirlo en cuanto acaben de leer la noticia.

En el enunciado va el diagnóstico. Si alguien vive obsesionado con hacerse selfis, o con contar las moscas de las habitaciones, claro que tiene un problema. Viene a ser como decir: Si a una persona se le rompe una pierna, tiene una fractura. Menuda novedad.

Fue fantástico escuchar el otro día a un galeno _ como tantos hay _, aconsejando a los oyentes que nos mantuviésemos alejados lo máximo posible de médicos, medicinas, hospitales, dietas, pesos ideales, macrobióticas y demás preocupaciones quirúrgicas, como método más saludable de vida mientras no sea inevitable. Seguramente él también sería partidario de no cocinar la placenta, aunque sea difícil evitarlo con tanto programa culinario como nos rodea.

Garrafal y palmario

Jueves, 4 de Junio, 2015

De Góngora, ni mención

Negar que determinadas emisoras le han hecho la cama a los Demolition Men es tan ridículo como decir que Rajoy ha sabido explotar sus encantos de telegenia con el uso del plasma, que encandiló a las masas explicándoles su política de reformas y que la tele basura no tiene consecuencias dramáticas para la actividad neuronal.

Las emisoras lo han hecho en pleno uso de la libertad de expresión que nos ampara, pero lo han hecho. También podrían haber dedicado toda su parrilla a difundir el culteranismo de Góngora y hoy sabríamos al dedillo sus Soledades, pero no fue ésa su opción, sino la otra. Sus razones tendrán, y en todo caso, su pecado lleva implícita su penitencia.

El Gobierno no ha sabido venderse. Ése es otro diagnóstico palmario, porque, amén de corruptelas, era difícil; porque los resultados de su política tardaban en llegar, porque el programa electoral no prevé una situación tan desesperada, porque creyó que bastaría con que el mundo reconociese la validez del plan y porque cometió errores que en otras situaciones pasarían a engrosar el desgaste de la gobernación, y en las actuales, se magnificaron.

Pero a todo ello hay que añadir la acción demoledora de una contraproganda desatada, no ya contra Rajoy y sus políticas, sino contra todo lo que oliese a Constitución, transición y consenso del 78 como auténtico germen del mal, a consecuencia de la cual, la crítica al Gobierno era casi como un axioma que no necesitaba ser demostrado y bastaba con pronunciar la palabra Rajoy para que se disolviesen todas las dudas, malo por naturaleza.

Si alguien creyó que ésa tenía que ser su gran contribución a la convivencia de los españoles, sepa también que no se la van a agradecer ni en el infierno. Y no por Rajoy, claro, sino por todos los demás.

El colaudero

Miércoles, 3 de Junio, 2015

Conductor que considera injusta la dirección obligatoria

¡Qué maja y qué simpática la Colau! ¿Y no va y dice la criatura que no obedecerá las leyes que le parezcan injustas; como Al Capone, que tampoco las respetaba?

El anuncio de la desobediencia de doña Ada no se produce en el ámbito de su conducta personal como ciudadana díscola y escrachera, sino en su condición de alcaldesa de Barcelona, en cuyo ayuntamiento está a punto de aterrizar con un bagaje jurídico-político que de un plumazo tira por tierra la evolución, Darwin, Platón, Bártolo de Sassoferrato, Montesquieu y García de Enterría, constructor del Derecho Público español.

A la vista de sus títulos académicos _ el expediente de Ada Colau está más vacío que las arcas griegas _, solo podemos deducir dos interpretaciones sensatas sobre el origen de su ciencia filosófica. O, enterado de su victoria, ha bajado Dios a verla y le ha insuflado el conocimiento por vía intravenosa, opción poco probable ni con la mediación de la monja Forcades; o se le ha ocurrido a ella sola tras una sobreexposición solar.

En cualquier caso, cuando se confirme y materialice la teoría, en Barcelona pueden sucederse acontecimientos extraordinarios, como por ejemplo, la fuga en desbandada de ciudadanos y la llegada masiva de mafias internacionales que consideran injustas muchas de las leyes que reprimen sus actividades, o sin ir tan lejos, el masivo crecimiento de barceloneses que se aprovecharán del colaudero, en imitación de la alcaldesa y que dejarán de guiarse por las leyes que les parezcan más injustas en consonancia con su libre albedrío.

_A mí el Código de la Circulación me la repatea.

_¡Toma! ¡Y a mí! No he visto cosa más injusta que un ceda el paso.

No hay que perdérselo.

Infiltrados

Martes, 2 de Junio, 2015

Captura del reportaje

El chavismo nos ha servido para valorar los anteriores cuarenta años de democracia como los más prósperos de la historia de Venezuela. Lo comentaba con toda la ironía que la frase conlleva uno de los entrevistados en la última entrega de Infiltrados, una magnífica pieza de la Cuatro que pone los pelos de punta sobre Maduro y compañía a quienes todavía no los tengan erizados y que en España, visto lo visto, son bastantes.

Aunque otras muchas circunstancias apuntan hacia las diferencias que existen respecto a nuestra situación política, las similitudes son suficientes como para mosquearse.

Chaves basó su ascenso en la crítica y la descalificación de los dos partidos que se alternaban en el poder, contra la casta de su particular bipartidismo que había generado, en efecto, un amplio muestrario de corrupción sin saber administrar las épocas en las que ataban perros con longanizas.

Les convenció de que, ahora sí, llegaba la honradez personificada en él para regenerar el sistema, cuando su pretensión no era regenerar nada, sino quedárselo. Primero, a través del golpismo, y una vez que descubre su tirón mediático, valiéndose de la propia democracia, como ya había sido el caso de dictadores precedentes. Incluso se apoyó en un partido llamado Podemos al que acabó por expropiar por inservible para su fin último. El líder de ese Podemos también habló para el reportaje y sus lamentos son imaginables.

Y al igual que el III Reich, el avance no se detiene en fronteras, pues aspira como él a conquistar todo lo que se deje; o sea, todo lo que no se menee. Es la revolución pendiente con la que sueñan todos los que no son capaces de ver al hombre con su libertad, su diversidad y sus defectos, llámense como se llamen y cabeceen a derecha o a izquierda.

Pitos y palmas

Lunes, 1 de Junio, 2015


El mismo escenario

A la vista del estadio repleto de activos pitadores entusiastas, quiso la memoria traerme el recuerdo de otro de esos momentazos de nuestra historia que se repetía año tras año; como las uvas, la siega, Raphael y el pequeño tamborilero. Nos referimos, por supuesto, a las Demostraciones Sindicales del 1º de mayo en el Bernabéu y en ocasiones, en el Camp Nou, donde a bancada completa y sin pitos, pero con palmas, la masa rendía sonoro homenaje a quien preside la tribuna, tocado casi siempre de sombrero Homburg y esposa al lado.

Dirán ustedes que estaban instruidos para que así sucediese y es verdad, lo estaban. Igualico que ahora.

La facilidad con la que vira el viento es pasmosa y pavorosa. Pasma por lo rápido que se produce y provoca pavor porque nadie sabe en qué manos caerá la capacidad de decidir si va a ser cierzo o tramontana, si cálido o frío, si palmas o pitos.

El extraterrestre que aterrice y nos vea tiene que hacer obligatoriamente lo que relatan todas las crónicas de avistamientos ufológicos; esto es, dar una vuelta, tomar unas muestras, subir de nuevo a la nave y salir pitando a velocidades centrípetas para no volver ni en una escapada de fin de semana. Dicho todo ello sin que sea óbice para sostener que tenemos uno de los mejores jamones del mundo, aceite de calidad extra y vino como para una boda.

Entre el Bernabéu a rebosar de estandartes de Educación y Descanso, y el Camp Nou del pitorreo ha transcurrido medio siglo mal contado. En Madrid no caracoleaba Messi y el mayor extranjerismo admitido eran los grupos de Coros y Danzas de Guinea, a los que el locutor del No-Do trataba como “españoles de color”, como si los demás fuésemos como el agua, incoloros e insípidos. Pues pueden creerlo o no, pero somos los mismos, bípedos sobre la tierra viendo deportes.