Archivo de Junio, 2012

A las cuatro en punto

Domingo, 10 de Junio, 2012

Campeones 2008. Rescatados 2012

Era sábado y parecía que podríamos llegar al lunes sin mayores sobresaltos, pero ya de mañanita una noticia cortocircuitó las demás: A las cuatro de la tarde, a las cuatro en punto de la tarde, los ministros de Economía y Finanzas del Eurogrupo celebrarían una teleconferencia sobre el rescate español. A Ignacio Sánchez Mejías lo iban a intervenir corpore insepulto, en una teleoperación virtual; vamos, como en las películas de ciencia ficción, pero en vivo y sin anestesia.

Si fuésemos nosotros los convocantes también habríamos elegido un sábado para telecomunicarnos. Y concretamente éste, que es víspera del ilusionante debut de la selección española. Tiene coña la cosa. España, campeón de la Eurocopa.

Ha habido martes, lunes y domingos negros. Los viernes 13 son de mal agüero, pero los sábados son de gloria y de resurrección. Así es como lo quieren ver los optimistas. Que el rescate, la intervención o lo que haya de deparar este sábado prefutbolero, sea el punto de inflexión que sirva para relanzar definitivamente a un equipo, que aún siendo campeón de Europa, se va a ver obligado a jugar en las categorías inferiores algunas temporadas, circunstancia que aprovechará para deshacerse de los lastres y las amarras inútiles.

Eso, o salir de la Liga y jugar en el patio de casa como ya hicimos durante muchos años, cuando la oprobiosa autarquía.

No les busquen más alternativas, porque no las hay. No miren a la extrema derecha griega repartiendo mamporros, porque nada arreglan. No piensen en otras extremas que también han demostrado su potencial destructivo. Solo queda hablar de los ascenso y los descensos, de un Lendoiro previsor y de jugadores que suden la camiseta.

Son las cuatro de la tarde. Les dejo, porque voy a ver la tele.

La dama boba

Sábado, 9 de Junio, 2012

Hasta su revista le llama primera dama

Recién leída la noticia, solicito del mesonero recado de escribir y compongo a la mayor brevedad un breve billete para enviar por correo ordinario a doña Valérie Trierweiler, que les pide a los franceses consejas sobre cómo ha de llamarse mientras permanezca en el Elíseo, ya que primera dama le parece un cargo obsoleto y tontuelo.

“Cherie Valérie _ comienzo la carta en el mejor francés posible, que no es bueno del todo, como pudo comprobarse à la dernière _, no soy francés, pero he leído Tartarin de Tarascon en su preciosa lengua y además ejerzo de periodista, como quiere seguir haciendo usted, de modo que me dije, entre colegas le voy a echar una mano a esta desesperada mujer que rechaza ser primera dama, quién sabe si por no tenerse primera, o por no tenerse dama”.

“Haga con mi consejo lo que le plazca, pero guárdese mucho de volver a importunarnos con comistrajos de parvulario mientras dure su estancia en el palacio de Faubourg Saint-Honoré, y cincuenta años después, contados a partir del día en el que, por mor de las urnas, se vea en la triste necesidad de abandonarlo”.

“Entrando en materia, le diré que por representación tangencial, o porque la Divina Providencia es así de generosa, hoy es usted la primera dama de los franceses. Si no le gusta, tiene dos posibilidades a mano: hacerse llamar la Prestante Dama, como hizo María Martínez de Trujillo, alias La Españolita, en la República Dominicana de su esposo; o bien trocar el título actual por el de la Dame Conasse, extremo que no figura dentro de esta humilde recomendación, pues sabemos que los franceses no iban a aplaudir el cambio.”

“Tranquilícese un poco, aparque el periodismo unos años y déjese secuestrar por el síndrome de palacio, que viene bárbaro para el bulbo raquídeo. Atentamente.”

Esto no es serio

Viernes, 8 de Junio, 2012

El recortón

Esperanza Aguirre marca la línea de puntos por donde ha de pasar la tijera de los recortes. Y lo hace imitando a Mary Quant y a Courrèges cuando elevaron a norma la rebaja de centímetros puesta en práctica por miles de jovencitas londinenses y parisinas, que transformaron sus faldas en minis.

Al cabo de los años, los dos diseñadores que se disputan la invención de la minifalda reconocieron que en realidad ya habían visto muchas minis por las calles antes de lanzar las suyas.

Esperanza Aguirre también ha visto antes los recortes que le inspiran la mini-Asamblea que ahora anuncia. Propone pasar de 129, a 65 diputados. Ni más, ni menos. Medio diputado más que la mitad matemática, y eso porque al pobre no lo iba a dejar sin piernas.

El caso es que si la presidenta considera que 65 diputados son suficientes para que todos los madrileños se sienten y se sientan representados, es que lo son. Tengan en cuenta que si Madrid siguiese los porcentajes de representatividad de los Estados Unidos, por ejemplo, solo serían necesarios 6 diputados.

Durante los años fundacionales la Asamblea fue de tiros largos con esos 129 escaños por la sencilla razón de que nos habíamos hecho unos trajes muy holgados, a la grand du monde, creyendo que el valle era jauja y el monte, orégano. No obstante, la verdad nos la encontramos a la vuelta de la esquina, reflejada con crudeza en un espejo bien plateado.

Pero al margen de cualquier otra consideración, el mensaje que recibe el ciudadano es el de la constante improvisación y el de una falta de seriedad inconcebible en las tribus más cercanas al Neolítico. Una Asamblea no es una falda que se acorte o alargue al ritmo de la prima.

Claro que todo ello, comparado con la pitada al himno, es pura anécdota.

Emisiones humanas

Jueves, 7 de Junio, 2012


Adivinen quién fue

El caso descrito en toda su crudeza se enuncia así: Trabajador francés despedido por no reprimir sus eructos y flatulencias. Parece ser que la empresa mantenía una postura bastante condescendiente con los flatos y regüeldos del represaliado, pero fueron sus compañeros los que más pujaron por deshacerse del aerógeno.

Todos somos capaces de imaginarnos la escena, aunque nos falten datos sobre el ambiente laboral de convivencia, pues no es lo mismo compartir horario con el francés en un batiscafo, buscando formas de vida por los fondos oceánicos, que trabajar como poceros en las alcantarillas de Montpellier.

El batiscafo puede llegar a ser sofocante, pero la alcantarilla ya es sofocante en sí misma, incluso con el ventoso de baja.

Los hechos trascienden de la mera anécdota por razones de peso. Si el cuerpo del hombre castigado bielda por culpa de una medicación, o de un trastorno patológico, sus compañeros han demostrado ser de la piel de Satanás. Con lo baratas que están hoy las máscaras antigases; por lo menos antes de que las impongan tras el toque de queda en las ciudades.

Por otra parte, si el despedido goza de excelente salud y se trata simple y llanamente de un cerdo, observe el lector cómo estará el empleo en Francia que se cargan a un compañero con el pretexto de que emite aires.

Mucho peor sería que tuviese ideas peligrosas, zafias, chabacanas, garrulas y mezquinas y que su presencia contaminase pozos y batiscafos. ¿Qué habría que hacerle entonces, además de despedirlo?

El ambiente está enrarecido. El hombre es un lobo para el pedo. Y el pedo, un lobo para el hombre. Vigilen su estómago y no se acerquen a Francia, especialmente si han tomado fabada.

Un instante arrabalesco

Miércoles, 6 de Junio, 2012

La petite mort, de Who is Chill

No era un día cualquiera para Tve, aunque Pepa Fernández los fabrica todos los fines de semana. No, no era un día cualquiera porque se conocía el nombre del hombre a pelotear por quienes quieran pintar algo en la casa los próximos meses. Él no tiene la culpa, pero siempre ha sido así.

En ésas estábamos, con los nervios floridos, cuando de repente Julia Otero le recuerda a Vargas Llosa que su amigo Sánchez Dragó va a ser padre.

_¡Bravo! _ exclama el hispano-peruano, influenciado sin duda por los minutos dedicados a desentrañar la fiesta y a comentar que nos vamos a cargar el toro de lidia de la faz de la tierra.

Pero entonces sucedió uno de esos momentazos de la confusión que solo son posibles si se televisan, porque su grandeza reside en su nimiedad, y su estupidez, en la cantidad de gente que los contempla.

Algo atravesó en ese momento la cabeza de la periodista _ el nombre de González-Echeniche, o vaya usted a saber qué _, y dejó caer al novelista tres palabras en la lengua de Flora Tristán:

_La petite mort…

Vargas Llosa la miró como si acabase de ver a Cayo Lara de buen humor y repitió con ella sin saber a qué venía:

_¡Ah, sí! La petite mort…

El instante ya estaba logrado y el desconcierto era máximo, pero el novelista pronto volvió en sí para dominar la situación, dándose cuenta que Julia Otero no tenía ni repajolera idea de lo que era “la petite mort”, ni mucho menos su relación con la paternidad de Dragó. Arrabal hubiese pagado por estar cerca.

Mario le hizo saber, más o menos, de qué estaban hablando y ella destapó la caja de su desconocimiento:

_Ya, ya; yo creí que la petite mort era…

…la muerte del canario, le faltó por decir. Ustedes sabrán disculpar que hoy se ahorren más detalles.

Microeconomía

Martes, 5 de Junio, 2012

En Guijo de Galisteo, el trabajo de unos es el paro de los otros

En el cacereño municipio de Guijo de Galisteo, donde moran los jarutos, la crisis ha desembocado en un referéndum para preguntar a los 1.500 vecinos si prefieren pan o circo. En su caso, el pan significaba destinar un presupuesto para contrataciones comunitarias, y el circo, para los tradicionales festejos taurinos del verano.

Los resultados de la consulta se están ofreciendo de forma confusa, porque en dos de las tres entidades de población que allí existen han ganado los toros y en una, las contrataciones.

Seguro que a primera vista muchos lectores pensarán que los votantes favorables a los toros forman un conglomerado de irreductibles machistas – juerguistas, incapaces de renunciar a unas tardes de bota y morcón debido a su insensibilidad ante las necesidades de los convecinos en paro.

El resultado a favor de los toros donde más población se concentra así lo permite imaginar, pero esa opinión no sería del todo justa sin conocer la rentabilidad económica que los festejos taurinos dejan en Guijo de Galisteo, y cuántas familias hacen su agosto gracias a las vaquillas estivales, de tal forma que de no celebrarse, corriesen el riesgo de quedar colgados y a dos velas. Esto es, que quitándoselo al toro desnudasen a un santo para vestir otro.

El dispar resultado en las tres urnas permite al alcalde tomar una decisión salomónica, de tal forma que 10.000 euros se dediquen a los toros, y 5.000, a crear empleo. Diez euros por cabeza.

Desconocemos qué pensará Merkel de todo esto, aunque les podemos adelantar que el alcalde de Guijo no ha consultado el referéndum con Alemania, y eso lo pone en el disparadero. Merkel le habría sugerido que hiciese un recorte de 1.000 euros antes de llamar a urnas, y luego ya hablaríamos.

La huerta de las delicias

Lunes, 4 de Junio, 2012

En efecto, esto es lo que no tenemos delante, un camino de rosas

Observen la insistencia de los políticos en recurrir a metáforas botánicas para explicarnos lo bien o mal que nos van los dineros.

Se nos antoja que el recurso tenga que ver con la espontaneidad con la que crece el mundo del arbusto, la foresta y la floralia, una característica envidiable para cualquier economía que pudiera sentarse en el porche de su casa y ver crecer la hierba, el forraje, que le llaman con acierto.

No deja de ser una aspiración utópica. Lo que en realidad se nos pide a diario es defender el garbanzo, aunque no se atisben brotes verdes en el horizonte y aunque para llegar a él no transitemos por caminos de rosas. Rajoy dixit.

Si las cosas van mal, nos quedamos sin alpiste y si van fatal, del árbol caído todos harán leña. A las deudas e impagados les ponemos fecha del día de san Ciruelo, treinta de febrero, y si el acreedor se muestra insensible como un alcornoque, lo mandamos a freir espárragos con la esperanza de que su factura se duerma en las pajas.

De paja son también los hombres que sirven de enjuagues y turbios manejos. No son trigo limpio y se llevan la mies a paletadas, mientras el resto de la ciudadanía, con suerte, ahorra grano a grano. Nunca hacen granero, pero ayudan a su compañero. Por eso aconsejan que no le llamemos trigo hasta que esté en el silo.

Y es que ya dicen los comisarios europeos que en todas partes cuecen habas y nosotros, a calderadas. Así que no les echemos margaritas a los puercos, si no queremos ir como puta por rastrojo y punto, que en tiempos de melones, cortos los sermones.

Como ya habrán adivinado, aquí hay tomate, y para no andarse por las ramas, comienzan a decir que somos “too big to fail”; esto es, demasiado grandes para caer. Lo malo en nuestro caso es que de caer, nos caeríamos del guindo.

La visión maya

Domingo, 3 de Junio, 2012

Calendario eterno

Quienes duden que los augures de las estrellas sabían lo que decían cuando hablaban de un 2012 traumático es que no les interesa la información económica.

Pero ya confirmaron los arqueólogos que los mayas no situaban en este año el fin del mundo, considerando como tal la debacle apocalíptica de todos los tiempos, puesto que existen otros calendarios que se refieren a los años posteriores. Lo que calcularon en diciembre de este año es el fin del Katun, o sea de un largo período en su cuenta del tiempo. De momento salvamos el pellejo.

Ni que decir tiene que la actual humanidad recibe estas informaciones de manera muy diferente, bien como paparruchas a las que no presta más atención que a un pretencioso guión de Hollywood, bien como verdades incuestionables, bien como interpretaciones humanas de ciclos astronómicos demostrables.

Lo cierto es que alrededor del calendario, los mayas, otros grupos y otros individuos, han establecido una serie de profecías, algunas de ellas contradictorias, sobre el tipo de acontecimiento que tendría lugar una vez llegado el año 2012.

Esto no supone ninguna novedad, ni ninguna excepción, puesto que ese trabajo de arúspice se ha venido realizado por miles de personas y sobre todos los años y acontecimientos de la historia. Baste recordar las conocidas centurias de Nostradamus.

Si redactamos de nuevo las profecías, utilizando para ello un lenguaje actual, con agujeros de ozono o calentamientos globales, podremos conseguir que cualquier lector, incluso los más escépticos, reconozcan un acierto sorprendente en todo cuando pudieron atisbar los sacerdotes mayas por medio de la observación astrológica. En cualquier caso, conviene no perder de vista las aspectos más optimistas de esta fantástica historia, que los tiene y muy alejados de cataclismos.

Los sambenitos

Sábado, 2 de Junio, 2012

La Inquisición se preocupaba de señalar muy bien al culpable para evitar equívocos

Falta por escuchar la frase “Yo soy culpable”, o su variante en plural mayestático y comanditario, nosotros lo somos también. Abunda en exceso la que señala “Tú eres culpable”. Se la lanzan banqueros a políticos, políticos a sindicalistas, sindicalistas a banqueros y ciudadanos a discreción.

El hallazgo de un supuesto culpable es la solución a todos los problemas, como decía aquel físico burlón: “Me encanta trabajar en equipo, porque el culpable de los fallos siempre es otro”. Aquí también llevamos tres años escuchando que la culpa siempre es de otro y posiblemente tengamos todos razón, pero solo si sumamos una a una las acusaciones.

Resulta sumamente sospechoso que se señale con exclusividad a una de las partes. “La culpa es de los políticos”, se escucha con solemne declamación judicial. O de los mercados, o de los banqueros, o de los Estados Unidos, o de la Guardia Civil… Caray, qué mala pata. Todos tan honrados y el que decide es el corrupto.

Resultan sospechosas ciertas acusaciones parciales, sobre todo cuando se descubre que el acusador debe al acusado cientos de millones de euros. Cómo no vas a querer que se hunda, si se lleva tu deuda a la tumba. No es una milonga, pero podría serlo.

La sociedad se pirra por los culpables. Los sumerge en brea, los empluma, los pasea por las calles, los abuchea en los restaurantes y hasta los cuelga en la farola de la plaza pública llegado el caso. Otra cosa será averiguar si lo son o no, pero a la masa le queda ese regusto amargo de la venganza cumplida que no hay Código Penal que lo pague.

El paroxismo se alcanza cuando se acusa a un colectivo. Son los judíos, que envenenan el agua. Son los españoles que nos invaden. Son los mercados.

Qué gusto y qué placer. Son los otros y no yo.

Rescate imposible

Viernes, 1 de Junio, 2012

Además de católico, del Atlético de Madrid

A estas alturas del Medievo nadie espera ser amenazado de muerte por sus creencias religiosas, pero de ocurrir, siempre que la amenaza se produzca por escrito, lo que intuyes es que venga con faltas de ortografía; no porque todos los que las cometen sean unos asesinos potenciales, pero sí porque todos los asesinos las cometen.

No hablamos de oídas, porque eso es lo que le ha pasado al actor Santy Rodríguez, el frutero de Siete vidas, por más señas; que se ha cruzado en Twitter con un mal bicho dispuesto a cortarle el pescuezo porque Santy se declara católico y él se sube por las paredes a causa de un ataque de intransigencia inquisitorial.

En concreto, el turbio personaje hace extensivas sus bravuconerías a la familia del humorista, ante quien piensa presentarse con una “recorta”. Con ella en la mano le anuncia que “te degueyo vivo”, lo cual quiere decir en castellano que piensa aparecer en casa de Santy con una escopeta recortada y degollarlo, un ímprobo trabajo como bien saben todos los lectores, pues para esos menesteres es mucho más recomendable utilizar un cuchillo jamonero, un hacha o una guillotina que haya a mano.

Con energúmenos de ese calibre esparcidos por las redes se explican las palabras de Rajoy negando el rescate. ¿Pero quién va a rescatarnos si no sabemos ni amenazar?

Ayer tres individuos se dedicaron a romper todas las bolsas de basura que encontraban a su paso en pleno centro de la ciudad. Sin duda pensaron que su mejor contribución hacia sus conciudadanos era dificultarles algo más el de por sí complicado panorama.

El amenazador de Santy Rodríguez, también. Cada uno colabora al caos de acuerdo con sus posibilidades. Ahora bien, degollar con la recortada entra dentro del capítulo más trabajoso.