Archivo de Junio, 2012

El espontáneo

Miércoles, 20 de Junio, 2012


José Luis Casas escribió hace años la vida del maestro

Con la mejor intención de siempre, don Julio liose la manta a la cabeza, enfundose en la capa y lanzose al ruedo.

_Si hace falta una montera, aquí está la mía.

Otro espada para el cartel taurino de las 5. Ya hay terna, Marianito de Pontevedra, Alfredo el Fundi y el Califa Rojo.

Alguien dedujo entonces tres cosas: que Cayito de Argamasilla se había cortado la coleta, por ser don Julio de la misma cuadrilla; que Rosita Díez, la Niña de las Peinetas, se retiraba discretamente, por no ser diestra con el capote, y que este año se adelantaba la feria de Abril, por tocar crisis.

La verdad es que la fiesta está de muleta caída. Las faenas que los primeros espadas repiten tarde tras tarde matan la afición. Cuando no son broncas, son pitos; y en el mejor de los casos, todos salen del ruedo con división de opiniones y protegidos por las fuerzas del orden, que siempre están al quite en las plazas.

Y no es que el toro no sea bravo, que todos parecen miuras, o de similar ganadería. Embisten desde corrales y no hay puyazo que les reste trapío. Así que por los bichos no va a ser. Al respetable le está saliendo cada vez más cara la entrada y el espectáculo no se ve ni en banderillas, la suerte que salva tardes aciagas.

El Califa Rojo quiere revolucionar la fiesta taurina. Desempolvó el estoque y se ha plantado en la arena. No pudo saltar el burladero, porque no se lo permiten los achaques, pero se coló en toriles, y aunque tiene el permiso de lidia caducado, llegó hasta terrenos del 5 para brindar a la presidencia, a los monosabios y a quien, de sol o sombra, quiso oírle:

_¡Es la guerra. Más madera! ¡A quien le gusten las chicuelinas, que me siga!

Entonces es cuando siempre salta algún aficionado al que le pierde la gracia:

_¡Éramos pocos y parió Anguita!

La pupila azul

Martes, 19 de Junio, 2012

El euro griego se queda

Un reclamo muy utilizado para captar la atención sobre novelas, documentales o películas consiste en centrar las campañas sobre las intrigas desconocidas de la historia. Por ejemplo, ¿estudió Hitler para cartujo?, o temas más populares como ¿descubrió Colón América? ¿Quién mató a Kennedy? O en plan bíblico, ¿sucedieron de verdad las plagas de Egipto?

Ante la magnitud del secreto un alto porcentaje de público pica en el anzuelo y queda atrapado en la engañifa. Solo al final del texto, o del film, descubrirá que la publicidad no estaba enfocada para responder ninguna pregunta, sino para prolongar la interrogación ad infinitum. ¿Sobrevivió al fusilamiento del zar la princesa Anastasia?

No hay respuesta, porque la pregunta es un oxímoron en sí misma, una contradicción en sus propios términos que admite tantas soluciones como personas se enfrenten a ella. Lo que pasa es que no nos fiamos de nosotros y nos gusta dejarnos sorprender por el ilusionista de turno que apueste a una única opción: Sí, Anastasia sobrevivió y viajó a Londres, donde casó con un perito mercantil. Juntos tuvieron dos preciosos retoños antes de fallecer por causas naturales.

Hoy ha sido un día con sobredosis de preguntas oxímoron, de ésas que se formulan sin que nadie las responda. ¿Somos euro? ¿Es mejor salir? ¿Hay salvación fuera? ¿Por qué los mercados no se fían del país que es número 28 en riqueza y fue novena potencia económica en 2008? ¿Quién tiene la máquina del dinero? ¿Por qué no le damos a la manivela? ¿Por qué se esperó a las elecciones griegas, y siendo estas favorables, estamos peor que antes? ¿Qué pasaría si en Grecia no ganan los europeístas? ¿Por qué no nos rescatan de una puñetera vez? ¿Qué pinta Anguita en medio del guirigay?

Y tú me lo preguntas. La crisis eres tú.

El voto griego

Lunes, 18 de Junio, 2012

El Partenón, símbolo de la pujanza griega

Varios titulares de prensa inciden en la misma idea: El voto de diez millones de griegos decide el futuro de Europa.

No es una información que cause entusiasmo, sino más bien mucha perplejidad, pues aunque no sea del todo cierta, sirve para comprobar que se ha hecho un gran esfuerzo en conseguir que al final, la primera ventolera pueda llevárselo todo por los aires.

Quizás se ha construido Europa demasiado rápido y la hayamos hecho demasiado optimista, demasiado subvencionada y demasiado escéptica. Conociendo los principios inspiradores del primitivo Mercado Común y los éxitos económicos alcanzados por sus países miembros, es impensable que Grecia, Italia o España pudiesen hoy imaginar ni por un momento que su futuro iba a estar mejor garantizado fuera de la moneda única. Sin embargo como vemos, los titulares de las noticias se centran en esa posibilidad, la de que los griegos tienen en sus manos la suerte del resto.

Para tranquilidad de los europeístas, a medida que se acercaban estas segundas elecciones griegas, los dos partidos con mayor intención de voto acercaron también sus posiciones respecto a permanecer dentro del euro y rechazar el regreso al dracma como solución más efectiva; aunque por otro lado ya es bien manifiesto el fracaso del rescate.

Ni contigo, ni sin ti, tienen mis males remedio.

En otras páginas de este periódico encontrarán los resultados de los comicios que a estas horas, antes del cierre de los colegios, se prevén como un empate entre los dos grandes y una mayor fragmentación en los restantes.

Otro convencimiento es que la extrema derecha debe perder la tendencia al crecimiento expresada en las anteriores, porque de no ser así se puede armar Troya.

La banana

Domingo, 17 de Junio, 2012

Corpus delicti

No existe la más mínima duda. El plátano arrojado al campo durante el último partido de Italia es el símbolo de un insulto racista contra Mario Balotelli. Para que todos lo entendamos. Quien lo tiró le estaba llamando mono.

Imagino que el descubrimiento no habrá revolucionado los últimos avances de la sociología, ni de la antropología, ni tan siquiera de la futbolería. Gilipollas los hay en todas partes y para que afloren racistas a miles, basta presentar a las elecciones un partido que los arrope.

En los campos de fútbol, y en otros donde se enfrentan dos equipos, se insulta desde tiempos fundacionales. A los árbitros, sean del color que sean, se les vitupera con despectivos que alcanzan el paroxismo cuando se les llama “hijo de árbitro”. Algo terrible, por lo que se ve.

De todo ello se deduce que el plátano lanzado contra Balotelli, la verdad, no nos cause ni frío, ni calor. Si cojen al lanzabananas nos gustaría que le hiciesen ver lo vejatorio y absurdo de su comportamiento; de la misma forma que si pillan a los que denigran a los árbitros, a Sergio Ramos, a la Santísima Trinidad o al Cuerpo de Zapadores y Pontoneros del cuartel de Monzalbarba. Todos ellos pueden fallar un penalti, pero no por la pifia se hacen merecedores a que les arrojen plátanos o chirimoyas.

Teniendo además en cuenta que 47 millones de españoles acaban de ser insultados en sus símbolos representativos sin que de la afrenta se hayan derivado más consecuencias que la actuación de un conocido ilusionista en la tribuna del Congreso, comprenderán que lo del plátano de Balotelli nos la traiga al fresco. La Constitución nos ampara de discriminaciones por razón de nacimiento, raza, sexo, religión y opinión, pero fíjate tú, no nos ampara de ser españoles.

Investiguemos el origen del plátano. Preocupa.

La historia de Joachim

Sábado, 16 de Junio, 2012

Neander, el hombre clave

Mediado el siglo XVII, en el valle Das Hundsklipp que forma el río alemán Düssel, nació un niño cuyo futuro estaba marcado para ser un pastor más de los muchos que existían en las verdes praderías cercanas a Düseldorf.

Su padre, también pastor, era el señor Neumann, un personaje culto y de una clara vocación humanista que le llevó, como a otras familias de la época, a cambiar su apellido por su exacta traducción al griego, como homenaje a aquel país, a su idioma y a los sabios que siglos atrás habían conseguido condensar el conocimiento en lo que constituirá el pilar de la civilización occidental.

Debido a ello, el señor Neumann pasó a llamarse Neander; esto es, lo que en castellano traduciríamos, tanto de uno como de otro idioma, como el Hombre Nuevo.

El señor Newmann, apellidado ahora Neander, educó a su hijo Joachim de tal forma que de simple pastor devino en compositor, poeta y hacedor de himnos, y fue tanto su estro poético que aquel valle de Das Hundsklipp decidió un buen día del siglo XIX trocar su tradicional topónimo por el de Valle de Neander, o dicho en alemán, Neanderthal.

Joachim murió pronto. Apenas había cumplido los treinta años, pero su paso por la tierra no iba a ser olvidado. Poco después de que el valle lo tomase como epónimo, fueron descubiertos allí los restos que sirvieron para bautizar al antecedente del homo sapiens, es decir, al homo neanderthalensis, el hombre nuevo que en realidad es el viejo.

La historia, de momento, termina hoy, cuando otros investigadores han descubierto que las pinturas de Altamira no son de homo sapiens, sino de neandertales, lo que las convierte en las más antiguas conocidas.

Hombre nuevo, Grecia, Alemania, España. ¿A qué les suena?

El prolapso

Viernes, 15 de Junio, 2012

Algo así debió sentir Ícaro

Es como si todo el organismo social padeciese a cámara lenta los prolegómenos de un gran vómito. Una náusea colectiva, que al igual que la sartreana, también se manifiesta como una masa informe que no cesa de profundizar más y más hacia los abismos. En la novela de Sartre es la raíz de un árbol que perfora el arriate de un parque público. En nuestro caso, es un único diente de sierra que perfora los parqués bursátiles en busca de una roca con la que poder chocar y mudar de dirección.

Lo peor de este descenso a los infiernos económicos es la constante sensación de caída, de mareo, de inseguridad. La escasez no puede ser comparable a la padecida en épocas de racionamientos, pero a diferencia de ellas, lo que ahora se percibe es la desagradable sensación de no tener tierra bajo las suelas. No haberse pegado ya el estacazo, sino estar camino de dárnoslo.

Las sensaciones también son diferentes de acuerdo con el observatorio desde donde se vea el prolapso. España, por ejemplo, es uno de los menos recomendables. Nuestra tendencia a la improvisación ha impedido hasta ahora tomar conciencia de lo que ocurre, dando margen a que todos los estamentos, uno por uno y en rigurosa fila india, muestren sus vergüenzas, como el rey desnudo, acostumbrado a que todos le alaben los trajes, aunque no lleve ninguno.

Necesitamos rescatarnos y vomitar de una vez por todas el mareo que nos está haciendo insoportable el viaje. Nadie lo hará por nosotros. Tanto si el rey desfila desnudo por el centro de la ciudad, como si se detecta que la sociedad está organizada de manera poco conveniente, será imprescindible decirlo y abordarlo. Con decisión y en la misma dirección, pues ya sabemos la tendencia que tienen los pescadores de ventaja a sacar provecho de los ríos revueltos.

O de las cascadas, cual es el caso.

Don Obvio Perogrullo

Jueves, 14 de Junio, 2012

La entrevista con Milián Mestre se celebró sobre la dura piedra

El pasado domingo Evolé le hacía una entrevista a su colega, el periodista Manuel Milián Mestre, antaño fraguista de primera línea y a la sazón, disidente del PP. El biógrafo de Fraga decía en ella frases tan sorprendentes como la que sigue:

_Yo concibo la política como un ejercicio de servicio público.

¡Dios! ¿Qué sustancia habrá fumado don Manuel? ¡Servicio público! ¿Eso qué es? ¿Un water en medio de la calle?

Cualquier día entrevistan a un bombero y de sus labios escuchamos:

_Yo creo que ante un incendio, un buen profesional va y lo apaga.

Estamos bajo mínimos. A Carlos Dívar le crecen las facturas sin justificar por debajo del sillón y todavía cree que es yedra:

_Para mí, el presidente del Tribunal Supremo ha de ser un tipo de una honradez suprema.

El señor Albert Bosch, con sueldo a costa del erario, cree que se lo estamos pagando por lo bien que hace el payaso, lo cual, en todo caso, supondría un grave intrusismo en el gremio de clowns y augustos, tan afectados por la crisis como el que más.

Parece que le oímos sincerándose con sus electores:

_Los diputados deben contribuir con sus esfuerzos al engrandecimiento de la patria y al bien común de los ciudadanos que le pagan el sueldo, no solo porque se lo pagan, sino porque es lo lógico y natural.

No se pierdan esta tarde la rueda de prensa de Del Bosque. Seguramente dirá lo que toda la afición futbolística aguarda con impaciencia:

_He tenido un sueño. He visto que en un futuro los encargados de meter los goles van a ser los delanteros centro.

Con una caña y algo de suerte, cuando todos los estamentos pasen por la palestra y expongan con claridad cuáles son sus auténticos cometidos, quizás esto empiece a pitar.

El robobo

Miércoles, 13 de Junio, 2012

_Con 455.000.000 como éste, asunto arreglado.
_Pues no es tanto, teniendo en cuenta que es falso.

La Vicepresidencia de la Diputación de Lugo acusa de robo al Gobierno del Estado por el rescate, aunque los sindicatos creen que llega tarde y Toxo opina que es momento de que se convoque un referéndum de confianza sobre la política de Rajoy, tal es la indignación de ambos.

Fuera de nuestras fronteras, dicho como licencia semántica y no como si ya no estuviésemos en Europa, Durao Barroso se apunta el éxito de convencer a Rajoy para que finalmente acepte ser rescatado, cual princesa encadenada a la cueva y socarrada por las llamaradas del dragón:

_¡Dejad que me chamusque! ¡Dejad que me chamusque! … ¡Carajo! ¡Cómo quema…! ¡Dejad que me rescaten! ¡Dejad que me rescaten!

Un poco más allá otro señor opina que lo chachi piruli en estos momentos de zozobra y cataclismo sería dejar caer a Grecia para que así viésemos de cerca el infortunio y nos pusiésemos las pilas, de modo que el euro saliese más reforzado que Felipe González de Suresnes.

El siguiente, un señor que desarrolla su trabajo en la City londinense y que sabe de esto un montón, cree que el rescate de 100.000 millones está muy bien, pero que en breve plazo vamos a necesitar otro rescate generalizado de 455.000 millones más, por decir una cifra que no asusta a nadie.

Volvamos al principio y recapitulemos. El Gobierno roba. A Durao Barroso le gusta que robe y por ello lo anima hasta lograr despeñarlo por el precipicio del mal y la senda del crimen. A Grecia no la animan nada y prefieren que se caiga de bruces en una pirueta dracmática. Finalmente, en Londres creen que Durao se queda corto y que robamos poco. Necesitamos un rerescate. O dicho en lenguaje de Monipodio, un robobo. Es encantador, la macroeconomía se ha convertido en el camino más corto para llegar al surrealismo.

El listado no engaña

Martes, 12 de Junio, 2012

Zapatero se equivocó. El único que le iba a comer las papas a Francia era Nadal

Entre jugar la champions league económica y compararnos con Uganda media un amplio territorio donde realmente nos movemos.

Desde que Zapatero pronosticó que le íbamos a comer las papas a Francia, se les ha avivado el chovinismo y sufren un dolor cada vez que han de entregarle a Nadal un nuevo Rolland Garros, uno detrás de otro y así hasta siete. Que no, que no se dopa; que lo suyo es de ensaimada y mucho entrenamiento.

Si lo de Francia fue un error de ingenuidad por elevación, lo de Uganda lo ha sido por menosprecio, y ya tenemos a los ugandeses hechos unos basiliscos diciendo que ellos no han necesitado jamás 100.000 millones de euros, y que han bajado la inflación del 25 al 18% con el sudor de su frente.

Así está el patio. Todos unos países, creciditos ellos, corriendo de un lado a otro por ver quién llega más lejos utilizando el meato urinario.

Déjense ustedes de pamplinas y si quieren competir, acójanse a los listados oficiales. Vean. Para el Fondo Monetario Internacional, de acuerdo con el PIB nominal, España ocupa el puesto 28, entre Israel y Chipre. Uganda, el 169, y Francia, el 19. Según el Banco Mundial, también somos el 28, empatados con Islas Cayman. Francia es el 25 y Uganda el 175, a quince de la cola.

Finalmente, para los norteamericanos, y en ese mismo concepto, somos el país numero 29, entre Italia e Israel. Francia ocupa el puesto número 24 y Uganda, el 178.

Ni más, ni menos. Sin falsas chulerías, ni menosprecios de ninguna clase. Por eso, cuando los alarmistas profesionales aprovechan para gritar que estamos peor que Uganda, hay que colocarles al lado un asterisco que nos lleve a la nota aclaratoria correspondiente:

_*Sí, pero 150 naciones por delante.

Lo opinable y lo cierto

Lunes, 11 de Junio, 2012

Al contrario que otras inyecciones, ésta que vamos a recibir hay que devolverla

Rescate, préstamo, intervención, financiación, día negro, sábado de resurrección, fracaso, recapitalización, quiebra, éxito, hipoteca, alivio, deuda, respiro, principio y fin de todos los sufrimientos. Por increíble que parezca, la llegada de los 100.000 millones de euros admite todas las interpretaciones que cada ciudadano, político o experto economista quiera aplicarle. De hecho, en cada uno de esos tres grupos encontramos opiniones para todos los gustos, lo que nos lleva a pensar que todos tienen parte de razón y que sólo acertará en la definición del acontecimiento, aquél que tenga en cuenta el conjunto de los análisis realizados.

¿Pero es posible que sea éxito y fracaso a la vez? Claro, y sin contracción de ningún tipo. Es fracaso porque nadie en su sano juicio lo habría imaginado hace unos años como un futurible que nos iba a llenar de orgullo:

_Y en el 2012, se va a inyectar un porrón de millones a los bancos para que no hagan catacrack.

Pero al tiempo es un éxito, porque una vez conocido lo que pasó en esos años, el préstamo intervencionista, o rescate inyectable, es de lo mejorcito que nos podía haber sucedido.

Donde ya no caben tantas interpretaciones es en el diseño de lo que ha de venir a partir de ahora, ni en lo que se atisba al final del túnel, si no crecen las calamidades; esto es, la devolución del dinero, ya que no viene en envases desechables, sino en billetes de curso legal. Te permiten, eso sí, que tengan otra numeración y pertenezcan a otras series, pero su valor facial ha de corresponder al entregado.

La receta para lograrlo consiste en eliminar derroches, mamandurrias y despilfarros, mantener el tipo y aumentar la productividad. El resto son pamemas de ésas que tanto nos gustan para usarlas como excusas y seguir durmiendo en la cama.

Que nos vaya bonito.