Archivo de Junio, 2014

La realidad poliédrica

Martes, 10 de Junio, 2014

Como Atalanta e Hipómenes, los leones de Cibeles, condenados a no mirarse

Durán dice entender a los que no lo entienden a él, por lo tanto deduzco que me va a entender a mí, porque estoy entre ellos.

El desencuentro viene de lejos, pues aunque Durán es hombre sosegado y de cabeza en perfecto orden de revista, su discurso ha sido a veces más oscuro que el alfabeto rúnico, ése tan críptico que se utiliza para leer los arcanos mayores y menores. Ahora vuelve a serlo, porque su amago de dimisión, sumado a su anuncio de abstención, deja el campo libre a la especulación, pese a que él mismo reclama con frecuencia claridad expositiva. La realidad es poliédrica, dictamina cual Ortega en reflexión.

Lo que se comprende sin gran esfuerzo es la complejidad inherente al pacto que permite la existencia de CiU, sobre todo, cuando la C se llama Mas y la U es él. Ítem más, cuando quien ejerce la portavocía es Francecs Homs y éste suelta la lengua a pacer para hablar del jefe del Estado en términos que jamás haría de ningún detenido, dada la presunción de inocencia que todos merecemos. En ese caso, que es el actual, lo propio es que Durán se encabrite y haga señales con los brazos por decir a la concurrencia que no está de acuerdo con Homs, que no es de su misma catadura, o algo que lo distinga de los gañanes. Lo que pasa es que a Homs se le entiende muy bien que es un patán asilvestrado, y a él, mucho menos que se está desmarcando.

Dicen que si Homs logró erizarle los pelos del cogote, lo que se los puso como escarpias fue enterarse de que Mas no iría a la proclamación de Felipe VI. No digan coronación como don Artur, porque eso no existe. De modo que su socio cambió la agenda y ahora anuncia que sí, que va a asistir. Menudos tarambanas.

También deja ver que está molesto por no haber sido consultado para las 28 palabras de la ley orgánica de abdicación. ¿Quería que fuesen 29?

De libros en Madrid

Lunes, 9 de Junio, 2014

Feria y fiesta del libro

La Feria del Libro de Madrid es una fiesta, como corresponde a la etimología de la palabra. Sábado y domingo se acompañan del sol y de un calor un tanto excesivo para los que llegamos del noroeste. Bueno, e incluso para los madrileños que caminan por el paseo del Duque de Fernán Núñez atestado de compradores, curiosos y coleccionistas de firmas, como el lucense Ángel Patricio R. Argibay, que engrosa allí su tesoro de rúbricas.

Más gallegos en ambas jornadas: Manolo Rivas, Marta Rivera, Ballesteros, Eyré, Xan López Domínguez, Mayoral, Loureiro, César Antonio Molina, Fernando Romay e Isabel Gómez Rivas, la última ganadora del Premio Fole, que está al frente del Gabinete de Prensa. Imposible saludar a todos.

También amigos, como Javier Santamarta y el doctor Miquel González Quintana, que firma a mi lado un libro ambicioso: “Un país sin manual de instrucciones”. Me lo llevo, claro. Un texto con ese título promete. Quienes vienen a comprarlo le dicen: ¿Se lo habrá mandado a los políticos? Miquel, que es andaluz, y ahora catalán, sonríe. A ver si lo lee alguno.

“La navaja inglesa” funciona perfectamente en aquella vorágine cibelina. Entre los que se acercan descubro admiradoras secretas y comentaristas apasionados, como Lechundris2 y OTSU, de ¡Ábrete libro!, que me habían puesto por las nubes y no tenía el placer de conocerlos.

Todo hay que decirlo. Las grandes colas son para los mediáticos y algunos expolíticos, como Revilla y Albroch, para que luego digan. Exagerando la cosa, se publicó un chiste sobre la Feria en el que un comprador pregunta al responsable de una caseta: “¿Tienen libros de algún escritor?”

No es para tanto. La oferta es amplísima y el público, ya digo, es marabunta. Hoy les espero en la Biblos.

Los igualitaristas

Domingo, 8 de Junio, 2014

Igualando, que es gerundia

Se entiende que si te ponen al frente de un organismo en cuyo enunciado exista la palabra Igualdad, al instante se produzca en tu organismo una especie de shock anafiláctico y comiences a pensar de forma compulsiva en todos aquellos aspectos de esta vida que podrían darle sentido a tu nombramiento, porque como no los encuentres, te cesan al día siguiente y te quedas sin chupete.

No pasa lo mismo si el organismo se llama de Carreteras, o de Vivienda, porque es difícil que desaparezcan de la noche a la mañana. A doña Elena Máñez la han puesto a la cabeza de un organismo de ésos, y dándole a la ídem por demostrar al mundo la relevancia de su misión igualadora en su paso por él, ha llegado a la conclusión de que los cuentos, desde Sherezade a Monterroso, están mal escritos, porque nunca hubo ninguno que recogiese el amor de dos princesas, o de dos príncipes. ¡Jopé! ¡Qué razón le asiste a la paisana! Ni un mal cuento de la Igualdad. Todos distintos. Siempre hombre y mujer. ¡Cuánto trabajo por delante le queda por hacer a mi departamento!

No sé qué espera doña Elena para encargar en Canarias, donde ejerce, una versión de la Biblia que arranque con los amores de Adán y Julián y donde a Sansón le corte el pelo Edelmiro. Sería un bombazo editorial y los niños podrían somatizar de inmediato la importancia de la Igualdad, así con mayúsculas, que es la que inspira a estos organismos nacidos para decirnos lo mal que se ha hecho todo hasta que llegaron ellos.

Hay que imaginarse a los responsables del concepto cuando llegan por la mañana al despacho: ‘A ver, ¿qué tenemos hoy para igualar?’ ‘¿Qué le parece Romeo y Julieta, que tanto mal expande?’

Aburren más que una maratón de osos perezosos. Si los pilla Platón una tarde con tiempo por delante, no queda ni uno.

Tres novios para una hermana

Sábado, 7 de Junio, 2014

El Mercurio de La Confianza

Acabo de estar en Huesca, ciudad que reparte su encanto entre el pausado caminar de sus habitantes y el peso de la historia. Óscar Sipán vende libros en la Feria a los lectores que se acercan ávidos de novedades. «No os perdáis La Confianza, la tienda más antigua de España», nos recomienda el editor de ‘La navaja inglesa’. Y allá vamos. Es un ultramarinos y está en la misma plaza de la Feria. Como ya son las nueve, cerró al público, aunque mantiene la puerta semientornada, por donde nos colamos.

Dentro está su propietaria, María Jesús Sanvicente, que nos relata las maravillas del establecimiento, empezando por los murales del techo, donde León Abadías pintó en 1871 a un Mercurio y otras alegorías comerciales, como D´Almonte hizo en la confitería Madarro de Lugo. Vemos también los anuncios de los años cincuenta, o las viejas frascas para contener a granel las más variadas especias. María Jesús recibió hace poco en París el premio Mujer emprendedora de Europa y habla con orgullo de su establecimiento, llevado a través de tres siglos con trabajo, trabajo y algo de trabajo.

En Huesca ya saben que el nacionalismo vasco incluye toda la provincia y parte de la de Zaragoza en el mapa de lo que llaman Euskalherría. También saben que el nacionalismo catalán incluye en su mapa parte de esas mismas tierras oscenses, porque algunos de sus habitantes hablan catalán, razón por la cual España debería incluir en su mapa parte del norte portugués y del sur francés, porque también allí hay quien habla castellano.

Naturalmente, Huesca figura en el mapa de Aragón, que es donde se encuentran a gusto la inmensa mayoría de sus habitantes y en el establecimiento albergan La Confianza de que algún día termine el juego de los mapas y se pongan a trabajar como ellos.

Lo previsible

Viernes, 6 de Junio, 2014

Pedro y Casimiro, en la despedida

Estaba cantado que las relaciones entre Pedro J. y Casimiro G. no podrían ser las idílicas de otros tiempos una vez que el segundo dejase de acomodar sus posaderas en el sillón del despacho. El apego del primero a la dirección de El Mundo va más allá de la que pueda tener, o haber tenido, don Juan Carlos I al trono de España; Rubalcaba a la Secretaría General del PSOE, o Jordi Hurtado a Saber y ganar. Por cierto, avisamos de que no hay ningún rumor que indique un cambio de presentador en el veterano concurso de la 2.

El primero llegó a fundirse e identificarse tanto con El Mundo _ y así era reconocido por la mayoría _, como Helena a Troya; como Superman al Daily Planet de Metrópolis, como Ortega a Gasset.

Tanto en la posibilidad A _ la salida del periódico por presiones políticas que defiende Pedro J. _, como en la B _ la salida por razones empresariales que defiende, es un suponer, Casimiro _, los días subsiguientes al cambio tenían que venir trufados de desencuentros varios por la misma ley física que explica cómo es que aplicando 100 grados centígrados a una cazuela de agua, ésta bulle.

Si añadimos que la hija del primero permanece a las órdenes del segundo, y que ahora lo acusa de ejercer la censura dentro del periódico, el resultado de la suspensión de empleo y sueldo durante un mes sigue siendo explicado por otra ley física, aquélla que determina que todo cuerpo arrojado en vertical hacia arriba, cae sobre los morros de quien lo arroja. Segundo principio de Arquímedes, arquí me pilles.

Si seguimos y finalizamos con las comparaciones, lo que ahora está ocurriendo con estos protagonistas era tan previsible como el final de Drácula. Aquello solo podía acabar con una estaca clavada en el pecho del protagonista.

Blanco y en botella

Jueves, 5 de Junio, 2014

Otra posibilidad, el Estado cósmico

Las ansias republicanas son tan legítimas como las monárquicas, e incluso como las anarquistas y las ácratas que aspiran a la desaparición del Estado. Son tan admisibles como las de Podemos, que son las opuestas, pues pretenden expropiarlo todo y que el Estado sea muy rico y sus ciudadanos muy pobres. Por fortuna los 39 años de reinado de Juan Carlos I han construido un sistema de libertades tan amplio que lo permite.

Lo que no permite, ni hay país en el mundo que lo haga, es tomar decisiones unilaterales, por el capricho o voluntad de unos pocos, como estos días se está viendo; o por gusto de una parte del conjunto, como defienden los independentistas vascos, catalanes o canarios. No es aconsejable porque el resultado no daría un Estado, sino la Casa de Tócame Roque.

Que se grite exigiendo un cambio de Estado como eslogan en una manifestación entra dentro de ese mismo magma de libertades garantizadas, pero que una organización, aparentemente tan comprometida con el funcionamiento de la nación como son las ejecutivas locales de un partido responsable de la gobernación en distintos momentos, verbigratia, el PSOE de Pontevedra, solo demuestra el desconocimiento más absoluto de las instituciones y su ordenamiento jurídico.

Pedirle a Rajoy que convoque un referéndum entre monarquía y república, como si fuera entre carne o pescado, es tanto como pedirle que incumpla la ley y se haga delincuente en un curso acelerado de populismo y pancartismo.

Si ha de venir cualquier cambio sustancial, solo puede ser a través de las mayorías y de las reformas constitucionales. De lo contrario nos habremos cargado la historia y a nosotros mismos. Eso es blanco y en botella.

La soberanía nacional

Miércoles, 4 de Junio, 2014

Todas las reformas pasan por este camino

Dado que ninguno de nosotros estaba allí, unos por edad, otros por falta de representación, debería volver a consultarse. En efecto, ha pasado ya mucho tiempo desde que el 10 de diciembre de 1948 los 58 estados miembros de la Asamblea General de la ONU votaron en París, con solo 48 papeletas afirmativas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos. A lo mejor hoy se alcanza un consenso mayor; o menor, vete tú a saber.

Rusia, por ejemplo, que ya no es la URSS, podría arrimarse al club de los declaracionistas. Y seguro que Sudáfrica, que ya no mantiene el apartheid, también.

Estos días se habla mucho de la república y de la cantidad de españoles que no votaron la Constitución, pidiéndose un referéndum sobre la forma de Estado, lo cual resulta sumamente contradictorio, porque el único camino legal para reformar la Constitución es precisamente, por una de esas casualidades de la vida, la reforma constitucional de la Constitución.

Las manifestaciones, por muy numerosas que sean, no están contempladas en el ordenamiento jurídico a tales fines, quizá por la dificultad de contar a los asistentes y de distinguir a los ausentes.

Por otra parte, dada la naturaleza política de los convocantes, no de los individuos, da la impresión de que frente a una monarquía con apellido de parlamentaria, se quiere oponer una república también con algún apellido distinto; por ejemplo, bolivariana, como Venezuela, socialista, como Cuba, federal, como Alemania, o semipresidencialista, como Francia, lo cual nos llevaría a definir antes de qué modelo estamos hablando. Todo ello tiene un cauce legal a través de la soberanía nacional que reside en el pueblo, de los partidos que la representan y de las mayorías necesarias para abordarlo. El resto es fiesta.

Un 2-J para la historia

Martes, 3 de Junio, 2014

39 años después

La última vez que hubo cambios en la Jefatura del Estado se habló de la revolución biológica, es decir, del resultado de una acción del tiempo sobre su titular y el advenimiento de otra persona mucho más joven.

Hoy, salvando las distancias de lo que suponía aquel relevo, se puede hablar simplemente de evolución, aunque también sea biológica. En aquella ocasión, el Estado se rejuvenecía 46 años. Ahora, treinta.

No es asunto baladí y de hecho es uno de los aspectos resaltados por el Rey en su mensaje y uno de los más socorridos por los medios a la hora de encabezar sus informaciones sobre la gran sorpresa que nos esperaba agazapada para llenar por completo la jornada del 2 de junio, y a partir de ahí, para cambiar la historia de España.

Otros dos aspectos nada desdeñables acompañan a la permuta de una generación por otra. Son las “nuevas energías” y la “nueva forma de enfrentar la realidad”. Ambas son necesarias, por no decir imprescindibles. El Estado las reclama y por eso no están faltos de razón quienes opinan que el proceso sucesorio debería haberse desencadenado algún tiempo atrás. La oportunidad será siempre opinable, aunque la realidad se aferre al día 2 de junio de 2014 para convertirlo en histórico.

Tampoco faltan otras muchas voces que rebuscan las motivaciones que les dan a ellos mismos mayor notoriedad, como son los casos de los colegas Pilar Urbano o Jaime Peñafiel, siempre dispuestos a saber del huevo más que la gallina. Ni las de quienes persiguen un cambio en la forma del Estado, o las de quienes dictaminan sin ambages que se ha elegido el peor momento.

Todo es factible en la España plural. Todo, menos no desear que el futuro sea el mejor que nos quepa alcanzar, y ése ha de ser siempre un trabajo comunitario.

El contenedor

Lunes, 2 de Junio, 2014

El chivo expiatorio

Tengo miles de contenedores de basura repartidos por toda España, pero me los queman. Voy a tener que comprar más, aunque había calculado que con los actuales podría llegar hasta el 2020. Qué se le va a hacer. Sacaré dinero de otras partidas, porque le gente se acostumbró a usar los contenedores y si se ve sin ellos, se pone nerviosa y protesta. A lo mejor le da por quemar los contenedores del barrio de al lado, que todavía los conserva de puro milagro.

Ahora mismo estoy pasando por Vitoria, camino de Huesca, y me informan que esta noche han quemado no sé cuántos en el corto espacio de una hora. Debe ser que ya se han marcado batir algún récord mundial, o algo así: En esta ciudad no se puede ir a más de 120 contenedores quemados por hora. Multan.

El contenedor es el chivo expiatorio de todos los males. ¿Sube la prima de riesgo? Se queman 200 contenedores. ¿Se desaloja Can Vies? Se queman 300.

Así se comprende que los hagan tan inflamables y combustibles. Con dos protestas al año el fabricante se pone las botas. Quienes nos vemos en la necesidad de comprarlos, que somos todos, deberíamos exigir una normativa según la cual, o bien ardan como la yesca en dos segundos, o bien sean de aluminio con clave de acceso. Algo ahorraríamos. Mientras sigan siendo combustible fácil para barricadas, con llama larga y humo espeso, es tontería invertir en ellos. Que cada manifestante se traiga el suyo de casa.

¡La desilusión que se van a llevar los incendiarios cuando se enteren de que ellos también son propietarios de esos muebles que chamuscan con tanta alegría! Pero de igual modo que la norma básica del periodismo amarillo ordena que la realidad no te estropee un buen titular, en el manual del perfecto incendiario figura un mandato similar: No dejes que tu propiedad te impida destruir las propiedades de los demás.

Y en esa dirección lo seguimos bordando.

La navaja quemada

Domingo, 1 de Junio, 2014

La ciutat cremada

José María me llama desde Barcelona para hablar de ‘La navaja inglesa’ en su programa Firts Down a tope, pero la actualidad manda y la entrevista se convierte en una reflexión sobre Can Vies y las noches de violencia irresponsable en Sants.

La coincidencia en el análisis es total. Se han dado todos los pasos oportunos para que se sucedan los desórdenes que leemos día tras día. Mi interlocutor tiene familia en el barrio y sabe de primera mano el hartazgo de los vecinos y su absoluto distanciamiento de los motivos que inspiran a los alborotadores. Daría lo mismo una cosa que otra. La estrategia es el follón por el follón e incordiar lo máximo posible para que impere la irracionalidad y en ese caldo ver las posibilidades de rapiña.

Los protagonistas, opina mi interlocutor, ni siquiera son los okupas, sino quienes aprovechan cualquier chispa para arrimarla a la yesca. Resultado: ruina sobre ruina, pérdidas millonarias y el mensaje internacional de que en España está en marcha una revolución. Sabemos que no es así, pero también sabemos lo fácil que resulta lanzar la imagen de un país en llamas con cuatro hogueras.

Otra coincidencia sobresale a la hora de criticar la actuación de las autoridades responsables en el conflicto y las distintas maneras de utilizar las herramientas que les da la ley. Lo ideal para que todo crezca y se magnifique.

Ahora se lee que el ayuntamiento ha paralizado el derribo del edificio. ¿Por qué? Se dirá que fue una decisión injusta o que la presión de las protestas les ha hecho rectificar. A cada explicación sucede otra peor, mientras el pavor se apodera de los vecinos, que no saben quién protege sus derechos y sus propiedades. El desconcierto avanza y el miedo provoca las histerias que le son propias.

Al final también hablamos algo de ‘La navaja…’, pero incluso la literatura en ese magma parecía una frivolidad.