Archivo de Mayo, 2013

El cura de Churra

Martes, 21 de Mayo, 2013

Salvado por el ombligo

El último personaje que se ha colado en los bien llamados mentideros es el cura de Churra, bien es cierto que lo ha hecho en contra de su voluntad, merced a la mala leche de uno o varios de sus amantísimos feligreses; es un decir.

El vídeo con el que se pretende demostrar que el cura de Churra monta la burra se lo hace con jovencitos en plena naturaleza, al lado de un camino de bicicletas y con dedicatoria a las cámaras de Google maps, es más raro que un tío normal en una película de Almodóvar.

Doctores tiene el audiovisual que certifican la falsedad de las imágenes y el carácter difamatorio que las preside.

Lo que no necesita de expertos para ser asegurado es la mala baba, mezquindad y ejercicio del antiperiodismo que destilan muchas de las tertulias televisivas, mañaneras y vespertinas, que hasta ahora se han ocupado del caso, no tanto porque alguno de sus principales accionistas esté implicado en escándalos de la bragueta, como por el regusto infecto con el que hunden sus colmillos en la yugular de un presunto atontolinado, por el hecho de ser sacerdote.

Y le llamamos atontolinado como le llamamos, porque si realmente él fuese el protagonista de las imágenes, solo cabe pensar que amén de libertino, el tío es tonto del haba.

Si como dice José Ortega, miembro de la Agencia de Protección de Derechos del Ciudadano, el vídeo es falso de toda falsedad, alguien de Churra deberá oír en su puerta el toc toc de la Policía; pero muchos más de entre los que frecuentan los platós llamándose profesionales lucirán en su curriculum el sello de que ni lo son, ni lo fueron, ni lo serán. Y las empresas que los contraten deberán apechugar de por vida con el marchamo de la vergüenza.

Hay mucha corrupción en España. Sí, un montonazo.

Palabras mágicas

Lunes, 20 de Mayo, 2013

¡Zapatín!

Me han dicho que esto no hay Dios que lo arregle y en consecuencia me he pasado el domingo en búsqueda de palabras mágicas para ofrecérselas a ustedes como remedio y que no cunda el pánico.

Las primeras con las que me topo pertenecen nada menos que a Goethe, o al menos a la versión española de El aprendiz de brujo, que el escritor alemán concibe mucho antes de que Paul Dukas le ponga música y Walt Disney, imágenes. El aprendiz escucha al mago que dice: Bambuí, bambuá; carambí, carambá, y gracias a que las repite, la escoba comienza a transportar el agua de dos en dos cubos. Ya sabemos cómo acaba. No parecen muy adecuadas para la ocasión, pues aquí lo que sobra es mano de obra.

Se puede acudir también al arte de birlibirloque, aunque siendo su etimología pariente de los engaños de feria, trileros y embaucadores, solo podría traernos nuevas burbujas inmobiliarias, nuevos espejismos y falsedades. Los abraxas que los gnósticos llevaban en los bolsillos por contener la fuerza simbólica del 365 fueron de gran potencia en su momento, pero habida cuenta del desprecio que sufre hoy en día la gnosis, mucho nos temenos que los abraxas estarán también por los suelos.

Del abracadabra mejor no hablar, porque está gastado de tanto uso, y lo mismo se puede decir del ábrete sésamo, que todos hemos pronunciando alguna vez delante de un billete de Lotería, de la Once o de la Primitiva, y nada, que si quieres arroz, Catalina.

Una maestra pidió a sus alumnos que cada uno inventase una palabra mágica para remediar aquello que más les atormentase y uno, después de mucho meditar, le dice a la profe: Zapetín.

¿Y para qué sirve? Le pregunta ella. Para conseguir que se te pase la rabia cuando se te desabrocha un zapato, contesta el niño.

Nos quedamos con ésa, sin ninguna duda.

Los niños de Wert

Domingo, 19 de Mayo, 2013

Los niños de Wert no han oído hablar de Caín y Abel ni en pintura, de modo que cuando los ven en pintura preguntan si son dos personajes de la Guerra de las Galaxias, o si la quijada de burro que uno de ellos lleva en la mano es de Platero y yo, suponiendo que eso sí lo estudien.

Hagan la prueba con sus vástagos, nietos o sobrinicos y lo comprobarán. Expresiones como cainita, cainismo, estar hecho un Adán, manzana de Adán, paraíso terrenal y varios millones más, les suenan a chino mandarín. Su arte, arquitectura, literatura e historia están cojos, castrados e imposibilitados de ser entendidos o estudiados sin un serio repaso a los pilares que por mor del paletismo agnóstico se les ha burlado en aras de la suma gilipollez. Vamos a fabricar burros, que tiene que ser muy fácil. Y a ello nos afanamos con fruición hasta alcanzar cotas inimaginadas en el informe PISA, siempre por debajo de la Media OCDE.

Esto no solo fue trabajo de los políticos. Como todo, es el resultado de un trabajo conjunto donde unieron en la misma retorta intereses de dominio territorial, prejuicios ideológicos y ambiciones particulares, legítimas de ser tenidas, pero no de ser escuchadas. Eso de que a los niños se les proporcionen conocimientos prácticos para que trepen cuanto antes en el salvaje mundo laboral _ cuando lo había _, no podía dar otro fruto más que berzas y berzotas. ¿El latín, paqué vale?

¿Cuántas veces hemos tropezado con una discusión en la que una lumbrera lanzaba al aire esa preguntita, con cara de haber pasado toda su juventud hincando codos en las bibliotecas de Heidelberg?

¡Vale para que tú puedas seguir diciendo tonterías hasta que fenezcas, que es la segunda persona del presente de subjuntivo del verbo fenecer, derivado del verbo latino fenir!

Algo había que hacer y Wert ha hecho esto. Que nos vaya bonito.

Bosnia o birrete

Sábado, 18 de Mayo, 2013

Comprobando un botín

El Metro de Madrid ha visto frustrado el plan para impedir el paso a sus instalaciones de cinco carteristas conocidas como El clan de las bosnias, pilladas en más de trescientas ocasiones cuando se disponían a aligerar de peso los bolsillos de los usuarios del metropolitano. Eso nos permite suponer que si en diez años cayeron trescientas veces, el número de delitos cometidos ha de cifrarse en miles.

Pero ningún guarismo ha servido para abonar las pretensiones de la compañía. Los magistrados consideran que las bosnias tienen derecho al libre acceso, por lo menos mientras exista un madrileño que lleve encima una cartera. Alcanzado ese objetivo, ellas mismas renunciarán a entrar, porque desplazarse por el subsuelo de Madrid, el derecho que ahora se les reconoce, nunca fue el motivo que les llevó a frecuentar los vagones.

El clan de las bosnias puede estar tranquilo porque han llegado a un país donde se les garantiza su puesto de trabajo y un sueldo que solo dependerá de su esfuerzo, su dedicación y del número de horas que pasen bajo tierra extrayendo la plata de los honrados ciudadanos que bajan a la mina felices y contentos, sabiendo que con la adquisición de su billete pueden ayudar a sobrevivir al clan de la bosnia cavernaria.

Como el Metro no va a poder colgar unos carteles advirtiendo a sus clientes de la peligrosidad que atesora la alegre muchachada, pues lo tildarían de acoso, racismo y alguna lindeza más, le sugerimos a la compañía que utilice sus paneles publicitarios para pegar grandes fotografías de las activas bosnias declarándolas Empleadas del mes. El viajero entenderá el guiño, reconocerá al clan y cuando vea que una se acerca a sus inmediaciones, se llevará con disimulo la mano a la cartera mientras medita en la suerte que tienen algunas trabajadoras con sus garantías laborales.

Gestión pura y blanda

Viernes, 17 de Mayo, 2013

La imagen de cualquier ciudad es el orden

El papanatismo coyuntural que nos bambolea y zarandea permite que de la noche a la mañana se sustituya la legitimidad de un sistema sustentado en veinticuatro millones y medio de votos, por otro de desconocidos pilares, ausencia de responsables y falta de proyecto viable, al que se le conceden méritos tan falsos como la solicitud de listas abiertas y mayor proporcionalidad de los votos, la lucha contra la corrupción, la separación real de poderes y la creación de mecanismos de mayor control político.

Tal como lo están vendiendo da la sensación de que todas estas cuestiones y otras similares se plantean por vez primera en la historia dentro del recinto radial de la Puerta del Sol, cuando en realidad son constantes que se repiten desde los albores de la democracia y antes; eso sí, sin demasiado o ningún éxito.

El objetivo ha de ser todo lo contrario de lo que ahora se pretende vender como el más exquisito refinamiento político, pues consiste en consolidar lo mucho que se ha conseguido desde 1975, pero jamás tirarlo por la borda para entregarse en manos anónimas y sin razón social. No necesitamos ideologías. Nos sobran. Necesitamos gestores que al igual que en esos otros países que nos miran asustados y a los que decimos admirar, consigan la máxima rentabilidad de cada euro recaudado, hagan de las ciudades lugares cultos, limpios y seguros; doblen la cobertura gratuita de todos los servicios existentes, localicen los fraudes al segundo de producirse, ayuden a la actividad de todos los emprendedores, impongan la normativa académica en la enseñanza, limpien los bosques, pinten las aceras, construyan los aeropuertos que sean necesarios y no den espectáculos de bochorno sobre secesiones, atentados y otros ombligos cada dos por tres. Vamos, lo normal en cualquier país con más de cinco siglos de historia.

Más patria

Jueves, 16 de Mayo, 2013

A lo mejor ni siquiera esto es extranjero.

(Obsérvese el enorme parecido con el perfil costero español)

Ahora mismo el concepto extranjero es mudable, cambiante, equívoco, opinable; no como antes, que podía expresarse con contundencia al decirse que extranjero era todo lo que no era España.

Hoy puede haber extranjero dentro de la definición España, pero al mismo tiempo, no todo lo que hay fuera es extranjero. Dentro, pensemos en los barones del PP y su rebelión ante lo que consideran un trato de favor hacia el derroche catalán. Pensemos en las distintas educaciones que reciben los niños e incluso en los distintos idiomas en las que se les habla y veremos extranjero.

Por otra parte, si observamos las facilidades para trabajar en algunos de los países que antes formaban apelotonadamente el mundo de la extranjería, la ausencia de documentación especial para entrar en ellos, o cómo es que los futbolistas venidos de lejanas tierras reciben la misma consideración que un autóctono y viceversa, comprobaremos que ésas son características comunes a la patria, es decir, al no extranjero.

Quiere esto decir que conceptos como la emigración, la morriña, el adiós regatos pequenos, non sei cando che mandarei un wassap, han de ser revisados a la luz de las nuevas circunstancias que para bien, o para mal, son las que tocan, siempre y cuando no nos dé por hacer la británica euroescéptica y nos aberronchemos en la peseta, una opción que a buena parte de los economistas suele producir intensos sarpullidos. Claro que eso tampoco debe preocuparnos en demasía, dado el pesquis que los economistas han tenido a la hora de prever lo que se nos venía encima. Los economistas y los políticos.

El caso es que si las fábricas no contemplan su mercado en los ridículos límites autonómicos, ni en los estatales, el individuo tampoco debe hacerlo, y para decir con certeza que se va al extranjero, el destino ha de ser, por lo menos, el atolón de Bikini.

El día de la victoria

Miércoles, 15 de Mayo, 2013

Cara de fiesta

Ya sé que me meto en camisa de once varas si mantengo que las celebraciones de los éxitos deportivos, tal como las entiende la masa que se desgañita, alardea, se moja y arrasa, constituyen un monumento al hombre cavernario, superándolo en capacidad destructiva por cuanto éste, celebrase lo que celebrase, jamás pudo destrozar farolas, papeleras, bancos y otros enseres de propiedad pública.

Les salvan, eso sí, que sustituyen en el tiempo otros alborotos que festejaban los triunfos militares y hoy no es necesario ganarle a Albania, dejarle un balance de 15.000 muertos y sufrir la baja de otros cinco en nuestro bando, para sentirse orgullosos de una bandera, de unos colores y de un tridente en punta. No, basta un par de goles bien metidos para que Albania se sienta hundida y masacrada, lo cual es una evidente ventaja en orden a la conservación de la especie.

Al contrario de lo que ocurría con las guerras, hoy los destrozos los sufren más las localidades de los equipos que las ganan, que los que las pierden. En toda Francia han estado muy tranquilos mientras París sufría el patrullaje del vandalismo por haber ganado. Dan ganas de pedir que a nuestro equipo le roben el último partido y lo dejen de segundo. La ciudad lo agradecerá.

También está de actualidad que si Alonso se hizo con una bandera, que si ésta era española, que si la FIA lo prohíbe, que si a Mas se le atraganta el himno, que si Lobato dice inconveniencias. ¿Será necesario resaltar la enorme desazón que provoca el cansino gorgoteo de quienes se erigen en árbitros de las conductas repartiendo certificados de nación como si fuesen vitolas de pata negra para jamones descarriados?

Que lo sepan los vándalos de los triunfos y los censores de banderas. Son ustedes muy aburridos, muy previsibles, muy aberronchos.

La oreja de Morfeo

Martes, 14 de Mayo, 2013

Iban muy propios y ganaron

Cabría preguntarse a qué viene tanta preocupación por un concurso musical en el que participan millones de personas para elegir una canción con la que nadie vuelve a cruzarse en su camino a lo largo de la vida, entre otras razones porque siempre da la sensación de que la has oído ochenta veces antes y no sabrías distinguirla así la hiciesen sintonía de tu móvil.

Precisamente para diferenciarlas algunos países visten a sus concursantes de payasos augustos, de orcos, de maletas escocesas, o de extraterrestres con el moco colgando. Pero ni con ésas. Son malas de rayos y cortadas por el mismo patrón de la prescindibilidad. El hombre podría seguir dominando la Tierra sin necesidad de que exista ni una sola de las canciones del festival, excepción hecha de la de Lucía, que para algo es paisana.

Para colmo de males, desde la ampliación europea ya no se vota según la calidad de la pieza en concurso, sino por bloques. Estonia a Letonia y Lituania, y viceversa. Es lógico. Donde más estonios hay, además de en su casa, es en Letonia. Pero como este año Portugal ha dicho que vaya al famoso festival Rita la Cantautora, y como Andorra no acude por razones que desconocemos _ quizás no haya pasado el corte _, España comienza a preguntarse quién demonios va a votarnos, con la fama de insolventes con la que nos obsequia la prensa británica, decidida a ganar esta edición por encima de los euroescépticos para sacarle rendimiento el año que viene al Albert Hall, que está el pobre de capa caída.

Otro inconveniente es que nuestros representantes visten prêt-à-porter y no hay mala manera de colgarles unas bolas de Navidad en las orejas, como hicimos con Daniel Diges, que a ése sí, lo reconocían todos por sus intermitentes.

¡Qué distinto cuando ganó Serrat con el La la la…! ¿O era Massiel?

A bandazos

Lunes, 13 de Mayo, 2013

Pancarta española para manifestarse. Vitalicia

Escribimos la historia a bandazos porque somos incapaces de mantenernos dentro del renglón. El proceso entre ser una rehala de quemaconventos, o los cofrades de la reserva espiritual de Occidente, apenas precisa el mismo tiempo que un huevo para ser pasado por agua. Por eso tampoco es de extrañar que juguemos a atrancar las calles en prueba de amor desmedido a la Constitución tras el 23F, y más adelante se escenifique ante el mismo Congreso la toma de la Bastilla, televisada y con cortes para los anuncios.

Cuatro consignas mal dadas mudan los pensamientos de la peña y tras leer una pintada en un muro creemos que acaban de resumirnos la obra completa de Hegel, aunque leer, leer, sea un trabajo que queda para el gato e incluso esté un poquito mal visto. No, no. Sin exagerar. Acaban de enzarzarse dos distinguidos contertulios sobre el apasionante y sesudo dilema: ¿Deben hincar los codos los estudiantes, o se trata de una actitud anticuada? Esto marcha. Ya creemos en la ciencia infusa. Para que luego se rían de Iker Jiiménez.

Los delincuentes de antaño son hoy los líderes de las masas y no se hace ministro de Educación al Cojo Mantecas porque el hombre se ha muerto en el 96. Una señorita de varita sin hache dirige la batuta de la actualidad porque ha leído medio libro y pasea guillotinas por las sucursales bancarias para íntima satisfacción de quienes jamás creyeron que españoles y democracia fuesen dos palabras que pudiesen ir juntas en la misma frase, salvo para negarse.

¡Que venga la III!, se grita en los corrillos. ¿Por qué? Porque es lo que no hay, que cuando venga, pediremos la restauración monárquica, y así, entre que quitas y pones no das palo al agua.

Algo de bueno tiene esta forma de ser tan nuestra. En Tele5 han prohibido que ni se mencione el nombre de Belén Esteban. Del infinito al cero.

La talla y la falla

Domingo, 12 de Mayo, 2013

Galicia aporta alguno de los escotes más distanciados de la televisión

El tema ha sido lanzado al tapete por Curri Valenzuela, que a su vez lo escuchó de un topo televisivo o tributario. No tiene entidad para un escrache vocinglero, pero da para un rato de charleta terrazil en un soledado domingo de mayo, tomando la caña con dos aceitunas.

Se plantea así: ¿Tiene derecho una tertuliana de las televisiones patrias a desgravar el coste de un arreglo de tetas, tal como pretende una trabajadora de la lengua, aunque no sea precisamente de la Real Academia?

Como todavía se ignoran todos los extremos del caso, es un tema que se puede abordar desde diversos ángulos de inflexión. Por ejemplo, al desconocerse el verdadero objetivo de la operación, debemos descartar cualquier tipo de cirugía reparadora, pues entonces no estaríamos hablando de ninguna frivolidad, sino de asunto de salud.

El lector se imagina que no, que la chapa y pintura realizada solo buscaba más y más orondos atractivos a los ojos del telespectador, siendo así que su propietaria decide considerarlos instrumentos de su trabajo, como las manos para una guardia de tráfico, o las orejas para una espía.

Suponiendo que todo sea así y que la tertuliana de Curri sea esa persona que estima el incremento del share de manera proporcional a la curvatura de la copa _ a una talla 105A le corresponde un share del 35% , y a un canalillo de fiordo, una audiencia de caballo_, a los jueces les corresponde dictaminar si tan notable influencia del escote en el éxito profesional, no merece la desgravación, ya que es tanto como si un catedrático de Geología se paga un máster para especializarse en la falla californiana de San Andrés para así ser más competititvo que sus rivales.

Claro que si se reconoce esa relación… ¡Rápido! ¡Compren acciones de fabricantes de silicona!