Archivo de Marzo, 2015

Todos no somos turistas

Lunes, 23 de Marzo, 2015

Maria Barranco, maltratada por el mundo árabe

No es por echarle una mano al turismo tunecino, pero la verdad es que causa infinita ternura escuchar la ingenuidad con la que se expresan algunos viajeros de regreso a Barcelona. En concreto, la palma se la lleva una señora que dice: “Yo, a los países africanos no vuelvo”. Como decía aquel personaje de Almodóvar, “lo mal que me ha tratado a mí el mundo árabe”.

Entendemos el miedo que se le ha quedado en el cuerpo, tanto si visitaba el museo del Bardo, como si se había quedado en cubierta tomando un bloody mary agitado, no revuelto. Para nadie es plato de buen gusto enterarse de que veinte de sus compañeros de viaje han ido a un museo por última vez, pero entienda usted que por desgracia, ni las estadísticas sobre lo ocurrido, ni las perspectivas sobre lo que puede venir, garantizan que Europa sea un continente mucho más seguro que África contra esas eventualidades.

Es difícil huir del terrorismo como para sentirse absolutamente a salvo. Ésa es su estrategia. Golpear en cualquier parte y con víctimas indiscriminadas. Si en este caso añadimos un ejército creciente de miles de voluntarios y una amenaza global contra el infiel, el único sitio seguro para escapar de DAESH _ los yihadistas han amenazado con cortar la lengua a quien así los llame _, es Raqqa, la ciudad que consideran su capital, siempre y cuando se le rinda fanática obediencia, unos requisitos que la señora de Barcelona no está dispuesta a cumplimentar, nos jugamos algo.

El problema radica ahora en decidir que Raqqa no sea un lugar seguro para ellos, y parece que la comunidad internacional no está del todo de acuerdo. Todos fuimos Charlie, pero no fuimos turistas en Túnez, coptos en la playa, cooperantes de naranja, pilotos en la jaula… Se comprende que la señora no quiera volver a África, pero tampoco piense que con eso basta.

Contrarrevolución

Viernes, 20 de Marzo, 2015


Terror en el museo

Semanas antes del atentado, un portavoz del Ministerio del Interior tunecino explicaba al mundo por qué su país era llamado “la cantera de la Yihad”, por qué dos de cada diez individuos llegados al DAESH procedían de allí, el mayor porcentaje del mundo árabe y de Occidente.

En su razonamiento llegaba a algunas conclusiones nada tranquilizadoras, pues venía a decir que una de las causas, sino la principal, era precisamente el proceso hacia la democracia iniciado en la revolución de 2011, y en general, la cercanía de Túnez a los valores occidentales.

Democracia, laicismo y occidentalización provocaron en muchos jóvenes la reacción contraria, esto es, la necesidad de demostrar que en realidad ellos seguían siendo unos buenos musulmanes, una vez admitida la salvaje distorsión de considerar buen musulmán a aquel que más infieles mate.

Sin que en ningún momento llegase a decirlo, de las palabras del portavoz se desprendía una pavorosa deducción, al entenderse que a mayores esfuerzos por extender regímenes basados en la libertad dentro de los países árabes, mayor iba a ser la reacción contraria, mayor el crecimiento de DAESH, las siglas aconsejadas para huir de la denominación Estado Islámico, en el buen criterio de que ni es estado ni es islámico.

El análisis del ministerio tunecino puede ser incompleto, pero no desacertado y debemos tenerlo presente cuando desde aquí, con toda alegría, deducimos que el horror se acabará con unas buenas inyecciones de vitaminas democráticas, algo que por si solas está muy lejos de bastar en sociedades donde religión y política caminan tan unidas como separadas al mismo tiempo, y donde el fanatismo prende con facilidad. En España tenemos que entenderlo mejor que en otros lugares, porque aquí seguimos prisioneros de otros fanatismos; diferentes, pero tan destructivos

Crítica previa

Jueves, 19 de Marzo, 2015
Valeriano, contando mentiras a Alejandra

Fernán Pérez de Andrade y Bertrand du Guesclin se disputan para la historia el honor de haber pronunciado en el mismo momento _ la muerte de Pedro I a manos de su hermanastro Enrique _, esa frase tan escurridiza, sibilina y ponciopilatera que es “yo no quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”. Se dijo mientras uno de los dos sujeta a Pedro para que Enrique pueda apiolarlo tranquilamente.

También es probable que no haya sido ninguno de ellos y la ocurrencia se deba, como tantas veces sucede, al cronista de turno. O que uno lo agarrase y el otro lo dijese. Todo es posible.

El recuerdo viene, miren ustedes qué tontería, por la bronca suscitada entre la periodista Alejandra Andrade y el ínclito cantor mañanero Willy Toledo, a cuento de llamar mentirosa a la primera por su reportaje venezolano, emitido ayer, miércoles por la noche, bastantes horas después de dictada la sentencia. Algo así como poner a caldo la Novena de Beethoven días antes del estreno.

No tengo certeza de que Alejandra pertenezca a la saga de los mismos Andrade que don Fernán, pero tampoco albergo ninguna duda de que fue a Venezuela, vio lo que había y nos lo cuenta. Vamos, que ella ni quita ni pone revoluciones, pero ayuda a que se conozcan.

Que Willy se levante de las patas de atrás y la llame mentirosa porque ha visto una promo donde se intuye que el resultado del reportaje no va a ser nada favorable a Maduro y su gulag, solo confirma lo desnortado de su causa.

Si tanta admiración le suscita aquel guirigay gubernativo, lo que debe hacer el actor, y todos los que así piensen, es defender las colas, los asesinatos, los secuestros y el miedo, pues siendo evidente que existen, ha de ser porque interesan. Ya lo dice su embajador, en cabeza hueca entran balas.

Larra y Cervantes

Miércoles, 18 de Marzo, 2015

¡Oh! ¡Es él!

Tuvo que ser en torno a 1835 _ hace 180 años _, cuando Mariano José de Larra escribe un largo artículo donde critica a los españoles que utilizan la expresión “este país” como sinónimo peyorativo de España, añadiéndole todos los defectos inherentes a una tierra que el destino la ha marcado como impropia e incapaz de llevar a cabo según qué cosas, como hacen países mucho más modernos como Australia, o más antiguos como China.

Fue hace 180 años, pero nada impide que otros costumbristas precedentes hubiesen reparado en el carácter autodestructivo de la expresión, no por las palabras que la componen en si mismas, sino por la carga de maléfica coartada que la sustenta.

Por supuesto Larra anima a desterrar la que él llama “funesta expresión”, pero se maravillaría al saber que dieciocho décadas después no solo se mantiene, sino que ha entrado a formar parte del vocabulario habitual de políticos que se las dan de progres por eliminar España de su vocabulario, pero que en realidad siembran allá por donde pasan la semilla de la desconfianza interna hacia ellos y de la externa hacia todos nosotros.

En opinión de Larra, ésa era la principal desgracia que se originaba en aquel tiempo. El pobre juicio que los extranjeros hacían de nosotros, incapaces de reconocernos en la marca España y contra el que solo se podía luchar desde dentro. Pues ya ve Fígaro el corto trecho avanzado en esa dirección. ¿O retrocedido? Difícil será evaluarlo.

Hoy aparecieron los restos de Cervantes, otro que como Larra cantaba las cuarenta. Estuvo todo el tiempo en el convento de las Trinitarias Descalzas, a tiro de piedra de su casa. El hallazgo es sorprendente, no por misterioso, sino por estar donde debía.

Lo de Larra tampoco tiene un enorme perendengue y su secreto siempre estuvo donde estaba.

Teoría del todo

Martes, 17 de Marzo, 2015

La patria necesita tu voto

Esta vez los andaluces no dan mayorías absolutas, como en la ocasión anterior. Entonces dijeron que ganase el PP, pero gobernó el PSOE con IU. Ahora puede pasar algo parecido aunque las siglas sean distintas.

El sistema podría definirse a la brava como: Usted vote lo que quiera, que ya decidiremos nosotros quién gobierna. Y el caso es que hay soluciones, que siempre se habla de ellas en estas circunstancias y que nunca se hace nada.

Por ejemplo, el legislador está convencido de que los españoles sufrimos una alergia congénita a las segundas vueltas en cualquiera de sus modalidades, caso de no obtener mayorías en la primera. Podrían ser con los dos candidatos más votados, con todos los que superen el 10 por ciento por sus propios medios o mediante coaliciones, o incluso con el anuncio de los pactos que se establecerían en caso de persistir las minorías.

Cualquier fórmula es más eficaz que la actual para garantizar que realmente va a gobernar lo más parecido posible al resultado.

Así nos encontramos el penoso panorama de una campaña en la que predomina hablar de pactos, convencidos como están de que no van a lograr mayorías suficientes.

Decimos penoso porque en el fondo de todas esas maniobras, en buena parte secretas, se transmite el desinterés por los programas y el afán único por alcanzar poltrona, que aún siendo el fin último de la política, no lo debe ser tanto como para supeditar todo a él, haciendo buena la idea de Iglesias cuando rescata de su fondo de armario las diferencias entre patriota y terrorista. El primero gana y el segundo pierde. O sea, el buen político llega a la poltrona como sea, y el malo se queda en el camino. Tanto mercantilismo nos conmueve. Belén Esteban tiene que ser un portento porque ha llegado varias veces.

Las miguitas

Lunes, 16 de Marzo, 2015

Tal que así era la cosa

Lo confieso. Ayer por la tarde, en la bolsa familiar que tenemos reservada para los residuos plásticos, deposité un envoltorio de esa naturaleza. Lo hice con plena conciencia, sabiendo que en el fondo del envase permanecía una cantidad indeterminada de migas de pan, fruto del roce sufrido por el producto original, que éste había desprendido durante el tiempo que tardamos en consumirlo.

Era evidente que aquellas migas no pertenecían al mundo plástico, sino al orgánico, y lo que al principio fue un acto cotidiano sin la menor trascendencia, se convirtió en motivo de íntima preocupación.

Pensé en llamar al vertedero, a los bomberos, a Medio Ambiente. Miren _ les diría _, por error, descuido o incorrecta manipulación de residuos, al contrario de cómo nos enseñan y conciencian, he arrojado sin querer varios residuos orgánicos en un envase plástico, cuya composición ignoro, aunque la supongo basada en polímeros macromoleculares. Es verde y lleva impreso en su cara externa un nombre comercial. No tiene pérdida. Si ustedes hiciesen el favor, cuando los vuelquen y seleccionen, acuérdense de separar las miguitas a orgánico y asunto solucionado. ¡Ah! Y si han de multarme, procédase, que me lo merezco.

Al final no lo hice. Actué mal, lo sé. Un día es un poco de pan rallado, pero quién te dice que mañana no sea una rodaja de chorizo caída al suelo, la corteza de un queso de Friol, o incluso los huesos no comidos de un butelo fonsagradino. Lo vas dejando, lo vas dejando y lo excepcional acaba siendo lo habitual.

Menos mal que ya de noche observé la recogida y en viendo que todo iba cual santo revoltijo, tranquilicé mi concienciado espíritu y me dije: Las miguitas van acompañadas. Malo será que no pasen desapercibidas.

Requetebién

Domingo, 15 de Marzo, 2015

Fotos de El Nacional (Venezuela)

La comunión espiritual, económica y paleta que Pablo Iglesias mantiene con el régimen chavista le lleva a cometer errores aberrantes que a él mismo le cuesta trabajo justificar, salvo declarándose abiertamente aprendiz de dictador totalitario y ocasional usuario de las urnas como instrumento fungible para asaltar el cielo.

Ya lo ha dicho por parcelas, solo hacía falta engarzarlo.

La reciente votación en el Parlamento europeo está en la misma línea de su cercanía a ETA o a sus herederos, hasta el punto de recibir de ellos promesas de voto por encima de sus propias siglas electorales. Ahí es nada. El plan de destrucción tantos años acariciado elevado ahora a marca blanca en todas las circunscripciones; o cómo poder votar el suicidio colectivo.

Así se explica que defiendan el derecho a portar armas. Para hacerte el harakiri en el salón de tu casa, o hacérselo al vecino, si nos da mucho la lata.

Eso es así, y a cada paso triunfal que logra colocar en las encuestas, tiembla la democracia española, o como él da en decir, el régimen nacido en 1978, por aquello de que la palabra franquismo se identificó con “el régimen”, y le viene bien para el engaño y para ponernos a régimen como ya lo están en Venezuela, sin pitanza en los estantes que llevarse a la cazuela.

La estrategia pasa por no desvelarlo demasiado. Por enseñar tan solo la patita, pero el tiempo avanza y ya está a la vista la zarpa entera. Quien no lo quiera ver y se empecine en abrir la puerta al lobo, que luego no reclame por los corderos muertos. Y si no tiene ninguno, que se olvide de tenerlos, pues lo que él predica no es un país de oportunidades, sino de obediencia ciega, tabla rasa, paso de la oca y gorra roja sin requetés carlistas, que como saben ustedes, son aquéllos que estaban requetebién.

Suavizar

Sábado, 14 de Marzo, 2015

Pero muy poquito

Desde ayer, y a falta de su paso por las Cortes, hay una novedad en la terminología judicial. Así, donde se encontraba la figura del imputado aparece la del investigado.

Si prueban a decir en alto “Estoy imputado”, comprobarán que no se puede sustituir sin más un término por el otro, ya que no sería absolutamente correcto desde el punto de vista gramatical decir “Estoy investigado”.

Y ahí radica el porqué del cambio, en una cuestión de tiempos verbales y judiciales. La traducción exacta de la primera frase pasa a ser “Estoy siendo investigado”, una acción que se desarrolla en el tiempo y que no tiene carácter definitivo.

No es lo mismo decir “Estoy peinado” que “Me están peinando”. Pues esto, igual.

Según el ministro Catalá, la modificación, que va acompañada de otras sobre plazos de mayor enjundia, tiene una motivación lingüística más que procesal, porque el término imputado acumuló una carga en exceso peyorativa que se trata de rebajar, hasta hacerla desaparecer, pues con el avance de la investigación, o quedas libre, o pasas a ser encausado, procesado y condenado o no, claro. Es decir, que ya nadie será nunca imputado.

Siendo ésas las causas, el cambio es opinable y siempre habrá quien prefiera ser imputado a ser investigado. Ninguno de los dos es nada bueno.

Como en el fondo lo que ocurre es que estás en manos de la justicia, podríamos suavizarlo diciendo que estás ajusticiado, pero el término tuvo ya otro destino histórico mucho más grave y recuperarlo como eufemismo va a resultar del todo imposible.

La solución la tuvo aquel padre que hablando del desliz sexual de su hija reconoció que sí, que la chica estaba embarazada, “pero muy poquito”; de modo que puestos a dulcificar, también oiremos que somos investigados, “pero muy poquito”.

La chadertología

Viernes, 13 de Marzo, 2015

Habla Chaderton

La Escuela Diplomática venezolana tiene que ser uno de ésos coladeros donde los aspirantes pasan de tres en fondo con el carnet del partido agarrado entre los dientes como único requisito.

Otra explicación no se encuentra después de escuchar cómo discurre uno de sus egresados, el embajador ante la Organización de Estados Americanos, Roy Chaderton, de cuyo discurso cuesta trabajo reponerse si no nos ayudamos con algún tipo de barbitúrico amortiguador.

Recordaremos una de sus perlas, por si el lector no ha tropezado con Chaderton y su teoría anatómica sobre la estructura corporal de los no chavistas. O sea, usted mismo, si no comulga con Maduro.

El embajador, o lo que sea, habla de bombas y balas como elementos habituales de la vida cotidiana, algo lógico si alude a su país; y no solo por la represión, sino también por la delincuencia. Los proyectiles van y vienen con gran generosidad, pues a su paso no distinguen quién tienen delante, si un chavista de fidelidad probada, o un escuálido, calificativo usado por Chávez para referirse a sus opositores, quizá por consejo de algún asesor.

¿Qué ocurre entonces? Pues que las cabezas de ambos no se diferencian externamente en ningún rasgo característico, pero sí cuando se produce el impacto, y aquí viene la gran aportación anatómica de Chaderton, la chadertología. La forma de distinguir a uno y otro radica en el sonido que se origina.

Para que las enseñanzas del embajador les lleguen en toda su dimensión, optamos por transcribir literalmente el párrafo donde lo explica. Y es éste: “El sonido que produce una cabeza escuálida es mucho menor, es como un chasquido, porque la bóveda craneana es hueca. Pasa rápido, pero eso se sabe después que pasa el proyectil”.

Poco se puede añadir, sobre todo por la falta de papel higiénico.

La jungla de papel

Viernes, 13 de Marzo, 2015

(Foto: Cadena Ser)

Frank, a ver si te atreves con la Constitución

Los gobiernos de Rajoy y Zapatero, sus delegados y sus ministros del Interior _ ésos, seguro _, han tragado con los pitos al Rey, al himno y a la bandera, no solo en las finales de Copa, sino también en la entrega de diplomas tras los cursillos locales de macramé, en las fiestas de Santa Úrsula de la Reverberación y en las cenas de antiguos alumnos de Kundalini Yoga.

Han tragado siempre con firme empeño digno de mejor causa, e incluso nunca ha faltado un tonto de capirote dispuesto a defender que aquellas tragaderas tan enormes no solo no eran de calzón cagado, sino que les conferían títulos mundiales para el campeonato de la libertad de expresión, en dura competencia con algún patio de colegio donde los niños berrean a pleno pulmón lo que en gana les viene.

En esto que llega Aguirre y anuncia novedades. Mire usted, ese tema no tiene vuelta. No es ninguna libertad expresiva. Es delito, es perseguible y lo vamos a evitar.

Como el cachondeo viene de antiguo, se ha reído mucho el personal y hasta locutores muy deportivos le han retado a tener cojones _ Virgen santa, si los enseña _, para lograr de la ley su cumplimiento. Vamos, que aquí no se gobierna por estado de derecho, sino por colgajo de entrepierna. Vaya mierda.

A ver si va a ser cosa en esta hora aciaga de pedirle a Frank que abandone la jungla y olvide sus machadas, ahora que se ha quedado sin cámara el pobrecito y su mujer sufre penalidades. Que deje de meter la mano en las fauces de las cobras y que venga a España y se la meta en las leyes que tenemos, leyes de mucho adorno, de cortinones y fiestas, pero en llegando el aplicarlas muerden como las serpientes y no hay en pista ningún artista que se atreva ni a probarlo.

Después vendrá la necrológica diciendo que morir murió, pero de democracia avanzada.